{"id":443,"date":"2008-06-13T14:08:58","date_gmt":"2008-06-13T19:08:58","guid":{"rendered":"http:\/\/albertochimal.wordpress.com\/?p=5"},"modified":"2025-09-14T18:50:34","modified_gmt":"2025-09-15T00:50:34","slug":"musica-de-cabaret","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/musica-de-cabaret\/","title":{"rendered":"M\u00fasica de cabaret"},"content":{"rendered":"<p>El mexicano <a href=\"http:\/\/www.osiazul.com\/seccion\/Tario-index.html\">Francisco Tario<\/a> (seud\u00f3nimo de Francisco Pel\u00e1ez; 1911-1977) escribi\u00f3 una obra que permaneci\u00f3 oculta, como patrimonio de unos pocos aficionados, durante d\u00e9cadas; redescubiertos al comenzar el siglo XXI, sus libros est\u00e1n siendo (re)conocidos como varios de las m\u00e1s intrigantes escritos en espa\u00f1ol en los \u00faltimos cien a\u00f1os, y Tario mismo va, creo, en camino de convertirse en un nuevo cl\u00e1sico.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ser\u00e1 un cl\u00e1sico desconcertante, creador de un mundo enteramente personal y muy alejado de los lugares comunes de la literatura de su tiempo. Esto puede verse en la colecci\u00f3n de minificciones que viene a continuaci\u00f3n, y en la que el humor, el absurdo y lo impredecible se juntan de maneras extraordinarias. \u00abM\u00fasica de cabaret\u00bb se public\u00f3 primero en <em>Tapioca Inn, mansi\u00f3n para fantasmas<\/em> (1952) y fue recuperada en los <em>Cuentos completos<\/em> de Tario, publicados por Lectorum.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13271\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/musica-de-cabaret\/francisco-tario\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg\" data-orig-size=\"730,500\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Francisco Tario\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg\" alt=\"\" width=\"730\" height=\"500\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13271\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg 730w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario-300x205.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>M\u00daSICA DE CABARET<br \/>\nFrancisco Tario<\/strong><\/p>\n<p>Sinti\u00f3 pasos en la noche y se incorpor\u00f3 con sobresalto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfEres t\u00fa, Cordelia? \u2014 dijo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y luego:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfEres t\u00fa? Responde.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, soy yo \u2014le replic\u00f3 ella desde el fondo del pasillo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Entonces se durmi\u00f3. Pero a la ma\u00f1ana siguiente habl\u00f3 con su mujer &#8211;que se llamaba Clara&#8211; y con su sirvienta &#8211;que se llamaba Eustolia.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Detuvo un taxi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Pronto, a Venustiano Carranza y Hyde Park Corner!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El chofer, de bigotes que ya no se estilan, comprendi\u00f3 al instante que se trataba de una importante cita y se puso en marcha.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Fue escasamente durante el tiempo que media entre el romper de una ola y la calma subsecuente, mas \u00e9l tuvo la impresi\u00f3n doloros\u00edsima de que era un pan con mantequilla y mermelada en manos de S. M. la Reina Victoria de Inglaterra.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014Perdone usted, caballero, \u00bftiene hora?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El caballero mir\u00f3 atentamente a su reloj sin manecillas y expres\u00f3, de acuerdo con lo que hab\u00eda visto:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Las doce en punto.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El sue\u00f1o en s\u00ed tuvo poco de singular, desde luego: que le robaban unos prism\u00e1ticos, el traje de jugar golf y la boquilla de \u00e1mbar. Lo que s\u00ed ofrece ya cierto inter\u00e9s es que al recorrer la casa, a la ma\u00f1ana siguiente, pudo comprobar con desconsuelo que en efecto se los hab\u00edan robado.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014Quiero un piano \u2014dijo, pesta\u00f1eando nerviosamente\u2014 en el que de ser posible todas sus notas sean la.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El propietario del establecimiento, hombre prematuramente envejecido, reflexion\u00f3 unos segundos, hizo unos apuntes breves y, volvi\u00e9ndose hacia el cliente que aguardaba, repuso:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Lo siento mucho, caballero. Ya no nos quedan mas que de fa.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Durante una <em>soir\u00e9e <\/em>de gala en honor de unos diplom\u00e1ticos extranjeros se apagan de pronto todas las luces. Al encenderse, inmediatamente despu\u00e9s, el sal\u00f3n est\u00e1 vac\u00edo.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 deprimente escena la noche aquella en que el molino devor\u00f3 de una sola dentellada al molinero! Qu\u00e9 lamentables consecuencias. Durante todo el tiempo que dur\u00f3 la guerra, y un mes despu\u00e9s, los panecillos de la ciudad sangraban a cada mordisco y por las tardes eran como gatitos, con todo y sus peque\u00f1\u00edsimos maullidos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El bot\u00f3n le salt\u00f3 del chaleco, rod\u00f3 un buen trecho por el pasillo, descendi\u00f3 las escaleras, atraves\u00f3 el vest\u00edbulo y se perdi\u00f3 en la calle.