{"id":9744,"date":"2012-12-05T14:41:02","date_gmt":"2012-12-05T20:41:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=9744"},"modified":"2016-12-10T14:02:51","modified_gmt":"2016-12-10T20:02:51","slug":"el-hombre-higado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/el-hombre-higado\/","title":{"rendered":"El hombre h\u00edgado"},"content":{"rendered":"<p>Estos \u00faltimos meses, la publicaci\u00f3n del \u00abcuento del mes\u00bb ha sido err\u00e1tica. Para comenzar a estabilizarla, un cuento nuevo ahora mismo. \u00c9ste, de <a href=\"http:\/\/www.edicionesarlequin.com.mx\/web\/autores\/mojca-kumerdej\">Mojca Kumerdej<\/a> (1964), narradora eslovena que reci\u00e9n visit\u00f3 la FIL de Guadalajara, y que es muy especial no s\u00f3lo por provenir de un pa\u00eds cuya literatura se conoce poco en Hispanoam\u00e9rica, sino por ser una escritora poderosa y original, con una imaginaci\u00f3n a la vez fant\u00e1stica y siniestra. \u00abEl hombre h\u00edgado\u00bb es el primero de los cuentos del libro\u00a0<a href=\"http:\/\/www.edicionesarlequin.com.mx\/web\/catalogo\/cuento\/materia-oscura\"><em>Materia oscura<\/em><\/a>, a su vez el primero de Kumerdej publicado en espa\u00f1ol. Aparece aqu\u00ed con permiso de la autora y de Arlequ\u00edn, sus editores en M\u00e9xico. La traducci\u00f3n es de Florencia Ferre.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"9746\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/el-hombre-higado\/mojca_kumerdej\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej.jpg\" data-orig-size=\"300,300\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Mojca Kumerdej\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9746\" title=\"Mojca Kumerdej\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej.jpg 300w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><strong>EL HOMBRE H\u00cdGADO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mojca Kumerdej<\/strong><\/p>\n<p><em>De haberlo sabido antes<\/em>, jam\u00e1s habr\u00eda firmado aquel formulario. Pero como especialista de la vida \u2014pues qu\u00e9 otra cosa es la biolog\u00eda, sino la ciencia de la vida\u2014 me hab\u00eda ocupado de las posibilidades de la vida de ultratumba, aunque de ninguna manera me hab\u00eda aventurado a predecir nada sobre este tema \u2014excepto en alguna alegre reuni\u00f3n de amigos, por broma, se entiende\u2014. Lo que me interesaba era el organismo vivo, lo que ocurre con \u00e9l al cesar las funciones vitales, cuando a causa de \u00e1caros comienza el proceso de licuefacci\u00f3n del cuerpo o, m\u00e1s simplemente expresado, la putrefacci\u00f3n, lo cual est\u00e1 claro para cualquier tonto. Para esto no hace falta ser ni un cient\u00edfico ni un especialista. Y como no quer\u00eda licuarme, firm\u00e9 \u2014habida cuenta del inapreciable valor potencial del tejido vivo\u2014 para donar despu\u00e9s de mi muerte todo lo que de mis restos fuera de valor y utilidad; con lo que quedara, en unas dos horas, har\u00edan lo suyo las llamas del crematorio. Despu\u00e9s de la muerte, se entiende; pero esto de ahora no es la vida, y tampoco es la muerte. Podr\u00eda escribirse una obra cient\u00edfica brillante acerca de mi exacto estado actual y de lo que significa. Se llevar\u00eda todos los premios. Pero as\u00ed como antes habr\u00eda sido prematuro escribir sobre algo semejante, as\u00ed tambi\u00e9n ahora es demasiado tarde, pues mi estado es tan delicado y ha cambiado en forma tan radical, que ya no s\u00e9 bien qu\u00e9 me ha ocurrido y por ahora he elaborado tan s\u00f3lo hip\u00f3tesis acerca de todo.