{"id":291,"date":"2008-11-28T10:20:31","date_gmt":"2008-11-28T16:20:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=342"},"modified":"2016-10-26T10:23:33","modified_gmt":"2016-10-26T15:23:33","slug":"20-libros-de-ciencia-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/20-libros-de-ciencia-ficcion\/","title":{"rendered":"20 libros de ciencia ficci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][Nota del 23\/6\/2010: esta nota apareci\u00f3 originalmente el 10 de abril de 2008 y ahora contiene, gracias a las sugerencias de muchas personas, bastante m\u00e1s de 20 libros. Gracias a todas ellas.]<\/em><\/p>\n<p>A pedido de Jako (en un comentario dejado antes de la remodelaci\u00f3n del blog), y en vez de una aut\u00e9ntica rese\u00f1a, que por el momento no puedo escribir (v\u00e9ase la \u00faltima nota de marzo de 2008 para una explicaci\u00f3n), ofrezco a continuaci\u00f3n dos listas de recomendaciones: diez novelas y diez libros de cuentos de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ciencia_ficci%C3%B3n\">ciencia ficci\u00f3n<\/a> que podr\u00edan interesar a alguien que se asomara por primera vez a esa corriente literaria dif\u00edcil de definir pero presente en todos lados. Las antecede solamente una nota sobre c\u00f3mo y por qu\u00e9 seleccion\u00e9 los textos que recomiendo&#8230; Y esta portada de <em>Science Wonder Stories<\/em>, una de las revistas pioneras de la ciencia ficci\u00f3n en los Estados Unidos, ilustrada por Frank R. Paul.<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" alt=\"La revista Science Wonder Stories, una de las pioneras de la ciencia ficci\u00f3n estadounidense\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/wp-content\/2008\/03\/sciencewondernov29.jpg\" \/><\/div>\n<p><!--more--><strong>La nota<\/strong><\/p>\n<p>Debo comenzar con una aclaraci\u00f3n: aunque muchas de mis lecturas favoritas de ni\u00f1o y adolescente fueron textos de ciencia ficci\u00f3n, creo que \u00e9sta, ahora (en el temprano siglo XXI), es una corriente en crisis y, sospecho, virtualmente agotada, sin muchas posibilidades de renovaci\u00f3n.<br \/>\nLa crisis me parece evidente: sin importar c\u00f3mo se defina este tipo de historias (hay innumerables discusiones al respecto), la enorme mayor\u00eda de las que aparecen actualmente sufren los efectos de<\/p>\n<p><em>a)<\/em> una enorme sobreexplotaci\u00f3n comercial, que ha desgastado las ideas m\u00e1s originales al forzar su repetici\u00f3n durante d\u00e9cadas,<\/p>\n<p><em>b)<\/em> la desaparici\u00f3n, en los textos, de las \u00abnovedades\u00bb que parec\u00edan el deber o la justificaci\u00f3n de la ciencia ficci\u00f3n (la idea proviene del siglo XIX: que esta parcela precisa y bien acotada de la literatura fant\u00e1stica se vuelve \u00abrespetable\u00bb s\u00f3lo cuando se convierte en heraldo o profeta de los adelantos de la ciencia y la tecnolog\u00eda), y<\/p>\n<p><em>c)<\/em> a la vez, curiosamente, un enorme desacuerdo entre sus postulados originales y el \u00abesp\u00edritu de los tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino <em>science fiction <\/em>(cuya traducci\u00f3n m\u00e1s correcta ser\u00eda \u00abnarrativa cient\u00edfica\u00bb o \u00abnarrativa basada en la ciencia\u00bb) se atribuye al editor estadounidense Hugo Gernsback, quien lo propuso en los a\u00f1os veinte del siglo pasado. Gernsback estaba interesado en la literatura como ayuda para la divulgaci\u00f3n del conocimiento, y los textos que publicaba en sus revistas (una de las cuales fue <em>Science Wonder Stories<\/em>) propon\u00edan habitualmente ideas sobre el futuro que proven\u00edan de la visi\u00f3n optimista del progreso tecnol\u00f3gico e industrial que imperaba en Occidente a fines del siglo XIX y que hab\u00eda tenido sus primeros defensores literarios incluso antes de Gernsback, en la obra de Julio Verne y otros autores. Esta es la forma habitual en que se percibi\u00f3 la ciencia ficci\u00f3n durante la mayor parte del siglo XX: \u00abhistorias de un futuro mejor\u00bb que parec\u00eda alcanzable porque los textos fing\u00edan explicarlo todo \u00abcient\u00edficamente\u00bb; sucesos y realizaciones improbables (o de plano imposibles) que se propon\u00edan imitando los modos del discurso cient\u00edfico y por lo tanto se le\u00edan como si proviniesen de autoridades semejantes.