{"id":8594,"date":"2011-12-17T17:16:31","date_gmt":"2011-12-17T23:16:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=8594"},"modified":"2017-05-25T15:51:40","modified_gmt":"2017-05-25T20:51:40","slug":"10-sugerencias-para-elegir-titulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/10-sugerencias-para-elegir-titulos\/","title":{"rendered":"10 sugerencias para elegir t\u00edtulos"},"content":{"rendered":"<p>En un taller reciente me preguntaron por sugerencias para poner t\u00edtulos a los textos: alguna orientaci\u00f3n sobre c\u00f3mo elegirlos. Tengo varias ideas al respecto y he hecho, en efecto, una lista. Pero antes de la lista vale la pena reproducir el siguiente pasaje, que me parece ejemplar, de <em>Apostillas a El nombre de la rosa<\/em> (1985), un peque\u00f1o ensayo que Umberto Eco escribi\u00f3 para \u00abexplicar\u00bb aquella novela suya, de t\u00edtulo tan intrigante:<\/p>\n<blockquote><p>El narrador no debe facilitar interpretaciones de su obra, si no, \u00bfpara qu\u00e9 habr\u00eda escrito una novela, que es una m\u00e1quina de generar interpretaciones? Sin embargo, uno de los principales obst\u00e1culos para respetar ese sano principio reside en el hecho mismo de que toda novela debe llevar un t\u00edtulo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por desgracia, un t\u00edtulo ya es una clave interpretativa. Es imposible sustraerse a las sugerencias que generan <em>Rojo y negro<\/em> o <em>Guerra y paz<\/em>. Los t\u00edtulos que m\u00e1s respetan al lector son aquellos que se reducen al nombre del h\u00e9roe ep\u00f3nimo, como <em>David Copperfield<\/em> o <em>Robinson Crusoe<\/em>, pero incluso esa menci\u00f3n puede constituir una injerencia indebida por parte del autor. <em>Le P\u00e9re Goriot<\/em> centra la atenci\u00f3n del lector en la figura del viejo padre, mientras que la novela tambi\u00e9n es la epopeya de Rastignac o de Vautrin, alias Collin. Quiz\u00e1s habr\u00eda que ser honestamente deshonestos, como Dumas, porque es evidente que <em>Los tres mosqueteros<\/em> es, de hecho, la historia del cuarto. Pero son lujos raros, que quiz\u00e1s el autor s\u00f3lo puede permitirse por distracci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mi novela ten\u00eda otro t\u00edtulo provisional: <em>La abad\u00eda del crimen<\/em>. Lo descart\u00e9 porque fija la atenci\u00f3n del lector exclusivamente en la intriga polic\u00edaca, y pod\u00eda enga\u00f1ar al infortunado comprador \u00e1vido de historias de acci\u00f3n, induci\u00e9ndolo a arrojarse sobre un libro que lo hubiera decepcionado. Mi sue\u00f1o era titularlo <em>Adso de Melk<\/em>. Un t\u00edtulo muy neutro, porque Adso no pasaba de ser el narrador. Pero nuestros editores aborrecen los nombres propios (&#8230;)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La idea de <em>El nombre de la rosa<\/em> se me ocurri\u00f3 casi por casualidad, y me gust\u00f3 porque la rosa es una figura simb\u00f3lica tan densa que, por tener tantos significados, ya casi los ha perdido todos: rosa m\u00edstica, y como rosa ha vivido lo que viven las rosas, la guerra de las dos rosas, una rosa es una rosa es una rosa es una rosa, los rosacruces, gracias por las espl\u00e9ndidas rosas, rosa fresca toda fragancia. As\u00ed, el lector quedaba con raz\u00f3n desorientado, no pod\u00eda escoger tal o cual interpretaci\u00f3n; y, aunque hubiese captado las posibles lecturas nominalistas del verso final, s\u00f3lo ser\u00eda a \u00faltimo momento, despu\u00e9s de haber escogido vaya a saber qu\u00e9 otras posibilidades. El t\u00edtulo debe confundir las ideas, no regimentarlas.<\/p><\/blockquote>\n<div align=center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8596\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/10-sugerencias-para-elegir-titulos\/elnombredelarosa\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa.jpg\" data-orig-size=\"363,500\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"El nombre de la rosa\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa.jpg\" alt=\"El nombre de la rosa\" title=\"El nombre de la rosa\" width=\"363\" height=\"500\" class=\"alignnone size-full wp-image-8596\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa.jpg 363w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 363px) 100vw, 363px\" \/><\/div>\n<p><!