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed: iba de camino a un simposio internacional de ciencia con mi contribuci\u00f3n cient\u00edfica, visionaria pero no capciosa, directamente genial, para la cura del c\u00e1ncer con la reprogramaci\u00f3n de c\u00e9lulas madres. Estaba muy nervioso porque se acercaba el momento de revelar ante un p\u00fablico cient\u00edfico los resultados de las investigaciones a las cuales hab\u00eda dedicado mi carrera y mi vida. Adem\u00e1s de yo mismo, autor y creador, s\u00f3lo conoc\u00edan mi descubrimiento cient\u00edfico los dos t\u00e9cnicos del laboratorio, que hab\u00edan jurado silencio hasta mi revelaci\u00f3n p\u00fablica: el primero, hipocondriaco, dijo que si llegaba a abrir la boca sus c\u00e9lulas sanas se volver\u00edan locas y empezar\u00edan a dividirse como locas; el segundo, miembro de la Iglesia Bautista, apoy\u00f3 su mano derecha en el forro de cuero vacuno negro del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>En la comunidad cient\u00edfica la celeridad es de capital importancia; puesto que tenemos acceso a la misma informaci\u00f3n y que las redes neuronales funcionan de manera similar, puede ocurrir que lleves a t\u00e9rmino la investigaci\u00f3n, que los datos obtenidos en ratas de laboratorio y conejillos de indias, y tal vez en tejido celular humano, est\u00e9n corroborados, que todo lo que falte sea revelar la investigaci\u00f3n tan celosamente guardada y que, cuando no, aparezca de la nada alguien con resultados similares, si no exactamente con los mismos. Y \u00a1puf! En un instante revienta el globo inflado con tanto cuidado, y con \u00e9l caen en el olvido a\u00f1os, si no d\u00e9cadas de experimentos y an\u00e1lisis extenuantes, noches en vela, cuya consecuencia es un sistema inmune deteriorado, un estado de salud endeble, por no mencionar las discusiones familiares y de pareja que aparecen como da\u00f1os colaterales a la entrega absoluta a la ciencia. Y he aqu\u00ed que cuando tu cansada cabeza cient\u00edfica se inclina humilde para recibir los laureles del descubrimiento de la civilizaci\u00f3n de tu tiempo, recibes un codazo de la nada, cuya mano se extiende codiciosa y te arrebata ante los ojos la corona que tu rival se calza en la crisma. Y as\u00ed ser\u00e1s para siempre el segundo, o dicho de otro modo, el perdedor, nada, nadie, cuyo nombre en el mejor de los casos aparecer\u00e1 escrito a siete puntos. Reconozco que yo era poderosamente ambicioso y que pon\u00eda siempre la carrera por delante de la familia, la pareja y todo lo dem\u00e1s. Pero personalmente hacer carrera no me parece nada cuestionable; al fin y al cabo es justamente la dial\u00e9ctica entre mi dedicaci\u00f3n absoluta al trabajo y la as\u00ed llamada negligencia de la familia lo que finalmente hizo posible una vida por dem\u00e1s acomodada desde el punto de vista econ\u00f3mico. Adem\u00e1s de eso, es indiscutible que sin visionarios ambiciosos como yo, a\u00fan hoy en lugar de con autos y aviones estar\u00edamos desplaz\u00e1ndonos a empellones de rama en rama, por no mencionar el placer que te proporcionan los descubrimientos cient\u00edficos que, con la mano en el coraz\u00f3n, es como m\u00ednimo tan fuerte como el placer sexual y dura mucho m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Cuando durante el viaje ensayaba mi ponencia frente a la larva virtual del p\u00fablico cient\u00edfico internacional, no repar\u00e9 en que el fino roc\u00edo se hac\u00eda aguacero y me fall\u00f3 el reflejo de bajar la velocidad en la calle de todos modos bastante vac\u00eda. En un momento iba de derecha a izquierda, derrap\u00e9 aqu\u00ed y all\u00e1, despu\u00e9s s\u00f3lo me acuerdo