Otra de esas propuestas que parecen muy sencillas: describir un minuto de las acciones de un personaje que no habla. No tiene que ser nada espectacular si no se desea: puede estar lavándose los dientes, cambiando los canales de su televisor o cualquier otra cosa semejante. El truco es que la lectura de la descripción que resulte no debe tomar menos de un minuto (y si quien escribe es minucioso puede durar bastante más). Deben darse detalles precisos de lo que sucede, y de cómo, para que el ejercicio resulte convincente. Y debe controlarse bien la velocidad con la que se ofrece la información: que no acelere ni disminuya de golpe.

Sugerencia: habitualmente, una cuartilla mecanográfica (1800 caracteres aproximadamente) da para cerca de un minuto de lectura en voz alta.