<br \/>\nSin embargo, luego de cuestionamientos muy serios de ese optimismo, generalmente apoyados en ejemplos de los muchos horrores tecnol\u00f3gicos del siglo XX, no s\u00f3lo la ciencia ficci\u00f3n se transform\u00f3 y pas\u00f3 a ofrecer con m\u00e1s frecuencia las im\u00e1genes de pesadilla que ahora son la norma (las m\u00e1s recientes en difundirse globalmente: las pel\u00edculas de Hollywood <em>Cloverfield<\/em> y <em>Soy leyenda<\/em>, son de hecho refritos de refritos <em>de refritos<\/em>), sino que la noci\u00f3n mismo del \u00abfuturo\u00bb como un espacio para la imaginaci\u00f3n perdi\u00f3 el lustre que hab\u00eda tenido desde el XIX. No hace falta sino mirar a nuestro alrededor: m\u00e1s en algunos lugares y culturas, menos en otros, pero en ning\u00fan sitio se ve ya el optimismo y la expectaci\u00f3n por el futuro que imperaban todav\u00eda hace cuarenta a\u00f1os en mucho de la ficci\u00f3n popular.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 ha quedado? Por una parte, un mont\u00f3n de temas conocidos, iconos y lugares comunes (robots, naves espaciales, mutantes, etc\u00e9tera) que se pueden utilizar y reutilizar sin tener que reinventarlos, y una serie de futuros que aun en sus versiones m\u00e1s terribles se han vuelto m\u00edticos, ajenos al tiempo hist\u00f3rico. (La ciencia ficci\u00f3n fue una literatura visionaria pero tuvo tanto \u00e9xito que acab\u00f3 asimil\u00e1ndose al presente.) Con todo ello se puede seguir creando historias, pero todas ellas ser\u00e1n derivaciones de otras existentes, rehechuras, homenajes, parodias&#8230;<br \/>\nBuscando alguna lectura complementaria sobre estos asuntos, encontr\u00e9 <a href=\"http:\/\/www.ccyberdark.net\/la-ciencia-ficcion,-en-la-encrucijada-del-siglo-xxi.html\">este texto de Juli\u00e1n D\u00edez<\/a>, muy enfocado en la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola en su \u00faltima parte pero con muchas observaciones que me parecen de lo m\u00e1s l\u00facido.<br \/>\nAhora bien, <em>hay<\/em> grandes libros que pueden encuadrarse dentro de la ciencia ficci\u00f3n, aunque a veces son dif\u00edciles de hallar porque est\u00e1n sepultados entre mucha basura, muchos textos escritos a destajo y sin ninguna aspiraci\u00f3n. La buena literatura lo es sin importar su \u00abg\u00e9nero\u00bb.<br \/>\nLas listas que siguen no pretenden ser can\u00f3nicas (no son \u00abtodos\u00bb los buenos libros) ni \u00abrepresentativas\u00bb: no hay uno de cada tendencia, de cada d\u00e9cada ni de cada pa\u00eds. Tampoco hay cuotas nacionales ni de ning\u00fan otro tipo. Simplemente son libros que me atrajeron, cuya lectura me entretuvo y que me parecen a la vez capaces de ser le\u00eddos como \u00abciencia ficci\u00f3n\u00bb y de buena calidad literaria. Casi todos, de hecho, los le\u00ed en mis primeros a\u00f1os de lector, as\u00ed que su gusto tiene cierta edad y ha sobrevivido. No he incluido a ning\u00fan autor a quien conozca personalmente, y no hay, desde luego, un solo libro \u00abmalo pero popular\u00bb o \u00abmalo pero f\u00e1cil\u00bb. Las ventas (sean altas o bajas) no tienen que ver en absoluto con la buena hechura de los textos, de modo que a continuaci\u00f3n hay lo mismo libros muy conocidos y otros que no lo son tanto.