O: 20 robots, 2 entrevistas, una antología, libro y medio, radio a deshoras…

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1. Hace días completé 20 cuentos breves sobre robots para un proyecto muy especial: titulado justamente Historias de robots, es una serie de imágenes de Bef (también conocido como Bernardo Fernández, escritor y monero mexicano en ascenso, además de amigo muy querido) que serán expuestas en varios lugares del país y se podrán obtener en edición limitada. Esto, como dejar cartas en la mesa para que Dios las lea, no se acostumbra: ilustrar imágenes con historias. Pero el resultado es una serie de viajes por un mundo fantástico que, desde luego, terminará de formarse en cada persona que vea y lea.

Como un anticipo, he aquí la historia del robot de la imagen de arriba:

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Escariador, que es un robot de temperamento disparejo, sale un día y se pone a destruir la ciudad. Pum, cae un edificio, crash, vuela un puente, pum, crash, pum, crash, pum. Todos huyen despavoridos. En helicópteros, los productores se elevan para tratar de llamar su atención y recordarle que no han traído todavía las cámaras, que no han comenzado a grabar la película, que el contrato estipula que Escariador puede destruir la ciudad y hasta debe hacerlo de modo espectacular (porque eso sí, te está saliendo muy bien, eso sí, le dicen, requetebién) pero sólo después de que el director grite “¡Acción!”.

2a. Ernesto Priego, escritor y académico mexicano residente en Londres, me entrevistó para el proyecto #SinLugar, una bitácora de academia, contracultura y cultura digital. Hablamos de Las Historias, del blog como cámara de maravillas y la vida en línea y sus posibilidades. La entrevista se puede leer aquí.

 

2b. La entrevist aanterior, sumamente seria, es todo lo contrario de ésta, que me hizo Salvador Luis para su columna, «Situaciones incómodas», en el excelente sitio koult.es. Los interesados en leerla sabrán dónde se quedó mi cerebro tras el último ataque zombi, a qué multinacional pertenece mi cuerpo y cuál es la pieza de pan (tautológica) que más me gusta.

Como lo vio en su monitor...

3. Como se ha repetido en México incesantemente desde hace unos años, en 2010 se cumplen dos siglos del comienzo de la Guerra de Independencia y uno del comienzo de la Revolución. Las celebraciones oficiales del Bicentenario mexicano han sido vacilantes y pésimamente enfocadas; han sido también motivo de dudas, críticas y risas en un momento crítico de la historia del país, en que el Estado mexicano parece estar cayéndose a pedazos en medio de una violencia creciente.
      Entre muchísimas otras iniciativas, hace más de un año, se lanzó el proyecto de crear la Nueva Biblioteca del Niño Mexicano, a imitación de la original de hace más de un siglo: un conjunto de narraciones históricas escritas especialmente para lectores jóvenes. Fui de los autores invitados a colaborar por la escritora Silvia Molina, entonces de las encargadas del proyecto, y escribí un cuento sobre los hermanos Serdán que (creo) no me quedó tan mal. Entonces se torció el proyecto, como otros del Bicentenario, entre enormes dificultades burocráticas, y los cuentos no sólo no se imprimieron jamás, sino que terminaron producidos como audiolibros para distribuirse por internet en grabaciones (francamente) bastante malas.
      Pensé que la cosa quedaría allí, como sucede con frecuencia en circunstancias parecidas e incluso sin el Bicentenario de por medio. Ayer, sin embargo, supe por Ira Franco que el proyecto se retomó al fin y de manera un poco mejor: ahora es una serie de libros electrónicos, con un diseño muy decoroso, que se pueden descargar gratuitamente. No es lo previsto, desde luego, pero quizá así consiga llegar al menos a una parte de los lectores a los que estaba dirigida. Si tan sólo hubiera un poco más de promoción…
      La lista de lo publicado incluye textos de Ignacio Padilla, Mónica Lavin, Aline Petterson, Berta Hiriart y (nuevamente) Bef, entre otros. Mi cuento se puede descargar (en formato PDF) directamente de aquí.

Expectación...

4. ¿Qué ven con tanto interés las personas de la foto? Una maqueta de Los viajeros. 25 años de ciencia ficción mexicana, antología compilada por Bef (quien como pueden ver es un hombre de lo más activo) y que será publicada por ediciones SM. En ella aparecerán, aparecen ya, cuentos de Mauricio José Schwarz, Gerardo Porcayo, Gabriel Trujillo, José Luis Zárate, F. G. Haghenbeck, Ignacio Padilla, Antonio Malpica, Cecilia Eudave, Pepe Rojo, Karen Chacek, Gerardo Sifuentes, Rodolfo JM, Édgar Omar Avilés, Gabriela Damián, Rafael Villegas, Orlando Guzmán, el propio Bef y yo. Además, tuve el gusto de escribir un epílogo para toda la colección.

5. Ahora, desnudos frontales.

(No: antes, perdón, una anécdota rara.
      Algunas personas describen mi trabajo –casi siempre sin haberlo leído– como «de ciencia ficción», y yo acostumbro responder que no soy escritor «de» eso…, como tampoco «de» ninguna otra cosa: soy escritor y punto. Cuando me pongo a trabajar en un texto, agrego a veces, me pongo a pensar en cómo hacer para que salga bien y no en qué etiqueta va a llevar. De modo que, incluso, no me molesta el que algunos de los textos que he hecho puedan describirse efectivamente como ciencia ficción, incluyendo al que aparece en Los viajeros y que es, por cierto, uno de los mejores que he escrito.
      Por otra parte, el otro día alguien me acusó de decir que escribo ciencia ficción (?) cuando lo que hago «no puede ser ‘de’ ciencia ficción» pues no incluye naves espaciales, no viene fechado en el futuro y no contiene a Neo. O a Darth Vader. O a Harry Potter.
      No faltará quien diga que el que haya personas que son así y dicen eso le parecerá cosa de ciencia ficción…)

5bis. Ahora sí, desnudos frontales.
      Los menciono porque tuvieron que ver con el tema de una larga charla, desde las cuatro hasta casi las siete de la mañana, en la que participé el viernes pasado, en la última parte del maratón radiofónico de Radio Efímera, que esta emisora por internet organizó en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México. Hablamos de erotismo, de pornografía, de autores diversos, de violencia. Y de desnudos frontales. Más o menos. Pero suena bien, ¿no? El término: desnudos frontales.
      Por cierto: todos los podcasts de Radio Efímera, incluyendo éste, se pueden también descargar gratis vía iTunes.
      Ahora sí, como decía, desnudos frontales: