{"id":8205,"date":"2011-09-01T09:30:23","date_gmt":"2011-09-01T14:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=8205"},"modified":"2016-10-26T10:21:02","modified_gmt":"2016-10-26T15:21:02","slug":"el-juego-de-los-30-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/el-juego-de-los-30-libros\/","title":{"rendered":"El juego de los 30 libros"},"content":{"rendered":"<p>Hace un par de semanas, circul\u00f3 en Twitter este juego: mencionar 30 libros significativos a partir de una lista propuesta en el blog llamado, apropiadamente, <a href=\"http:\/\/treintalibros.blogspot.com\/\">30 libros<\/a>. El juego me gust\u00f3 porque no se trataba de hacer una lista de \u00ablos mejores libros del mundo\u00bb ni nada semejante, sino de encontrar relaciones entre la lectura y la vida, lo que siempre es enriquecedor y, cuando es dif\u00edcil, lo es de formas interesantes. Varios amigos hicieron sus propias listas (est\u00e1 por ejemplo la de mi querido <a href=\"http:\/\/monorama.blogspot.com\/2011\/08\/30libros-hace-poco-circulo-en-twitter.html\">Bernardo Fern\u00e1ndez \u00abBef\u00bb<\/a>) y me han permitido atisbar en sus propias vidas por medio de ellas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hice el juego en Twitter y luego los amigos de Ultramarina Cartonera publicaron <a href=\"http:\/\/editorialultramarina.com\/2011\/08\/17\/30libros-alberto-chimal\/\">una versi\u00f3n ampliada<\/a> de mis respuestas. Ahora, ampl\u00edo la lista un poco m\u00e1s aqu\u00ed, de modo que cada t\u00edtulo tenga una breve explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 lo eleg\u00ed, y pongo de encabezado la ilustraci\u00f3n que ellos crearon, con gracias y disculpas a partes iguales.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<div align=\"center\"><a href=\"http:\/\/editorialultramarina.com\/2011\/08\/17\/30libros-alberto-chimal\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"8206\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/el-juego-de-los-30-libros\/30alberto-chimal_altramarina\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/30alberto-chimal_altramarina.jpg\" data-orig-size=\"589,289\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"30alberto-chimal_altramarina\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/30alberto-chimal_altramarina.jpg\" class=\"alignnone size-full wp-image-8206\" title=\"30alberto-chimal_altramarina\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/30alberto-chimal_altramarina.jpg\" alt=\"Fuente: http:\/\/editorialultramarina.com\/2011\/08\/17\/30libros-alberto-chimal\/\" width=\"589\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/30alberto-chimal_altramarina.jpg 589w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/30alberto-chimal_altramarina-300x147.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<br \/><strong>1. Uno que le\u00ed de una sentada: <em>La historia interminable<\/em> de Michael Ende<\/strong><br \/>\nFue en 1995; comenc\u00e9 a las 4 de la tarde de un jueves y termin\u00e9 a las 3 de la ma\u00f1ana del siguiente d\u00eda, estremecido. Estaba cansado pero no hubiera podido dormir. Mi mente parec\u00eda correr, a toda velocidad, por otra parte, muy diferente del cuarto en el que estaba, y del mundo.<\/p>\n<p><strong>2. Uno que me demor\u00e9 mucho en leer:<!