{"id":257,"date":"2007-11-10T13:46:07","date_gmt":"2007-11-10T19:46:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=293"},"modified":"2025-09-07T23:07:27","modified_gmt":"2025-09-08T05:07:27","slug":"mucho-mucho-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/mucho-mucho-tiempo\/","title":{"rendered":"Mucho, mucho tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Le\u00ed este cuento, por primera vez, en <em>Imperios gal\u00e1cticos<\/em> (1976), una extra\u00f1a y hermosa antolog\u00eda de Brian W. Aldiss. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/R._A._Lafferty\">Raphael Aloysius Lafferty<\/a> (1914-2002), su autor, no era exactamente escritor de ciencia ficci\u00f3n, aunque muchas de sus obras se clasifican en esa categor\u00eda: a sus numerosos cuentos y novelas de corte fant\u00e1stico debe agregarse <em>Okla Hannali<\/em> (1972), una novela hist\u00f3rica muy celebrada, as\u00ed como ensayos literarios y un libro sobre la ca\u00edda del imperio romano. En \u00abMucho, mucho tiempo\u00bb, Lafferty junta una aut\u00e9ntica perspectiva c\u00f3smica, ampl\u00edsima en el tiempo y en el espacio, con una trama irreverente y llena de humor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(Dos informaciones sobre el texto que podr\u00edan servir: un <em>parsec<\/em> es una unidad de medida que equivale a 3.26 a\u00f1os luz, y la primera frase de la historia juega con los \u00faltimos versos del poema <em><a href=\"http:\/\/www.mabuse.com.ar\/mabuse\/apo.htm#t\">Los hombres huecos<\/a><\/em> de T. S. Eliot.)<\/p>\n<figure id=\"attachment_13269\" aria-describedby=\"caption-attachment-13269\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13269\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/mucho-mucho-tiempo\/jori-bolton-euremas-dam\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg\" data-orig-size=\"500,687\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"R. A. Lafferty\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;R. A. Lafferty por Jori Bolton&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"687\" class=\"size-full wp-image-13269\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg 500w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam-218x300.jpg 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-13269\" class=\"wp-caption-text\">R. A. Lafferty por Jori Bolton<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>MUCHO, MUCHO TIEMPO<br \/>\nR. A. Lafferty<\/strong><\/p>\n<p>No termina con uno&#8230; <em>comienza<\/em> con un gemido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un amanecer que es una l\u00ednea divisoria&#8230; Incandescencia para la que todas las luces posteriores son como velas&#8230; Calor para el que el calor de todos los soles posteriores no es m\u00e1s que una cerilla quemada. Las Polaridades que crean la tensi\u00f3n para siempre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y en el medio de todo hubo un gemido, la primera sacudida que indicaba que el tiempo hab\u00eda empezado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los dos Desaf\u00edos eran m\u00e1s altos que el radio del espacio que estaba naciendo, y una d\u00e9bil criatura, Boshel, se encontraba enmedio, demasiado acobardada como para aceptar ning\u00fan desaf\u00edo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Eh! \u00bfHasta cu\u00e1ndo vais a estar fuera? \u2014gru\u00f1\u00f3 Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Acontecimiento Creativo era la Revuelta, que parti\u00f3 el Vac\u00edo en dos. Las dos partes se formaron oponiendo Naciones de Luz dividida sobre el escarpado abismo. Dos Campeones estaban frente a frente, con una amargura que nunca ha pasado: Michael, envuelto en fuego blanco&#8230;, y Helel, hinchado con un resplandor negro y p\u00farpura. Y sus seguidores con ellos. Esto se ha alegorizado como Aceptaci\u00f3n y Rechazo, y como Dios y Diablo; pero al principio hubo la Polaridad con la que se sostiene el Universo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Entre ellos, como un pigmeo, se encontraba Boshel, solo, lleno de una duda gimiente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si vas a venir con nosotros, saca el metal primordial \u2014rugi\u00f3 Helel como una crujiente tormenta, mientras se dirig\u00eda a sus seguidores, hecho una furia, para formar un nuevo n\u00facleo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Eh, vosotros! \u00bfVais a volver antes de la noche? \u2014musit\u00f3 Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Oh! \u00a1Vete al infierno! \u2014rugi\u00f3 Michael.