{"id":3558,"date":"2009-07-27T10:01:50","date_gmt":"2009-07-27T15:01:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=3558"},"modified":"2016-10-26T10:22:56","modified_gmt":"2016-10-26T15:22:56","slug":"edgar-allan-poe-y-roberto-bolano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/edgar-allan-poe-y-roberto-bolano\/","title":{"rendered":"Edgar Allan Poe y Roberto Bola\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><em>Agrego un texto que apareci\u00f3 publicado a principios de 2009 en <\/em>Los noveles<em>. Saludos y gracias a Salvador Luis.<\/em><\/p>\n<p>Escribo esto a\u00fan en 2008; la estupidez de la temporada se resume en los recuentos de \u201clo mejor del a\u00f1o\u201d y en la publicidad navide\u00f1a pero est\u00e1, en realidad, por todos lados; adem\u00e1s, se ve venir que algunos aniversarios que se cumplir\u00e1n en 2009 ser\u00e1n, como siempre, causa de la escritura de numerosas notas oportunistas; m\u00e1s vale terminar lo que sigue antes de que alguien lo crea parte de una celebraci\u00f3n:<\/p>\n<div align=center>* * *<\/p>\n[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb]<figure id=\"attachment_3561\" aria-describedby=\"caption-attachment-3561\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"3561\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/edgar-allan-poe-y-roberto-bolano\/poebolano\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/poebolano.jpg\" data-orig-size=\"400,274\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Poe y Bola\u00f1o\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Poe (autor desconocido) y Bola\u00f1o (tomado de Scielo.cl)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/poebolano.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/poebolano.jpg\" alt=\"Poe (por autor desconocido) y Bola\u00f1o (tomado de Scielo.cl)\" title=\"Poe y Bola\u00f1o\" width=\"400\" height=\"274\" class=\"size-full wp-image-3561\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/poebolano.jpg 400w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/poebolano-300x205.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3561\" class=\"wp-caption-text\">Poe (autor desconocido) y Bola\u00f1o (tomado de Scielo.cl)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n<p>Este a\u00f1o que para m\u00ed no ha terminado, la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de <em>2666<\/em> de Roberto Bola\u00f1o se public\u00f3 y tuvo gran \u00e9xito de cr\u00edtica en los Estados Unidos. Ya ha aparecido en (desde luego) varias listas de \u201clo mejor del a\u00f1o\u201d y la bola\u00f1oman\u00eda (en ingl\u00e9s se lee todav\u00eda mejor porque la coqueta tilde de la e\u00f1e es impronunciable, ex\u00f3tica) est\u00e1 reconocida como un fen\u00f3meno real, si no de p\u00fablico al menos de atenci\u00f3n medi\u00e1tica: casi nada de lo que se publica fuera del mundo de habla inglesa llega a \u00e9l por medio de traducciones, y es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil que el libro en cuesti\u00f3n llegue a ser considerado importante; Bola\u00f1o viene a ocupar, en ese entorno, el puesto que una vez tuvo Garc\u00eda M\u00e1rquez como \u201cel autor latinoamericano\u201d, el \u00fanico que hace falta para dar variedad a los estantes de las librer\u00edas. (Laura Esquivel, en el siglo XX, presum\u00eda de que la versi\u00f3n f\u00edlmica de su <em>Como agua para chocolate<\/em> era descrita como \u201cla pel\u00edcula subtitulada\u201d por algunos de sus espectadores de habla inglesa.)