Ahora que están de moda palabras como «sedición» e » inseguridad», y que tantas personas en la red y fuera de ella juzgan pretenciosa cualquier referencia a los asuntos (todos los asuntos) de esta y otras bitácoras semejantes, no está de más leer un ensayo de Aldo Pellegrini, «La acción subversiva de la poesía», publicado hacia 1955 y reimpreso el año pasado en la revista El poeta y su trabajo. He aquí una cita; en ella, según creo, la palabra «poesía» también puede abarcar a las otras artes que usan el lenguaje:

La acción subversiva se manifiesta al ofrecernos la poesía la imagen de un universo en metamorfosis en oposición al universo rígido que nos imponen las convenciones. La imagen poética en todas sus formas actúa como desintegradora de ese mundo convencional, nos muestra su fragilidad y su artificio, lo sustituye por otro palpitante y viviente que responde al deseo del hombre. Por eso la poesía auténtica desagrada a quienes aspiran a existir en un medio dominado por la quietud, un medio pasivo, sin riesgos y sin imprevistos. Ese mundo es un esquema irreal, abstracto, desvitalizado; es el falso mundo de la seguridad, que se parece más a un mundo de fantasmas que las más desaforadas creaciones de la imaginación poética. Para completar la paradoja, los defensores de ese mundo irreal se llaman a sí mismos realistas.