--more--> <em>Terra nostra<\/em> de Carlos Fuentes (1979-1998)<\/strong><br \/>\nDesde luego, no es que sea un libro malo: aunque no me parece enteramente logrado, es un libro hermoso, que va de lo er\u00f3tico a lo grotesco, y de una ambici\u00f3n que, sospecho, no tiene igual en la literatura en espa\u00f1ol: no s\u00e9 de otro con una intenci\u00f3n de resumir entera la cultura y la historia de un idioma. Pero lo comenc\u00e9 en mal momento: ten\u00eda ocho a\u00f1os y, por supuesto, no pude con \u00e9l. Posteriormente lo fui calando y por fin, en el 98, me encerr\u00e9 a leerlo, literalmente, en una plataforma petrolera. Pero eso es una historia para otra ocasi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p><strong>3. Uno que sea un placer culposo: La serie <em>A Song of Ice and Fire<\/em> de George R. R. Martin<\/strong><br \/>\nDesde luego, lo que se debe preguntar es por qu\u00e9 deber\u00edan ser culposos los placeres de la lectura. Por otra parte, desde luego, muchas personas despreciar\u00e1n los libros de Martin, que no tienen m\u00e1s pretensiones que dejarse leer placenteramente y enganchar a sus lectores con sus constantes sorpresas y vueltas de tuerca. Debo decir que la serie fue una ganga comprada digitalmente&#8230;, pero la historia de esto tambi\u00e9n es para una nota posterior.<\/p>\n<p><strong>4. Uno que le gusta a todos (o a muchos) pero no a m\u00ed: el conjunto <em>2666<\/em> de Bola\u00f1o (las partes 4 y 5 son geniales, eso s\u00ed)<\/strong><br \/>\nEn Twitter, alguien respondi\u00f3 a esto diciendo que todo el mundo ten\u00eda sus dos secciones favoritas de <em>2666<\/em> y renegaba del resto. No s\u00e9 si ser\u00e1 verdad. Tampoco si, de ser verdad, significar\u00e1 algo. En todo caso prefiero otros libros de Bola\u00f1o, y no son de los p\u00f3stumos.<\/p>\n<p><strong>5. Uno de viajes: <em>Los autonautas de la cosmopista<\/em> de Julio Cort\u00e1zar y Carol Dunlop<\/strong><br \/>\nPocas personas reparan en este libro tard\u00edo de Cort\u00e1zar, escrito alrededor de un proyecto alocado: un viaje de varios d\u00edas por una autopista francesa que se puede recorrer en horas. Un viaje encantador y extra\u00f1o porque vuelve raro lo rutinario y encuentra maravillas donde no las hay.<\/p>\n<p><strong>6. Uno de un Nobel: <em>Barrab\u00e1s<\/em> de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/P%C3%A4r_Lagerkvist\">P\u00e4r Lagerkvist<\/a><\/strong><br \/>\nCu\u00e1ntos autores premiados con el Nobel caen en el olvido&#8230; La mayor\u00eda lo merece probablemente, pero no Lagerkvist, quien hace en esta novela corta el ejercicio de crear una historia propia a partir un texto cl\u00e1sico (de los Evangelios, por supuesto), pero convierte a su personaje &#8211;quien juega un papel crucial pero \u00ednfimo en el episodio de la crucifixi\u00f3n&#8211; en un emblema de la angustia contempor\u00e1nea ante el vac\u00edo: esa otra figura de la muerte. <\/p>\n<p><strong>7. Uno muy divertido: <em>Historias de cronopios y de famas<\/em> de Cort\u00e1zar<\/strong><br \/>\nA su modo, los cuentos de Cort\u00e1zar son mejores que sus novelas. Y esta colecci\u00f3n, creo, es la m\u00e1s entretenida de todas, y tal vez hasta la mejor, aunque no parezca tan profunda como <em>Todos los fuegos el fuego<\/em> ni tan inquietante como <em>Final del juego<\/em>. Otro libro divertid\u00edsimo en el que pienso ahora es un hallazgo de mi querida <a href=\"http:\/\/raxxie.com\">Raquel Castro<\/a>: <em>Arca de No\u00e9. Clase turista<\/em> de Ephraim Kishon.