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Cuidado con ese peque\u00f1o juramento \u2014observ\u00f3 Helel\u2014. Todav\u00eda no hay fuego suficiente para incendiar un edificio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las dos grandes multitudes se separaron, y Boshel se qued\u00f3 solo en el vac\u00edo. A\u00fan estaba all\u00ed cuando se produjo una segunda y peque\u00f1a sacudida y el tiempo comenz\u00f3 de veras, reventando la vaina y convirti\u00e9ndola en un chorro de chispas que viajaron y crecieron. El segu\u00eda estando all\u00ed cuando las chispas adquirieron forma y movimiento; y continu\u00f3 estando all\u00ed cuando la vida comenz\u00f3 a aparecer en las peque\u00f1as manchas de holl\u00edn desprendidas de las chispas. Permaneci\u00f3 all\u00ed durante mucho, mucho tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 vamos a hacer con esa peque\u00f1a sabandija? \u2014le pregunt\u00f3 un subordinado a Michael\u2014. No podemos dejarle ah\u00ed, ensuciando el paisaje para siempre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ir\u00e9 a preguntarlo \u2014dijo Michael.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y as\u00ed lo hizo. Pero a Michael se le dijo que la responsabilidad era suya; que Boshel tendr\u00eda que ser castigado por su indecisi\u00f3n; y que depend\u00eda de Michael seleccionar el castigo adecuado y comprobar que \u00e9ste se llevara a cabo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfSabes que hizo tartamudear el tiempo al principio? \u2014le dijo Michael al subordinado\u2014. Coloc\u00f3 un elemento de azar que lo afect\u00f3 todo. Por eso tiene que tratarse de un castigo que tenga algo que ver con el tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTienes alguna idea? \u2014pregunt\u00f3 el subordinado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ya pensar\u00e9 en algo \u2014dijo Michael.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bastante despu\u00e9s de aquello, Michael estaba hojeando un libro una tarde, en una biblioteca de Los \u00c1ngeles.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aqu\u00ed dice \u2014enton\u00f3 Michael\u2014 que si seis monos fueran colocados ante seis m\u00e1quinas de escribir y mecanografiaran durante un espacio de tiempo suficiente, mecanografiar\u00edan con exactitud todas las palabras de Shakespeare. El tiempo es algo de lo que disponemos a montones. Intent\u00e9moslo, Kitabel, y veamos cu\u00e1nto tiempo tarda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 es un mono, Michael?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No lo s\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 es una m\u00e1quina de escribir?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No lo s\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 es Shakespeare, Mike?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Todo el mundo puede hacer preguntas, Kitabel. Re\u00fane todas esas cosas y empecemos de una vez con el proyecto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Parece que va a tratarse de un proyecto muy largo. \u00bfQui\u00e9n lo supervisar\u00e1?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Boshel. Es natural que sea \u00e9l. Le ense\u00f1ar\u00e1 a ser paciente y a tener sentido del orden, e imprimir\u00e1 sobre \u00e9l la majestuosidad del tiempo. Es exactamente la clase de castigo que he estado buscando.