{"id":625,"date":"2008-08-24T22:21:45","date_gmt":"2008-08-25T03:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/albertochimal.wordpress.com\/?p=247"},"modified":"2019-12-29T16:49:41","modified_gmt":"2019-12-29T22:49:41","slug":"la-nueva-flor-de-coleridge-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-nueva-flor-de-coleridge-13\/","title":{"rendered":"La nueva flor de Coleridge (1\/3)"},"content":{"rendered":"<p>Primera de tres partes > [<a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/la-nueva-flor-de-coleridge-23\/\">parte 2<\/a>] > [<a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/la-nueva-flor-de-coleridge-33\/\">parte 3<\/a>]\n<p style=\"text-align:center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-248\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/batradia.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"778\" \/><\/p>\n<p>Ahora que en la blog\u00f3sfera ya termina la oleada de rese\u00f1as y comentarios de <em>El caballero de la noche<\/em> de Christopher Nolan, es posible escribir sobre una versi\u00f3n mucho m\u00e1s interesante del personaje que todos sabemos (y que ha merodeado por este blog en el pasado reciente). Todo comienza con el objeto representado arriba y el siguiente fragmento de <a href=\"http:\/\/etext.virginia.edu\/stc\/Coleridge\/stc.html\">Samuel Taylor Coleridge<\/a>:<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<blockquote><p>If a man could pass through Paradise in a dream, and have a flower presented to him as a pledge that his soul had really been there, and if he found that flower in his hand when he awake &#8211; Aye, what then?<\/p>\n<p><em>(Si un hombre pudiera cruzar el Para\u00edso en un sue\u00f1o, y se le diera una flor como prueba de que su alma ha estado all\u00ed en verdad, y al despertar encontrara esa flor en su mano&#8230; Ah, \u00bfentonces qu\u00e9?)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>El fragmento, desde luego, es muy conocido y se utiliza con frecuencia al hablar de lo fant\u00e1stico. Pero rara vez se intenta <em>responder <\/em>a la pregunta. Al contrario, se prefiere negar cualquier posible respuesta, como hizo Borges en <a href=\"http:\/\/www.letraslibres.com\/index.php?art=8965\">aquel ensayo famoso<\/a> de <em>Otras inquisiciones,<\/em> no s\u00f3lo porque el ensayo tiene otros fines sino tambi\u00e9n para mantener intacto el efecto de la brusca pregunta final de Coleridge: para indicar que no hace falta ning\u00fan desarrollo posterior para que la contaminaci\u00f3n de la realidad por el sue\u00f1o, el cruce de un nivel a otro de percepci\u00f3n &#8211;o de existencia&#8211;, pueda verse como un hecho fant\u00e1stico, capaz de ser enunciado por medio de lenguaje pero sin posibilidad de ser integrado al mundo de lo \u00abracional\u00bb y \u00abobjetivo\u00bb. Hay muchos otros ejemplos de la misma estrategia.<\/p>\n<p>Por otro lado, sigue siendo posible responder: \u00bfqu\u00e9 pasa si la flor de Coleridge <em>aparece <\/em>en la mano del so\u00f1ador? \u00bfQu\u00e9 pasa si despierta y la ve y no puede negar su presencia?<\/p>\n<p>Pasa que el mundo es distinto de lo que el so\u00f1ador cre\u00eda y hay evidencia incontrovertible de la fractura, o incluso de la plena ruptura, de por lo menos <em>esa<\/em> visi\u00f3n del mundo: la del propio so\u00f1ador. Para \u00e9ste, el mundo ha dejado de ser como era (un mundo en el que los objetos so\u00f1ados no pueden pasar al mundo de la vigilia) y por lo tanto la posibilidad de<em> cuanto puede ocurrir despu\u00e9s:<\/em> cuanto puede seguir a esa sola infracci\u00f3n contra las reglas con las que se define la existencia, deja de ser una mera posibilidad inquietante y se convierte en una certeza ineludible. Lo que es no cuadra con lo que deb\u00eda ser. Tal vez incluso haya m\u00e1s diferencias entre el mundo en que cre\u00eda vivir y el mundo en el que realmente vive.<\/p>\n<p>La cordura de los seres humanos est\u00e1 hecha de ideas: afirmaciones sobre el mundo que se consideran verdades inmutables. Si una sola resulta cuestionada, las consecuencias pueden ser espantosas. Un ejemplo: Daniel Paul Schreber, el jurista alem\u00e1n que describi\u00f3 por primera vez lo que ahora llamamos esquizofrenia paranoide en sus <em>Memorias de un enfermo de nervios<\/em> (1903), pone como punto de partida de su trastorno la noche de 1893 en que, acaso en un sue\u00f1o, sinti\u00f3 por vez primera el deseo de experimentar el amor \u00abcomo mujer\u00bb. Tal vez ya sea imposible describir exactamente lo que Schreber vivi\u00f3, pues sus escritos se recuerdan precisamente por haber sido la base de una parte apreciable de los estudios de Freud y el psicoan\u00e1lisis ha cambiado de modo definitivo (para bien o para mal) la