de la curva cerrada y el volantazo estridente, y ah\u00ed se interrumpi\u00f3 la imagen de la pantalla de mi vida y la proyecci\u00f3n cambi\u00f3 de manera aut\u00f3noma a otro programa. En este nuevo canal aparec\u00eda una cadena de adn que me rodeaba con fuerza y me desviaba por un t\u00fanel por el cual viajaba aferrado a una serpiente gen\u00e9tica entre mol\u00e9culas gigantes de prote\u00ednas y nucle\u00f3tidos que se escabull\u00edan de virus gordos con forma de octaedro amarillo rojizo; me aproxim\u00e9 primero a las c\u00e9lulas que metabolizaban avariciosas y ruidosamente, se divid\u00edan y algunas de ellas espichaban, hasta que al final de este tubo metaf\u00edsico vi una horda de una sobrada docena de gigantescas c\u00e9lulas que se apretaban unas con otras. \u00a1Por supuesto, la m\u00f3rula! Me cay\u00f3 el veinte. De acuerdo con este razonamiento, asido a mi propia boa gen\u00e9tica fui desarrollando el pensamiento, me abr\u00ed paso por el blastocisto y de ah\u00ed a la m\u00f3rula, y por consiguiente hab\u00eda que esperar s\u00f3lo el enorme corp\u00fasculo luminoso con centro rojizo. Me resultaba claro como el agua: estaba volviendo ah\u00ed de donde hab\u00eda venido \u2014no a dios ni a alguna luz c\u00f3smica o algo parecido, sino por la m\u00f3rula al cigoto\u2014, al \u00f3vulo fecundado que esperaba absorberme, y luego el cigoto se dividir\u00eda en los gametos femenino y masculino y as\u00ed mi vida terminar\u00eda y yo simplemente ya no estar\u00eda m\u00e1s. As\u00ed que de tal forma es esta metaf\u00edsica de ultratumba entre los bi\u00f3logos; me percat\u00e9 de que en lugar de \u00e1ngeles, dioses y la caricia de una luz abstracta, nosotros los bi\u00f3logos cient\u00edficos part\u00edamos a la nada por el tejido celular primario. Honestamente, pens\u00e9, no tengo nada que decir. Que los que creen en dios atraquen en la geograf\u00eda p\u00f3stuma de los infiernos y los cielos o esperen en la estaci\u00f3n intermedia de la nada temporaria hasta una posible pr\u00f3xima resurrecci\u00f3n; que otros reencarnen en personas, plantas, animales o minerales. Nosotros los bi\u00f3logos y todos los que ni en los peores horrores hemos sucumbido a la tentaci\u00f3n de mendigar de rodillas ante alg\u00fan dios por la salud y la vida ni de regatear como mercachifles con alg\u00fan ser trascendente tra\u00eddo de los pelos por causa de una desesperaci\u00f3n interminable; nosotros nos desatomizamos en cuerpo y alma y as\u00ed desaparecemos de una vez y para siempre.<\/p>\n<p>Pero lamentablemente no era tan simple. El canto del cisne de mi proceso de pensamiento empez\u00f3 a volverse lento al atravesar el blastocisto, y la fuente originaria se alejaba cada vez m\u00e1s. Alguna fuerza \u2014una fuerza primitiva, o algo as\u00ed\u2014 me hizo girar en espiral en el blastocisto justo antes de entrar a la m\u00f3rula y, ahora lo s\u00e9, me borr\u00f3 y peg\u00f3 en una l\u00ednea diferenciada de c\u00e9lulas germinales del endodermo, a partir de las cuales se desarrollan los \u00f3rganos internos. \u00bfPues c\u00f3mo es que s\u00f3lo algunos \u2014infiero l\u00f3gicamente\u2014 se encontrar\u00edan en una forma de vida de este tipo? En aquella indeterminada unidad de tiempo se termin\u00f3 mi viaje de una vez por todas y todo se oscureci\u00f3 \u2014si es que puedo hablar de oscuridad, ya que oscuridad es s\u00f3lo una expresi\u00f3n colorida de la nada, de la m\u00e1s completa y absoluta nada en la cual no hay nada, si es que puedo intentar caracterizar esta fase de mi, no dir\u00e9 existencia, pero tampoco inexistencia\u2014; tal vez la expresi\u00f3n m\u00e1s adecuada