<\/p>\n<p><strong>8. Uno para leer por fragmentos: \u201cEl libro de la imaginaci\u00f3n\u201d de Edmundo Valad\u00e9s<\/strong><br \/>\nEste libro es una aut\u00e9ntica c\u00e1mara de maravillas: una reuni\u00f3n de historias ultracortas que que en principio no estaban pensadas como minificciones (algunas son extractos de libros mayores) pero que pueden leerse perfectamente como cuentos brev\u00edsimos: peque\u00f1os fragmentos de maravilla u horror. Como la colecci\u00f3n est\u00e1 dividida en secciones tem\u00e1ticas, es pr\u00e1cticamente seguro que habr\u00e1 al menos un texto que satisfaga a cualquier posible lector.<\/p>\n<p><strong>9. Uno con una excelente versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica: <em>El resplandor<\/em> de Stephen King<\/strong><br \/>\nLa versi\u00f3n es la de Stanley Kubrick, claro, que al propio King no le gust\u00f3. Por otra parte, ay, la versi\u00f3n \u00abautorizada\u00bb del propio King es una miniserie insufrible que (adem\u00e1s) \u00abtoma prestadas\u00bb varias escenas de la pel\u00edcula de Kubrick.<\/p>\n<p><strong>10. Uno con una p\u00e9sima versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica: <em>From Hell<\/em> de Alan Moore y Eddie Campbell<\/strong><br \/>\nUna novela gr\u00e1fica extraordinaria sobre la \u00e9poca victoriana se \u00abconvirti\u00f3\u00bb en una pel\u00edcula m\u00e1s sobre asesinos en serie y conspiraciones. \u00bfPor qu\u00e9 los historietistas tendr\u00e1n, en general, tan mala suerte con las adaptaciones cinematogr\u00e1ficas?<\/p>\n<p><strong>11. Uno que me haya motivado a visitar alg\u00fan lugar:\u00a0<em>Borges. Una biograf\u00eda literaria<\/em> de Emir Rodr\u00edguez Monegal<\/strong><br \/>\nEn el libro supe que la \u00faltima residencia de Borges en Buenos Aires hab\u00eda sido en un edificio de la calle Maip\u00fa. A\u00f1os m\u00e1s tarde fui a Buenos Aires y encontr\u00e9 la calle y el lugar y me sent\u00ed como una especie de peregrino.<\/p>\n<p><strong>12. Una biograf\u00eda: <em>Yo estoy vivo y vosotros est\u00e1is muertos<\/em> de Emmanuel Carr\u00e9re (sobre Philip K. Dick)<\/strong><br \/>\nLa biograf\u00eda que escribe Carr\u00e9re es la de un hombre que escribe historias sobre ideas y experiencias tremendas, muy profundas, tal como se manifiestan en su propia vida y en una imaginaci\u00f3n prodigiosa. En ella se responden varios enigmas (por qu\u00e9 la ciencia ficci\u00f3n es la forma m\u00e1s apropiada para esas historias, por ejemplo) y otros se profundizan (\u00bfDick realmente crey\u00f3 en esas visiones hacia el final de su vida?).<\/p>\n<p><strong>13. El primer libro que le\u00ed en la vida: <em>Mitos y leyendas<\/em><\/strong><br \/>\nUna colecci\u00f3n preciosa, que conservo, de historias cl\u00e1sicas, hermosamente ilustradas. Me fascinaron los cuentos rusos, la historia de Urashima el pescador y su versi\u00f3n de El anillo de los nibelungos; adem\u00e1s, all\u00ed ven\u00edan varias historias de un escritor notable del siglo XVI, <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Giambattista_Basile\">Giambattista Basile<\/a>.