{"id":237,"date":"2007-09-24T08:15:18","date_gmt":"2007-09-24T13:15:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=265"},"modified":"2025-09-14T18:33:31","modified_gmt":"2025-09-15T00:33:31","slug":"los-superjuguetes-duran-todo-el-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/los-superjuguetes-duran-todo-el-verano\/","title":{"rendered":"Los superjuguetes duran todo el verano"},"content":{"rendered":"<p>No he terminado de traducir un texto que deb\u00eda aparecer en esta secci\u00f3n. Mientras termino, para no retrasarla m\u00e1s, dejo este cuento de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Brian_W._Aldiss\">Brian W. Aldiss<\/a> (1925-2017), publicado por primera vez en 1969. Es famoso por haber inspirado a Stanley Kubrick, quien se propuso usarlo como base de un filme que se llamar\u00eda <em>Inteligencia artificial<\/em>, se plane\u00f3 durante a\u00f1os y finalmente pas\u00f3 a manos de Steven Spielberg, quien lo termin\u00f3 a su manera luego de la muerte de Kubrick.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13182\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/los-superjuguetes-duran-todo-el-verano\/brianaldiss\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss.jpg\" data-orig-size=\"931,623\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Brian W. Aldiss\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss.jpg\" alt=\"\" width=\"931\" height=\"623\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13182\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss.jpg 931w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2007\/09\/brianaldiss-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 931px) 100vw, 931px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>LOS SUPERJUGUETES DURAN TODO EL VERANO<br \/>\nBrian W. Aldiss<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>En el jard\u00edn de la se\u00f1ora Swinton siempre era verano. Estaba rodeado de hermosos almendros, perpetuamente en flor. Monica Swinton cort\u00f3 una rosa color azafr\u00e1n, y la ense\u00f1\u00f3 a David.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfA que es bonita?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David la mir\u00f3 y sonri\u00f3 sin contestar. Se apoder\u00f3 de la flor, atraves\u00f3 corriendo el jard\u00edn y desapareci\u00f3 tras la perrera donde acechaba el robosegador, preparado para cortar, barrer o rodar cuando llegara el momento. Monica se hab\u00eda quedado sola en el impecable sendero de grava plastificada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando tom\u00f3 la decisi\u00f3n de seguir al ni\u00f1o, le encontr\u00f3 en el patio, y la rosa flotaba en el estanque. David se hab\u00eda metido en el agua, todav\u00eda calzado con las sandalias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014David, cari\u00f1o, \u00bfpor qu\u00e9 has de portarte tan mal? Ve enseguida a cambiarte los zapatos y los calcetines.<br \/>\nEl ni\u00f1o entr\u00f3 en la casa sin protestar, su cabeza morena oscilando a la altura de la cintura de su madre. A la edad de tres a\u00f1os, no mostr\u00f3 el menor temor al secador ultras\u00f3nico de la cocina. Sin embargo, antes de que su madre pudiera localizar un par de zapatillas, se zaf\u00f3 de ella y desapareci\u00f3 en el silencio de la casa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estar\u00eda buscando a Teddy.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Monica Swinton, veintinueve a\u00f1os, de figura gr\u00e1cil y ojos centelleantes, fue a sentarse en la sala de estar y acomod\u00f3 sus miembros con elegancia. Empez\u00f3 por sentarse y pensar. Al cabo de poco, s\u00f3lo estaba sentada. El tiempo se le reclinaba en el hombro con la pereza man\u00edaca reservada a los ni\u00f1os, los locos y las esposas cuyos maridos est\u00e1n lejos de casa, mejorando el mundo. Casi por reflejo, extendi\u00f3 la mano y cambi\u00f3 la longitud de onda de las ventanas. El jard\u00edn se desvaneci\u00f3. En su lugar, apareci\u00f3 el centro de la ciudad junto a su mano izquierda, abarrotado de gente, botes neum\u00e1ticos y edificios, pero mantuvo el sonido al m\u00ednimo. Continu\u00f3 sola. Un mundo superpoblado es el lugar ideal para estar solo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los