ser\u00eda fuera-de-la-existencia, para expresarme de un modo un poco filos\u00f3fico, porque ahora tengo tiempo para este tipo de enmara\u00f1amientos mentales que antes me volv\u00edan loco y que despreciaba desde el fondo de mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>No hab\u00eda visto ninguna operaci\u00f3n, ning\u00fan cirujano que se inclinara sobre mi cuerpo muerto y hurgara dentro de \u00e9l con el escalpelo y ubicara la parte \u00fatil de mi materia corporal en alg\u00fan otro. El momento siguiente del que tuve conciencia, m\u00e1s exactamente autoconciencia \u2014todo parece demostrar que no me queda casi nada m\u00e1s que autoconciencia\u2014, se encendi\u00f3 bastante despu\u00e9s. En medio deben de haber transcurrido unos diez d\u00edas, que para m\u00ed no lo fueron. As\u00ed nom\u00e1s, de repente, recuerdo, volv\u00ed en m\u00ed en el sanatorio, m\u00e1s o menos en la cama. \u00ab\u00bfD\u00f3nde estoy?\u00bb, fue el pensamiento que surgi\u00f3 primero ante la renovada activaci\u00f3n de mi conciencia. Todo parece indicar que tuve un accidente, pero tambi\u00e9n que he tenido suerte, porque evidentemente sobreviv\u00ed. Pero esto no era ninguna suerte; me horroric\u00e9 al instante siguiente y espont\u00e1neamente corrobor\u00e9 el estado de mis extremidades. Aqu\u00ed hubo por primera vez un serio quiebre. S\u00f3lo en este instante me di cuenta de que mi percepci\u00f3n del espacio estaba un poco cambiada, de que aunque percib\u00eda mi entorno, era como si bajo cierto aspecto algo no estuviera bien. Infer\u00eda l\u00f3gicamente que si estaba tendido en la cama, al abrir los ojos deb\u00eda ver primero el techo y las paredes. Pero no era as\u00ed, mi visi\u00f3n \u2014quiz\u00e1 ser\u00eda m\u00e1s adecuado el concepto de paisaje\u2014 se hab\u00eda deformado, como me imagino que se deforma el espacio en el universo. Y antes de que intentara mover la cabeza, las piernas y los brazos, empez\u00f3 a sonar junto a m\u00ed un ronquido. Ni siquiera junto a m\u00ed; el ronquido proven\u00edan de una proximidad sospechosamente cercana, por lo cual deduje que no estaba en absoluto solo en el cuarto ni concretamente en la cama. Y como pronto advert\u00ed, a partir de entonces as\u00ed ser\u00eda. De alg\u00fan modo sent\u00eda mis brazos y piernas, pero \u00bfpor qu\u00e9 no pod\u00eda moverlos?, me asalt\u00f3 de pronto: pues porque no ten\u00eda ni brazos ni piernas, para no hablar de cabeza en absoluto. Atemorizante, pero tambi\u00e9n probablemente pasajero, pens\u00e9. Al fin y al cabo, de todo lo que puede sentir una persona, nada es verdad, a excepci\u00f3n por supuesto del propio proceso neurol\u00f3gico, que sabr\u00e1 dios por qu\u00e9 raz\u00f3n tergiversa y desfigura la percepci\u00f3n. Pero que tambi\u00e9n a m\u00ed me sorprendiera este estado, que desde que tengo memoria he confiado en la raz\u00f3n y siempre me ha asombrado la holgazaner\u00eda y la labilidad de aquellos a quienes la vida bambolea como el mar a un peque\u00f1o bote, este estado tan parecido a la psicosis\u2026 no, con esto no contaba, esto de veras no me lo esperaba. Esta sensaci\u00f3n se hizo m\u00e1s aguda cuando entr\u00f3 la enfermera al cuarto y se dirigi\u00f3 hacia m\u00ed. Hacia, pero no literalmente a m\u00ed y despu\u00e9s de eso hurg\u00f3 un poco con el term\u00f3metro y lo introdujo fuera de mi campo de visi\u00f3n. \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy? \u00bfQu\u00e9 soy?\u00bb Daba vueltas en lo profundo de m\u00ed. Sin embargo, \u00ab\u00bfdaba vueltas como qu\u00e9?, \u00bfd\u00f3nde en m\u00ed?, \u00bfdesde d\u00f3nde?, \u00bfcomo qui\u00e9n escucho, pienso y observo todo esto?