{"id":8515,"date":"2011-11-17T12:48:10","date_gmt":"2011-11-17T18:48:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=8515"},"modified":"2016-12-10T14:24:13","modified_gmt":"2016-12-10T20:24:13","slug":"carneval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/carneval\/","title":{"rendered":"Carneval"},"content":{"rendered":"<p>El a\u00f1o pasado recib\u00ed un hermoso regalo: un ejemplar del n\u00famero de febrero de 1953 (vol. 4, n\u00fam. 2) de la revista <em>The Magazine of Fantasy and Science Fiction<\/em>, una de las m\u00e1s famosas del mundo de habla inglesa.<\/p>\n[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb]<figure id=\"attachment_8516\" aria-describedby=\"caption-attachment-8516\" style=\"width: 215px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8516\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/carneval\/escanear0001\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001.jpg\" data-orig-size=\"1629,2267\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;HP Scanjet G3110&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"F&amp;#038;SF, febrero de 1953\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;F&amp;#038;SF, febrero de 1953 (clic para ampliar)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001-735x1024.jpg\" class=\"size-medium wp-image-8516\" title=\"F&amp;SF, febrero de 1953\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001-215x300.jpg\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001-215x300.jpg 215w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001-735x1024.jpg 735w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001.jpg 1629w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-8516\" class=\"wp-caption-text\">F&amp;SF, febrero de 1953 (clic para ampliar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El n\u00famero es especial porque contiene \u00abRoog\u00bb, el primer cuento publicado del enorme <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/etiquetas\/philip-k-dick\/\">Philip K. Dick<\/a>. Pero tambi\u00e9n hay otros textos y, de hecho, otro par de primeros cuentos. Uno de ellos es \u00abCarne Vale\u00bb, escrito por Emilie H. Knarr, una autora de la que pr\u00e1cticamente no existen m\u00e1s <a href=\"http:\/\/www.isfdb.org\/cgi-bin\/ch.cgi?16145\">referencias<\/a> que ese texto y, quiz\u00e1, la <a href=\"http:\/\/www.findagrave.com\/cgi-bin\/fg.cgi?page=pv&amp;GRid=35257474\">foto<\/a> de su tumba. Si \u00e9sta es realmente la de la autora, ella naci\u00f3 en 1908 y muri\u00f3 en 1976. El texto introductorio de la revista afirma que ella se describ\u00eda como \u00abuna solterona de Pittsburgh, aprendiz de todo y oficial de nada\u00bb. Qui\u00e9n sabe cu\u00e1l habr\u00e1 sido su vida o por qu\u00e9 se malogr\u00f3 su carrera. He traducido su cuento, que me parece una obra primeriza pero con atisbos reveladores sobre la conciencia femenina y algunas formas en las que la cultura occidental la ha forzado y reprimido. El t\u00edtulo traducido, \u00abCarneval\u00bb, es ligeramente distinto pero (me parece) no menos adecuado.<br \/>\n<strong>CARNEVAL<br \/>\nEmilie H. Knarr<\/strong><br \/>\nLa \u00faltima campanada del reloj atraves\u00f3 las vigas del techo desde arriba, desde la casa vac\u00eda, marcando el fin de la invocaci\u00f3n ya completada.<br \/>\nAunque Edna estaba sola, el s\u00f3tano parec\u00eda repleto. Las llamas de siete velas proyectaban siete sombras como otros siete cuerpos en las paredes blanqueadas, descascaradas, mortecinas. Ella se qued\u00f3 de pie, inm\u00f3vil, expectante, pero sus sombras saltaban y temblaban y se elevaban y volv\u00edan a reducirse.<br \/>\nLa esperanza se disipaba&#8230;, pero entonces llegaron. Con furia y estruendo, a trav\u00e9s de la tierra oscura y los muros de piedra, aparecieron los Esp\u00edritus que ella hab\u00eda llamado. Sobre monturas espectrales, los Esp\u00edritus de los Cuatro Rumbos de la Tierra.<br \/>\nNorte lleg\u00f3 sobre un oso grande y torpe, Este sobre el fabuloso unicornio; Oeste ven\u00eda sobre un enigm\u00e1tico grifo; la montura de Sur, un camelopardo, tuvo alguna dificultad para acomodar su peque\u00f1a cabeza y su cuello enorme bajo el techo hasta que not\u00f3 que, como era incorp\u00f3reo, pod\u00eda sacar la cabeza por arriba hasta la sala desierta.<br \/>\nLos Esp\u00edritus desmontaron afuera del gran diagrama circular de fuego, cada uno en el lugar que le asignaba el ritual. Tras inclinarse ante Edna, se quedaron mir\u00e1ndola sin parpadear, con ojos atentos y diab\u00f3licos. Edna les devolvi\u00f3 las miradas con la misma seguridad y sin bajar los ojos. Se sent\u00eda bien mostrar una actitud tan orgullosa.<br \/>\nLas brujas, pens\u00f3, no nacen: se hacen. Y nadie se ha acercado a la brujer\u00eda por enga\u00f1os ni por trampas. No es necesario: los Poderes Oscuros tambi\u00e9n aman el orgullo. Nunca han faltado rechazados, humillados, despreciados entre la raza humana; ella misma fabrica sus conversos.<br \/>\nY no era dif\u00edcil recorrer el camino. Los viejos rituales no est\u00e1n olvidados ni ocultos. Viven en el folclor, duermen en los estantes de las bibliotecas, merodean en el lenguaje mismo. No, no era un camino dif\u00edcil. S\u00f3lo peligroso y solitario.