<br \/>\nUna cosa m\u00e1s: yo, por lo menos, prefiero leer un libro que me sorprenda y no uno en el que sepa exactamente qu\u00e9 esperar, de modo que prefiero los libros que no se pueden reducir ni encuadrar f\u00e1cilmente. Si alguien quiere usar estas listas como punto de partida hacia la ciencia ficci\u00f3n, o simplemente como recomendaciones de lectura, le propongo que vaya y lea sin esperar nada: as\u00ed se sorprender\u00e1 mejor.<\/p>\n<p><strong>Las listas<\/strong><\/p>\n<p>NOVELAS<\/p>\n<p>1. <strong><em>Solaris<\/em> de <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=302\">Stanislaw Lem<\/a>.<\/strong> Una historia conmovedora sobre los l\u00edmites del conocimiento y la inteligencia humanos, y sobre c\u00f3mo reaccionamos cuando nos es imposible seguir ignor\u00e1ndolos. Las dos adaptaciones que se han hecho de la novela tratan de otras cosas: ir a la fuente es toda una experiencia.<br \/>\n2. <strong><em>Ubik<\/em> de Philip K. Dick.<\/strong> El \u00abno va m\u00e1s\u00bb, al menos para m\u00ed, de la obra de este gran escritor. Una nota que escrib\u00ed sobre ella se puede leer <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/los-hombres-pequenos-ubik-de-philip-k-dick\/\">aqu\u00ed<\/a>.<br \/>\n3. <strong><em>Soy leyenda<\/em> de Richard Matheson.<\/strong> Olv\u00eddense, otra vez, de la(s) pel\u00edcula(s): el libro es una \u00abexplicaci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb de una figura cl\u00e1sica de la literatura de horror, pero sobre todo una gran par\u00e1bola sobre el \u00abotro\u00bb, el ser ajeno a nosotros que nos define (o en el que podemos convertirnos).<br \/>\n4. <strong><em>El hombre invisible<\/em> de H. G. Wells.<\/strong> El monstruo m\u00e1s extra\u00f1o de todos, y a la vez uno de los iconos m\u00e1s perdurables que Wells dio (y fueron muchos) a la cultura occidental. Las versiones posteriores, las parodias y las reducciones del personaje original han terminado tan lejos de \u00e9l que leerlo es descubrirlo.<br \/>\n5. <strong><em>Estaci\u00f3n de tr\u00e1nsito<\/em> de Clifford D. Simak.<\/strong> Un libro sentimental, dulce (si la palabra es permisible): la versi\u00f3n optimista de <em>Solaris<\/em> y a la vez un retrato curioso del ideal de la vida en un tiempo y un lugar precisos (el entorno rural del medio oeste de los Estados Unidos, que se abre sin guerra ni sufrimiento a numerosos visitantes extraterrestres).<br \/>\n6. <strong><em>Dune<\/em> de Frank Herbert.<\/strong> No recomiendo de ninguna manera los vol\u00famenes que Herbert y otros han escrito despu\u00e9s de \u00e9ste, y que lo han vuelto el primero de una serie interminable, aburrida y con un tufo fascista muy vergonzoso. Pero, ah, ese primer libro: una gran novela de aventuras e intrigas, ambientada en un mundo imaginado minuciosamente a partir de especulaciones simult\u00e1neas sobre cultura, ecolog\u00eda, pol\u00edtica&#8230;<br \/>\n7. <strong><em>Matadero 5<\/em> de Kurt Vonnegut.<\/strong> Al contar la historia de Billy Pilgrim, un hombre cualquiera que vive ajeno al tiempo y percibe simult\u00e1neamente toda su vida (y su muerte, Vonnegut se las arregla para contar al mismo tiempo varias historias tr\u00e1gicas y reflexionar sobre la libertad, el destino y la naturaleza de los seres humanos.<br \/>\n8. <strong><em>La mano izquierda de la oscuridad<\/em> de Ursula K. Le Guin.<\/strong> Una historia provocadora acerca del amor y los sexos, y tambi\u00e9n un viaje por un mundo extra\u00f1o y cuidadosamente trabajado: una obra maestra de una gran escritora, sin m\u00e1s adjetivos.<br \/>\n9. La primera parte de la serie de <strong>\u00abEl mundo del r\u00edo\u00bb de Philip Jos\u00e9 Farmer<\/strong>; los dos primeros vol\u00famenes son extraordinarios (<em>A vuestros cuerpos dispersos<\/em> y <em>El fabuloso barco fluvial<\/em>) y la trama general que une a todos es fascinante: toda la humanidad, desde el primer cavern\u00edcola al \u00faltimo bur\u00f3crata, reunida tras la muerte en un mismo mundo, para que revele lo mejor o lo peor de su naturaleza.<br \/>\n10. <strong><em>La invenci\u00f3n de Morel<\/em> de Adolfo Bioy Casares.