\u00bb. Empec\u00e9 a mascullar sin saber que tambi\u00e9n en el futuro estas preguntas quedar\u00edan sin respuesta. \u00bfA qu\u00e9 est\u00e1 agarrada mi masa de pensamiento y con ella yo, mi identidad? \u00bfA qu\u00e9 clase de materia? Me asaltaron la ira y el miedo, porque alguna clase de materia tiene que haber, carajo; no soy un fantasma, \u00bfo s\u00ed? Para m\u00ed, para un cient\u00edfico, cuyos restos hab\u00edan sido reducidos en un fen\u00f3meno cient\u00edfico, esto era definitivamente demasiado.<\/p>\n<p>La enfermera tom\u00f3 la temperatura, lo que infer\u00ed por el term\u00f3metro electr\u00f3nico, que llev\u00f3 hacia su nariz respingada, cuando un instante despu\u00e9s lleg\u00f3 a la habitaci\u00f3n la ronda de sala. \u00a1Por fin! \u00a1La salvaci\u00f3n! He aqu\u00ed a mis colegas cient\u00edficos que han llegado a aclararme mi estado y a decirme c\u00f3mo y qu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed \u2014bueno, en realidad en la medida en que \u00abcient\u00edfico\u00bb sea una expresi\u00f3n adecuada para los cl\u00ednicos, que con los a\u00f1os no pocas veces holgazanean en pr\u00e1cticas rutinarias y pretenciosas y la ciencia en realidad les importa un bledo.<\/p>\n<p>Pero los m\u00e9dicos de la ronda se dirigieron a m\u00ed con un apellido y un nombre para m\u00ed enteramente desconocidos, y cuando el cirujano comenz\u00f3 a explicarle al misterioso portador del nombre que la operaci\u00f3n hab\u00eda sido un \u00e9xito y que su cuerpo aceptaba bien el nuevo h\u00edgado, me di cuenta de que estaba hecho trizas. O m\u00e1s precisamente, que despu\u00e9s del accidente hab\u00edan quedado de m\u00ed, si puedo expresarme metaf\u00f3ricamente, algunas trizas de las cuales los expertos en trasplantes se alegraban sinceramente, y que hab\u00edan diagnosticado r\u00e1pido y sin ambages muerte cerebral, mantenido el cuerpo con aparatos tanto como para extraer los \u00f3rganos conservados y entregado al crematorio de acuerdo con mis indicaciones la materia desechada, que ya estaba probablemente bien enterrada tambi\u00e9n. El h\u00edgado, al menos el h\u00edgado, se lo hab\u00edan trasplantado a un hombre, en cuyo cuerpo estoy ubicado ahora como un nuevo h\u00edgado.<\/p>\n<p>Vivo a\u00fan de alg\u00fan modo, qu\u00e9 s\u00e9 yo\u2026 pero \u00bfes esto una verdadera vida? Comenc\u00e9 a preguntarme cuando d\u00edas despu\u00e9s llegamos a casa con mi anfitri\u00f3n. No digo que aun antes de eso, en tiempos de mi verdadera vida, cuando era yo con mi cuerpo entero, no hubiera escuchado historias de cirujanos, c\u00f3mo despu\u00e9s del trasplante del \u00f3rgano una que otra vez llegaban los pacientes y daban vueltas y vueltas hasta soltar la pregunta: qu\u00e9 pensaba, \u00bfera posible que con el \u00f3rgano trasplantado viniera alg\u00fan recuerdo del donante?, porque ten\u00edan la sensaci\u00f3n de que con ellos viv\u00eda alguien, de que, por ejemplo, les hab\u00eda cambiado el gusto, de que el futbol, a ellos, otrora hinchas fervorosos, los dejaba indiferentes despu\u00e9s de la operaci\u00f3n inexplicablemente, o de que les ard\u00edan los dedos por sentarse al piano y tocar alguna melod\u00eda, a pesar de que no ten\u00edan idea de m\u00fasica\u2026 \u00abNo, no es posible\u00bb, les aclaraba el experto de acuerdo con la doctrina, y en la misma oraci\u00f3n agregaba que se alegraran del nuevo \u00f3rgano y de la nueva vida asociada a \u00e9l, que para \u00e9l de veras significaba nacer de nuevo y que si segu\u00edan todos los consejos m\u00e9dicos iban a vivir bien, y si ten\u00edan suerte, no vivir\u00edan poco tiempo. \u00bfQu\u00e9 otra cosa pod\u00edan decirles? Jam\u00e1s hab\u00edan tenido la oportunidad de discutir con una inteligencia atascada en un \u00f3rgano; adem\u00e1s, seg\u00fan experimento, nadie me oye, a pesar de que tengo la sensaci\u00f3n de que mis mon\u00f3logos no son menos audibles de lo que eran mis ensayos de presentaciones durante mis viajes en autom\u00f3vil, cada vez que estaba solo.