{"id":7941,"date":"2011-05-05T15:01:40","date_gmt":"2011-05-05T20:01:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=7941"},"modified":"2016-10-26T10:21:16","modified_gmt":"2016-10-26T15:21:16","slug":"una-critica-de-vampiros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/una-critica-de-vampiros\/","title":{"rendered":"Una cr\u00edtica de vampiros"},"content":{"rendered":"<p><em>[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][Esta nota se public\u00f3 en la revista <\/em>Posdata<em> a principios de 2011]<\/em><\/p>\n<div align=center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"7942\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/una-critica-de-vampiros\/vampiros\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros.jpg\" data-orig-size=\"268,419\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Vampiros\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros-191x300.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros.jpg\" alt=\"\" title=\"Vampiros\" width=\"268\" height=\"419\" class=\"alignnone size-full wp-image-7942\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros.jpg 268w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/vampiros-191x300.jpg 191w\" sizes=\"auto, (max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/><\/div>\n<p>El a\u00f1o pasado, los dos lanzamientos m\u00e1s publicitados de historias de vampiros firmadas por autores mexicanos fueron el de <em>Vlad<\/em>, la <em>nouvelle<\/em> de Carlos Fuentes que ya hab\u00eda aparecido algunos a\u00f1os antes en su libro <em>Inquieta compa\u00f1\u00eda<\/em>, y el de <em>Nocturna<\/em>, la novela a cuatro manos de Guillermo del Toro y Chuck Hogan. Los dos libros se difundieron ampliamente; toda la discusi\u00f3n sobre ambos se qued\u00f3 en sus superficies. Nadie se pregunt\u00f3 si alguno de los dos pod\u00eda siquiera tener \u00e9xito en su intento de volver a escribir el <em>Dr\u00e1cula<\/em> de Stoker, que no s\u00f3lo no ha sido olvidado sino que es la base de una tradici\u00f3n a la que Fuentes, Hogan y del Toro llegan tard\u00edsimo. Apenas hubo aut\u00e9nticas lecturas cr\u00edticas de <em>Vlad<\/em>. Absolutamente nadie discuti\u00f3 las semejanzas de <em>Nocturna<\/em> \u2013menos argumentales que de estilo y textura, por lo menos\u2013 con la obra de Justin Cronin, Joe Hill y otros autores de una nueva generaci\u00f3n de autores de horror en lengua inglesa: la primera que puede llamarse realmente del siglo XXI.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No: las notas disponibles se quedaban en la repetici\u00f3n los lugares comunes que se dicen de absolutamente todo (\u00abgran obra nueva\u00bb, \u00abinnovadora\u00bb, \u00abdistinta a lo anterior\u00bb), el mismo chiste f\u00e1cil (\u00ablos pol\u00edticos mexicanos son vampiros\u00bb: hubo peri\u00f3dicos que elogiaron esta bober\u00eda como si fuera un gran hallazgo) y la comparaci\u00f3n con <em>Crep\u00fasculo<\/em>. En el fondo, la opini\u00f3n general es evidente: <!--more-->los lectores actuales no hemos llegado m\u00e1s all\u00e1 de Stephenie Meyer, no tenemos memoria de corto ni de largo plazo y no merecemos nada mejor que esos comentarios: que la exhibici\u00f3n del prestigio y la celebridad que, en el fondo, era lo que se nos estaba vendiendo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Puede que se resuelvan los numerosos problemas educativos y culturales que han llevado a esa situaci\u00f3n y a todas las otras que conocemos, o puede que el pa\u00eds se convierta en Somalia, lo que volver\u00e1 irrelevante, por largo tiempo, cualquier consideraci\u00f3n sobre la literatura nacional. Entretanto, un laboratorio donde puede ensayarse algo de mejor lectura y de mejor escritura es justamente el mito del vampiro, que tiene a la vez una vasta historia y un territorio peque\u00f1\u00edsimo, arado y vuelto arar durante siglos, en la imaginaci\u00f3n de occidente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfC\u00f3mo se logra que el vampiro salga de <em>esa<\/em> tierra? Primero, leyendo: recordando m\u00e1s all\u00e1 de Stephenie Meyer. Por ejemplo, con una antolog\u00eda magn\u00edfica y recient\u00edsima: <em>Vampiros<\/em> (2010), compilada por Jacobo Siruela y publicada por Atalanta, el proyecto con el que Siruela contin\u00faa, en una escala m\u00e1s de su agrado, el de la editorial que lleva su nombre y con la que ya no tiene nada que ver (menciono esto porque la noticia no ha llegado a\u00fan, por lo que s\u00e9, a varios lectores mexicanos).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el \u00edndice de <em>Vampiros<\/em> est\u00e1n varios de los textos que aparecen en cualquier antolog\u00eda del tema, pero (al contrario de lo que sucede en otras compilaciones de \u00abcl\u00e1sicos\u00bb) la selecci\u00f3n se limita a los que son legibles y pertinentes y no s\u00f3lo de edad avanzada o autor prestigioso. \u00abLa muerta enamorada\u00bb de Gautier, \u00abEl vampiro\u00bb de Polidori, \u00abVampirismo\u00bb de Hoffmann, \u00abCarmilla\u00bb de Le Fanu y \u00abEl invitado de Dr\u00e1cula\u00bb del mism\u00edsimo Stoker est\u00e1n todos aqu\u00ed. Por otra parte, las verdaderas sorpresas empiezan con los textos menos conocidos (de Tieck, Baudelaire, M. R. James y otros) y sobre todo con las rarezas: los nombres e historias