<\/strong> Una historia delicada sobre el amor y las im\u00e1genes del amor, que ha sido perjudicada un tanto por el adjetivo de \u00abperfecta\u00bb que le dio Borges; no lo es y no necesita serlo.<\/p>\n<p>Y de pil\u00f3n:<\/p>\n<p>11. <strong><em>La carretera<\/em> de Cormac McCarthy.<\/strong> El nombre de McCarthy en esta lista puede sonar raro, pero este libro suyo es una de esas visiones apocal\u00edpticas que se han vuelto el pan de cada d\u00eda de la ciencia ficci\u00f3n actual&#8230;, y una de las mejores que se han escrito nunca, de las m\u00e1s descarnadas y profundas, de las m\u00e1s hermosas. Libros como \u00e9ste son la prueba de que un escritor puede simplemente escribir lo que desea sin pensar de entrada en qu\u00e9 etiquetas va a ponerle, y al hacerlo puede lograr que su trabajo resuene con los lectores de las maneras m\u00e1s inesperadas.<\/p>\n<p>LIBROS DE CUENTOS<\/p>\n<p>1. <strong><em>Imperios gal\u00e1cticos<\/em>, antolog\u00eda de Brian W. Aldiss<\/strong>. Una reuni\u00f3n de historias de diversos autores sobre esa noci\u00f3n rara y repetida: grandes poblaciones humanas en entornos extra\u00f1os y futuros remotos. No todos los cuentos son de igual calidad pero hay varias obras maestras, como <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=293\">\u00abMucho, mucho tiempo\u00bb<\/a> de R. A. Lafferty o \u00abBip\u00bb de James Blish.<br \/>\n2. <strong><em>Cr\u00f3nicas marcianas<\/em> de Ray Bradbury<\/strong>. El libro se vende como \u00abnovela\u00bb pero en realidad no le hace falta: no toda la obra de Bradbury ha envejecido bien, pero estas visiones de un mundo distinto, y de c\u00f3mo los seres humanos llegan a \u00e9l, siguen dej\u00e1ndose leer con mucho placer.<br \/>\n3. <strong><em>Lo mejor de \u00abFantasy and Science Fiction\u00bb<\/em>, antolog\u00eda de Edward L. Ferman<\/strong>. Este volumen re\u00fane textos publicados en una de las revistas m\u00e1s famosas en Estados Unidos durante el siglo XX. Como en la antolog\u00eda de Aldiss, no todo es igual de bueno, pero hay que leer cuentos como \u00abNave de sombras\u00bb de Fritz Leiber, \u00abSiglo de pleno verano\u00bb de Blish o \u00abCuando hay inter\u00e9s, cuando hay amor\u00bb de Theodore Sturgeon (que, por cierto, aparece mencionado de forma misteriosa en <em>2666<\/em> de Roberto Bola\u00f1o).<br \/>\n4. <strong><em>Blue Champagne<\/em> y <em>La persistencia de la visi\u00f3n<\/em> de John Varley<\/strong>. Varley debe ser uno de los \u00faltimos autores visionarios de la ciencia ficci\u00f3n: sus mundos futuros resultan de lo m\u00e1s actual ahora porque muestran sociedades nihilistas y aparentemente est\u00e1ticas pero cuyos \u00abusos y costumbres\u00bb son intrigantes y <em>muy<\/em> pol\u00edticamente incorrectos.<br \/>\n5. <strong><em>El amor es un n\u00famero imaginario<\/em> de Roger Zelazny<\/strong>. Este es un escritor al que sus traducciones no hacen justicia, porque en general est\u00e1n hechas del peor modo posible, de prisa y sin inter\u00e9s en las sutilezas de su estilo. Pero los textos son excelentes: llenos de imaginaci\u00f3n y con una forma muy interesante de mirar el comportamiento humano.<br \/>\n6. <strong><em>La s\u00e9ptima v\u00edctima<\/em> de Robert Sheckley<\/strong>. Sheckley es un gran satirista, y usa la ciencia ficci\u00f3n para re\u00edrse de nuestras debilidades y nuestra tonter\u00eda, a veces abiertamente y otras de modo sutil.<br \/>\n7. <strong><em>Lo mejor de Jack Vance<\/em><\/strong>. Como en el caso de Frank Herbert, no hay que buscar demasiada profundidad en la obra de Vance, pero toda ella es muy imaginativa y simplemente entretenida. El libro que he elegido, una edici\u00f3n de la vieja Bruguera, debe poderse encontrar con otros t\u00edtulos: los textos centrales son una <em>space opera<\/em>, \u00abEl \u00faltimo castillo\u00bb, y una intriga policial en otro mundo, \u00abLa mariposa lunar\u00bb.