{"id":8653,"date":"2012-01-15T02:26:07","date_gmt":"2012-01-15T08:26:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=8653"},"modified":"2016-10-26T10:20:42","modified_gmt":"2016-10-26T15:20:42","slug":"la-identidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-identidad\/","title":{"rendered":"La identidad"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8657\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-identidad\/36t\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/36t.jpg\" data-orig-size=\"250,400\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"36 toneladas\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/36t.jpg\" class=\"alignright size-full wp-image-8657\" title=\"36 toneladas\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/36t.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"400\" \/>1.<br \/>\nObviamente, la narrativa del narcotr\u00e1fico y la violencia est\u00e1 de moda en M\u00e9xico, y una novela como <em>36 toneladas<\/em> de Iris Garc\u00eda, publicada por Ediciones B, va a ser recibida como parte de esa corriente mayoritaria y le\u00edda con m\u00e1s inter\u00e9s y m\u00e1s simpat\u00eda que una novela sobre cualquier otro tema. Pero lo m\u00e1s probable es que reciba elogios por las razones equivocadas: las mismas por las que se alaba a todos los libros sobre el tema en estos d\u00edas, sin importar su calidad.<\/p>\n<p><em>2. Razones equivocadas para elogiar una novela del narco<\/em><\/p>\n<p>\u00abLeer novelas del narco le permite a uno informarse de lo que pasa\u00bb. S\u00f3lo de manera muy ineficiente: aun si llegan a referirse a acontecimientos y personajes reales (y casi ninguna lo hace), las novelas suelen tardar meses y hasta a\u00f1os en escribirse y ser publicadas. Si fueran nuestra \u00fanica fuente de informaci\u00f3n sobre el tema sabr\u00edamos de los hechos con enorme retraso. Para ese fin particular, realmente es mucho mejor confiarse a lo que los peri\u00f3dicos o internet nos cuentan todos los d\u00edas a todas horas, de manera casi instant\u00e1nea.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abLa novela del narco muestra la existencia cotidiana en M\u00e9xico tal como es\u00bb. No toda. Se refiere a parte de esa existencia, y de hecho a una parte importante: una serie de acontecimientos que actualmente nos afectan y por cuya causa miles de personas han muerto y muchas m\u00e1s viven amenazadas. Pero la mayor\u00eda de las novelas sobre el tema son tambi\u00e9n novelas negras, enfocadas en la descripci\u00f3n directa del mundo del crimen, y adem\u00e1s se concentran en lo m\u00e1s llamativo: balaceras, torturas, cargamentos de droga, etc\u00e9tera. Falta una gran novela del narco donde no haya un solo narco ni un solo hecho de violencia criminal, por ejemplo: una con personajes que vivan conscientes de la existencia de los criminales pero no los vean de cerca ni a todas horas, y que se refiera, por tanto, a la inquietud cotidiana de la mayor parte de las personas del pa\u00eds. Se podr\u00eda decir que una novela as\u00ed no ser\u00eda muy entretenida: tanto peor para las vidas a las que podr\u00eda referirse y que no tienen lugar en la literatura mexicana actual. (\u00bfSer\u00e1n menos importantes? \u00bfHabr\u00e1 quien sea capaz de decir algo as\u00ed?)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abLa novela del narco muestra la capacidad humana para el mal y la violencia tal como es\u00bb. A veces: en otras ocasiones magnifica los sucesos para volverlos m\u00e1s espectaculares y casi siempre ignora, minimiza o reduce a lugares comunes (porque tampoco resultan muy llamativas, supongo) las dificultades, los antecedentes y las consecuencias, las repercusiones internas de los actos violentos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abEn la novela realista y de actualidad \u2014representada hoy por la del narco\u2014 se analizan y se proponen alternativas a las circunstancias presentes\u00bb. Esto no era verdad ni en el siglo XIX, cuando apareci\u00f3 la figura del escritor\/opinador, ni en el XX, cuando M\u00e9xico, como otros pa\u00edses, construy\u00f3 su cultura literaria alrededor de la figura del intelectual, el escritor dedicado a hablar con el poder acerca de los \u00abasuntos importantes\u00bb. La novela no siempre retrata de manera fiel porque puede estar subordinada a las convenciones de un subg\u00e9nero, no siempre analiza aunque retrate, y casi nunca llega a proponer (y menos todav\u00eda en una cultura sumisa como la nuestra, creyente de que \u00ablas cosas son como son\u00bb).<\/p>\n<p><em>3.