El 8 de febrero murió la escritora mexicana Esther Seligson (1941-2010). Su obra no recibió, mientras vivía, suficiente reconocimiento, a pesar de su calidad enorme. Aunque tarde para ella, tal vez la situación comience a cambiar ahora. Por lo pronto, el Instituto Nacional de Bellas Artes invita a un homenaje este domingo 21 de febrero, a las 12:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes (Juárez y Eje Central, en el Centro Histórico de la ciudad de México). La entrada será libre. Qué habrá se describe en el boletín:

TODA LA LUZ… ESTHER SELIGSON: IN MEMORIAM

Esther Seligson. Foto: Rogelio Cuéllar

Esther Seligson. Foto: Rogelio Cuéllar

Lectura de Laura Almela y concierto de violoncello, a cargo de Jimena Giménez Cacho, basado en textos de la escritora, entre otras actividades

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes organizan el homenaje in memoriam «Toda la luz… Esther Seligson», lectura dramatizada y concierto de violoncelo a partir de la obra de la escritora e investigadora mexicana, quien falleciera el 8 de febrero de 2010 en la ciudad de México, a los 69 años de edad.

Seligson, Premio Xavier Villaurrutia en 1973 por su novela Otros son los sueños, fue una mujer apasionada por los viajes, la literatura, los mitos y el conocimiento. Su obra entera intenta aprehender la fugacidad. Los temas recurrentes en su producción son los sueños, la iluminación como intensidad de la experiencia, el límite de la existencia, el tiempo, el lenguaje y la espiritualidad.

La novela Sed de mar (1984), considerada como una de las mejores de la segunda mitad del siglo XX mexicano, será el texto rector de este encuentro con la obra ya mítica de Esther Seligson, que tendrá lugar el domingo 21 de febrero a las 12:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con la participación de Laura Almela (lectura), en compañía de Jimena Giménez Cacho, quien ofrecerá un concierto de violoncello. Sed de mar es descrita como una obra personal y mitológica, producto de una voz llegada de las profundidades del abismo del tiempo vivido. En ella se relata de forma epistolar la verdadera historia de Ulises y Penélope. Esta mujer confronta a Ulises en una larga carta escrita a lo largo de su ausencia donde hilvana todos los hilos del abandono, la nostalgia del cuerpo adorado, la juventud perdida, el enigma. En esta novela hablan todas las mujeres, incluyendo la misma Esther Seligson, pero sobre todo la propia Penélope.

Por su parte, alumnos del Centro Universitario de Teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) –donde la autora del libro El teatro, festín efímero, impartió clases por más de 25 años–, llevarán a cabo una lectura dramatizada de diversas obras de la poeta, ensayista, traductora y crítica literaria y teatral. Alguna vez Esther Seligson soñó en ser bailarina, nada sorprendente pues de todas las artes la danza es la disciplina más fugaz. Ahora ella es pura luz y como la escritora citaba en su obra, “Decir adiós, avisan los poetas, es el más fuerte de los asideros, la medida mayor de la resistencia a separarse”.

La también experta del I Ching, del tarot, de la Cábala y de la astrología, empezó a publicar a los 24 años de edad, en los Cuadernos del viento de Huberto Batis. Retrató la vida cultural a través de sus artículos, traducciones y ensayos en revistas de la época como Revista mexicana de literatura, Revista de Bellas Artes y suplementos como el del periódico El Heraldo de México, dirigido por Luis Spota.

Esther Seligson deja una obra sólida en publicaciones como Tras la ventana de un árbol, Otros son los sueños, Tránsito del cuerpo, Luz de dos, De sueños, presagios y otras voces; La morada en el tiempo, Indicios y quimeras, Imorfismos, Tríptico, Hebras, Rescoldos, Toda la luz, Jardín de infancia, Apuntes sobre Cioran, Simiente, Alba marina y A campo traviesa, entre otras.

Su último libro fue la colección de cuentos Cicatrices, publicada en 2009 por Páramo Editores.