<br \/>\n8. <strong><em>Quemando cromo<\/em> de William Gibson<\/strong>. Desde la introducci\u00f3n del <em>cyberpunk<\/em>, la \u00faltima \u00abnueva corriente\u00bb de la ciencia ficci\u00f3n, no ha habido ninguna otra innovaci\u00f3n notable en la misma; pero estas historias (entre las que se encuentra \u00abJohnny Mnemonic\u00bb, que fue llevada al cine) son un buen resumen de las \u00faltimas miradas aut\u00e9nticamente extra\u00f1adas al futuro que Occidente se ha permitido.<br \/>\n9. <strong><em>Lo mejor de la ciencia ficci\u00f3n latinoamericana<\/em>, antolog\u00eda de Bernard Goorden y A. E. Van Vogt<\/strong>. La antolog\u00eda es terrible si se le considera un \u00abpanorama\u00bb fiel de lo que dice tratar, pues sus criterios son dudosos y su informaci\u00f3n deficiente. Pero varios de sus cuentos son extraordinarios: en especial, \u00abLos embriones del violeta\u00bb de Ang\u00e9lica Gorodischer, <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/caza-de-conejos\/\">\u00abCaza de conejos\u00bb<\/a> de Mario Levrero o \u00abAlguien mora en el viento\u00bb de Hugo Correa.<br \/>\n10. <strong><em>Visiones peligrosas<\/em>, antolog\u00eda de Harlan Ellison<\/strong>. \u00c9sta es una de las compilaciones m\u00e1s famosas de la ciencia ficci\u00f3n en ingl\u00e9s, pues la revitaliz\u00f3 (en los a\u00f1os sesenta) al proponerse como una reuni\u00f3n de cuentos \u00abinc\u00f3modos\u00bb, escritos sin atender a las normas de la censura imperante en su tiempo. Destacan textos como <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/la-fe-de-nuestros-padres\/\">\u00abLa fe de nuestros padres\u00bb<\/a> de Philip K. Dick, <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/voy-a-echar-los-dados\/\">\u00abVoy a echar los dados\u00bb<\/a> de Fritz Leiber, \u00abJinetes del salario p\u00farpura\u00bb de Philip J. Farmer&#8230;<\/p>\n<div>+ + +<\/div>\n<p>Dicho est\u00e1. Espero que esto pueda servir a alguien, y los comentarios son bienvenidos. Saludos&#8230;[\/fusion_builder_column][\/fusion_builder_row][\/fusion_builder_container]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][Nota del 23\/6\/2010: esta nota apareci\u00f3 originalmente el 10 de abril de 2008 y ahora contiene, gracias a las sugerencias de muchas personas, bastante m\u00e1s de 20 libros. Gracias a todas ellas.]&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8516,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520],"tags":[33,51,85,99,104,110,22,25,560,237,240,244,264,267,281,285,302,306,315,336,2855,360,366,380,970,10,437,438,463,469,480,484,509,514,523,536,553],"class_list":["post-291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaderno","tag-adolfo-bioy-casares","tag-angelica-gorodischer","tag-brian-w-aldiss","tag-ciencia-ficcion","tag-clifford-simak","tag-cormac-mccarthy","tag-cuento","tag-escritores","tag-especiales","tag-frank-herbert","tag-fritz-leiber","tag-generos","tag-h-g-wells","tag-harlan-ellison","tag-hugo-correa","tag-imaginacion","tag-jack-vance","tag-james-blish","tag-john-varley","tag-kurt-vonnegut","tag-literatura","tag-literatura-fantastica","tag-literaturas-en-crisis","tag-mario-levrero","tag-notas-recomendadas","tag-novela","tag-philip-jose-farmer","tag-philip-k-dick","tag-ray-bradbury","tag-recomendaciones","tag-robert-scheckley","tag-roger-zelazny","tag-stanislaw-lem","tag-subgeneros","tag-theodore-sturgeon","tag-ursula-k-leguin","tag-william-gibson"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/escanear0001.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-4H","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=291"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12871,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/291\/revisions\/12871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8516"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}