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Reunieron las cosas y se volvieron hacia Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014En cuanto el proyecto est\u00e9 terminado, Bosh, habr\u00e1 pasado tu per\u00edodo de espera. Entonces te podr\u00e1s unir al grupo y disfrutar con el resto de nosotros.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bueno, eso es mejor que permanecer aqu\u00ed, sin hacer nada \u2014observ\u00f3 Boshel\u2014. El asunto podr\u00eda ir m\u00e1s r\u00e1pido si pudiera educar a los monos y hacer que lo copiaran todo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No, el mecanografiado tiene que hacerse al azar, Bosh. Fuiste t\u00fa quien introdujiste el factor azar en el universo. As\u00ed es que, ahora, sufre las consecuencias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTiene que corresponder la copia con alguna edici\u00f3n en particular?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Con la edici\u00f3n \u00abBlackstone Readers\u00bb de 1937. Y estos vol\u00famenes que tengo aqu\u00ed servir\u00e1n perfectamente \u2014contest\u00f3 Michael\u2014. He tenido una charla con los monos y est\u00e1n dispuestos a aplicarse a la tarea. Me ha costado ochenta mil a\u00f1os conseguir que pudieran hablar, pero eso no representa nada cuando hablamos de tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Vaya! \u00bfAcaso hablamos alguna vez de tiempo? \u2014protest\u00f3 Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014He hecho un trato con los monos. Ser\u00e1n inmunes a la fatiga y al aburrimiento. Pero a ti no puedo prometerte lo mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bueno, Michael, como esto puede durar bastante, me pregunto si no podr\u00eda tener alguna especie de reloj para ir comprobando qu\u00e9 tal de r\u00e1pidas van saliendo las cosas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;As\u00ed es que Michael le hizo un reloj. Era un cubo de piedra de un parsec de arista.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No tienes que darle cuerda, Bosh. No tienes que hacerle nada \u2014le explic\u00f3 Michael\u2014. Un peque\u00f1o p\u00e1jaro llegar\u00e1 cada milenio y afilar\u00e1 su pico en esta piedra. Podr\u00e1s contar el paso del tiempo por la disminuci\u00f3n de la piedra. Es un buen reloj, y s\u00f3lo tiene una parte m\u00f3vil, que es el p\u00e1jaro. No te garantizo que hayas podido terminar todo el proyecto cuando haya desaparecido la piedra, pero al menos podr\u00e1s saber el tiempo que ha pasado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es mejor que nada \u2014dijo Boshel\u2014, pero esto va a ser una pesadez. Creo que ese concepto del tiempo es algo medieval.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014As\u00ed soy yo \u2014dijo Michael\u2014. Sin embargo, te dir\u00e9 lo que puedo hacer, Bosh. Te puedo encadenar a esa piedra y hacer que otro gran p\u00e1jaro se lance sobre ti en picado y te arranque trozos de h\u00edgado. Eso mismo estaba escrito en otro libro, en aquella biblioteca.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me haces morir de risa, Mike. No ser\u00e1 necesario. Pasar\u00e9 el rato de alg\u00fan modo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Boshel hizo que los monos se pusieran a trabajar. Estaban condicionados para pulsar las teclas de las m\u00e1quinas de escribir al azar. Al cabo de un corto per\u00edodo de tiempo (seg\u00fan cuentan el tiempo las Grandes Criaturas), los monos ya hab\u00edan producido palabras enteras de Shakespeare: \u00abPermitir\u00bb (<em>let<\/em>), que se encuentra en la escena dos del primer acto de <em>Ricardo III<\/em>; \u00abIr\u00bb (<em>go<\/em>), que est\u00e1 en la escena dos del acto segundo de <em>Julio C\u00e9sar<\/em>; y \u00abSer\u00bb (<em>be<\/em>), que aparece en la primera escena y acto de <em>La tempestad<\/em>. Boshel se sent\u00eda muy animado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de alg\u00fan tiempo, uno de los monos produjo dos palabras de Shakespeare, una detr\u00e1s de la otra. Para entonces, el mundo hogar de Shakespeare (que era tambi\u00e9n el mundo donde