<\/p>\n<p>Ahora s\u00e9 que al firmar el documento de donaci\u00f3n de \u00f3rganos deb\u00ed incluir condiciones acerca de su receptor; \u00a1pues ahora me puedo meter la credencial con el formulario por el culo! \u00a1Bueno, podr\u00eda si tuviera culo, pero no tengo! \u00c9ste, al que trasplantaron mi h\u00edgado y a m\u00ed con \u00e9l, es para m\u00ed, para mi estilo de vida, el estilo de vida que yo llevaba en vida, y para mi visi\u00f3n del mundo \u2014\u00a1eso ya no lo tengo!\u2014 ofensivo y completamente inaceptable. Estoy trasplantado en un completo cretino que se arrastra de la ma\u00f1ana a la noche en chancletas por el departamento, se queda mirando el televisor y balbucea semejantes tonter\u00edas que mi inteligencia cient\u00edfica dif\u00edcilmente tolera. Cuando por tel\u00e9fono explica su estado de salud y el m\u00e9todo usado para el trasplante, \u00a1lo golpear\u00eda!, pues no tiene puta idea de lo m\u00e1s elemental de la biolog\u00eda y la medicina, los conceptos cient\u00edficos le salen por la boca como pedos por el culo de un burro asustado. En momentos as\u00ed las personas nos damos cuenta, tambi\u00e9n las personas como yo \u2014\u00bfvestigios humanos tal vez?\u2014 de lo distintos que somos los seres humanos y qu\u00e9 holgazanes mentales son algunos. El apartamento en el que vive con la mujer, bueno, en el que vivimos juntos ahora, no es para nada modesto, no escatiman la comida que yo filtro como su h\u00edgado junto con los medicamentos inmunosupresores. Al menos ahora que la situaci\u00f3n lo toca de cerca y que despu\u00e9s de la operaci\u00f3n tiene las 24 horas del d\u00eda en casa, podr\u00eda leer algo. Pero no, el imb\u00e9cil da vueltas en el sof\u00e1 y juntos nos sentamos a mirar programas que yo ni sab\u00eda que exist\u00edan. El tipo, parece ser, es un lun\u00e1tico de la fe, o al menos un calculador de la fe. Cree que hay que agradecer por todo a dios, as\u00ed que todos los d\u00edas miramos un programa religioso en el que hay mani\u00e1ticos que agitan cruces y micr\u00f3fonos a los gritos. Est\u00e1 convencido de que dios escuch\u00f3 sus rezos y de que le consigui\u00f3 un nuevo h\u00edgado justo a tiempo. A veces pienso: pero te das cuenta, ego\u00edsta redomado, de que tu deseo: \u00abquerido dios, vamos, cons\u00edgueme un nuevo h\u00edgado\u00bb, tiene un lado asesino no expresado: \u00abpero ya que lamentablemente no podemos cultivar h\u00edgados como pepinos, al mismo tiempo te ruego humildemente, dios, que alguien se muera, para que yo viva\u00bb. Porque si de veras existe algo as\u00ed como dios, que escuche diariamente a su feligres\u00eda de quejosos y les cumpla sus deseos, \u00a1entonces este tipo y su dios de hecho me mataron! \u00a1Malditos especuladores!