directores de Synthank estaban disfrutando de un gran banquete para celebrar el lanzamiento de su nuevo producto. Algunos utilizaban m\u00e1scaras faciales de pl\u00e1stico, muy populares en aquel momento. Todos eran elegantemente delgados, pese a la abundante comida y bebida que estaban trasegando. Todas sus esposas eran elegantemente delgadas, pese a la abundante comida y bebida que tambi\u00e9n estaban trasegando. Una generaci\u00f3n anterior y menos sofisticada les habr\u00eda considerado gente hermosa, aparte de sus ojos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Henry Swinton, director gerente de Synthank, estaba a punto de pronunciar un discurso.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Siento que tu mujer no haya podido venir para o\u00edrte \u2014dijo su vecino.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Monica prefiere quedarse en casa, absorta en hermosos pensamientos \u2014contest\u00f3 Swinton sin abandonar su sonrisa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No cabe duda de que una mujer tan hermosa ha de alumbrar hermosos pensamientos \u2014dijo el vecino.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aleja tu mente de mi esposa, bastardo, pens\u00f3 Swinton, siempre sonriente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se levant\u00f3 entre aplausos para pronunciar el discurso. Despu\u00e9s de un par de bromas, dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014El d\u00eda de hoy representa un aut\u00e9ntico avance para la empresa. Han pasado casi diez a\u00f1os desde que lanzamos al mercado nuestras primeras formas de vida sint\u00e9tica. Todos sab\u00e9is el \u00e9xito que han alcanzado, en particular los dinosaurios en miniatura. Pero ninguna de ellas pose\u00eda inteligencia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bbParece una paradoja que en este momento de la historia seamos capaces de crear vida pero no inteligencia. Nuestra primera l\u00ednea de venta, la Cinta CrossweIl, es la m\u00e1s vendida, y la m\u00e1s est\u00fapida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Todo el mundo ri\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Aunque las tres cuartas partes de nuestro mundo superpoblado mueren de hambre, nosotros somos afortunados de tener m\u00e1s que nadie, gracias al control de natalidad. Nuestro problema es la obesidad, no la malnutrici\u00f3n. Supongo que no hay nadie en esta mesa que no tenga una Crosswell en el intestino delgado, un par\u00e1sito cibern\u00e9tico perfectamente inofensivo que permite a su anfitri\u00f3n comer hasta un cincuenta por ciento m\u00e1s, y sin embargo mantener la figura. \u00bfNo es as\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Asentimientos generales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Nuestros dinosaurios en miniatura son casi igualmente est\u00fapidos. Hoy lanzamos una forma de vida sint\u00e9tica inteligente: un criado de tama\u00f1o natural. No s\u00f3lo posee inteligencia, sino una cantidad controlada de inteligencia. Creemos que la gente tendr\u00eda miedo de un ser con cerebro humano. Nuestro criado lleva un peque\u00f1o ordenador en el cerebro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bbSe han lanzado al mercado seres mec\u00e1nicos con miniordenadores en lugar de cerebro, objetos de pl\u00e1stico sin vida, superjuguetes&#8230;, pero por fin hemos descubierto una forma de insertar circuitos inform\u00e1ticos en carne sint\u00e9tica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David estaba sentado junto a la larga ventana de su cuarto, forcejeando con l\u00e1piz y papel. Por fin, dej\u00f3 de escribir e hizo rodar el l\u00e1piz arriba y abajo por el sobre inclinado del escritorio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Teddy! \u2014dijo. El oso salt\u00f3 de la cama, se acerc\u00f3 con paso r\u00edgido y agarr\u00f3 la pierna del ni\u00f1o. David lo levant\u00f3 y sent\u00f3 sobre el escritorio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Teddy, no s\u00e9 qu\u00e9 decir!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 has dicho hasta el momento?