se encontraba aquella biblioteca de Los \u00c1ngeles donde naciera tan gran idea) ya hab\u00eda desaparecido desde hac\u00eda tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de otro tiempo, los monos hab\u00edan llegado ya a escribir frases enteras. Para entonces, ya hab\u00eda transcurrido bastante tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El problema con aquel peque\u00f1o p\u00e1jaro era que su pico no parec\u00eda necesitar estar muy afilado cuando llegaba una vez cada mil a\u00f1os, Boshel descubri\u00f3 que Michael le hab\u00eda jugado una mala pasada de seraf\u00edn y hab\u00eda estado alimentando al p\u00e1jaro con natillas blandas. El p\u00e1jaro daba dos o tres ligeros picotazos a la piedra, y despu\u00e9s se marchaba para no volver hasta al cabo de otros mil a\u00f1os. Sin embargo, al cabo de no m\u00e1s de mil visitas, ya se notaba un inconfundible ara\u00f1azo en la piedra. Era una se\u00f1al esperanzadora.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Boshel comenz\u00f3 a comprender que la cosa se pod\u00eda hacer. Finalmente, uno de los monos \u2014y no precisamente el m\u00e1s brillante\u2014 produjo una frase completa: \u00ab\u00bfQu\u00e9 dices t\u00fa, tirano?\u00bb Y en ese mismo instante sucedi\u00f3 otra cosa. Fue algo sorprendente para Boshel, pues era la primera vez que lo ve\u00eda. Pero lo tendr\u00eda que ver miles de millones de veces antes de terminar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una mancha de polvo c\u00f3smico, situada en las regiones m\u00e1s alejadas del espacio, se encontr\u00f3 con otra mancha. Esto no tendr\u00eda que haber sido nada raro; siempre hab\u00eda manchas que se encontraban con otras. Pero este caso fue diferente. Cada mancha \u2014en la direcci\u00f3n opuesta\u2014, hab\u00eda sido la m\u00e1s alejada de todo el cosmos. Ya no pod\u00eda alejarse m\u00e1s que a aquella distancia. La mancha (un numeros\u00edsimo conglomerado de mundos habitados) mir\u00f3 a la otra mancha con ojos e instrumentos y vio sus propios ojos e instrumentos devolvi\u00e9ndole su misma imagen. Lo que ve\u00eda la mancha era a s\u00ed misma. La esfera c\u00f3smica tetradimensional hab\u00eda quedado completada. La primera mancha se hab\u00eda encontrado a s\u00ed misma, saliendo de la otra direcci\u00f3n, y el espacio qued\u00f3 transvertido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s, todo \u00e9l se derrumb\u00f3. Las estrellas desaparecieron una tras otra y mir\u00edada tras mir\u00edada. \u00a1Holocaustos de ca\u00edda! Todos los orbes oscurecidos cayeron en el vac\u00edo, que estaba al fondo. En el vac\u00edo no qued\u00f3 nada, excepto una vaina cerrada y unas cuantas cosas m\u00e1s, fuera de contexto, como Michael y sus asociados, y Boshel y sus monos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Boshel se sinti\u00f3 inc\u00f3modo por un momento. Se hab\u00eda acostumbrado al aspecto del universo en expansi\u00f3n. Pero no ten\u00eda por qu\u00e9 sentirse inc\u00f3modo. Todo empez\u00f3 de nuevo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pasaron silenciosamente unos cuantos miles de millones de siglos. Una vez m\u00e1s, la vaina explot\u00f3 formando un chorro de chispas que viajaron y crecieron. Adquirieron forma y movimiento y la vida volvi\u00f3 a aparecer sobre los abismos arrojados por aquellas chispas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y esto ocurri\u00f3 una y otra vez. Cada ciclo parec\u00eda condenadamente largo mientras estaba sucediendo; pero, mir\u00e1ndolo retrospectivamente, los ciclos eran solamente como una luz parpadeante que se encendiera y se apagara. Y, en la Larga Retrospecci\u00f3n, eran como un alternador de alta frecuencia, que produc\u00eda un incre\u00edble n\u00famero de tales ciclos por cada instante y continuaba por eras. Pero Boshel estaba empezando a aburrirse. No hab\u00eda otra palabra con la que poder expresarlo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando s\u00f3lo se hab\u00edan completado unos pocos miles de millones de ciclos