Una discusión sobre periodismo en la red (y la extraña, poco amigable y cuestionada revista electrónica Reporte Indigo) se entabló a partir de esta nota y esta otra en Alt1040, bitácora sobre tecnología. En los comentarios de la segunda nota sucedía lo habitual: algunos escribían contra el autor –Eduardo Arcos–, otros a su favor, y por todos lados volaban descalificaciones, exabruptos, sermones. Varios de los textos, como también ocurre, se referían a la capacidad de los comentaristas para expresarse (o a su falta de ella).

Pero lo escrito por Laurita Limón merece la palma (como se decía antes):

Qué pendejos los que se defienden criticando la ortografía del otro, más allá del contenido de sus comentarios.

¡¡NADIE AQUÍ SABE ESCRIBIR!! Así que déjense de payasadas.

[Nota de las 9:19 de la mañana: qué barbaridad, el comentario preciso que acabo de citar fue borrado del sitio. Lástima.]

Borrado o no, entiendo que se trataba de un llamado a la sensatez, pero algunas de sus implicaciones me asustan. Me explico con algunas preguntas que me parecen de lo más interesante:

  1. Quienes participan en la discusión ¿apoyarán a L. L.?
  2. ¿La criticarán?
  3. ¿Le darán la razón con vergüenza?
  4. ¿Le darán la razón con alivio?
  5. ¿Se preguntarán qué significa exactamente no saber escribir?
  6. ¿Se preguntarán (en caso de que admitan no saber) si algo les falta?