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014He dicho&#8230; \u2014cogi\u00f3 su carta y la mir\u00f3 fijamente\u2014. He dicho: \u00abQuerida mam\u00e1, espero que te encuentres bien. Te quiero&#8230;\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se hizo un largo silencio, hasta que el oso dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Suena bien. Baja y d\u00e1sela.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Otro largo silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No acaba de convencerme. Ella no lo entender\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dentro del oso, un peque\u00f1o ordenador activ\u00f3 su programa de posibilidades.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no lo repites a l\u00e1piz?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David estaba mirando por la ventana.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfSabes lo que estaba pensando, Teddy? \u00bfC\u00f3mo diferencias las cosas reales de las que no lo son?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El oso repas\u00f3 sus alternativas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Las cosas reales son buenas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me pregunto si el tiempo es bueno. Creo que a mam\u00e1 no le gusta mucho el tiempo. El otro d\u00eda, hace much\u00edsimos d\u00edas, dijo que el tiempo se le escapaba. \u00bfEl tiempo es real, Teddy?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Los relojes miden el tiempo. Los relojes son reales. Mam\u00e1 tiene relojes, de modo que deben gustarle. Lleva un reloj en la mu\u00f1eca, junto con el dial.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David hab\u00eda empezado a dibujar un jumbo en el reverso de su carta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014T\u00fa y yo somos reales, \u00bfverdad, Teddy?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ojos del oso contemplaron al ni\u00f1o sin pesta\u00f1ear.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014T\u00fa y yo somos reales, David.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estaba especializado en dar consuelo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Monica paseaba sin prisas por la casa. Ya faltaba poco para sintonizar el correo de la tarde. Marc\u00f3 el n\u00famero de la central de correos en el dial de la mu\u00f1eca, pero no apareci\u00f3 nada. Unos minutos m\u00e1s.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pod\u00eda proseguir su cuadro. O llamar a sus amigas. O esperar a que Henry llegara a casa. O subir a jugar con David&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sali\u00f3 al vest\u00edbulo y se acerc\u00f3 al pie de la escalera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1David!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hubo respuesta. Llam\u00f3 otra vez, y una tercera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Teddy! \u2014llam\u00f3, en un tono m\u00e1s perentorio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, mam\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de un momento, la cabeza de pelaje dorado de Teddy apareci\u00f3 en el rellano de la escalera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfEst\u00e1 David en su habitaci\u00f3n, Teddy?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014David ha salido al jard\u00edn, mam\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Baja, Teddy!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Monica permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, contemplando bajar pelda\u00f1o a pelda\u00f1o a la figurita peluda sobre sus extremidades achaparradas. Cuando lleg\u00f3 al vest\u00edbulo, lo cogi\u00f3 y transport\u00f3 hasta la sala de estar. Yac\u00eda quieto en sus brazos, con la mirada fija en ella. Apenas notaba la vibraci\u00f3n del motor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Qu\u00e9date ah\u00ed, Teddy. Quiero hablar contigo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lo dej\u00f3 sobre la mesa, y el osito obedeci\u00f3, con los brazos extendidos en el gesto eterno del abrazo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Teddy, \u00bfte orden\u00f3 David decirme que hab\u00eda salido al jard\u00edn?