--more-->Eco no dice, porque en el contexto de su ensayo no hace falta, que las ideas que confundir\u00e1 un t\u00edtulo como los que le gustan son las ideas engendradas por el propio texto. Conviene aclararlo porque muchas personas piensan que la \u00fanica funci\u00f3n del t\u00edtulo es servir de reclamo, de incitaci\u00f3n \u00aba comprar el libro\u00bb sin importar lo que realmente diga; por mi parte creo que, incluso sin ignorar el prop\u00f3sito de incitar a la gente a que lea &#8211;es l\u00edcito a fin de cuentas&#8211;, hay bastante m\u00e1s que se puede considerar, incluyendo la posibilidad de que el t\u00edtulo, que identifica al texto, le ayude a ser recordado: a sobrevivir a su primera lectura, y no s\u00f3lo a ser consumido en ella.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mi lista tiene que ver con todo esto. Dos advertencias: <em>1)<\/em> como todo en esta bit\u00e1cora, las sugerencias se refieren sobre todo a textos narrativos, y <em>2)<\/em> todas las recomendaciones podr\u00edan comenzar con las palabras \u00aben general\u00bb pues siempre, en cualquier aproximaci\u00f3n a una serie de \u00abreglas\u00bb de escritura, habr\u00e1 excepciones.<\/p>\n<p>1. El t\u00edtulo puede (e idealmente <em>deber\u00eda<\/em>) cumplir al mismo tiempo todos los objetivos que puede tener: en particular, s\u00ed es posible que incite interpretaciones sin llegar a forzarlas, que resulte atractivo y que, pasada una primera lectura, sea memorable. Por otra parte, qu\u00e9 tan en equilibrio pueden estar esos tres fines &#8211;qu\u00e9 tanto pesa m\u00e1s uno u otro&#8211; depende del texto. Un ensayo acad\u00e9mico tendr\u00e1 que ser m\u00e1s formal y seco que uno literario, por ejemplo, pues tendr\u00e1 que declarar su tema de manera expl\u00edcita y clara; una novela policiaca que quiera entrar sin muchos problemas en un mercado bien establecido tendr\u00e1 que ajustar su t\u00edtulo a lo que ese mercado espera, lo que probablemente incluir\u00e1 referencias a armas, cr\u00edmenes y cosas parecidas. (Una excepci\u00f3n notable es la versi\u00f3n en espa\u00f1ol del t\u00edtulo de una novela hermosa y terrible de Horace McCoy: <em>\u00bfAcaso no matan a los caballos?<\/em>, que traducida m\u00e1s literalmente del ingl\u00e9s hubiera sido <em>A los caballos les disparan, \u00bfno?<\/em>)<\/p>\n<p>2. Incluso en los proyectos menos ambiciosos, el t\u00edtulo es <em>invariablemente<\/em> una clave de interpretaci\u00f3n, como dice Eco, y podr\u00e1 sugerir ideas, asociaciones, referencias a todo posible lector. Esto es inevitable; por lo tanto, conviene lograr que al menos las referencias m\u00e1s evidentes queden bajo el control de quien escribe y vayan a donde \u00e9l o ella desea. Un caso ejemplar de una referencia fuera de control &#8211;es decir, un ejemplo rid\u00edculo&#8211; es la novela <em>Dildo Cay<\/em> de Nelson Hayes, sobre la que puede leerse <a href=\"http:\/\/theworstever.typepad.com\/blog\/2010\/03\/dildo-cay.html\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<p>3. Algo m\u00e1s para considerar, por otro lado, es que no todos los sentidos de un t\u00edtulo ser\u00e1n captados por todos los posibles lectores. Un t\u00edtulo dif\u00edcil o impenetrable puede ser tambi\u00e9n muy rico en sugerencias y proponer muchas lecturas pero, si no se tiene cuidado, puede resultar incomprensible para todos salvo unas pocas personas. <\/p>\n<p>4. Los t\u00edtulos m\u00e1s llamativos en un momento dado no lo son necesariamente <em>siempre<\/em>. Un t\u00edtulo que se refiera a un acontecimiento de actualidad, por ejemplo, puede ser \u00fatil mientras ese hecho sigue siendo recordado y comentado, pero m\u00e1s tarde puede resultar no s\u00f3lo torpe sino indescifrable. (Habr\u00e1, claro, quien considere que esto no es un problema si su aspiraci\u00f3n es solamente aprovechar una coyuntura, como por ejemplo hacen muchos autores de reportaje pol\u00edtico.)<\/p>\n<p>5. Hay que evitar los t\u00edtulos que se refieran demasiado directamente a una obra previa, pues pueden subordinar el texto nuevo al preexistente y forzarlo a una lectura condicionada o incluso err\u00f3nea. Un libro que se salva apenas de este problema (y hay quienes creen que no se salva) es <em>Ulises<\/em>, de James Joyce, que por supuesto hace referencia a la <em>Odisea<\/em> de Homero pero tambi\u00e9n se distancia de ese texto de muchas maneras. Varios de los peores t\u00edtulos que he encontrado, porque adem\u00e1s anteceden a textos realmente malos, son los de las parodias m\u00e1s ingenuas: \u00abLa verdadera historia de Romeo y Julieta\u00bb y otros por el estilo.