<br \/>\nLas flamas saltaban, protectoras, entre Edna y los Esp\u00edritus.<br \/>\nMientras ella miraba de un Esp\u00edritu a otro, las miradas de ellos la tentaban a hacer a un lado sus salvaguardas. De aquel lado del anillo de fuego estaban la dulzura de la desesperaci\u00f3n, el \u00e9xtasis del dolor e incluso la paz bendita de la muerte.<br \/>\nEdna se sinti\u00f3 muy tentada; de alg\u00fan modo sab\u00eda que aquello era mucho m\u00e1s grande que la cosa que deb\u00eda pedir. \u00a1Cu\u00e1nto riesgo! \u00a1Y por algo tan peque\u00f1o!<br \/>\nSu voluntad casi fallaba cuando vio la ansiedad en los ojos de los Esp\u00edritus. \u00c9stos no eran amigos sino enemigos declarados.<br \/>\nPor fin, despu\u00e9s de una mirada de reojo a sus compa\u00f1eros, Sur admiti\u00f3 de mala gana:<br \/>\n&#8211;Somos tus sirvientes, se\u00f1ora. Ord\u00e9nanos.<br \/>\nCon un suspiro de gratitud, Edna expres\u00f3 su deseo. Ella misma no oy\u00f3 las palabras que dijo, pues todo lo que la hab\u00eda tra\u00eddo hasta este momento regres\u00f3 a ella en el momento de hablar.<br \/>\nUna vez m\u00e1s sufri\u00f3 la inundaci\u00f3n gradual de la carne que hab\u00eda manchado su adolescencia. Una vez m\u00e1s oy\u00f3 a su madre, tan delgada, apiadarse de su padre, tan esbelto, quien le ped\u00eda perd\u00f3n por Edna.<br \/>\n&#8211;No importa. Perder\u00e1 esa grasa infantil cuando empiece a crecer. Nadie ha sido gordo en ninguno de los lados de la familia &#8211;\u00a1y lo dec\u00edan con orgullo! \u00a1Como si los Green y los Miller hubieran sido delgados gracias a su propio genio!<br \/>\nY m\u00e1s. El hambre de los largos ayunos. El cansancio del ejercicio in\u00fatil. La deshonestidad de los tratamientos, que eran otro castigo. Los sondeos de los doctores, que que destru\u00edan la privac\u00eda de la carne y la mente. Libros en vez de fiestas; burlas en vez de amor&#8230;<br \/>\nLe tocaba a Norte, el mesurado y magro, hacer lo que Edna quer\u00eda.<br \/>\n&#8211;Como desees &#8211;dijo en una voz no m\u00e1s fuerte que un suspiro helado&#8211;. Pero har\u00eda mal mi servicio si no te advirtiera que esto no podr\u00e1 deshacerse &#8211;y luego, viendo que ella no ten\u00eda intenciones de modificar la orden, hizo un gesto leve pero extra\u00f1o con su mano izquierda&#8211;. As\u00ed sea.<br \/>\nEdna no hab\u00eda pensado que sentir\u00eda dolor, pero all\u00ed estaba. Dolor intolerable y continuo. Como el dolor acumulado, concentrado, de todos los a\u00f1os que la hab\u00edan tra\u00eddo hasta aqu\u00ed. Pero cuando al fin dej\u00f3 de sentirlo, Edna abri\u00f3 los ojos. Ahora era hermosa y esbelta: esbelta m\u00e1s all\u00e1 de todos sus deseos.<br \/>\nA trav\u00e9s de las cuencas de su cr\u00e1neo, mir\u00f3 hacia abajo y vio sus costillas, la convexidad de su pelvis, los huesos de sus muslos y los empeines y de ellos a los huesos de los pies, arqueados, delicados, rodeados por el lino del vestido que se hab\u00eda ca\u00eddo de su cuerpo.<br \/>\nAunque ya no ten\u00eda ojos, vio: toda la belleza del hueso brillante y marfile\u00f1o. Una belleza limpia, terrible, insoportable. Peron ya no ten\u00eda la capacidad de llorar.<br \/>\n&#8211;\u00bfQu\u00e9 me han hecho? \u00bfQu\u00e9 han hecho?<br \/>\n&#8211;Exactamente lo que pediste, se\u00f1ora.<br \/>\n&#8211;\u00a1Les dije que quitaran el <em>exceso<\/em> de carne!<br \/>\n&#8211;Caballeros &#8211;dijo Norte a sus hermanos&#8211;, les pregunto: \u00bfno fue eso exactamente lo que hice?<\/p>\n<figure id=\"attachment_13336\" aria-describedby=\"caption-attachment-13336\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/35257474_124149328561.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13336\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/carneval\/35257474_124149328561\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/35257474_124149328561.jpg\" data-orig-size=\"700,421\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"La tumba de Emilie H. 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Knarr (1908?-1976?), narradora estadounidense hoy olvidada.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13336,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[17,22,2369,185,2365,194,7,2855,360,2367,2368,521,2366,530],"class_list":["post-8515","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-amistades","tag-cuento","tag-emilie-h-knarr","tag-escritoras","tag-escritores-en-ingles","tag-escritores-estadounidenses","tag-hallazgos","tag-literatura","tag-literatura-fantastica","tag-philip-k-dic","tag-roog","tag-textos-que-no-estaban-en-la-red","tag-the-magazine-of-fantasy-and-science-fiction","tag-traducciones"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/35257474_124149328561.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/sjEhq-carneval","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8515"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8515\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13337,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8515\/revisions\/13337"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}