{"id":9939,"date":"2013-02-25T12:11:47","date_gmt":"2013-02-25T18:11:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=9939"},"modified":"2025-03-14T21:51:09","modified_gmt":"2025-03-15T03:51:09","slug":"la-fuerza-del-doble","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-fuerza-del-doble\/","title":{"rendered":"La fuerza del doble"},"content":{"rendered":"<p><em>Ayer, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Miner\u00eda, Ana Garc\u00eda Bergua y yo presentamos la antolog\u00eda <\/em><a href=\"http:\/\/www.edicionescalyarena.com.mx\/?P=producto&amp;PRODfamily=mejor&amp;PRODclassification=&amp;PRODproduct=71757\">El doble, el otro, el mismo<\/a><em>, una colecci\u00f3n de cuentos cl\u00e1sicos elaborada por Bruno Esta\u00f1ol y publicada por Cal y Arena. En la presentaci\u00f3n le\u00ed lo que sigue:<\/em><\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9940\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-fuerza-del-doble\/el_doble_bruno_es\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es.jpg\" data-orig-size=\"329,480\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"El doble, el otro, el mismo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es.jpg\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-9940\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es-205x300.jpg\" alt=\"El doble, el otro, el mismo\" width=\"205\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es-205x300.jpg 205w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es.jpg 329w\" sizes=\"auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil encontrar, ahora mismo, evidencias de la fuerza del doble \u2013es decir, del tema del doble, o la figura del doble\u2013 en la cultura contempor\u00e1nea. Los ejemplos abundan. La pel\u00edcula <i>El club de la pelea<\/i> de David Fincher, igual que la novela de Chuck Palahniuk en la que se basa, lo utiliza para hacer un mismo personaje del ejecutivo timorato y del rebelde metido a terrorista y convertir a los dos en una imagen de las frustraciones contempor\u00e1neas. La historia de Hulk, el superh\u00e9roe verde de la Marvel, es expl\u00edcitamente una versi\u00f3n \u00abde la Era At\u00f3mica\u00bb de <i>El extra<\/i><i>\u00f1<\/i><i>o caso<\/i> <i>del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde<\/i>, de Robert Louis Stevenson, y se ha mantenido en todas las versiones del personaje en el c\u00f3mic, el cine, la televisi\u00f3n y los videojuegos. Y as\u00ed sucesivamente a lo largo de la \u00abalta cultura\u00bb y la \u00abcultura popular\u00bb: nunca ha dejado de importarnos ese personaje que es el otro y a la vez el mismo, nuestro reverso, nuestro complemento.<\/p>\n<p>Los or\u00edgenes de esa obsesi\u00f3n de la especie humana ya no pueden documentarse, porque son anteriores a toda escritura. Cuando mucho, la psicolog\u00eda nos permite imaginarlos. Pero las versiones del doble que m\u00e1s han influido en nuestra propia cultura, en el presente, deben ser las que precedieron a la explosi\u00f3n de la cultura de masas en el siglo XX: al momento en que el \u00a0<i>remake<\/i> y la referencia intertextual se volvieron parte del repertorio habitual de los creadores para grandes medios. En la actualidad, de hecho, lo raro es una versi\u00f3n del doble que no provenga, aunque sea tercera o cuarta mano, de Stevenson, Edgar Allan Poe u otro autor que ya haya pasado al dominio p\u00fablico, y la abundancia de estas versiones es tal que bien puede dar la impresi\u00f3n de que decir algo nuevo sobre el tema es imposible, o de que as\u00ed lo creemos.<\/p>\n<p>Yo sospecho que no es verdad: que el doble sigue siendo un material riqu\u00edsimo. En cualquier caso las grandes versiones cl\u00e1sicas del tema son un territorio extra\u00f1o, misterioso, y al mismo tiempo hospitalario: incluso ahora podemos volver a esas historias una y otra vez y siempre\u00a0 encontrar la inquietud, la fascinaci\u00f3n o el miedo que el doble guarda y expresa para nosotros.<\/p>\n<p>Y, por supuesto, una muestra excelente de esas versiones cl\u00e1sicas del doble se encuentra en esta antolog\u00eda: <i>El doble, el otro, el mismo<\/i>, compilada por Bruno Esta\u00f1ol.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n, en un solo volumen, cuentos ineludibles como \u00abWilliam Wilson\u00bb de Poe o \u00abEl caso del difunto mister Elvesham\u00bb de H. G. Wells, donde la identidad de los personajes literalmente se duplica y se confunde ante nuestros ojos de lectores, y tambi\u00e9n otros en los que el doble aparece de otras formas, m\u00e1s sutiles y desconcertantes. No hay literalmente un doble pero s\u00ed un car\u00e1cter doble: un lado equ\u00edvoco y siniestro de un personaje misterioso, en \u00abLa hija de Rappaccini\u00bb de Nathaniel Hawthorne; \u00abMarkheim\u00bb de Stevenson hace del doble el portador de la culpa de un criminal inepto, infinitamente fracasado, infinitamente desesperado; por su parte, \u00abIncidente en el puente de Owl Creek\u00bb, de Ambrose Bierce, crea algo todav\u00eda m\u00e1s extra\u00f1o: un universo entero, una realidad paralela, en la que nuestra realidad habitual se desdobla para que el protagonista del cuento pueda vivir otra vida cuando se ve enfrentado a una muerte segura. (Este mismo argumento, por cierto, es el de un cortometraje de Antonio Reynoso, <i>El despojo<\/i>, cuyo gui\u00f3n fue escrito por Juan Rulfo, y para Rulfo ese corto era la representaci\u00f3n visual m\u00e1s fiel del mundo de sus historias.)