<\/p>\n<p>La mujer lo escucha y atiende con una compasi\u00f3n incomprensiblemente comprensiva; \u00e9l recibe sus cuidados como algo que va de suyo, pero colijo a partir de su sacrificio que de alguna manera idiota goza su martirio. Por lo que pude entender de los balbuceos de \u00e9l, la causa de enfermedad de su h\u00edgado fue la hepatitis c, que se le contagi\u00f3, as\u00ed lo explica a la grey universal al menos, hace diez a\u00f1os con una transfusi\u00f3n de sangre, lo cual la mujer, que es una zonza m\u00e1s grande que \u00e9l, cree a pie juntillas en lugar de sentarse ante el ordenador, teclear en Google \u00abdonaci\u00f3n de sangre y hepatitis c\u00bb, y advertir r\u00e1pidamente que en los lugares civilizados de nuestro planeta ya desde el a\u00f1o 1993 se analiza toda la sangre proveniente de donantes. No tenemos relaciones sexuales con ella, as\u00ed que cada vez que estamos solos en el sof\u00e1 frente al televisor, nos tocamos suavemente mientras la clava un negro con buen culo; cuando hay primeros planos de la vagina cambiamos de canal y volvemos a buscar al pajarito gordo, viborita, que se aviva entre los dedos de su portador.<\/p>\n<p>El hombre no elige a sus padres y, ahora s\u00e9, tampoco a sus anfitriones corporales. La supervivencia despu\u00e9s de los trasplantes exitosos observando las indicaciones m\u00e9dicas puede ser de unos cuantos a\u00f1os largos, y si pienso que desde entonces estoy condenado a vivir en el cuerpo de este imb\u00e9cil, en esta c\u00e1rcel, encerrado en el tipo sin ninguna posibilidad de salida ni amnist\u00eda, y que voy a escuchar sus mon\u00f3logos idiotas y quejumbrosos \u2014todo parece indicar que hasta su muerte o \u00a1hasta su pr\u00f3ximo trasplante de h\u00edgado?\u2014, se me da vuelta el est\u00f3mago \u2014metaf\u00f3ricamente, claro\u2014. Salimos poco, porque \u00e9l, el holgaz\u00e1n, casi no se mueve del apartamento; si acaso, a veces salimos al balc\u00f3n, fumamos apoyados en la baranda y observamos a las adolescentes que juegan a la pelota en el jard\u00edn en camisetas transpiradas. \u00abMe cago en ti\u00bb, se me ocurri\u00f3 una vez fumando; yo que hasta ahora no hab\u00eda fumado nunca: hace a\u00f1os don\u00e9 mis c\u00e9lulas reproductivas, que evidentemente estar\u00e1n congeladas y por tanto inactivas mentalmente y desde todo punto de vista. Pero a\u00fan hay esperanzas de que aparezca una postulante para la inseminaci\u00f3n artificial, de que descongelen mi esperma, y si mis hip\u00f3tesis son correctas, entonces puede ser que el lugar de mi conciencia se abra tambi\u00e9n en \u00e9l, y del h\u00edgado me mude al esperma. A menos que \u2014vuelvo a tener escalofr\u00edos\u2014 tenga una nueva sorpresa bizarra y mi conciencia aut\u00f3noma y soberana se active tambi\u00e9n en mi esperma y as\u00ed tenga un di\u00e1logo interior post m\u00f3rtem con las dos fuentes de mi conciencia. \u00bfSer\u00e1 as\u00ed? No tengo idea\u2026 no s\u00e9 qu\u00e9 pensar\u2026 se me va a mezclar todo\u2026 pero no en la cabeza, \u00a1c\u00f3mo saberlo, en qu\u00e9 y c\u00f3mo\u2026?<\/p>\n<p>Si mi hip\u00f3tesis no se corrobora y mi conciencia entera, mi identidad y lo que sean estos restos de personalidad se han atascado en mi h\u00edgado, entonces cuento a\u00fan con una opci\u00f3n m\u00e1s: ponerme en contacto de alguna manera con mi nula materia corporal, adentrarme en ella cient\u00edficamente a nivel celular y usar al rev\u00e9s mi propia producci\u00f3n cient\u00edfica \u2014\u00a1quisiera saber qu\u00e9 t\u00edpica hiena se la rob\u00f3 y se pavonea con ella por los simposios!