{"id":247,"date":"2007-10-17T14:52:24","date_gmt":"2007-10-17T19:52:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=278"},"modified":"2016-10-26T10:24:16","modified_gmt":"2016-10-26T15:24:16","slug":"taller-literario-el-logologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/taller-literario-el-logologo\/","title":{"rendered":"Taller literario: el log\u00f3logo"},"content":{"rendered":"<p>He aqu\u00ed un placer culpable m\u00edo: un libro de Frank Herbert, el autor de la serie de <em>Dune<\/em>, titulado <em>El experimento Dosadi<\/em> (1978). Es una novela de <em>Sci-Fi<\/em>, como casi toda la obra del escritor, y tiene, previsiblemente, todo lo malo de su \u00absaga\u00bb m\u00e1s conocida &#8211;sus coqueteos con el fascismo, su tendencia a eludir al mismo tiempo la acci\u00f3n y la caracterizaci\u00f3n, etc\u00e9tera&#8211;, pero tiene tambi\u00e9n mucho de lo bueno: su imaginaci\u00f3n es tan activa y extra\u00f1a como la que recordar\u00e1n los fan\u00e1ticos de Paul Atreides y sus intrigas gal\u00e1cticas. (En el mundo de <em>El experimento Dosadi<\/em>, por ejemplo, los personajes duermen en <em>camaperros<\/em> [fusion_builder_container hundred_percent=\u00bbyes\u00bb overflow=\u00bbvisible\u00bb][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=\u00bb1_1&#8243; background_position=\u00bbleft top\u00bb background_color=\u00bb\u00bb border_size=\u00bb\u00bb border_color=\u00bb\u00bb border_style=\u00bbsolid\u00bb spacing=\u00bbyes\u00bb background_image=\u00bb\u00bb background_repeat=\u00bbno-repeat\u00bb padding=\u00bb\u00bb margin_top=\u00bb0px\u00bb margin_bottom=\u00bb0px\u00bb class=\u00bb\u00bb id=\u00bb\u00bb animation_type=\u00bb\u00bb animation_speed=\u00bb0.3&#8243; animation_direction=\u00bbleft\u00bb hide_on_mobile=\u00bbno\u00bb center_content=\u00bbno\u00bb min_height=\u00bbnone\u00bb][<em>bedogs<\/em>], animales gigantescos que, por su piel suave y su carne blanda, se cr\u00edan y entrenan para quedarse inm\u00f3viles mientras sus due\u00f1os se tienden sobre ellos.)<\/p>\n<div><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/wp-content\/2007\/10\/dosadi.jpg\" alt=\"El experimento Dosadi\" \/><\/div>\n<p>Un h\u00e1bito de Herbert que algunos consideran una gran aportaci\u00f3n, y otros una man\u00eda insufrible, <!--more-->es que sus personajes tienden a mantener largu\u00edsimas conversaciones que no llevan a nada pero en las que un interlocutor se dedica (mientras habla) a descifrar las intenciones ocultas del otro, las implicaciones de lo que dice, y hasta sus propias reacciones (las de quien escucha) a las palabras. La reflexi\u00f3n que cada frase desencadena influye en la respuesta a dicha frase, y as\u00ed sucesivamente. Esto se convierte en una especie de ajedrez verbal en el que un hablante (a veces los dos) est\u00e1 varios pasos adelante de lo que \u00e9l mismo dice y logra influir poderosamente en otros con palabras aparentemente inocuas.<br \/>\nHe aqu\u00ed un ejemplo, traducido por m\u00ed de la edici\u00f3n inglesa del libro. Los personajes son Jedrik, una conspiradora en un mundo de pesadilla, y su chofer. Los textos en cursiva indican pensamientos de Jedrik, de acuerdo con una convenci\u00f3n a\u00f1eja en los libros de Herbert. La conversaci\u00f3n es mucho m\u00e1s larga pero dejo s\u00f3lo los fragmentos m\u00e1s relevantes:<\/p>\n<blockquote><p>&#8211;\u00bfAlguien puede o\u00edrnos? &#8211;pregunt\u00f3 ella.