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por aquel bot\u00f3n supo la polic\u00eda que el asesino se burlaba espantosamente de ellos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Era repulsivo y extra\u00f1o a la vez aquel insignificante ni\u00f1o de un cent\u00edmetro de altura. Y tan afligida, la madre. Mas a raz\u00f3n de un cent\u00edmetro por mes, la criatura fue desarroll\u00e1ndose. A la mayor\u00eda de edad su longitud era respetable. Cuando falleci\u00f3, sin cumplir los ochenta a\u00f1os, med\u00eda exactamente nueve metros setenta. Que Dios lo haya perdonado.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Temporada 1950.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cae el tel\u00f3n en el quinto acto: <em>El Burgu\u00e9s Ennoblecido<\/em>. La sala, atiborrada de p\u00fablico, se estremece con los aplausos. Es un clamor, semejante a una tormenta. Los actores, hasta los m\u00e1s humildes, se deshacen en genuflexiones. De pronto, suena una grito en galer\u00eda:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1El autor! \u00a1El autor a escena!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aparece Moli\u00e9re, sudoroso y enrojecido, y los aplausos se redoblan.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Interroga la ni\u00f1a:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 es un hombre vulgar?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y replica el ni\u00f1o:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aqu\u00e9l que jam\u00e1s ser\u00e1 un fantasma.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El edificio result\u00f3 un poco atrevido, sin duda. Absolutamente todas las ventanas miraban, no al exterior, sino al interior del edificio.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014Apostar\u00eda cualquier cosa a que es solamente un reloj \u2014dijo. Y se detuvo sobre la acera limpi\u00e1ndose los espejuelos. Mas a merced que se fue aproximando, hubo de reconocer que su error hab\u00eda sido garrafal desde cualquier punto de vista. Se trataba exclusivamente de un conato de incendio.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Para los efectos de un pasaporte.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se\u00f1as particulares: demencia paral\u00edtica.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Durante la noche dejaba su dentadura en un vaso de agua hervida, sobre una mesita de caoba. Pues una noche, sigilosamente, la dentadura baj\u00f3 al comedor y se acab\u00f3 todos los bizcochos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Abr\u00e1zame! \u2014prorrumpi\u00f3 ella, con los ojos en blanco y refiri\u00e9ndose al hermoso novio, que no se decid\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y un \u00e1rbol fue y la abraz\u00f3 de tal manera que sus dientes, sus pechos y sus lindos talones rosados se transformaron en bellotas.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Una sola vez pernoct\u00f3 en aquel puerto, jurando por todos los Santos que no volver\u00eda a intentarlo en su vida. De la perfumada playa, a trav\u00e9s de las negras y empinadas callejuelas, vio ascender durante toda la noche caravanas de langostas rojas y envilecidas que cuchicheaban en los portales con las prostitutas.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o en Bruselas lanza a lo alto una pelota. La pelota jam\u00e1s vuelve. En Uranio es la hora del t\u00e9 \u2014la medianoche.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014jPklstntlggnrl!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Que traducido a nuestra lengua significa:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Este az\u00facar es de remolacha.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Un milagro, un hedor y una infancia \u2014el fantasma de las noches de luna, el fantasma de los serafines que fumaban opio y el fantasma actual que se inicia cierta tarde de lluvia con el sepelio de Dedalus.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Al comunic\u00e1rsele la repugnante noticia de que su marido hab\u00eda sido materialmente seccionado por el tranv\u00eda, la reci\u00e9n casada emiti\u00f3 un curioso gritito y se llev\u00f3 a la boca su tercera cucharada de fideos. Despu\u00e9s, dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Qu\u00e9 ex\u00f3tico!<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>La viejecita en sue\u00f1os:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Pap\u00e1! \u00a1Mam\u00e1!<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014Caminemos un poco \u2014indic\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Caminemos, si a usted le parece \u2014consinti\u00f3 el otro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y los dos amigos echaron a andar reposadamente sobre las opulentas y salobres aguas del Caribe.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Seiscientos metros m\u00e1s abajo caminaban tambi\u00e9n otros \u2014que hab\u00edan naufragado en Escocia. Mas su lenguaje no era interesante.