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los circuitos del cerebro del oso eran demasiado sencillos para cualquier artificio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, mam\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Luego me has mentido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, mam\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Deja de llamarme mam\u00e1! \u00bfPor qu\u00e9 me esquiva David? No tendr\u00e1 miedo de m\u00ed, \u00bfverdad?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No. \u00c9l te quiere.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no podemos comunicarnos?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014David est\u00e1 arriba.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La respuesta la dej\u00f3 sin habla. \u00bfPara qu\u00e9 perder el tiempo hablando con esa m\u00e1quina? \u00bfPor qu\u00e9 no subir, tomar a David en sus brazos y hablar con \u00e9l, como har\u00eda cualquier madre con su hijo adorado? Oy\u00f3 el peso del silencio que reinaba en la casa, pero pesaba de un modo diferente en cada habitaci\u00f3n. En el rellano del primer piso, algo se mov\u00eda con sigilo: David, que intentaba huir de ella&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se acercaba el final del discurso. Los invitados estaban atentos, y tambi\u00e9n la prensa, alineada a lo largo de dos paredes del sal\u00f3n de banquetes, grabando las palabras de Henry y fotografi\u00e1ndole de vez en cuando.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Nuestro criado ser\u00e1, en muchos sentidos, un producto de ordenador. Sin ordenadores, jam\u00e1s habr\u00edamos podido dominar las complejidades bioqu\u00edmicas de la carne sint\u00e9tica. Este criado ser\u00e1 tambi\u00e9n una extensi\u00f3n del ordenador, pues contendr\u00e1 un ordenador en la cabeza, un ordenador microminiaturizado capaz de afrontar casi cualquier situaci\u00f3n que pueda surgir en el hogar. Con reservas, por supuesto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Risas. Muchos de los presentes conoc\u00edan el acalorado debate que hab\u00eda tenido lugar en el seno de la junta de Synthank, antes de que se hubiera tomado la decisi\u00f3n de que el criado, bajo el impecable uniforme, fuera un ser neutro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Entre todos los triunfos de nuestra civilizaci\u00f3n, s\u00ed, y entre los espantosos problemas de superpoblaci\u00f3n, es triste recordar a los muchos millones de personas que sufren cada d\u00eda m\u00e1s de soledad y aislamiento. Nuestro criado ser\u00e1 de gran ayuda para ellas. Siempre contestar\u00e1, y no puede aburrirle ni la conversaci\u00f3n m\u00e1s ins\u00edpida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bbPara el futuro, proyectaremos m\u00e1s modelos, masculinos y femeninos, algunos sin las limitaciones de \u00e9ste, os lo prometo, de un dise\u00f1o m\u00e1s avanzado, verdaderos seres bioel\u00e9ctricos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bbNo s\u00f3lo poseer\u00e1n sus propios ordenadores, capaces de programaci\u00f3n individual: estar\u00e1n conectados con la Red Mundial de Datos. De esta forma, todo el mundo podr\u00e1 disfrutar del equivalente de un Einstein en sus hogares. El aislamiento personal ser\u00e1 erradicado para siempre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se sent\u00f3, arropado por una salva de aplausos entusiastas. Hasta el criado sint\u00e9tico, sentado a la mesa con un traje poco ostentoso, aplaudi\u00f3 con fervor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David rode\u00f3 con sigilo una esquina de la casa, arrastrando su bolsa. Trep\u00f3 al banco ornamental situado bajo la ventana del vest\u00edbulo y ech\u00f3 un vistazo al interior. Su madre estaba de pie en mitad de la sala. La mir\u00f3, fascinado. Ten\u00eda el rostro inexpresivo. Tal falta de expresi\u00f3n le asust\u00f3. No se movi\u00f3; ella no se movi\u00f3. Era como si el tiempo se hubiera detenido, tanto dentro como en el jard\u00edn. Teddy pase\u00f3 la vista en torno, le vio, salt\u00f3 de la mesa y se acerc\u00f3 a la ventana. Forceje\u00f3 con su garra y consigui\u00f3 abrirla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ambos se miraron.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No soy bueno, Teddy. \u00a1Huyamos!