<br \/>\nQue alguien los oyera no afectar\u00eda en absoluto sus planes, pero aquella era la clase de torpeza que Havvy malinterpretar\u00eda justamente del modo que ella necesitaba.<br \/>\n&#8211;He desarmado el comunicador como lo hice la otra vez &#8211;dijo \u00e9l&#8211;. Parecer\u00e1 una descompostura si alguien lo revisa.<br \/>\n<em>Solamente t\u00fa creer\u00edas eso<\/em>, pens\u00f3 ella.<br \/>\nPero \u00e9ste era el nivel de respuestas infantiles que hab\u00eda aprendido a esperar de Havvy. Ella le sigui\u00f3 el juego, sondeando con verdadera curiosidad:<br \/>\n&#8211;\u00bfEsperabas que hoy nos hiciera falta privac\u00eda?<br \/>\n\u00c9l le lanz\u00f3 una mirada sorprendida, pero se contuvo y dijo:<br \/>\n&#8211;\u00a1Oh, no! Era una precauci\u00f3n. Tengo m\u00e1s informaci\u00f3n que puedo venderte.<br \/>\n&#8211;Pero ya me <em>diste<\/em> la informaci\u00f3n sobre McKie.<br \/>\n&#8211;Eso era para demostrarte mi val\u00eda.<br \/>\n<em>\u00a1Oh, Havvy! \u00bfPara qu\u00e9 te esfuerzas?<\/em><br \/>\n&#8211;Tienes cualidades inesperadas &#8211;dijo ella, y not\u00f3 que \u00e9l no percib\u00eda ni el primer nivel de la iron\u00eda&#8211;. \u00bfQu\u00e9 informaci\u00f3n tienes para vender?<br \/>\n&#8211;Tiene que ver con el tal McKie.<br \/>\n&#8211;\u00bfDe veras?<br \/>\n&#8211;\u00bfCu\u00e1nto vale para ti?<br \/>\n&#8211;\u00bfSoy tu \u00fanico mercado, Havvy?<br \/>\nLos m\u00fasculos de sus hombros se contrajeron cuando sus manos empezaron a apretar con m\u00e1s fuerza las palancas de mando. Las tensiones de su voz eran notablemente f\u00e1ciles de leer.<br \/>\n&#8211;Vendida en el sitio apropiado, mi informaci\u00f3n podr\u00eda garantizarme f\u00e1cilmente cinco a\u00f1os de vida f\u00e1cil&#8230; Sin problemas de comida ni vivienda ni nada.<br \/>\n&#8211;\u00bfY por qu\u00e9 no la vendes en ese sitio?<br \/>\n&#8211;No dije que <em>pudiera<\/em> venderla. Hay compradores y compradores.<\/p>\n[&#8230;]\n<p>&#8211;\u00bfQu\u00e9 te hace pensar que podr\u00edas obtener m\u00e1s de m\u00ed que de otros?<br \/>\n&#8211;No m\u00e1s&#8230; Es s\u00f3lo que contigo hay menos riesgo.<br \/>\nLa verdad estaba en su voz, ese instrumento inocente que dec\u00eda tanto sobre Havvy. Ella sacudi\u00f3 la cabeza.<br \/>\n&#8211;\u00bfQuieres que yo corra el riesgo de vender m\u00e1s arriba?<br \/>\nDespu\u00e9s de una larga pausa, Havvy dijo:<br \/>\n&#8211;\u00bfSabes de un modo m\u00e1s f\u00e1cil de operar para m\u00ed?<br \/>\n&#8211;Tendr\u00eda que usarte en alg\u00fan momento m\u00e1s tarde, para verificar la informaci\u00f3n.<br \/>\n&#8211;Pero entonces estar\u00eda bajo tu protecci\u00f3n.<br \/>\n&#8211;\u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00eda que protegerte cuando ya no tuvieras valor?<br \/>\n&#8211;\u00bfQu\u00e9 te hace pensar que \u00e9sta es toda la informaci\u00f3n que puedo conseguir?<\/p>\n[&#8230;]\n<p>&#8211;Te pagar\u00e9 un a\u00f1o de la protecci\u00f3n que yo puedo ofrecerte.<br \/>\n&#8211;Pero eso es&#8230;<br \/>\n&#8211;T\u00f3malo o d\u00e9jalo.<br \/>\n\u00c9l pudo o\u00edr que aquella era una frase inapelable, pero, como era quien era, no pudo rendirse. No ten\u00eda otro rasgo ventajoso en su car\u00e1cter.<br \/>\n&#8211;\u00bfNo podr\u00edamos discutir al menos una&#8230;?