c\u00f3smicos, hab\u00eda una hendidura tan grande en la piedra-roca, que se pod\u00eda meter un caballo dentro. El peque\u00f1o p\u00e1jaro ya hab\u00eda hecho innumerables viajes para afilar su pico. Y, para entonces, Pithekos Pete, el m\u00e1s r\u00e1pido de los monos, ya hab\u00eda escrito por casualidad <em>La tempestad<\/em>, perfecta y completa. Todos se estrecharon las manos, \u00e1ngel y monos. Por el momento, era algo positivo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero el momento no dur\u00f3 mucho. Pete, en lugar de seguir mecanografiando furiosamente, al azar, para producir el resto de las obras, escribi\u00f3 su propia versi\u00f3n mejorada de <em>La tempestad<\/em>. Boshel estaba furioso.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Pero si es mejor, Bosh! \u2014protest\u00f3 Pete\u2014. Y tengo algunas ideas sobre el arte teatral que realmente lo elevar\u00e1n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Claro que es mejor! Pero no queremos nada mejor. S\u00f3lo queremos tener lo mismo. \u00bfEs que no os dais cuenta de que estamos elaborando un problema de probabilidades? \u00a1Oh, cabezas de chorlito!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014D\u00e9jame tener ese maldito libro durante un mes, Bosh, y te copiar\u00e9 todo lo que hay ah\u00ed al pie de la letra, y habremos terminado \u2014sugiri\u00f3 Pithekos Pete.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Las reglas, cabezas vac\u00edas, las reglas! \u2014rugi\u00f3 Boshel\u2014. Tenemos que guiarnos por las reglas. Sab\u00e9is que eso no est\u00e1 permitido y, adem\u00e1s, ser\u00eda descubierto. Por mucho que me duela decirlo, tengo razones para sospechar que uno de mis propios monos y asociados aqu\u00ed presentes es un informador. Nunca conseguir\u00edamos hacerlo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de este breve malentendido, las cosas fueron mejor. Los monos se aplicaron a cumplir con su tarea. Y al cabo de un n\u00famero de ciclos, expresados por nueve seguido de ceros suficientes para extenderse alrededor del universo hasta un per\u00edodo justo anterior a su colapso (el radio y la circunferencia de la esfera final son, evidentemente, lo mismo), qued\u00f3 preparada por fin la primera versi\u00f3n completa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Era err\u00f3nea, desde luego, y tuvo que ser rechazada. Pero hab\u00eda en ella menos de treinta mil errores; eso presagiaba grandes cosas y un triunfo final.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;M\u00e1s tarde (\u00a1pero pod\u00eda ser a\u00fan m\u00e1s tarde!) llegaron a acercarse bastante. Cuando la hendidura de la piedra-reloj pod\u00eda contener ya un sistema solar de tama\u00f1o medio, consiguieron una versi\u00f3n en la que s\u00f3lo hab\u00eda cinco errores.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Llegar\u00e1 \u2014dijo Boshel\u2014. Llegar\u00e1 con el tiempo. Y el tiempo es lo \u00fanico de lo que disponemos en gran cantidad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tarde \u2014mucho, mucho m\u00e1s tarde\u2014, pareci\u00f3 que ya dispon\u00edan de una copia perfecta y, para entonces, el p\u00e1jaro ya hab\u00eda desgarrado casi la quinta parte de la masa de la gran piedra, todo ello con sus visitas milenarias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El propio Michael ley\u00f3 la versi\u00f3n y no pudo encontrar ning\u00fan error. Pero no era definitivo, desde luego, porque Michael era un lector impaciente y apresurado. Se necesitaron tres lecturas para verificarlo, pero las esperanzas nunca fueron tan altas. Transcurri\u00f3 la segunda lectura, llevada a cabo por un \u00e1ngel mucho m\u00e1s cuidadoso, y que se pronunci\u00f3 diciendo que era una versi\u00f3n perfecta, letra por letra. Pero el lector hab\u00eda terminado su lectura a \u00faltimas horas de la noche y pod\u00eda haber mostrado cierta falta de cuidado al final.