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014No est\u00e1 bien \u2014dijo\u2014 que te ba\u00f1es con el sombrero puesto. Ya te he dicho demasiadas veces que la humedad deteriora lamentablemente los fieltros.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>A pleno d\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El psiquiatra: \u2014Desn\u00fadese.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La hist\u00e9rica: \u2014\u00a1Imposible!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El psiquiatra: \u2014Me desnudar\u00e9 yo, entonces.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La hist\u00e9rica: \u2014Como usted guste&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(El psiquiatra se desnuda).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El psiquiatra: \u2014\u00bfVe usted qu\u00e9 sencillo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La hist\u00e9rica: \u2014\u00a1Asombroso! Probar\u00e9 yo a hacerlo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(Se desnuda. Suena el tel\u00e9fono).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El psiquiatra: \u2014S\u00ed, se\u00f1or, inmediatamente. (A la paciente) Le habla su marido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(La hist\u00e9rica toma el aud\u00edfono)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La hist\u00e9rica: \u2014\u00bfEres t\u00fa, queridito?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La voz lejana: \u2014Soy yo, \u00bfno te da verg\u00fcenza?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(La hist\u00e9rica se mira).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfNi siquiera pensaste en los ni\u00f1os?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(Pausa).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Y por si fuera poco, \u00bfno sientes fr\u00edo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La hist\u00e9rica: \u2014Perd\u00f3name; no siento fr\u00edo. \u00bfMe perdonas?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La voz lejana (Tras un silencio): \u2014Est\u00e1 bien, te perdono. \u00a1Que no vuelva a repetirse!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(La hist\u00e9rica deja el aud\u00edfono y se vuelve. Da un grito, cubri\u00e9ndose. Est\u00e1 en una zapater\u00eda).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Lo que no se les ocurra a los concejales!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fue con motivo de una cacer\u00eda en la que las escopetas las llevaban las t\u00f3rtolas.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Hay cosechas disparatadas como la del agricultor aquel que, debido a un espeluznante error del que seleccionaba las semillas, vio su granja materialmente cubierta de altos, silenciosos y est\u00e9riles postes de tel\u00e9grafo.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014A los pies de usted, se\u00f1ora.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y a los pies se ech\u00f3, en efecto.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Cuando la er\u00f3tica y peque\u00f1a zul\u00fa pereci\u00f3 en las aguas del misterioso lago, cumpl\u00eda exactamente trece a\u00f1os y dos meses. Y a partir de la noche siguiente, los abor\u00edgenes despertaron ante una voz melanc\u00f3lica y desconocida que entonaba bellas canciones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Nunca hemos o\u00eddo nada igual \u2014dec\u00edan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuatrocientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, dos bot\u00e1nicos noruegos descubrieron en las riberas del lago la sorprendente especie de p\u00e9talos amarillentos y pistilos erectos. Sin aroma. Y la designaron Ha-Lum, voz de la noche \u2014que se emple\u00f3 en farmacia como antis\u00e9ptico en los tratamientos de la seborrea.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>En el concierto:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La voz femenina: \u2014\u00a1Qu\u00e9 buen pianista es, qu\u00e9 b\u00e1rbaro! F\u00edjate c\u00f3mo est\u00e1 con las manos para ac\u00e1, para all\u00e1, para ac\u00e1, para all\u00e1, para all\u00e1, para ac\u00e1, para ac\u00e1, para all\u00e1\u2026<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>So\u00f1\u00f3 que so\u00f1aba que so\u00f1ando iba dormido por un camino. A la ma\u00f1ana siguiente, su reflexi\u00f3n primera fue \u00e9sta:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bbReducir\u00e9 la raci\u00f3n al perro, con objeto de que no ladre tanto\u00bb.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Era un loro y parec\u00eda un caballero \u2014aunque quiz\u00e1s fuese un caballero con marcado aspecto de loro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De cualquier forma, cierta noche en la \u00f3pera y, con objeto de confundir a la dama, ech\u00f3 a volar desde el palco n\u00famero 4 y evolucion\u00f3 largo rato por la sala entre el asombro, la algarab\u00eda y los siseos de los espectadores.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Oh, el cartero, el cartero! \u2014Y en su precipitaci\u00f3n de enamorada inaudita, se arroj\u00f3 a la calle desde el sexto piso de su casa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por desgracia, la carta era lac\u00f3nica y fr\u00eda, no merec\u00eda la pena, y ella, durante largo rato, no experiment\u00f3 inter\u00e9s alguno en contestarla.