<br \/>\n&#8211;\u00a1No discutiremos nada! Si no quieres vender a mi precio, tal vez simplemente te quite lo que tienes.<br \/>\n&#8211;\u00a1T\u00fa no eres as\u00ed!<br \/>\n&#8211;T\u00fa no sabes. Puedo comprar informantes de tu calibre a mucho menos precio.<br \/>\n&#8211;Eres dura.<br \/>\nS\u00f3lo por piedad, ella intent\u00f3 una peque\u00f1a lecci\u00f3n:<br \/>\n&#8211;As\u00ed se sobrevive. Pero creo que debemos olvidar todo esto. Tu informaci\u00f3n es probablemente algo que ya s\u00e9, o algo in\u00fatil.<br \/>\n&#8211;Vale mucho m\u00e1s de lo que ofreces.<br \/>\n&#8211;Eso dices t\u00fa, Havvy, pero te conozco. No eres alguien que corra grandes riesgos. Peque\u00f1os, a veces. Grandes, nunca. Tu informaci\u00f3n no puede ser de gran valor para m\u00ed.<br \/>\n&#8211;Si tan s\u00f3lo supieras&#8230;.<br \/>\n&#8211;Ya no me interesa. Havvy.<br \/>\n&#8211;\u00a1Oh, genial! Primero quieres negociar conmigo y luego lo dejas antes de&#8230;<br \/>\n&#8211;\u00a1No <em>estaba<\/em> negociando! &#8211;\u00bfno era capaz de nada este tonto?<br \/>\n&#8211;Pero t\u00fa&#8230;<br \/>\n&#8211;\u00a1Havvy! Escucha con cuidado. Eres un renacuajo que se ha tropezado con algo que le parece importante. En realidad no tiene ninguna importancia, pero es lo bastante grande como para asustarte. No se te ocurre un modo de vender esa informaci\u00f3n sin poner en riesgo tu cuello. Por eso viniste a m\u00ed. Supones que puedes hacerme actuar como tu agente. Est\u00e1s muy equivocado.<br \/>\nLa ira cerr\u00f3 su mente al valor de las palabras de ella.<br \/>\n&#8211;\u00a1Yo corro riesgos!<br \/>\nElla ni siquiera trat\u00f3 de ocultar la diversi\u00f3n de su voz: &#8211;S\u00ed, Havvy, pero nunca donde t\u00fa mismo crees. De modo que aqu\u00ed hay un riesgo verdadero: dime cu\u00e1l es tu valiosa informaci\u00f3n. Sin condiciones. D\u00e9jame juzgarla. Si pienso que vale m\u00e1s de lo que ya te he ofrecido te pagar\u00e9 m\u00e1s. Si ya tengo la informaci\u00f3n o si no sirve, no te pago nada.<br \/>\n&#8211;\u00a1T\u00fa tienes toda la ventaja!<br \/>\n&#8211;Como debe ser.<br \/>\nJedrik estudi\u00f3 los hombros de Havvy, la inclinaci\u00f3n de su cabeza, el movimiento de los m\u00fasculos bajo la tela estirada mientras conduc\u00eda. Se supon\u00eda que era del Sector Obrero, pero ni siquiera sab\u00eda que el silencio era el guardi\u00e1n del S. O. <em>Cuando aprendes el silencio, aprendes qu\u00e9 escuchar<\/em>. [&#8230;] Todo lo que hac\u00eda revelaba su creencia de que esas cosas no dir\u00edan a alguien del calibre de Jedrik los hechos esenciales de su persona.<\/p><\/blockquote>\n<p>Supongo que esta clase de conversaciones debe agradar a los mayores fan\u00e1ticos de Herbert &#8211;disto de ser uno de ellos, como se ver\u00e1 en la primera posdata de esta nota&#8211; porque insin\u00faa que los personajes como Jedrik son sobrehumanos y permite que los lectores creamos tener, siquiera por un momento, esas mismas facultades de ingenio y discernimiento, esos pensamientos articulad\u00edsimos y rapidis\u00edsimos. Desde luego, los seres humanos no pensamos as\u00ed: aunque en la vida real no faltan personas con capacidad de observaci\u00f3n y de responder veloz y razonadamente, ninguna tiene una conciencia <em>tan<\/em> clara de su propia conciencia, ni de la de otros. El de Herbert es s\u00f3lo un truco, como muchos otros que nos procuran placer en los libros.