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y pas\u00f3 la tercera lectura, que comprendi\u00f3 las treinta y siete obras, y todos los poemas al final. Esta \u00faltima lectura fue realizada por Kitabel, el propio \u00e1ngel escribiente, que fue nombrado para llevarla a cabo. Estaba a punto de firmar el certificado, cuando se detuvo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Hay algo que parece atascado en mi mente \u2014dijo, y sacudi\u00f3 la cabeza para intentar despejarse\u2014. Hay algo como un eco que no est\u00e1 del todo correcto. No quisiera cometer una equivocaci\u00f3n.<br \/>\nHab\u00eda escrito \u00abKitab&#8230;\u00bb, pero no hab\u00eda terminado a\u00fan la firma.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No podr\u00e9 dormir esta noche si no pienso en ello \u2014se quej\u00f3\u2014. Si hab\u00eda algo, no estaba en las obras de teatro. S\u00e9 que estaban perfectas. Debe de tratarse de algo que hab\u00eda en los poemas&#8230; algo situado bastante cerca del final&#8230;, alguna disonancia. O bien la propia edici\u00f3n original ten\u00eda alg\u00fan fallo, alguna l\u00ednea escrita mal a prop\u00f3sito, o bien se trata de un error en la transcripci\u00f3n que mi ojo ha pasado por alto, pero que recuerda mi o\u00eddo. Reconozco que, cuando ya me encontraba hacia el final, me sent\u00eda un poco adormilado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Oh! \u00a1Por todos los mundos que han sido hechos, firma! \u2014rog\u00f3 Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si has esperado todo este tiempo, no te morir\u00e1s por esperar un poco m\u00e1s, Bosh.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No creas, Kit. Estoy a punto de estallar. Te lo aseguro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero Kitabel volvi\u00f3 a la copia y lo encontr\u00f3&#8230;, era un verso en <em>El F\u00e9nix y la Tortuga<\/em>:<\/p>\n<blockquote><p>Desde esta sesi\u00f3n queda vedada<br \/>\nToda ave de ala tirana,<br \/>\nSalvo el \u00e1guila, pluma soberana:<br \/>\nMantened esta norma observada.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Eso era lo que dec\u00eda el libro. Y lo que Pithekos Pete hab\u00eda escrito era casi lo mismo, pero no exactamente lo mismo:<\/p>\n<blockquote><p>Desde esta sesi\u00f3n queda vedada<br \/>\nToda ave de ala tiranna,<br \/>\nSalvo el \u00e1guila, pluma soberanna:<br \/>\nMaldita m\u00e1quinna, la n est\u00e1 atascada.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y si no han visto nunca llorar a un \u00e1ngel, las palabras no podr\u00e1n describir el espect\u00e1culo que dio Boshel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esta misma noche siguen mecanografiando, al azar, porque aquella \u00faltima copia, tan cercana a la victoria, se produjo hace poco menos de un mill\u00f3n de miles de millones de ciclos. Y s\u00f3lo hace un momento \u2014al principio del presente ciclo\u2014, uno de los monos consigui\u00f3 escribir de un tir\u00f3n, y por casualidad, no menos de nueve palabras completas de Shakespeare.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A\u00fan hay esperanza. Y, a estas alturas, el p\u00e1jaro ya ha socavado aproximadamente la mitad de la masa de la roca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una fantas\u00eda cosmog\u00f3nica de Raphael Aloysius Lafferty (1914-2002).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13269,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[99,113,22,2343,286,2855,2291,360,399,456],"class_list":["post-257","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-ciencia-ficcion","tag-cosmogonias","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-imperios-galacticos","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-mitos","tag-r-a-lafferty"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/jori-bolton-euremas-dam.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-49","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=257"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17056,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257\/revisions\/17056"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}