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eres un ni\u00f1o muy bueno. Tu mam\u00e1 te quiere.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;David neg\u00f3 lentamente con la cabeza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si me quiere, \u00bfpor qu\u00e9 no puedo hablar con ella?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No seas tonto, David. Mam\u00e1 se siente sola. Por eso te tiene a ti.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tiene a pap\u00e1. Yo no tengo a nadie, excepto a ti, y me siento solo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Teddy le dio una palmada cari\u00f1osa en la cabeza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si tan mal te sientes, ser\u00eda mejor que volvieras al psiquiatra.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Odio a ese viejo psiquiatra. Con \u00e9l tengo la sensaci\u00f3n de no ser real.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Empez\u00f3 a correr entre la hierba. El oso salt\u00f3 de la ventana y le sigui\u00f3 con la m\u00e1xima rapidez que le permit\u00edan sus patas achaparradas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Monica Swinton estaba en el cuarto de los juguetes. Llam\u00f3 a su hijo una vez y permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, indecisa. Todo era silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;L\u00e1pices esparcidos sobre el escritorio. Obedeciendo a un repentino impulso, se acerc\u00f3 al escritorio y lo abri\u00f3. Dentro hab\u00eda docenas de hojas de papel. Muchas estaban escritas a l\u00e1piz con la torpe caligraf\u00eda de David, cada letra de un color distinto a la anterior. Ninguno de los mensajes estaba terminado.<\/p>\n<blockquote><p>MI QUERIDA MAM\u00c1, C\u00d3MO EST\u00c1S, ME QUIERES TANTO QUERIDA MAM\u00c1, TE QUIERO Y TAMBI\u00c9N A PAP\u00c1 Y EL SOL EST\u00c1 BRILLANDO<\/p>\n<p>QUERID\u00cdSIMA MAM\u00c1, TEDDY ME EST\u00c1 AYUDANDO A ESCRIBIRTE. TE QUIERO Y TAMBI\u00c9N A TEDDY<\/p>\n<p>QUERIDA MAM\u00c1, SOY TU \u00daNICO HIJO Y TE QUIERO TANTO QUE A VECES<\/p>\n<p>QUERIDA MAM\u00c1, T\u00da ERES DE VERDAD MI MAM\u00c1 Y ODIO A TEDDY<\/p>\n<p>QUERIDA MAM\u00c1, ADIVINA CU\u00c1NTO TE QUIERO<\/p>\n<p>QUERIDA MAM\u00c1, SOY TU HIJITO NO TEDDY Y TE QUIERO PERO TEDDY<\/p>\n<p>QUERIDA MAM\u00c1, ESTA CARTA ES S\u00d3LO PARA TI PARA DECIRTE CUANT\u00cdSIMO<\/p><\/blockquote>\n<p>Monica dej\u00f3 caer las hojas de papel y estall\u00f3 en l\u00e1grimas. Con sus alegres e inadecuados colores, las cartas revolotearon y se posaron en el suelo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Henry Swinton cogi\u00f3 el expreso de vuelta a casa, de muy buen humor, y de vez en cuando dirigi\u00f3 la palabra al criado sint\u00e9tico que se llevaba a casa. El criado contestaba con educaci\u00f3n y precisi\u00f3n, aunque sus respuestas no siempre eran adecuadas seg\u00fan los criterios humanos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los Swinton viv\u00edan en uno de los barrios m\u00e1s lujosos de la ciudad, a medio kil\u00f3metro sobre el nivel del suelo. Encerrado entre otros apartamentos, el suyo carec\u00eda de ventanas al exterior, pues nadie quer\u00eda ver el mundo exterior superpoblado. Henry abri\u00f3 la puerta con el esc\u00e1ner retinal y entr\u00f3, seguido del criado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al instante, Henry se encontr\u00f3 rodeado por la reconfortante ilusi\u00f3n de jardines sumergidos en un verano eterno. Era asombroso lo que Todograma pod\u00eda hacer para crear inmensos espejismos en un espacio reducido. Detr\u00e1s de las rosas y las glicinas se alzaba su casa. El enga\u00f1o era completo: una mansi\u00f3n georgiana parec\u00eda darle la bienvenida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTe gusta? \u2014pregunt\u00f3 al criado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Las rosas tienen par\u00e1sitos a veces.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Estas rosas est\u00e1n garantizadas contra toda imperfecci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Siempre es aconsejable comprar productos garantizados, aunque sean un poco m\u00e1s caros.