Un nuevo ejercicio de gimnasia verbal:

1. Seleccionar dos consonantes con diferente sonido; digamos: l y s.
2. Escribir una historia muy breve usando palabras en las que aparezcan sobre todo, los sonidos de las consonantes elegidas. Siguiendo el ejemplo, habría que preferir palabras como sala, alisas, sosias, Lola…, y emplear otras consonantes sólo cuando no haya otro remedio.
3. Aquí viene el truco: escribir otra vez la misma historia, pero ahora empleando palabras en las que abunden los sonidos de dos consonantes diferentes a las elegidas al principio. Por ejemplo, en vez de l y s, usar m y la r vibrante que aparece en guerra, rojo, arriba, rueda…, con lo que amarra, rorro, mimo, remo, Roma y otras por el estilo deberían estar entre las palabras más abundantes en el texto.

Obviamente, la textura verbal de las dos versiones será muy distinta, porque sus sonidos lo serán.

Puede ser útil consultar algunos detalles sobre fonemas del castellano.