<\/p>\n<p><strong>14. Uno que haya odiado hace a\u00f1os y hoy admire: <em>Los de abajo<\/em> de Mariano Azuela<\/strong><br \/>\nLibros como el de Azuela se forzaban de muy mal modo en escuelas. Los profesores de entonces parec\u00edan tener la misi\u00f3n de alejarnos de la lectura al volverla una carga insoportable. M\u00e1s tarde pude leerlo por inter\u00e9s, y no por obligaci\u00f3n, y apreciarlo.<\/p>\n<p><strong>15. Uno que haya amado hace a\u00f1os y del que hoy reniegue: <em>Las corrientes del espacio<\/em> de Isaac Asimov<\/strong><br \/>\nMe gustar\u00eda mucho no haber perdido el placer de leer a Asimov, pero mucho de su escritura me parece ahora torpe, formulaico. De un texto autobiogr\u00e1fico de \u00e9l aprend\u00ed, eso s\u00ed, que exist\u00edan los escritores: que las historias no ven\u00edan ya hechas en los libros&#8230;, y ahora que releo estas palabras recuerdo cierta poes\u00eda ocasional, rara, de nombres y lugares. Por ejemplo, en esta novela que menciono, alguien lee el <em>Tratado de instrumentaci\u00f3n anal\u00edtica espacial<\/em> de Wrijt. (\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 semejante libro?)<\/p>\n<p><strong>16. Uno ruso que s\u00ed haya le\u00eddo: <em>Crimen y castigo<\/em> de Fiodor Dostoievsky<\/strong><br \/>\nOtra pregunta rara: \u00bfrealmente la gente no lee a los autores rusos? La verdad, no creo que tengan una preferencia especial de los \u00abno lectores\u00bb. Otro ruso que recuerdo ahora: <em>P\u00edcnic sobre el hielo<\/em> de Andrei Kurkov. Y uno que rele\u00ed apenas hoy: una colecci\u00f3n de cuentos de Ant\u00f3n Ch\u00e9jov.<\/p>\n<p><strong>17. Uno de este a\u00f1o: <em>36 toneladas<\/em> de Iris Garc\u00eda<\/strong><br \/>\nEspero escribir pronto sobre esta novela: si contin\u00faa como hasta ahora, su autora puede llegar a ser nuestra propia Patricia Highsmith&#8230;<\/p>\n<p><strong>18. El que m\u00e1s veces he le\u00eddo: ha de ser <em>Ficciones<\/em> de Jorge Luis Borges<\/strong><br \/>\nHace tiempo que no lo releo pero recuerdo claramente todos los textos y puedo citar m\u00e1s de un pasaje. No s\u00f3lo es un libro fascinante, sino que cambi\u00f3 todo lo que pensaba sobre el escribir y la libertad del escribir: me abri\u00f3 puertas que no se han cerrado&#8230;, y aunque Borges es un maestro peligroso, que puede comerse f\u00e1cilmente a quienes tratan de imitarlo, tambi\u00e9n es generoso y ameno: m\u00e1s estimulante cuando es m\u00e1s dif\u00edcil.<strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>19. Uno que me haya sorprendido por bueno: <em>Congreso de futurolog\u00eda<\/em> de Stanislaw Lem<\/strong><br \/>\nLo le\u00ed en la preparatoria sin tener idea de qui\u00e9n era Lem. Pens\u00e9 que ser\u00eda un libro m\u00e1s de ciencia ficci\u00f3n y result\u00f3 ser, en efecto, de ciencia ficci\u00f3n, pero tambi\u00e9n una novela incisiva, cruel, muy certera a la hora de retratar muchos males de la vida moderna, desde la ceguera de la burocracia hasta la afici\u00f3n a las drogas \u00ablegales\u00bb.<\/p>\n<p><strong>20. Uno que me haya sorprendido por malo: <em>El cuerpo<\/em> de Hanif Kureishi<\/strong><br \/>\nKureishi es un autor excelente, pero esta colecci\u00f3n de cuentos largos y una novela corta (que da t\u00edtulo al conjunto) ven\u00eda anunciada como \u00abel Frankenstein del siglo XXI\u00bb&#8230;, y no lo es. En particular la novela corta es una versi\u00f3n poco inspirada de muchos clich\u00e9s de la literatura de anticipaci\u00f3n. L\u00e1stima.