forma en la que pensamos en nuestra propia mente; acaso esto sea una buena aproximaci\u00f3n:<\/p>\n<p>La mente de Schreber se quebr\u00f3 (hasta el punto de que nunca se recobr\u00f3 del todo de su padecimiento, recay\u00f3 despu\u00e9s de la mejor\u00eda que le permiti\u00f3 escribir sus <em>Memorias<\/em> y muri\u00f3 en un hospital psiqui\u00e1trico en 1911) porque le fue absolutamente imposible aceptar que \u00e9l, hombre educado r\u00edgidamente en una homofobia deliberada, pudiera sentir algo semejante. Le era m\u00e1s f\u00e1cil (infinitamente m\u00e1s f\u00e1cil: infinitamente menos peligroso para una porci\u00f3n de s\u00ed mismo que hubiera deseado inconmovible) explicar el hecho creyendo que algo le hab\u00eda pasado a su naturaleza de hombre. De hecho se convenci\u00f3 de que se convert\u00eda en mujer, de que sus \u00f3rganos se transformaban.<\/p>\n<p>Para no dejar de ser quien era &#8211;no\u00a0renunciar a una parte central de su\u00a0ser&#8211;,\u00a0se convenci\u00f3 de la verdad de este suceso antinatural o <em>sobre<\/em>natural. Y para acomodar el hecho en un mundo coherente, uno que no corriera otra vez el riesgo de derrumbarse, se vio en la necesidad crearle explicaciones. Luego fue necesario crear explicaciones de las explicaciones&#8230; Schreber estaba, sobre todo, preocupado por demostrar(se) que <em>no <\/em>estaba loco; por supuesto, su estrategia fue construirse una idea del universo absolutamente personal y cada vez m\u00e1s alejada de las del resto de la humanidad. \u00bfPor qu\u00e9 se convert\u00eda en mujer? Por la influencia perniciosa de los Rayos, emanaciones divinas. \u00bfPor qu\u00e9 ca\u00edan sobre \u00e9l? Porque \u00e9l era el polo opuesto de Dios, el foco de la energ\u00eda numinosa. \u00bfPor qu\u00e9 era esto? Por un error en el cosmos, o acaso porque Dios mismo deseaba destruirlo, confabulado con el m\u00e9dico de Schreber. Etc\u00e9tera.<\/p>\n<figure id=\"attachment_366\" aria-describedby=\"caption-attachment-366\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-366\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/dpschreber.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"280\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-366\" class=\"wp-caption-text\">Daniel Paul Schreber<\/figcaption><\/figure>\n<p>En efecto, \u00e9ste es simplemente el camino de la locura, que en muchos casos se manifiesta, como en Schreber, en <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Philip_K._Dick\">intimaciones<\/a> <a href=\"http:\/\/www.philipkdick.com\/new_exegesis.html\">c\u00f3smicas<\/a>, delirios m\u00edticos, sue\u00f1os de <a href=\"http:\/\/www.fundamentalpsychopathology.org\/anais2006\/4.9.3.3.htm\">lo eterno<\/a>.\u00a0 Pero ese camino, en cualquier momento, est\u00e1 m\u00e1s cerca de nosotros de lo que desear\u00edamos suponer. Porque son herramientas para existir sin sobresaltos pero no necesariamente exigen la reflexi\u00f3n (y en muchos casos la proscriben), nuestros modelos del mundo tienden a ser superficiales y r\u00edgidos: fr\u00e1giles. \u00bfC\u00f3mo saber que no seremos de los\u00a0infortunados &#8211;o los iluminados, o los tocados por el simple azar; d\u00edgase como se quiera&#8211; que ver\u00e1n romperse su propio modelo: que viajar\u00e1n sin moverse a otro planeta, donde todo es distinto?<\/p>\n<p><em>[Batman aparecer\u00e1 &#8211;y volver\u00e1 la literatura fant\u00e1stica&#8211; en la siguiente entrega.]<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera de tres partes > [parte 2] > [parte 3] Ahora que en la blog\u00f3sfera ya termina la oleada de rese\u00f1as y comentarios de El caballero de la noche de Christopher Nolan, es posible escribir sobre una versi\u00f3n mucho m\u00e1s interesante del personaje que todos sabemos (y que ha merodeado por este blog en el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520],"tags":[603,626,2859,634,649,25,7,319,709,2855,360,728,729,561,759,773,780,781],"class_list":["post-625","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuaderno","tag-batman","tag-christopher-nolan","tag-comic","tag-daniel-paul-schreber","tag-el-caballero-de-la-noche","tag-escritores","tag-hallazgos","tag-jorge-luis-borges","tag-la-ruptura-de-lo-real","tag-literatura","tag-literatura-fantastica","tag-memorias-de-un-enfermo-de-nervios","tag-metaficcion","tag-recomendados","tag-recomendaciones-inesperadas","tag-samuel-taylor-coleridge","tag-subtextos","tag-superheroes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-a5","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=625"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15179,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions\/15179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}