Un ejercicio con restricciones: escribir una historia de exactamente veintisiete palabras, en la que cada palabra comience con una letra distinta del alfabeto convencional (ABCDEFGHIJKLMNÑOPQRSTUVWXYZ) y todas se encuentren en orden alfabético.

En el caso de la Ñ y la X, se pueden usar palabras que usen dichas letras en la primera sílaba.

Hay al menos dos estrategias que pueden seguirse para hacer este ejercicio: es posible tratar de hacer una historia brevísima, o bien ofrecer una especie de sinopsis o resumen. El escritor y dibujante Edward Gorey hizo lo segundo en un libro ilustrado: El secante mortal (The Deadly Blotter, 1997) en el que reduce a su mínima expresión y casi sin fallar la trama típica de una novela policial a la manera de las de Agatha Christie. El texto se entiende mejor con los dibujos, que por ejemplo muestran el ambiente de sofisticación y riqueza que también es típico de estas historias, pero el texto se puede citar de todas formas:

Alarming behavior. (Comportamiento alarmante; es el de la sirvienta que descubre el crimen)
Corpse. (Cadáver)
Detective enters. (Entra detective)
Fearful glances. (Miradas temerosas)
Helpful irrelevancies. (Irrelevancias bienintencionadas; aquí los hombres y mujeres en la casa intentan ayudar al detective y señalan todos a un lugar distinto)
Jitters. (Temblores)
Knitting. (Tejer; aquí tal vez Gorey tuvo problemas con el alfabeto, pues el detective no mira a la mujer que teje sino al lector, con cara de desconcierto)
Likely motives. (Motivos probables)
Notable omissions. (Omisiones notables)
Pointed questions. (Preguntas agudas; aquí y en las anteriores el detective está, por supuesto, llevando a cabo los interrogatorios y discusiones que lo llevarán a desenmascarar al culpable)
Reluctance. (Reluctancia; de los sospechosos para responder, se entiende)
Subtle trap. (Trampa sutil)
Unmasked villain. (Villano desenmascarado)
Who? (¿Quién?; los personajes se preguntan quién entre ellos es el asesino)
Extenuation yields zero. (La extenuación da cero por resultado; la mujer que tejía es arrestada por la policía, con lo que tal vez la frase pueda leerse como una versión retorcida de “El crimen no paga”)

Como siempre, la sección de comentarios queda abierta para quien quiera intentar el ejercicio.

The Deadly Blotter