<br \/>\nY ahora (\u00a1por fin!), el ejercicio: \u00bfqu\u00e9 puede resultar de aplicar el truco de Herbert en contextos ajenos a su propio mundo de ficci\u00f3n cient\u00edfica? La propuesta es imaginar una conversaci\u00f3n cualquiera en la que un personaje \u00ablea\u00bb al otro tan profundamente como Jedrik \u00ablee\u00bb a Havvy. Esto no sirve como un ejercicio de dialogaci\u00f3n sino de <em>caracterizaci\u00f3n<\/em>: para que el personaje A pueda \u00ableer\u00bb a B, el autor o autora de ambos debe conocer a B profundamente: saber no s\u00f3lo sus intenciones sino tambi\u00e9n sus limitaciones, y c\u00f3mo se expresan en su habla pero tambi\u00e9n en sus movimientos y actitudes.<br \/>\nComo se ve, este proceder se podr\u00eda llamar <em>logolog\u00eda<\/em> &#8211;pensamiento sobre el discurso o sobre el propio pensamiento&#8211; y es an\u00e1logo, pero opuesto, al que se describe en el texto breve (y famos\u00edsimo) que sigue:<\/p>\n<blockquote><p><strong>EL GRAF\u00d3GRAFO<br \/>\nSalvador Elizondo<\/strong><\/p>\n<p>Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y tambi\u00e9n puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y tambi\u00e9n vi\u00e9ndome que escrib\u00eda. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo vi\u00e9ndome recordar que escrib\u00eda y escribo vi\u00e9ndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me ve\u00eda escribir que recordaba haberme visto escribir que escrib\u00eda y que escrib\u00eda que escribo que escrib\u00eda. Tambi\u00e9n puedo imaginarme escribiendo que ya hab\u00eda escrito que me imaginar\u00eda escribiendo que hab\u00eda escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.<\/p><\/blockquote>\n<div>* * *<\/div>\n<p><em>Posdatas:<\/em><\/p>\n<p>1. Paradojas de la vida: de los libros de la \u00abfranquicia\u00bb de Dune, Herbert s\u00f3lo escribi\u00f3 seis&#8230;, y yo s\u00e9 que todos ellos salvo el primero son ilegibles porque los <em>le\u00ed<\/em>, de la primera a la \u00faltima p\u00e1gina. Ahora bien, esto no significa (creo haberlo dicho antes) que las malas novelas tengan un atractivo particular: en realidad esa inmersi\u00f3n en el mundo de una ficci\u00f3n &#8211;\u00abme atrap\u00f3\u00bb, \u00abme sent\u00ed como viendo a los personajes\u00bb, etc\u00e9tera&#8211; no es un fen\u00f3meno infrecuente ni dif\u00edcil de lograr; nos parece as\u00ed s\u00f3lo las primeras veces que nos acercamos a un texto que logra la <a href=\"http:\/\/club2.telepolis.com\/mandragora1\/aristoteles\/mimesisetfabula.htm\">mimesis<\/a>.<\/p>\n<p>2. A continuaci\u00f3n, y solamente porque s\u00ed, un avance de <em>El extra\u00f1o experimento del profesor Elizondo<\/em>, documental de Gerardo Villegas sobre (claro) ese gran escritor mexicano:<\/p>\n<div><span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"1140\" height=\"642\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/06V4hBzsXps?version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=es-ES&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span><\/div>\n[\/fusion_builder_column][\/fusion_builder_row][\/fusion_builder_container]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He aqu\u00ed un placer culpable m\u00edo: un libro de Frank Herbert, el autor de la serie de Dune, titulado El experimento Dosadi (1978). 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