<\/p>\n<p>6. Sobre todo en un texto narrativo, hay que evitar referencias demasiado expl\u00edcitas a su argumento, y no s\u00f3lo para no \u00abvender\u00bb el final sino porque lo que cuenta no suele ser qu\u00e9 pasa sino <em>c\u00f3mo<\/em>: por ejemplo, el t\u00edtulo de la novela <em>El marino que perdi\u00f3 la gracia del mar<\/em> de Yukio Mishima resulta sugerir, al menos, bastante de lo que sucede en sus p\u00e1ginas, pero desde luego no lo hace de manera directa: es necesario leer para averiguar qu\u00e9 significa exactamente \u00abperder la gracia del mar\u00bb y entender hasta d\u00f3nde es figurado el sentido de la frase.<\/p>\n<p>7. Un truco habitual con los t\u00edtulos es que el sentido literal esconda, como en el caso anterior, otro m\u00e1s oculto pero m\u00e1s importante. Tambi\u00e9n es com\u00fan que un solo sentido de un t\u00edtulo pueda entenderse de dos o m\u00e1s maneras. (Por ejemplo, el cuento \u00abLos muertos\u00bb, tambi\u00e9n de Joyce, podr\u00eda referirse a todos los muertos, a ciertos muertos cercanos a los personajes o a algunos personajes vivos que no lo parecen.) Esta tambi\u00e9n es una estrategia v\u00e1lida, aunque m\u00e1s complicada de lo que parece.<\/p>\n<p>8. No es cierto que los t\u00edtulos m\u00e1s sencillos y cortos vayan mejor con los textos simples ni, al contrario, que los textos complejos requieran t\u00edtulos largos, intrincados o con mucho trabajo verbal. Ejemplos: <em>Lolita<\/em> de Vladimir Nabokov, novela sumamente compleja, y <em>Donde viven los monstruos<\/em> de Maurice Sendak (es mejor el t\u00edtulo original: <em>Where the Wild Things Are<\/em>, \u00abDonde est\u00e1n las cosas salvajes\u00bb o \u00abD\u00f3nde est\u00e1n las criaturas salvajes\u00bb, porque omite decir directamente la palabra <em>monstruos<\/em>), un cuento para ni\u00f1os que no pasa de un pu\u00f1ado de oraciones.<\/p>\n<p>9. Hay que evitar los t\u00edtulos excesivamente abstractos, en especial cuando la abstracci\u00f3n es una imagen po\u00e9tica que intenta explicar o resumir un estado de \u00e1nimo o una situaci\u00f3n, pues es muy dif\u00edcil evitar que el t\u00edtulo se convierta en una imagen torpe y a la vez opaca, que no diga nada al lector. (Es el mismo problema que tienen muchos textos narrativos cuando no ofrecen un asidero a nada visible, es decir, perceptible u objetivamente real dentro del mundo narrado que proponen.)<\/p>\n<p>10. Para terminar, una propuesta pr\u00e1ctica: a la hora de elegir un t\u00edtulo, y sobre todo uno para un texto extenso como una novela, sirve probar con varios y no decidirse deprisa por uno solo. Se puede hacer una lista, por ejemplo, partiendo de las alternativas m\u00e1s obvias como la conclusi\u00f3n &#8211;velada&#8211; de una trama, su incidente central, el nombre del protagonista, el objeto u objetivo central de la acci\u00f3n, y continuar luego con met\u00e1foras y otras alternativas m\u00e1s alejadas de lo literal. Un criterio que casi siempre es \u00fatil es que el t\u00edtulo, por s\u00ed mismo, debe ser expresivo, es decir, no s\u00f3lo sonar buen sino buscar deliberadamente esas asociaciones de las que he escrito, y que van m\u00e1s all\u00e1 lo obvio.<\/p>\n<p>Esto no es todo lo que hay que decir sobre el tema, por supuesto. Pero quiz\u00e1 pueda servir a alguien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo de una obra es muy importante. Aqu\u00ed hay diez consejos para elegir uno.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8596,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[15],"tags":[2402,1181,22,2403,2405,690,2855,2404,10,2858,2400,2401,803,1108],"class_list":["post-8594","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-taller-literario","tag-apostillas-a-el-nombre-de-la-rosa","tag-creatividad","tag-cuento","tag-el-nombre-de-la-rosa","tag-horace-mccoy","tag-james-joyce","tag-literatura","tag-maurice-sendak","tag-novela","tag-taller-literario","tag-titulos","tag-umberto-eco","tag-vladimir-nabokov","tag-yukio-mishima"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/elnombredelarosa.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2eC","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8594"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8594\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13809,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8594\/revisions\/13809"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8596"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}