<\/p>\n<p>El antologista, en un pr\u00f3logo breve y muy iluminador, explica su tema, los diferentes modos en que suele abordarse, las opiniones de la psicolog\u00eda sobre el origen del inter\u00e9s del ser humano en el doble: no repetir\u00e9 aqu\u00ed lo que \u00e9l dice muy bien. Pero me llam\u00f3 la atenci\u00f3n un detalle: la idea de que el doble puede ser un <i>g<\/i><i>\u00e9<\/i><i>nero<\/i> en s\u00ed mismo, cercano a los cuentos de terror, m\u00e1s que un tema de \u00e9stos o de lo fant\u00e1stico en general. La idea me pareci\u00f3 desconcertante en un primer momento, pero luego pens\u00e9 que es muy reveladora.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero es siempre una etiqueta: un nombre que se da a cierto conjunto de obras que ya existen, y que s\u00f3lo despu\u00e9s de ser creado puede influir en la lectura o la hechura de otras obras. Como un g\u00e9nero puede establecerse lo mismo razonadamente que de forma arbitraria, puede dar lugar a muchas confusiones. Los especialistas en literatura, por ejemplo, insisten con frecuencia en que \u00abficci\u00f3n\u00bb no es necesariamente \u00abciencia ficci\u00f3n\u00bb o en lo vago que resultan t\u00e9rminos sobreutilizados (y en general mal entendidos) como \u00ab\u00e9pica\u00bb o \u00absaga\u00bb. Tienen raz\u00f3n, pero lo cierto es que las clasificaciones se siguen creando y difundiendo, y si bien muchas de ellas son producto de la pereza intelectual, o del mercantilismo, otras m\u00e1s reflejan la atracci\u00f3n que nos produce una idea, un estilo o un tema. As\u00ed ocurre con el doble: cuando menos, perturba nuestra seguridad o nuestra indiferencia respecto de la propia identidad en un tiempo en que las viejas acepciones de esa palabra tienen cada vez menos sentido. Y tal vez puede hacer a\u00fan m\u00e1s. Escribe Esta\u00f1ol:<\/p>\n<blockquote><p>Los escritores\u00a0con frecuencia tienen varios dobles. De hecho, la escritura es un ejercicio de doblez; el que se sienta frente a la computadora o la m\u00e1quina de escribir es otro. Vamos por la vida con un doble adentro y a veces tambi\u00e9n con uno afuera. La narraci\u00f3n con sus diferentes puntos de vista es un magn\u00edfico ejercicio de enmascaramiento. El otro es una m\u00e1scara y al mismo tiempo uno tambi\u00e9n es una m\u00e1scara.<\/p>\n<p>Es evidente que el\u00a0narrador\u00a0asume consciente o inconscientemente diversas identidades. Puede narrar desde la perspectiva de un ni\u00f1o o una ni\u00f1a, de una mujer, de un adolescente o de un criminal. Para narrar con sinceridad se debe convertir en ese personaje. \u00c9sta es la gran libertad del narrador. Se ha hablado mucho que el narrador es un mentiroso que dice verdades que otros no dicen o que no ven. La libertad del narrador es su\u00a0imaginaci\u00f3n\u00a0y la posibilidad de ponerse en el lugar del otro. Los seres humanos siempre han querido escuchar a los narradores y a sus historias. Esto indica que la mayor\u00eda de los seres humanos les interesa y entretiene escuchar historias ajenas y ponerse tambi\u00e9n en el lugar del otro.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfNo es extra\u00f1o, imprevisto, alentador que el doble traiga semejante recordatorio? \u00bfQue un <em>g\u00e9nero<\/em> tan espec\u00edfico, un tema de la literatura de imaginaci\u00f3n, tantas veces desde\u00f1ada, afirme que aun a nuestro pesar \u2013aun en esta \u00e9poca de individualismo y de sopor\u2013 la conciencia humana retiene ese impulso de acercarse a los otros?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre una antolog\u00eda de Bruno Esta\u00f1ol y sobre un tema rar\u00edsimo (pero crucial) de la literatura.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9940,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"En Las Historias, \"La fuerza del doble\": una nota sobre una antolog\u00eda de Bruno Esta\u00f1ol y sobre un tema rar\u00edsimo (pero crucial) de la literatura. http:\/\/wp.me\/pjEhq-2Aj","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520],"tags":[47,54,2429,2596,22,2589,1771,2855,2291,360,567],"class_list":["post-9939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaderno","tag-ana-garcia-bergua","tag-antologias","tag-bruno-estanol","tag-cal-y-arena","tag-cuento","tag-el-doble-el-otro-el-mismo","tag-feria-del-libro-del-palacio-de-mineria","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-resenas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/el_doble_bruno_es.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2Aj","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9939"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16669,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9939\/revisions\/16669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9940"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}