<\/p>\n<p><strong>21. Uno de cuentos: ya mencion\u00e9 varios, pero va otro: <em>Los 25 mejores cuentos negros y fant\u00e1sticos<\/em> de Jean Ray<\/strong><br \/>\nUna maravilla. Jean Ray, autor belga, es considerado uno de los tres autores esenciales de la literatura fant\u00e1stica del siglo XX, junto con Tolkien y Lovecraft, por Fernando Savater (as\u00ed lo dice en su pr\u00f3logo a la novela <em>Malpertuis<\/em> de Ray) y creo que tiene raz\u00f3n. Un vistazo de este libro de cuentos, que contiene varias historias prodigiosas, est\u00e1 en <a href=\"http:\/\/www.osiazul.com.mx\/seccion\/Ray-index.html\">esta p\u00e1gina<\/a>.<\/p>\n<p><strong>22. Uno de poemas: <em>El oto\u00f1o recorre las islas<\/em> de Jos\u00e9 Carlos Becerra<\/strong><br \/>\nCon Becerra descubr\u00ed la poes\u00eda mexicana y mucho de la poes\u00eda a secas. Fue el primer poeta que le\u00ed con cuidado y en el que pude descubrir al mismo tiempo la pasi\u00f3n y el lenguaje. Despu\u00e9s han venido otros pero creo que este libro, que re\u00fane la obra casi completa de Becerra luego de su muerte temprana, puede ser una muy buena introducci\u00f3n a la poes\u00eda (y sobre todo, en la adolescencia o en la primera juventud).<\/p>\n<p><strong>23. Uno que me gustar\u00eda volver a leer en la vejez: <em>Yo que he servido al rey de Inglaterra<\/em> de Bohumil Hrabal<\/strong><br \/>\nEste libro tiene una trama muy interesante y compleja, as\u00ed como un personaje central entra\u00f1able y bastante enigm\u00e1tico, pero sobre todo tiene una conclusi\u00f3n agridulce que no contar\u00e9 pero se refiere a una vejez solitaria pero no amarga, con el tel\u00f3n de fondo de un mundo terrible pero en el que es posible escapar del mal siquiera temporalmente. A veces se habla de la prueba final en la espera de la muerte; un libro como \u00e9ste puede ser, quiz\u00e1, una forma de consuelo o fortaleza.<\/p>\n<p><strong>24. Uno que no le prestar\u00eda a nadie: mi ejemplar de la primera edici\u00f3n de <em>La noche<\/em> de Francisco Tario<\/strong><br \/>\nEl libro es la edici\u00f3n de cubierta amarilla de la Antigua Librer\u00eda Robredo, de 1943. Dicen que el buscar esas ediciones raras identifica a los aut\u00e9nticos devotos de Tario, pero yo no estaba pensando en eso: quer\u00eda leer esos cuentos, no los hallaba por ning\u00fan lado y los hall\u00e9 ah\u00ed. Los disfrut\u00e9 como pocas cosas. Y no, no lo presto.<\/p>\n<p><strong>25. Uno para aprender a perder: <em>Triste, solitario y final<\/em> de Osvaldo Soriano<\/strong><br \/>\nSu t\u00edtulo lo dice todo. Para amplificar, dir\u00e9 que la novela de Soriano se trata del perder, del ser postergado y el permanecer con vida a pesar de que la sensatez, o el cinismo, parezcan exigir lo contrario. Al mismo tiempo, por otro lado, es una novela policiaca y un retrato del propio autor, quien se coloca como personaje al lado de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Stan_Laurel\">Stan Laurel<\/a> y el mism\u00edsimo <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Philip_Marlowe\">Philip Marlowe<\/a>.