{"id":213,"date":"2007-07-16T08:34:30","date_gmt":"2007-07-16T13:34:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=96"},"modified":"2016-10-26T10:24:25","modified_gmt":"2016-10-26T15:24:25","slug":"la-fantasia-es-antigua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-fantasia-es-antigua\/","title":{"rendered":"La fantas\u00eda es antigua"},"content":{"rendered":"<p><em>Este texto apareci\u00f3 en el \u00faltimo n\u00famero de la revista <\/em>Viento en vela<em>:<\/em><\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de estas p\u00e1ginas se podr\u00eda malinterpretar del siguiente modo: tomarlo por una descalificaci\u00f3n, por una declaraci\u00f3n de la caducidad o la inutilidad de la fantas\u00eda. Y para muchas personas, semejante error ser\u00eda no s\u00f3lo natural sino obligatorio: un signo de responsabilidad y madurez.<br \/>\n<!--more--> En efecto, el conformismo y las resignaciones actuales de occidente \u2013esos que est\u00e1n montados en la base puritana de la \u201ccultura\u201d dominante, obsesionados por lo pr\u00e1ctico y lo rentable y aterrados de todo lo que no repita las dos o tres verdades reveladas que ya conocemos\u2013 detestan la imaginaci\u00f3n, que no s\u00f3lo permite \u201clargarse al ensue\u00f1o que distrae de la productividad\u201d, como se afirma, sino adem\u00e1s permite el disenso, la cr\u00edtica y otras actividades intolerables.<br \/>\nPero lo fant\u00e1stico no deber\u00eda interesarnos solamente por razones pol\u00edticas. En otro sitio escrib\u00ed que la imaginaci\u00f3n es una insolencia del alma, y sigo crey\u00e9ndolo. \u201cLa imaginaci\u00f3n al poder\u201d es un lema libertario, de los m\u00e1s hermosos que engendraron los movimientos contraculturales del siglo XX, pero tambi\u00e9n es un imposible: de los muchos que s\u00f3lo es posible plantear por medio del lenguaje, como los viajes por el tiempo y las acciones nacionales. La busca de los aspectos ocultos de la realidad \u2013y m\u00e1s a\u00fan, de la realidad interior que se manifiesta en los sue\u00f1os y en la creaci\u00f3n art\u00edstica\u2013 tiende a estar lejos de todo ejercicio de fuerza sobre el mundo. Peor todav\u00eda, quien ejercite su conciencia en la indagaci\u00f3n y la especulaci\u00f3n sobre lo que no existe, desde los relatos m\u00e1s desaforados sobre otros mundos hasta las im\u00e1genes m\u00e1s sutiles de c\u00f3mo \u00e9ste se disloca y se tuerce, acabar\u00e1 por desconfiar (y por sufrir la desconfianza) de cualquier dogmatismo, sin importar su signo ni sus intenciones. Villiers de l\u2019Isle Adam escribi\u00f3 sobre \u201cel divino tal vez\u201d de la fantas\u00eda en una historia acerca de los horrores de la Santa Inquisici\u00f3n, pero igual podr\u00eda haberse referido a los educadores de hoy con sus manuales de superaci\u00f3n, a los administradores de ba\u00f1os fr\u00edos en la Alemania de Daniel Paul Schreber o a los polic\u00edas del pensamiento que invent\u00f3, o que temi\u00f3, George Orwell. Y la historia de Villiers tiene un final terrible, en el que el mismo impulso del sue\u00f1o se convierte en herramienta del poder.<br \/>\nDe modo que acercarnos a lo fant\u00e1stico, en especial si lo hacemos como humildes lectores, no nos ayudar\u00e1, o al menos no directamente, a mejorar este mundo, del mismo modo en que no nos dar\u00e1 riquezas ni prestigio ni fama medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Se me dir\u00e1 que nada de lo anterior tiene sentido, pues el goce de una buena historia es su propia justificaci\u00f3n y, de todos modos, hay gran cantidad de esas en el mundo de lo fant\u00e1stico, desde <em>Eragon<\/em> hasta los libros de Harry Potter. Se me dir\u00e1 tambi\u00e9n, recordando el t\u00edtulo de estas p\u00e1ginas, que esas franquicias no son en absoluto antiguas, y que de hecho son parte de lo de \u201cahora\u201d: muestras de uno entre los numerosos g\u00e9neros disponibles para el consumidor actual.<br \/>\nPero el t\u00e9rmino <em>fant\u00e1stico<\/em> \u2013en todas las artes, y en especial en la literatura\u2013 puede referirse a mucho m\u00e1s que a esos libros del p\u00e1rrafo anterior y sus versiones f\u00edlmicas. La antig\u00fcedad de lo fant\u00e1stico es la de los comienzos del lenguaje, antes de la historia escrita, cuando surgieron los primeros pensamientos y los primeros temores de la especie.