{"id":3532,"date":"2009-07-24T11:57:36","date_gmt":"2009-07-24T16:57:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=3532"},"modified":"2016-10-26T10:22:57","modified_gmt":"2016-10-26T15:22:57","slug":"la-langosta-se-ha-posteado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-langosta-se-ha-posteado\/","title":{"rendered":"<em>La Langosta se ha Posteado<\/em>"},"content":{"rendered":"<p>Hace casi veinte a\u00f1os (es decir, varios <em>antes<\/em> de la popularizaci\u00f3n del uso de Internet) aparecieron las primeras revistas virtuales mexicanas. La m\u00e1s interesante fue una dedicada a la ciencia ficci\u00f3n en espa\u00f1ol: <em>La Langosta se ha Posado<\/em>, que comenz\u00f3 a publicarse en 1992 y fue fundada por <a href=\"http:\/\/www.lobosector.blogspot.com\/\">Gerardo Porcayo<\/a>, introductor del <em>cyberpunk<\/em> en M\u00e9xico y uno de los varios autores que se dieron a conocer durante el breve florecimiento de la ciencia ficci\u00f3n nacional en los ochenta y noventa. El nombre de la revista proviene, por supuesto, de la novela <em>El hombre en el castillo<\/em> de Philip K. Dick, donde es el t\u00edtulo de <em>otra<\/em> novela, en la que el mundo que conocemos se describe como una ficci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La revista se creaba en Iris, uno de los primeros programas de creaci\u00f3n de hipertexto y texto electr\u00f3nico; como no exist\u00eda otra forma posible de distribuci\u00f3n, cada n\u00famero de la revista &#8211;en la forma de un programa que se pod\u00eda ejecutar en una PC&#8211; se copiaba en diskettes (esos antepasados de las pastillas USB en los que cab\u00eda poco m\u00e1s de un megabyte de informaci\u00f3n) y \u00e9stos se repart\u00edan a amigos y conocidos para que pasaran de mano en mano.<\/p>\n<div align=center><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"3542\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-langosta-se-ha-posteado\/diskette\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Diskette.jpg\" data-orig-size=\"400,362\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Diskette\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Diskette.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Diskette.jpg\" alt=\"Diskette\" title=\"Diskette\" width=\"400\" height=\"362\" class=\"alignnone size-full wp-image-3542\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Diskette.jpg 400w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2009\/07\/Diskette-300x271.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/div>\n<p>Que el medio m\u00e1s avanzado y audaz del momento tuviera que abrirse paso como las hojas volantes del siglo XVII no dejaba de ser ir\u00f3nico. Nueve n\u00fameros de la revista se publicaron en este formato, que de hecho era todav\u00eda m\u00e1s atrevido, y m\u00e1s desconcertante, en un pa\u00eds como \u00e9ste (seg\u00fan se cuenta, cuando sus editores intentaron buscar apoyos para la edici\u00f3n de <em>La Langosta<\/em> en uno de tantos programas gubernamentales de financiamiento, nadie en la dependencia correspondiente fue capaz de entender que una revista no se publicara en papel). M\u00e1s tarde, cuando comenzaron a utilizarse los navegadores de Internet y aparecieron los primeros servicios gratuitos de alojamiento en Internet, <em>La Langosta<\/em> tuvo una segunda \u00e9poca en la red, pero su proveedor (Xoom.com, una de numerosas compa\u00f1\u00edas que surgieron durante la fiebre de las empresas .com a fines de los noventa) dej\u00f3 de operar y esa etapa de la revista se perdi\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Actualmente, la revista ha vuelto una vez m\u00e1s: ahora es una serie de blogs enlazados con un nuevo nombre: <em><a href=\"http:\/\/lalangostasehaposteado.blogspot.com\/\">La Langosta se ha Posteado<\/a><\/em>, y contiene no s\u00f3lo textos nuevos entre cuentos, ensayos, comentarios y rese\u00f1as, sino tambi\u00e9n un archivo en constante crecimiento con lo mejor de todas sus encarnaciones anteriores. Quienes la hayan le\u00eddo antes reconocer\u00e1n la continuidad y la dignidad de su propuesta editorial, que no se coloca en un gueto para volverse mediocre y autocomplaciente; quienes no la conozcan tal vez se sorprendan por sus textos y m\u00e1s a\u00fan por su dise\u00f1o, que ahora juega de muchas maneras a la nostalgia; en todo caso, la continuidad de la revista y de su apuesta me parecen tan importantes como su intenci\u00f3n de mantener la memoria de su trabajo. La mayor parte de las publicaciones contraculturales mexicanas (que por lo general duran pocos n\u00fameros, mal distribuidos, creados siempre en circunstancias apremiantes e inciertas) se olvida a los pocos <em>meses<\/em> de su desaparici\u00f3n. <em>La Langosta<\/em> propone en sus archivos la recuperaci\u00f3n de un movimiento y una serie de ideas cuya vida, y evoluci\u00f3n, se demuestra en las nuevas entregas de la revista.<\/p>\n<p><em>(Nota: con \u00e9sta, Las historias llega a sus 500 notas publicadas. No es tanto, pero ha costado y ha valido la pena. Gracias como siempre a todos los que vienen a leer y comentar.)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nota breve sobre las varias etapas (incluyendo la m\u00e1s reciente y digital) de una <a href=\"http:\/\/lalangostasehaposteado.blogspot.com\/\">revista emblem\u00e1tica<\/a> en la <em>literatura alternativa<\/em> mexicana.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520,3],"tags":[17,18,570,99,25,1408,7,8,2855,2856,2864,1149,1152,1411,1410],"class_list":["post-3532","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuaderno","category-lo-nuevo","tag-amistades","tag-blogosfera","tag-breves","tag-ciencia-ficcion","tag-escritores","tag-gerardo-porcayo","tag-hallazgos","tag-internet","tag-literatura","tag-publicaciones","tag-revistas","tag-revistas-electronicas","tag-revistas-virtuales","tag-tecnologia","tag-webzine"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-UY","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3532","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3532"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5701,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3532\/revisions\/5701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}