Alberto Chimal (1970) es un escritor mexicano. Su segunda novela: La torre y el jardín, fue finalista en 2013 del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, uno de los más importantes del idioma español. De ella ha escrito el narrador y crítico Edmundo Paz Soldán que “debería convertirse en uno de los primeros clásicos de la literatura latinoamericana de este siglo” y es un libro ambicioso, experimental, que mezcla la imaginación fantástica con temas como el poder, el conflicto del ser humano con la naturaleza, el deseo y las “situaciones límite” de la vida. Recientemente obtuvo también el Premio Bellas Artes de Narrativa “Colima” para obra publicada por Manda fuego (2013), una antología personal que es la suma de su trabajo en la narrativa breve.

“Uno de los narradores más polifacéticos e imprevisibles de la literatura hispanoamericana actual”
Marco Kunz, «El placer perverso de narrar», en Quimera 343 (junio de 2012), p. 73

Antes, Chimal publicó la novela Los esclavos (2009), que trató el tema del poder en las relaciones de pareja y más allá, pero se dio a conocer primero como practicante y estudioso de la narrativa breve, la escritura con medios digitales y la literatura fantástica (para la que Chimal ha propuesto el nombre más amplio de  literatura de imaginación). En los últimos años, esta labor ha logrado que Chimal sea reconocido como una autoridad en microrrelato y otros géneros de literatura producida desde internet: de hecho, los lectores que lo han conocido por esta labor lo tienen por microcuentista, y estiman tres colecciones escritas directamente desde internet: 83 novelas y El Viajero del Tiempo, ambas de 2011, y El gato del Viajero del Tiempo (2014).

Pienso ya en 83 novelas de Chimal como un ejemplo fundamental en todas las discusiones que sucedan desde ahora sobre la vitalidad o viabilidad literaria de (…) la escritura hipertextual, propia de los medios electrónicos.
Joserra Ortiz, «La comedia humana de la microficción», 2011

La obra de Chimal ha explorado temas e intereses de una variedad inusual entre los escritores de su país. Dentro del género del cuento, sus libros más recientes son El último explorador (2012), las aventuras de un personaje visionario en un siglo que se niega a la maravilla; La ciudad imaginada (2009), una colección de historias fantásticas sobre la idea de la ciudad que escapa de los lugares comunes de la literatura urbana, y Grey (2006), una colección de relatos alrededor de los cultos religiosos que trata su tema a partir de las claves del humor y lo grotesco. Este libro fue considerado entre los mejores publicados en México durante el año 2006 por varios críticos y medios, y la escritora Ana García Bergua lo describió (con palabras que pueden aplicarse a mucho de la obra de su autor) como

el juego de un cuentista consumado, amo de ocurrencias que provocan risa y a la vez expelen el airecito siniestro de los mejores clásicos. En esta época de corrección política y de gente que se ofende por todo, no es fácil practicar con tal gracia la irreverencia, ni encontrar a quien la practique con desenfado y talento. Por ello, leer Grey, de Alberto Chimal, es una recomendable y deliciosa liberación.
«Cartografía de fieles y seguidores», en La Jornada Semanal, Nº 660 (28 de octubre de 2007), p.10

Entre otros premios recibidos por Chimal destaca el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí, el más prestigioso que se otorga en México a un libro de narraciones breves, que Chimal obtuvo en 2002 por el libro Éstos son los días (2004). Otros de sus libros son las colecciones de ensayos La Generación Z (2012) y La cámara de maravillas (2003), el manual de escritura Cómo empezar a escribir historias (2012) y los cuentos de El país de los hablistas (2001). En 2012, lo mejor de su obra breve se reunió por primera vez en la antología Siete, seleccionada y prologada por Antonio Jiménez Morato y publicada por la editorial española Salto de Página. Recientemente, Gente del mundo (1998), otro de sus libros más celebrados, fue reeditado en versión ampliada por la editorial mexicana ERA.

Si Alberto Chimal hubiera escrito la historia de la raza humana, este mundo sería un lugar más interesante.
«Tinta fresca», en EmeEquis, Nº 335 (24 de agosto de 2014), p.67

 

Además del Premio San Luis, Chimal ha recibido los premios nacionales de cuento “Nezahualcóyotl” (1996), “Benemérito de América” (1998) y “Kalpa” (1999), así como el premio de narrativa “Sizigias” (2001 y 2005), el Premio de Literatura Estado de México (2012) por su trayectoria y la beca para Jóvenes Creadores (1997-98) del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

Hay que tener cuidado con los lectores de Alberto Chimal: contagian.
Jorge Téllez, LetrasLibres.com, 2012

Desde 1993, Chimal imparte cursos y talleres literarios; entre sus alumnos se encuentran varios ganadores de premios nacionales e internacionales. Es maestro en Literatura Comparada por la Universidad Nacional Autónoma de México e imparte cursos en la Universidad Iberoamericana y la Universidad del Claustro de Sor Juana. Textos suyos se han traducido al inglés, francés, italiano, alemán, húngaro, farsi, hebreo, mixe, zapoteco, mixteco y esperanto, y actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, institución mexicana que patrocina el trabajo de artistas de diversas disciplinas.