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una discusi\u00f3n interesante alrededor del ascenso de Bola\u00f1o comenz\u00f3 con una rese\u00f1a de <em>2666<\/em> escrita por Jonathan Lethem y publicada en el New York Times el 9 de noviembre (una versi\u00f3n posterior, que supongo m\u00e1s extensa, apareci\u00f3 el d\u00eda 12 en el sitio del peri\u00f3dico). La rese\u00f1a es muy entusiasta y resume brevemente la biograf\u00eda del escritor del siguiente modo:<\/p>\n<blockquote><p>El poeta exiliado chileno Roberto Bola\u00f1o, nacido en 1953, vivi\u00f3 en M\u00e9xico, Francia y Espa\u00f1a antes de morir en 2003, a la edad de cincuenta, por una enfermedad del h\u00edgado atribuible a una adicci\u00f3n a la hero\u00edna en a\u00f1os anteriores. En un estallido de creatividad ya legendario en la literatura de lengua espa\u00f1ola, y que r\u00e1pidamente se vuelve legendario internacionalmente, Bola\u00f1o, en la \u00faltima d\u00e9cada de su vida y escribiendo urgido por la pobreza y su salud en declive, construy\u00f3 un notable conjunto de cuentos y novelas (\u2026)<\/p><\/blockquote>\n<p>Casi de inmediato este esbozo comenz\u00f3 a repetirse, palabras m\u00e1s o menos, en muchos otros lugares, y siempre incluyendo el detalle de la hero\u00edna. Poco despu\u00e9s comenzaron las denuncias y desmentidos por parte de diversos escritores y comentaristas de habla espa\u00f1ola (destac\u00f3 un art\u00edculo de Enrique Vila-Matas aparecido en <em>El Pa\u00eds<\/em>)\u2026 Pero luego ha resultado que Lethem no fue el primero en escribir que Bola\u00f1o fue drogadicto. Gustavo Faver\u00f3n, en la bit\u00e1cora Puente A\u00e9reo, <a href=\"http:\/\/puenteareo1.blogspot.com\/2008\/11\/bolao-y-la-herona.html\">anota referencias a textos de 2007<\/a> donde se repite el mismo infundio; el mejor de todos debe ser una nota de <em>The Guardian<\/em> escrita por Helen Zaltzman, en la que Bola\u00f1o es, adem\u00e1s de heroin\u00f3mano, \u201cpoeta exsurrealista, trotskista [\/fusion_builder_column][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][y] esp\u00eda de la resistencia chilena\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Qui\u00e9n sabe qu\u00e9 pensar\u00e1n otras personas: a m\u00ed me hubiera importado poco (no, de hecho no me hubiera importado nada) descubrir que, como hubiera dicho mi abuela, Bola\u00f1o siempre s\u00ed era un <em>atascado<\/em>. El hecho no cambiar\u00eda una letra de lo que escribi\u00f3. Tampoco me sorprender\u00eda, por lo dem\u00e1s, que la historia perdurara y se convirtiera, a fuerza de repetirse, en parte del \u201cconocimiento general\u201d. Cierta o no, es atractiva: Bola\u00f1o queda mucho mejor dispuesto para el anecdotario sensacionalista y la atracci\u00f3n morbosa si se le puede percibir como \u201cautor maldito\u201d, que \u201cvive en los m\u00e1rgenes\u201d, \u201cdesaf\u00eda a la sociedad\u201d, etc\u00e9tera. No importa que en cierto modo, drogas o no, lo haya sido de todas maneras: no importa nada de lo que escribi\u00f3 ni de lo que realmente hizo. No cuenta la realidad sino la forma en la que podamos ajustarla a la estructura del melodrama o de otro subg\u00e9nero reconocible y aceptado. Por ejemplo, la parte de la redenci\u00f3n del adicto, mediante la escritura y \u2013se dice en varios lugares\u2013 por el bien de la familia, se leer\u00e1 como una afirmaci\u00f3n confortable (<em>Amor vincit omnia<\/em> y todo lo dem\u00e1s) de las que la prosa de Bola\u00f1o no ofrece nunca.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hablar de todo esto, claro, es hablar de literatura s\u00f3lo de modo tangencial. Es en realidad hablar de espect\u00e1culo y adoraci\u00f3n: de c\u00f3mo Bola\u00f1o se ha convertido en un \u201cfamoso\u201d, un ungido por la fama como cualidad abstracta, como fulgor que ya no se alimenta sino de s\u00ed mismo. Pero esta fama es uno de los puntos focales del pensamiento de nuestra \u00e9poca. V\u00e9ase la siguiente muestra, interesant\u00edsima, de pensamiento m\u00e1gico: muchas personas que desean no la exaltaci\u00f3n