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Gracias por la informaci\u00f3n \u2014dijo Henry con sequedad. Las formas de vida sint\u00e9ticas ten\u00edan menos de diez a\u00f1os, y los antiguos androides mec\u00e1nicos menos de diecis\u00e9is. A\u00fan estaban eliminando los fallos de sus sistemas, a\u00f1o tras a\u00f1o.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Abri\u00f3 la puerta y llam\u00f3 a Monica. Su esposa sali\u00f3 de la sala de estar al instante y le ech\u00f3 los brazos al cuello, le bes\u00f3 con pasi\u00f3n en las mejillas y los labios. Henry se qued\u00f3 asombrado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Apart\u00f3 la cabeza para mirarle la cara y vio que parec\u00eda irradiar luz y belleza. Hac\u00eda meses que no la ve\u00eda tan entusiasmada. La abraz\u00f3 con m\u00e1s fuerza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 ha pasado, cari\u00f1o?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Henry, Henry&#8230; Oh, querido. Estaba tan desesperada&#8230; Pero sintonic\u00e9 el correo de la tarde y&#8230; \u00a1No te lo vas a creer! \u00a1Es maravilloso!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Por el amor de Dios, mujer, \u00bfqu\u00e9 es maravilloso?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vislumbr\u00f3 el encabezamiento de la fotost\u00e1tica que ella sujetaba, reci\u00e9n salida del receptor mural y todav\u00eda h\u00fameda: Ministerio de la Poblaci\u00f3n. Sinti\u00f3 que el color abandonaba su semblante a causa de la sorpresa y la esperanza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Monica&#8230; Oh&#8230; \u00a1No me digas que ha salido nuestro n\u00famero!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, querido, hemos ganado la loter\u00eda de paternidad de esta semana. \u00a1Podemos concebir un hijo ahora mismo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Henry lanz\u00f3 un grito de j\u00fabilo. Bailaron por la sala. La presi\u00f3n demogr\u00e1fica era tan enorme que la reproducci\u00f3n era controlada estrictamente. Se requer\u00eda un permiso del gobierno para tener hijos. Hab\u00edan esperado cuatro a\u00f1os a que llegara aquel momento. Proclamaron a los cuatro vientos su alegria.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pararon por fin, jadeantes, y se quedaron en el centro de la sala, riendo de la mutua felicidad. Cuando hab\u00eda bajado del cuarto de los juguetes, Monica hab\u00eda desoscurecido las ventanas, de modo que ahora exhib\u00edan la perspectiva del jard\u00edn. El sol artificial te\u00f1\u00eda de oro el c\u00e9sped&#8230; y David y Teddy les estaban mirando a trav\u00e9s de la ventana.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al ver sus caras, Henry y su mujer se pusieron serios.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 haremos con ellos? \u2014pregunt\u00f3 Henry.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Teddy no causa problemas. Funciona bien.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfDavid funciona mal?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Su centro de comunicaci\u00f3n verbal todav\u00eda le causa problemas. Creo que tendr\u00e1 que volver a la f\u00e1brica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014De acuerdo. Veremos c\u00f3mo funciona antes de que nazca el ni\u00f1o. Lo cual me recuerda&#8230; Tengo una sorpresa para ti. \u00a1Ayuda en el momento necesario! Ven al vest\u00edbulo, te ense\u00f1ar\u00e9 lo que he tra\u00eddo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras los dos adultos desaparec\u00edan de la sala, el ni\u00f1o y el oso se sentaron bajo las rosas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Teddy&#8230; Supongo que pap\u00e1 y mam\u00e1 son reales, \u00bfverdad?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Haces unas preguntas muy tontas, David \u2014contest\u00f3 Teddy\u2014. Nadie sabe lo que significa \u00abreal\u00bb. Entremos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Antes voy a coger otra rosa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Arranc\u00f3 una flor brillante y se la llev\u00f3 a la casa. Podr\u00eda dejarla sobre la almohada cuando fuera a dormir. Su belleza y suavidad le recordaban a mam\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuento de Brian W. 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