<\/p>\n<p><strong>26. Uno que asocie con la m\u00fasica que me gusta: <em>Auliya<\/em> de Ver\u00f3nica Murgu\u00eda<\/strong><br \/>\nLos libros no necesitan m\u00fasica, por supuesto, y casi siempre lo mejor para acompa\u00f1arlos es el silencio. Pero cuando en esta novela, que es una hermosa historia fant\u00e1stica ambientada en la antigua Arabia, recuerdo un disco del Kronos Quartet: <em>Pieces of Africa<\/em>, que me recuerda al mismo tiempo su ambiente, su clima, la distancia de sus habitantes respecto de lo \u00abcotidiano\u00bb de un lector en este pa\u00eds y este tiempo, y sus sugerencias de magia y descubrimiento.<\/p>\n<p><strong>27. Un libro que me regalaron y no me gust\u00f3: <em>Los vientos de la libertad<\/em> de Dean Rusk<\/strong><br \/>\nEste libro es una colecci\u00f3n de discursos de un pol\u00edtico del r\u00e9gimen de Nixon. Me lo regal\u00f3 una novia: era no s\u00f3lo un libro aburrido, y m\u00e1s bien desagradable en su redacci\u00f3n y sus ideas, sino un ejemplar muy maltratado en un paquete forrado de cualquier manera. Supe que hab\u00eda tomado el primer libro que se le hab\u00eda puesto enfrente. Supe tambi\u00e9n que era un mensaje bastante claro. Poco tiempo despu\u00e9s me mand\u00f3 a volar. Debo decir que no lo sent\u00ed demasiado.<\/p>\n<p><strong>28. Uno que me haya asustado: <em>El umbral de la noche<\/em> de Stephen King<\/strong><br \/>\nAy, el cuento del n\u00e1ufrago. Ay. Cambiar\u00eda varias novelas de King s\u00f3lo por esas p\u00e1ginas (cuyo t\u00edtulo es \u00abEl sobreviviente\u00bb). Otro cuento semejante en su intensidad y capacidad de horrorizar es \u00abEl testamento de Magdalen Blair\u00bb de Aleister Crowley.<\/p>\n<p><strong>29. Uno que me haya robado: <em>Levi-Strauss o el nuevo fest\u00edn de Esopo<\/em> de Octavio Paz<\/strong><br \/>\nNo me siento orgulloso de esto: lo tom\u00e9 en una tienda (de adolescente, todav\u00eda en el siglo XX) para ver si me atrev\u00eda a intentarlo. No recuerdo por qu\u00e9 eleg\u00ed ese, ni por qu\u00e9 cre\u00eda que deb\u00eda intentar algo as\u00ed, si para sentirme valiente o qu\u00e9. Sal\u00ed sin que me descubrieran. Luego le\u00ed el libro, que es bastante bueno pero de ning\u00fan modo uno que marcara mi vida. Si me hubieran atrapado \u2013si la hubiera marcado as\u00ed\u2013 todo habr\u00eda sido a\u00fan m\u00e1s absurdo. No he vuelto a robar ning\u00fan libro.<\/p>\n<p><strong>30. Uno que pueda salvar vidas: <em>El caballero inexistente<\/em> de Italo Calvino\u00a0<\/strong><br \/>\nNo es de autoayuda, de primeros auxilios ni nada parecido, pero a m\u00ed me salv\u00f3: fue el primer libro que le\u00ed tras la muerte de mi madre, con la que tuve una relaci\u00f3n complicada y muy dif\u00edcil. Su muerte hab\u00eda sido a partes iguales dolor, alivio a pesar del dolor y culpa por el alivio: compr\u00e9 ese libro por el t\u00edtulo, sin saber nada de \u00e9l, y en \u00e9l descubr\u00ed que el mundo segu\u00eda su marcha, o al menos la segu\u00edan los muchos mundos de los libros, que pod\u00edan existir sin Calvino, sin mis seres queridos y sin m\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un par de semanas, circul\u00f3 en Twitter este juego: mencionar 30 libros significativos a partir de una lista propuesta en el blog llamado, apropiadamente, 30 libros. 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