vital, ni la ilusi\u00f3n de ser libre, sino la simple celebridad de su \u201crebelde\u201d de cabecera asumen las mismas poses que la opini\u00f3n p\u00fablica le haya endilgado a \u00e9ste. Es pensamiento m\u00e1gico porque no funciona: quien busca la fama necesita comprender que lo verdaderamente arduo no es obtenerla sino conservarla. Hay quien comete una idiotez en el momento apropiado, hay quien es producto de un buen inversionista, hay incluso quien realmente logra darse a conocer por alg\u00fan m\u00e9rito personal (Bola\u00f1o, por supuesto; ser\u00eda verdad aunque no estuviese de moda y decir que se le admira no fuese s\u00edmbolo de estatus), pero lo que cuenta no son los motivos por los que la fama surge, como saben las estrellas opacas de los concursos de baile. Casi todos los candidatos a \u201cfamoso\u201d son como ellos: aun si tienen al mejor precursor (entre los escritores, en otras \u00e9pocas estuvieron Rimbaud, Lautr\u00e9amont, Cort\u00e1zar\u2026), tarde o temprano deben aprender que, sin nada m\u00e1s de lo que aprovecharse, s\u00f3lo les queda dedicarse hacer un esfuerzo constante para mantenerse en la memoria y el favor de sus adoradores; son rar\u00edsimos los casos en que el fulgor llega solo y se mantiene sin ayuda, atra\u00eddo por la imagen del \u201cfamoso\u201d, es decir, la forma en la que ya es percibido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El de Bola\u00f1o es uno de estos casos y sospecho que lo ser\u00e1 a\u00fan m\u00e1s, repito, en los a\u00f1os por venir: el difundir su presunta adicci\u00f3n equivale a \u201ctrabajar\u201d su biograf\u00eda, a modificarla para que se parezca m\u00e1s a un fascinante clich\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Otro caso, de los m\u00e1s notables en el \u00faltimo siglo y medio, es el de Edgar Allan Poe, cuya reputaci\u00f3n como autor loco, dips\u00f3mano y alucinado es por completo obra de Rufus Wilmot Griswold (1815-1857), poeta, cr\u00edtico, editor y mafioso literario estadounidense. Griswold estar\u00eda totalmente olvidado de no ser por la campa\u00f1a de difamaci\u00f3n que emprendi\u00f3 contra Poe, uno de sus muchos enemigos literarios, a partir de la muerte de \u00e9ste en 1849; comenz\u00f3 con el famoso obituario que escribi\u00f3 para el <em>New York Tribune<\/em> (\u201cEdgar Allan Poe ha muerto. Muri\u00f3 en Baltimore anteayer. Este anuncio sorprender\u00e1 a muchos, pero muy pocos se entristecer\u00e1n por \u00e9l [\u2026]\u201d) y luego consigui\u00f3 que Maria Clemm, la suegra de Poe, lo autorizara para preparar y publicar la edici\u00f3n p\u00f3stuma de su obra. En el tercer tomo de la edici\u00f3n, Griswold public\u00f3 una \u201cbiograf\u00eda\u201d de Poe repleta de mentiras, para la que alter\u00f3 o destruy\u00f3 numerosos documentos personales de su enemigo y falsific\u00f3 otros, con el fin de destruir su reputaci\u00f3n\u2026 Las mentiras perduraron y se integraron a la historia literaria de occidente, pero el efecto no fue, se piensa, el esperado por Griswold: todav\u00eda hoy estamos fascinados por la vida tremebunda, pero al fin tr\u00e1gica, que le invent\u00f3 a Poe, y \u00e9l es una nota al pie en ese relato extraordinario, que ya ni siquiera reconocemos como suyo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El riesgo, para aquellos a quienes todav\u00eda interesa la obra literaria de los escritores, es que \u00e9sta se olvide: que la celebridad del creador la oculte o la distorsione. Ser\u00eda mejor que nos pasara esto con Bola\u00f1o, claro, que (digamos) con Bukowski, tan incre\u00edblemente sobrevaluado y, encima, mal le\u00eddo. Pero ser\u00e1 mejor citar una rese\u00f1a de <em>Los personajes de Shakespeare<\/em> de William Hazlitt, que Poe public\u00f3 en 1845 y en la que se