\u2014, as\u00ed como lo hace la naturaleza d\u00eda a d\u00eda llanamente. Alentar a una c\u00e9lula madre sana y ambiciosa a permanecer joven por los tiempos de los tiempos, que est\u00e9 preparada para dividirse indefinidamente y as\u00ed reprogramarla para que la vaca tonta mute en c\u00e9lula madre cancerosa que seguramente terminar\u00e1 con este tipo. Bueno, hay otra posibilidad: usar la t\u00e9cnica del rechazo a los medicamentos inmunosupresores por la cual el tipo padecer\u00eda una infecci\u00f3n aguda que lo mandar\u00eda finalmente a la tumba. Pero despu\u00e9s pienso: \u00bfy si esto no fuera todo y mi forma de vida de ultratumba fuera tan s\u00f3lo una de las formas de vida humana y de verdad existiera algo tan imb\u00e9cil como el karma? Esto significar\u00eda que con tales actos \u2014primero el suicidio y su consecuente asesinato\u2014 estar\u00eda influyendo en mi karma y arruin\u00e1ndolo por completo y que en la pr\u00f3xima vida, es decir, forma de vida, encarnar\u00eda en alg\u00fan tejido humano a partir del cual se desarrollar\u00eda luego alguna vagina, por ejemplo, cuya portadora se entregar\u00eda ya en sus a\u00f1os j\u00f3venes a la prostituci\u00f3n m\u00e1s baja y calculadora y que entonces todos los d\u00edas pasar\u00edan por m\u00ed decenas de pitos de dudosa higiene y salud; o por ejemplo, encarnar\u00eda en la mucosa bucal de alg\u00fan pol\u00edtico corrupto o de un abogado baboso que yo hubiera despreciado totalmente en tiempos de mi otra vida. As\u00ed que en este estado de desesperaci\u00f3n extrema me alientan s\u00f3lo dos pensamientos: el primero, que corporalmente sobreviv\u00ed al accidente, y que el da\u00f1o cerebral es tan agudo que ahora estoy en alg\u00fan ala de encierro psiqui\u00e1trico quieto todo el d\u00eda como una planta en la sala, mientras en alguna parte profunda de mis sesos no da\u00f1ados transcurren todos mis procesos mentales; existe tambi\u00e9n el escenario b \u2014tal vez e, quiz\u00e1 g\u2026 la creatividad y la vitalidad jam\u00e1s me han faltado\u2014, en el cual estoy transitoriamente en coma profundo, del cual me despertar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda y todo volver\u00e1 a estar m\u00e1s o menos en orden.<\/p>\n<p>Antes me enfurec\u00eda la expresi\u00f3n de que la esperanza es lo \u00faltimo que se pierde. No, ante tales frases les contestaba a los sabiondos que la esperanza es lo pen\u00faltimo que se pierde, al final de todo, justo al final despu\u00e9s de la esperanza: se pierde el que espera. Pero ahora veo que esta oraci\u00f3n es v\u00e1lida. Para m\u00ed, que estoy formalmente muerto e informalmente soy una mezcla de h\u00edgado y autoconciencia, existe s\u00f3lo y \u00fanicamente la esperanza, pues todo lo dem\u00e1s, al parecer, tron\u00f3 o es absolutamente no funcional.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo saber qu\u00e9 es esto de la vida y la muerte? Adonde quiera que me vuelva y mire \u2014l\u00f3gicamente, ya no soy capaz de cerrar los ojos y evidentemente tampoco de dormir\u2014 por ahora advierto una sola cosa: no hay final\u2026 no hay final\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento extra\u00f1o de la narradora eslovena Mojca Kumerdej (1964).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13325,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[22,2569,2343,2565,185,2567,2568,2570,2855,2291,360,2566,2564],"class_list":["post-9744","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-cuento","tag-ediciones-arlequin","tag-el-cuento-del-mes","tag-el-hombre-higado","tag-escritoras","tag-escritores-en-esloveno","tag-escritores-eslovenos","tag-florencia-ferre","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-materia-oscura","tag-mojca-kumerdej"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/mojca_kumerdej-1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2xa","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9744"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9744\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13098,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9744\/revisions\/13098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}