<\/em> 36 toneladas<\/p>\n<p>Ninguna de las razones anteriores me convence por lo que ya he escrito, y porque en ellas creo ver cierto desprecio de la literatura: cierto deseo de justificar lo que se lee asign\u00e1ndole deberes o virtudes que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de lo literario y, de hecho, de lo que los novelistas quieren (o pueden) hacer.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nada de lo anterior, por otra parte, le quita ning\u00fan m\u00e9rito a una buena novela negra, ni a una buena novela sobre el narco y la violencia. Y <em>36 toneladas<\/em> (2011) de Iris Garc\u00eda \u2014como otros, muy pocos libros de la corriente a la que pertenece\u2014 es una buena novela, y una que puede leerse de otras maneras: sin partir necesariamente de lo que lo acerca a todos los dem\u00e1s.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;M\u00e1s que como una historia negra, esta novela empieza como un misterio. Un hombre se despierta y descubre que no recuerda su propio nombre ni nada de su pasado: no reconoce su propia cara en el espejo. Angustiado, amenazado por un enemigo impreciso que lo persigue y parece haberlo conocido antes, comienza a investigar qui\u00e9n es, o qui\u00e9n fue; esto lo pone en contacto con el mundo del narcotr\u00e1fico y lo conduce (o lo devuelve) a una conjura para ocultar el dinero de la venta de las 36 toneladas de droga del t\u00edtulo: un plan en el que se involucran traficantes, polic\u00edas, periodistas, militares y hasta un grupo de juniors dedicados a matar por diversi\u00f3n. Cada cap\u00edtulo lleva a una nueva hip\u00f3tesis sobre qui\u00e9n es el personaje, pero ninguna, hasta justo el final, resulta ser verdadera. Aunque no deja de haber violencia, corrupci\u00f3n, sexo y todo lo que se espera (o se exige) de una novela del narco, lo importante nunca es esa superficie, ni mucho menos la exactitud con la que podr\u00eda referirse a sucesos descritos o silenciados por los noticieros. Su tema es la identidad, y su p\u00e9rdida: el problema de un hombre que en cierto modo ha vuelto a nacer pero est\u00e1 en un mundo todav\u00eda m\u00e1s hostil que el que enfrenta un reci\u00e9n nacido, pues debe lidiar con las consecuencias de un pasado de adulto, y terrible, que no lo abandona aunque ya no pueda comprenderlo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Otro rasgo original del libro es su estructura narrativa, pues la b\u00fasqueda de la identidad del protagonista, contada en segunda persona, se va alternando con cap\u00edtulos en primera persona donde personajes secundarios cuentan sus partes de la historia y matizan, contradicen, reinterpretan lo que va hallando el personaje central. Algunos de estos personajes son figuras t\u00edpicas (el militar corrupto, la periodista) pero otros no, y probablemente el m\u00e1s logrado de todos es el m\u00e1s inusual: un profesor anciano que habla de historias de detectives con el protagonista, y al que su creadora \u2014en un momento muy extra\u00f1o de metaficci\u00f3n\u2014 llega a imaginar en la posici\u00f3n de decidir entre seguir leyendo El sabueso de los Baskerville de Conan Doyle o dejarlo por la historia que quiz\u00e1s escriba para \u00e9l el protagonista: su propia historia, el libro titulado <em>36 toneladas<\/em>. Muchos escritores de las nuevas generaciones cultivan la arrogancia como parte de una pose o \u00abimagen p\u00fablica\u00bb, pero ninguno ha llegado en lo que va del siglo a la audacia de este descaro, a su potencia en las p\u00e1ginas de un libro ni, mucho menos, a convertirlo en parte crucial de una novela hecha para lectores y no s\u00f3lo para colegas o especialistas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Iris Garc\u00eda llam\u00f3 la atenci\u00f3n de sus colegas y muchos cr\u00edticos con su primer libro: la colecci\u00f3n de cuentos <em>Ojos que no ven, coraz\u00f3n desierto<\/em> (2009). Como <em>36 toneladas<\/em>, esas historias dejan ver una mirada desapasionada de lo brutal, una gran inteligencia literaria y, a la vez, una capacidad notable para sondear las pasiones humanas. Tal vez Garc\u00eda est\u00e1 en camino de ser una autora reconocida (reconocible) por esas tres habilidades: tal vez va a ser nuestra propia Patricia Highsmith.<\/p>\n[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][Esta nota se public\u00f3 originalmente el a\u00f1o pasado en la revista <em>Posdata<\/em>][\/fusion_builder_column][\/fusion_builder_row][\/fusion_builder_container]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. 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