adelant\u00f3 a estas ideas como a la mayor\u00eda de cuantas se han formulado alrededor de su destino y su trabajo:<\/p>\n<blockquote><p>En todos los comentarios sobre Shakespeare ha habido un error radical, nunca mencionado hasta ahora. Es el error de intentar explicar a sus personajes, justificar sus acciones, resolver sus inconsistencias, no como si fueran el producto de un cerebro humano, sino como si hubieran sido verdaderas existencias sobre la tierra. Hablamos de Hamlet el hombre en vez de Hamlet el <em>dramatis persona:<\/em> del Hamlet que Dios cre\u00f3 en vez del que cre\u00f3 Shakespeare. Si Hamlet realmente hubiera vivido, y si la tragedia fuera un registro fiel de sus acciones, es verdad que de tal registro podr\u00edamos (con alguna dificultad) resolver sus inconsistencias y establecer satisfactoriamente su verdadero car\u00e1cter. Pero la tarea se convierte en el absurdo m\u00e1s puro cuando s\u00f3lo tratamos con un fantasma. No son (entonces) las inconsistencias del hombre que act\u00faa las que son nuestro tema de discusi\u00f3n (aunque procedemos como si lo fueran, y as\u00ed, inevitablemente, nos equivocamos), sino los caprichos y las vacilaciones, las energ\u00edas en conflicto y las indolencias del poeta. Nos parece poco menos que un milagro que esta idea tan obvia se haya pasado por alto.<\/p><\/blockquote>\n<p>El creador de Poe el Loco estaba muy por debajo de Shakespeare, y el o los creadores de Bola\u00f1o el Tremendo son (hasta ahora) un poco menos resueltos: est\u00e1n m\u00e1s librados al azar, a la publicidad rutinaria de los libros y a las lecturas apresuradas de, seg\u00fan parece, uno o dos textos subalternos de Bola\u00f1o el Escritor. Pero la advertencia de Poe sigue siendo pertinente y clar\u00edsima. Acaso alg\u00fan pasaje de Bola\u00f1o, quiz\u00e1 en <em>La literatura nazi<\/em> en Am\u00e9rica o \u201cLa parte de los cr\u00edticos\u201d (no tengo ninguno de los libros a mano ahora, como dec\u00eda Charles Kinbote) contenga una observaci\u00f3n que pueda compar\u00e1rsele, pero entretanto me quedo con este fragmento de los \u201cConsejos sobre el arte de escribir cuentos\u201d que se re\u00fanen en <em>Entre par\u00e9ntesis:<\/em> \u201c9) La verdad de la verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendr\u00edamos de sobra. 10) Piensen en el punto n\u00famero nueve. Piensen y reflexionen. A\u00fan est\u00e1n a tiempo. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.\u201d<\/p>\n<p>Al contrario de muchos de sus admiradores, Roberto Bola\u00f1o s\u00ed le\u00eda, eso est\u00e1 claro.<\/p>\n<div align=center>* * *<\/div>\n<p>(Probablemente la literatura invent\u00f3 a los dioses, pero la idolatr\u00eda bien puede ser anterior a la literatura.)[\/fusion_builder_column][\/fusion_builder_row][\/fusion_builder_container]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La leyenda de Bola\u00f1o contra la leyenda de Poe. \u00bfSer\u00eda mucho pedir que no ganara ninguna?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1520],"tags":[1416,142,24,25,668,26,2855,970,11,2856,1417,482,1415],"class_list":["post-3558","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuaderno","tag-culto-de-la-celebridad","tag-edgar-allan-poe","tag-ensayo","tag-escritores","tag-fama","tag-historia-y-testimonio","tag-literatura","tag-notas-recomendadas","tag-opiniones","tag-publicaciones","tag-publicidad","tag-roberto-bolano","tag-rufus-wilmot-griswold"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-Vo","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3558"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3558\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12840,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3558\/revisions\/12840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}