{"id":42,"date":"2006-02-10T00:51:35","date_gmt":"2006-02-10T06:51:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=56"},"modified":"2016-10-26T10:25:03","modified_gmt":"2016-10-26T15:25:03","slug":"narcsexpunkpop-tiempo-de-alacranes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/narcsexpunkpop-tiempo-de-alacranes\/","title":{"rendered":"Narcsexpunkpop: Tiempo de alacranes"},"content":{"rendered":"<div><img decoding=\"async\" style=\"float:none;\" src=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2006\/01\/15\/Images\/sem-libros1.jpg\" alt=\"Tiempo de alacranes\" \/><\/p>\n<p><em>Bernardo Fern\u00e1ndez, <\/em>Tiempo de alacranes<em>.<br \/>\nM\u00e9xico, Joaqu\u00edn Mortiz, 2005.<\/em><\/div>\n<p>(Nota: esta rese\u00f1a fue publicada en <em>La Jornada Semanal<\/em>. Mientras contin\u00fao peleando a brazo partido contra T. H. White, Thomas Malory y Monty Python, va este texto, con un abrazo al amigo Bef.)<\/p>\n<p>He le\u00eddo en algunos lugares que <em>Tiempo de alacranes<\/em>, primera novela del narrador y monero Bef (Bernardo Fern\u00e1ndez) es un texto pol\u00edtico: un an\u00e1lisis del narcotr\u00e1fico, su violencia, sus colusiones con el poder; una imagen del ahora.<br \/>\nMe alegra que Bef, un viejo practicante y defensor de \u201csubg\u00e9neros\u201d desde\u00f1ados por su escaso realismo, desde la ciencia ficci\u00f3n hasta los cuentos para ni\u00f1os, comience a ser apreciado por lectores fuera de esos c\u00edrculos. Pero el riesgo que corre ahora es el de ser le\u00eddo mal:<!--more--> <em>Tiempo de alacranes<\/em> no es una novela pol\u00edtica, ni una imagen del ahora, ni mucho menos un an\u00e1lisis \u2013o una descripci\u00f3n veraz\u2013 del narcotr\u00e1fico.<br \/>\nLa historia es llamativa, trepidante en el mejor sentido del t\u00e9rmino. Su protagonista es un sicario: Alberto \u201cEl G\u00fcero\u201d Ram\u00edrez, quien al final de su carrera se niega a cometer un asesinato encargado por su jefe narco \u2013desde su celda de cinco estrellas en un penal\u2013 y pone en marcha una serie de violencias incomprendidas por quienes las observan desde lejos, en las comandancias de polic\u00eda o las columnas de los peri\u00f3dicos. Pero nada en el \u201cG\u00fcero\u201d ni en quienes lo rodean: ni su habla, ni su caracterizaci\u00f3n, ni sus acciones, puede considerarse con justicia parte de una representaci\u00f3n realista. Todos los personajes abandonan sus estilos coloquiales tarde o temprano, para usar un discurso m\u00e1s uniforme, m\u00e1s cercano al espa\u00f1ol \u00abneutro\u00bb de algunas traducciones espa\u00f1olas, y si bien sus acciones son las \u201cpropias\u201d de criminales y corruptos, su moral y sus sentimientos \u2013expresados en parlamentos sentenciosos\u2013 son tan estilizados e inveros\u00edmiles como los de los comics <em>noir <\/em>de Frank Miller.<br \/>\nSi a esto se agregan episodios caricaturescos, relaciones improbabil\u00edsimas pero espectaculares &#8211;enamoramientos instant\u00e1neos, s\u00fabitas tomas de conciencia&#8211;, y varias referencias abiertas a mundos inventados muy ajenos a la \u201crealidad\u201d (uno de los personajes es originario de \u201cLatveria\u201d, un pa\u00eds ficticio proveniente de la historieta <em>Los cuatro fant\u00e1sticos<\/em>), se puede entrever, al menos, que la novela es m\u00e1s un ejercicio pop, l\u00fadico, que la transcripci\u00f3n (por lo dem\u00e1s imposible) de una parte de lo real. Decir esto no es negarle belleza, pero la de <em>Tiempo de alacranes<\/em> no es la de <em>La sombra del caudillo<\/em>, digamos, sino la de los filmes de Quentin Tarantino o Robert Rodr\u00edguez, donde los gangsters siempre tienen el mismo c\u00f3digo de honor derivativo, destilado de miles de filmes y comics y libros policiales, y todo lo que rodea a sus combates, hermosamente coreografiados, se difumina y se aleja.<br \/>\nEl mismo Bef ha dicho que su libro es m\u00e1s cercano al realismo m\u00e1gico que al realismo a secas. Yo creo que no le faltan precursores en la literatura \u201cgeneral\u201d m\u00e1s reciente, desde la narca imposible de Arturo P\u00e9rez Reverte hasta las caricaturas violentas de Fernando Vallejo. Ninguno de ellos est\u00e1 lejos de los riesgos del sensacionalismo y la \u00abrealidad\u00bb del espect\u00e1culo medi\u00e1tico, que se vuelve un mero objeto de consumo, y m\u00e1s artificial y deshonesto; por otro lado, <em>Tiempo de alacranes<\/em> puede ser, adem\u00e1s de una buena historia, un libro necesario: un homenaje, sin petulancias, a mucho de lo que en verdad es nuestra cultura y no reconocemos, o bien una met\u00e1fora de todo lo que no comprendemos (no nos interesa comprender) de la quemaz\u00f3n del tejido social, de la pol\u00edtica, de cuanto hab\u00eda servido para apuntalar la idea o la ilusi\u00f3n de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bernardo Fern\u00e1ndez, Tiempo de alacranes. M\u00e9xico, Joaqu\u00edn Mortiz, 2005. (Nota: esta rese\u00f1a fue publicada en La Jornada Semanal. Mientras contin\u00fao peleando a brazo partido contra T. H. White, Thomas Malory y Monty Python, va este texto, con un abrazo al amigo Bef.) He le\u00eddo en algunos lugares que Tiempo de alacranes, primera novela del narrador&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[17,77,5,25,26,1821,2855,388,406,10,416,446,2856,454,467,567,479,534],"class_list":["post-42","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-clasificar","tag-amistades","tag-bef","tag-el-libro-del-mes","tag-escritores","tag-historia-y-testimonio","tag-libros","tag-literatura","tag-mexico","tag-narco","tag-novela","tag-novela-politica","tag-pop","tag-publicaciones","tag-quentin-tarantino","tag-realismo","tag-resenas","tag-robert-rodriguez","tag-una-vuelta-de-tuerca"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-G","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5995,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42\/revisions\/5995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}