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Por tratarse exclusivamente de su marido \u2014un capit\u00e1n de caballer\u00eda\u2014 le llamaba al fistol, facistol.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Ni los floricultores m\u00e1s enterados, ni los arquitectos especializados en la materia, ni los bi\u00f3logos, ni los hechiceros lograron descifrar el enigma: yo cortaba una flor en mis jardines, la trasladaba a la biblioteca y la flor duraba lo que un suspiro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hasta que un hombrecillo siniestro, de ocupaci\u00f3n desconocida, lleg\u00f3 a m\u00ed casa una tarde y retir\u00f3 uno por uno los libros de los anaqueles. Las flores entonces se conservaron impacientes y c\u00e1lidas, como en el jard\u00edn m\u00e1s soleado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tambi\u00e9n dijo al marcharse:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Y usted mismo se cuidar\u00e1 de ese aliento.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El comprador de las cinco (Al vendedor de artefactos): \u2014Quisiera una pierna ortop\u00e9dica del color de estos calcetines y un terroncito de az\u00facar para mi se\u00f1ora.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014Llore usted \u2014le aconsej\u00f3 el detective.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero el llanto, con ser amargo, no le revel\u00f3 nada importante.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Coma usted.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y el horrendo crimen continu\u00f3 en el misterio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mas cierta tarde el que investigaba le alarg\u00f3 un espejo, y el presunto culpable intent\u00f3 dos veces consecutivas arrojarse por la ventana. Su culpabilidad era manifiesta.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00f3rtame por favor este hilo! \u2014Y la esposa fue con las tijeras y se lo cort\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero aquella noche no hubo recepci\u00f3n ni nada que se le pareciera, puesto que el farmac\u00e9utico primero, el doctor despu\u00e9s y, por fin, el sastre, no acertaron a contener la espantosa hemorragia.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Del solitario y nocturno cementerio se alz\u00f3 de pronto una voz gutural y urgida:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Tapioca!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Que fue seguida de fam\u00e9licos, inescrutables y prolongados siseos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>La evidencia y seriedad de sus sue\u00f1os le divert\u00edan. La incoherencia y confusi\u00f3n de su vigilia lo fastidiaban. Y opt\u00f3, en virtud de la experiencia, por abandonar sus ocupaciones y dedicarse en alma y cuerpo a Rosita.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El actor abri\u00f3 pesadamente los ojos y contempl\u00f3 el dram\u00e1tico y nebuloso semblante del apuntador sobre su cama. A continuaci\u00f3n se volvi\u00f3 sobre el costado izquierdo, esboz\u00f3 un gesto de disgusto y dej\u00f3 caer en silencio los p\u00e1rpados.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014How beautiful is the Princess Salome tonight!<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>En un <em>party <\/em>de fantasmas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El andar\u00edn mud\u00e9jar: \u2014\u00a1Dos pares!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El perfumista fatuo: \u2014\u00a1Tercia!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El fraile del paraguas: \u2014\u00a1Full!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La estatua de terracota (A Francisco Tario) : \u2014Oh, qu\u00e9 tarde m\u00e1s triste, amor m\u00edo.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 tal que estir\u00e1semos un poco las piernas?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014La idea \u2014subray\u00f3 el otro\u2014 me parece magn\u00edfica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y los dos caballeros estiraron las piernas \u2014que eran de goma\u2014 y las pusieron despu\u00e9s a secar en un \u00e1rbol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una serie de minificciones de Francisco Tario (1911-1977), el m\u00e1s nuevo de los cl\u00e1sicos mexicanos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13271,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[22,25,186,235,2855,360,783,521],"class_list":["post-443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-cuento","tag-escritores","tag-escritores-raros","tag-francisco-tario","tag-literatura","tag-literatura-fantastica","tag-tapioca-inn","tag-textos-que-no-estaban-en-la-red"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2008\/06\/Francisco-Tario.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-79","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=443"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17076,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/443\/revisions\/17076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}