<br \/>\nDe este tiempo datan los mitos, por supuesto: los dioses y los esp\u00edritus, los grandes padres y los grandes extra\u00f1os que, amplificando aspectos de la realidad m\u00e1s inmediatas para ajustar a ellos el universo entero, dejaron atr\u00e1s muy pronto cualquier \u201capariencia de realidad\u201d y sirvieron a nuestros antepasados para entender (para creer que entend\u00edan, se dice ahora) el caos y la enormidad de la existencia m\u00e1s all\u00e1 de lo humano. Las historias de aquellos tiempos, transmitidas primero de manera oral y luego recogidas para la escritura y la imprenta y los medios electr\u00f3nicos, siguen entre nosotros, siempre transformadas pero siempre capaces de se\u00f1alar a sus precursores. Por ejemplo, <em>Eragon<\/em> de Christopher Paolini, mala novela que ha engendrado una p\u00e9sima pel\u00edcula reciente, desciende de innumerables relatos de \u201ccalabozos y dragones\u201d que descienden de una mala lectura de J. R. R. Tolkien, cuyo propio trabajo desciende de leyendas a\u00fan m\u00e1s antiguas que Paolini, casi con seguridad, no conoce.<br \/>\nEl caso concreto de ese subg\u00e9nero estrecho, que se vende con la etiqueta de \u201cfantas\u00eda\u201d, no s\u00f3lo ilustra cierta incomprensi\u00f3n generalizada de la literatura de imaginaci\u00f3n, de la que el mismo Tolkien es una parte \u00ednfima (Borges nada tiene que ver con \u00e9l, ni Shakespeare, ni los poetas desconocidos del <em>Mahabharata<\/em> y de <em>Gilgamesh<\/em>; no se le parecen Italo Calvino, Ludwig Tieck, Jean Ray, Mrs. Liddell, Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft, Ursula LeGuin, Alan Moore, Emiliano Gonz\u00e1lez, Felisberto Hern\u00e1ndez); adem\u00e1s, los textos de Paolini, como los de Rowling y muchos otros, reducen a sus precursores, los simplifican y los endulzan para adaptarlos a las pacater\u00edas com\u00fanmente aceptadas, y en tal sentido no son representativos del resto de lo fant\u00e1stico, que como cualquier literatura tiene, de modo excepcional y brillante, sus originales y sus raros, sus renegados y sus genios. El comercio de lo nimio pero debidamente etiquetado mancha la percepci\u00f3n del resto; quien quiera acercarse a ese resto, podr\u00e1 hacerlo con relativa facilidad, y tal vez podr\u00e1 descubrir que la enormidad de las incertidumbres humanas apenas ha disminuido: que todas las \u00e9pocas tienen sus propios \u201csue\u00f1os de la raz\u00f3n\u201d pero tambi\u00e9n, necesariamente, sus propios creadores de aut\u00e9nticos monstruos, dispuestos a se\u00f1alar los l\u00edmites de cualquier imagen del mundo y a enfrentarnos, una vez m\u00e1s, con la fragilidad de nuestro entendimiento, sumergido en un universo que nos sobrepasa.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 sentido tiene preocuparse por estas cosas?<br \/>\nNinguno, para los lectores que se entienden como consumidores de entretenimiento y no desean m\u00e1s. Ninguno, para los escritores que s\u00f3lo est\u00e1n buscando una forma de satisfacer a esos consumidores por tanto tiempo como sea posible. Ni unos ni otros cometen ning\u00fan delito, por supuesto, y en efecto los temas de lo fant\u00e1stico, como los de cualquier otra vertiente  de cualquiera de las artes, est\u00e1n en boga a veces, y otras no. Por ejemplo, en M\u00e9xico, el inter\u00e9s por los narradores \u201cex\u00f3ticos\u201d de los a\u00f1os noventa \u2013muchos de los cuales se acercaban a lo fant\u00e1stico\u2013 ha dado paso a un auge de diversos \u201crealismos\u201d, casi siempre relacionados con temas de moda como el narcotr\u00e1fico, la violencia o la destrucci\u00f3n del tejido social.<br \/>\nPero aun si la fantas\u00eda fuera antigua de otras formas; si cuanto vale la pena en la imaginaci\u00f3n de occidente en verdad se pudriera, y s\u00f3lo le quedara desaparecer en versiones cada vez m\u00e1s desgastadas de s\u00ed mismo, a\u00fan as\u00ed no cambiar\u00eda de opini\u00f3n: prefiero la vida de esos muertos, que hablan desde lejos y recuerdan la soledad y la inc\u00f3ngita de toda existencia, que la compa\u00f1\u00eda de los muertos en vida que dicen escribir \u201clo de ahora\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este texto apareci\u00f3 en el \u00faltimo n\u00famero de la revista Viento en vela: 1 El t\u00edtulo de estas p\u00e1ginas se podr\u00eda malinterpretar del siguiente modo: tomarlo por una descalificaci\u00f3n, por una declaraci\u00f3n de la caducidad o la inutilidad de la fantas\u00eda. 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