problem\u00e1ticos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Est\u00e1 un texto de E. F. Benson, autor ingl\u00e9s olvidado por d\u00e9cadas a quien Javier Mar\u00edas rescat\u00f3 como \u00abcreador de una sola historia\u00bb en su antolog\u00eda <em>Cuentos \u00fanicos<\/em> (1989) pero se ha revelado en a\u00f1os subsecuentes como un verdadero maestro de la literatura fant\u00e1stica; tambi\u00e9n, otro de Alex\u00e9i Tolst\u00f3i, autor sovi\u00e9tico y cercano al r\u00e9gimen de Stalin que, por lo mismo, ha sido reducido a una infamia que puede no ser justa en relaci\u00f3n con la totalidad de su obra y hasta de su vida. Estos problemas se enlazan con los de cuentos en los que la figura del vampiro se estira y se transforma para llevarla m\u00e1s all\u00e1 de los que parecer\u00edan sus propios l\u00edmites: \u00bfes \u00abBerenice\u00bb, el cuento fetichista y necr\u00f3filo de Edgar Allan Poe, una historia de vampiros? \u00bfLo es \u00abEl almohad\u00f3n de plumas\u00bb de Horacio Quiroga, en el que figura un animal chupasangre? As\u00ed como Siruela abre el canon convencional de los <em>autores vamp\u00edricos<\/em>, tambi\u00e9n demuestra que las simplificaciones de tantos autores actuales (\u00abtodos los vampiros eran iguales hasta que yo llegu\u00e9\u00bb) son mentirosas cuando no deshonestas: el vampiro, como icono y figura m\u00edtica, siempre ha estado transform\u00e1ndose, y aun las obras m\u00e1s poderosas de su tradici\u00f3n son solamente altos moment\u00e1neos en el camino de esa transformaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este proceso queda mucho m\u00e1s claro, adem\u00e1s, leyendo los pr\u00f3logos escritos por Siruela para cada cuento y su pr\u00f3logo general, que juntos forman una historia del mito del vampiro desde las ra\u00edces registradas m\u00e1s remotas, en Sumeria y China hace miles de a\u00f1os, hasta la actualidad. Entre nuestros malos h\u00e1bitos al lidiar con la cultura pop (que en nuestra \u00e9poca reclama y asimila al vampiro) est\u00e1 el desprecio general por la historia y la adoraci\u00f3n irreflexiva de la novedad, o peor: simplemente de lo m\u00e1s anunciado, de lo que se repite con m\u00e1s insistencia para el consumo m\u00e1s inmediato. Pero con el vampiro ocurre justo al contrario: la fascinaci\u00f3n que produce est\u00e1 precisamente en su longevidad y en la forma como la \u00abtempestuosa belleza\u00bb del terror que sugiere (la frase es de Percy Shelley: <em>the tempestuous loveliness<\/em> of terror, y Siruela la cita con justicia) sobrevive a todas sus metamorfosis.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el peor de los casos, libros como \u00e9ste tienen una utilidad inmediata adem\u00e1s de la m\u00e1s vaga del placer y la reflexi\u00f3n. Nos hace falta una narrativa m\u00e1s fuerte y una mejor cr\u00edtica literaria, como sabemos, pero los vampiros, que en efecto llegan a parecerse a nuestros pol\u00edticos, son tambi\u00e9n recordatorios de una verdad crucial: figuras que trascienden a esos figurones moment\u00e1neos y en ocasiones &#8211;siquiera en unas pocas ocasiones&#8211; pueden decir algo m\u00e1s interesante que sus desprop\u00f3sitos y los del resto de nosotros.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(Ejemplo final: todav\u00eda no hay, creo, ning\u00fan cuento mexicano que pudiera incorporarse a una edici\u00f3n posterior de los <em>Vampiros<\/em> de Jacobo Siruela, pero s\u00ed algunas novelas que recibieron muy escasa publicidad en su d\u00eda aunque son, ni modo, muy superiores a las dos que mencion\u00e9 al principio. Las mejores son <em>La sed<\/em> de Adriana D\u00edaz Enciso y <em>La ruta del hielo y la sal<\/em> de Jos\u00e9 Luis Z\u00e1rate.)[\/fusion_builder_column][\/fusion_builder_row][\/fusion_builder_container]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre historias de vampiros, malas lecturas y una antolog\u00eda excelente, publicada por la editorial Atalanta.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520],"tags":[1310,2282,54,1988,612,1030,624,2273,1043,22,644,2277,646,142,5,25,2272,279,2275,2268,907,1250,2269,324,2280,2274,2855,721,2281,2271,970,10,11,2278,567,2276,2279,1042,2270],"class_list":["post-7941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuaderno","tag-adriana-diaz-enciso","tag-alexei-tolstoi","tag-antologias","tag-atalanta","tag-bram-stoker","tag-carlos-fuentes","tag-charles-baudelaire","tag-chuck-hogan","tag-crepusculo","tag-cuento","tag-dracula","tag-e-f-benson","tag-e-t-a-hoffmann","tag-edgar-allan-poe","tag-el-libro-del-mes","tag-escritores","tag-guillermo-del-toro","tag-horacio-quiroga","tag-inquieta-compania","tag-jacobo-siruela","tag-javier-marias","tag-joe-hill","tag-john-polidori","tag-jose-luis-zarate","tag-joseph-sheridan-le-fanu","tag-justin-cronin","tag-literatura","tag-ludwig-tieck","tag-m-r-james","tag-nocturna","tag-notas-recomendadas","tag-novela","tag-opiniones","tag-recepcion","tag-resenas","tag-stephenie-meyer","tag-theophile-gautier","tag-vampiros","tag-vlad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-245","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7941"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12699,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7941\/revisions\/12699"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}