{"id":193,"date":"2007-05-10T03:18:13","date_gmt":"2007-05-10T09:18:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=207"},"modified":"2016-10-26T10:24:27","modified_gmt":"2016-10-26T15:24:27","slug":"la-levedad-de-la-sonrisa-si-te-comes-un-limon-sin-hacer-muecas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-levedad-de-la-sonrisa-si-te-comes-un-limon-sin-hacer-muecas\/","title":{"rendered":"La levedad de la sonrisa"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\">&nbsp;<br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/wp-content\/pamies.jpg\" alt=\"Si te comes un lim\u00f3n sin hacer muecas\" style=\"float:none;\" \/><br \/>\n<br \/><em>Sergi P\u00e0mies, <\/em>Si te comes un lim\u00f3n sin hacer muecas<em>.<br \/> Barcelona, Anagrama, 2007.<\/em><\/div>\n<p>El catal\u00e1n Sergi P\u00e0mies (1960) ha logrado una haza\u00f1a inusitada:<!--more--> una carrera notable en el medio literario espa\u00f1ol con una obra compuesta, principalmente, de libros de cuentos. Parte de la explicaci\u00f3n podr\u00eda estar en el hecho de que P\u00e0mies escribe y publica primero en catal\u00e1n, y luego traduce, por lo que su enfrentamiento con las grandes editoras de la pen\u00ednsula debe haber sido diferente, menos brutal que el de los escritores sometidos desde el principio a los dictados mercantiles que rigen el grueso de la narrativa en castellano.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pensar as\u00ed, sin embargo, es dejar de lado la sustancia del trabajo de P\u00e0mies y en especial su rasgo m\u00e1s llamativo, que no depende de ninguna lengua: una mezcla excepcional \u2013siempre exigida pero rara vez vista\u2013 de rigor e imaginaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los cuentos de <em>Si te comes un lim\u00f3n sin hacer muecas<\/em> son, en apariencia, sencillos y espont\u00e1neos: cada palabra da la impresi\u00f3n de ser la consecuencia <em>natural<\/em> \u2013no solamente l\u00f3gica\u2013 de la precedente. Y todos proponen im\u00e1genes ir\u00f3nicas, certeras, de la vida urbana, marcada por el tedio y las tragedias peque\u00f1as, siempre vagamente rid\u00edculas, de la median\u00eda. Pero estas historias no son meras biograf\u00edas de v\u00edctimas, como las que perge\u00f1an los miles de imitadores malos de Carver y se limitan a retratar a un personaje inm\u00f3vil, atribulado o ambas cosas a la vez, \u201csin esperanza ni posibilidades\u201d. Por el contrario, cada historia, cada atisbo en el mundo de sus personajes, conduce a una situaci\u00f3n que se transforma para revelar que incluso las certezas m\u00e1s frecuentes \u2013aquellas que tienen que ver, como sabemos, con la frustraci\u00f3n, la inercia y la p\u00e9rdida\u2013 pueden ser sacudidas en un instante. En \u201cEscabeche\u201d, por ejemplo, el drama menor de un esclavo de cuello blanco se transforma en una tragedia cuando un destino anunciado resulta, contra toda previsi\u00f3n c\u00ednica, cumplirse; en \u201cEl experimento\u201d, un cambio de h\u00e1bitos destruye la vida de un hombre, pero \u00e9ste halla, entre las ruinas de su existencia, una felicidad mayor que la que ten\u00eda\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Como los textos de otros grandes ironistas de la actualidad \u2013los de Slawomir Mrozek, por ejemplo, o entre nosotros los m\u00e1s sutiles de Francisco Hinojosa\u2013, los de P\u00e0mies optan por mostrar sonrisas leves, discretas, en vez de las carcajadas escandalosas de los satiristas o las muecas rabiosas de los denunciantes o los nihilistas. M\u00e1s que la querella \u2013por lo dem\u00e1s carente de efectividad en una \u00e9poca como la nuestra, y vuelta un mero gesto\u2013, el libro opta por la serenidad y cierta tristeza constante, que se insin\u00faa entre los chispazos del humor: ninguna de sus tramas deja de observar los males del mundo pero todas, como si las m\u00faltiples voces que las refieren estuvieran de regreso de todo Rabelais y todo Swift, parecen saber que la palabra, sola, no puede remediar el caos ni paliar el dolor, y cuando mucho permite la reflexi\u00f3n: la busca de sentido en el universo, y las numerosas aproximaciones parciales que nos son permitidas en la pesquisa, a sabiendas de que la meta es inalcanzable o no existe.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El m\u00e1s com\u00fan de los elogios que se dedican a los novelones del momento \u2013cualesquiera que sean\u2013 es que \u201catrapan al lector\u201d, \u201clo seducen\u201d, \u201clo hacen hasta olvidar que est\u00e1 leyendo\u201d o cualquier otra frase semejante. No importa que la operaci\u00f3n de \u201catrapar\u201d al lector sea simpl\u00edsima \u2013el grado cero de las posibilidades de la creaci\u00f3n narrativa\u2013 ni que todos los grandes novelones de la temporada anterior hayan hecho exactamente lo mismo y recibido las mismas alabanzas, formuladas con las mismas palabras. Ya se sabe: la mayor\u00eda de los libros de ahora, comodones y arteros a partes iguales, no quiere sino lectores de ocasi\u00f3n, que jam\u00e1s hayan abierto un libro o que nunca recuerden nada de lo que ya leyeron.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El segundo de estos grupos, por lo menos, tendr\u00e1 serios problemas con los cuentos de Sergi P\u00e0mies: adem\u00e1s de que cada uno logra la misma ilusi\u00f3n de una verdad que una novela centenares de veces m\u00e1s extensa, todos son memorables. (\u00bfY c\u00f3mo ir\u00e1n a enfrentarse con este libro nuestros detractores de las historias cortas?)<\/p>\n<p><strong><em>(Este texto se public\u00f3 en el n\u00famero de mayo del suplemento de libros <\/em>Hoja por hoja<em>.)<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Sergi P\u00e0mies, Si te comes un lim\u00f3n sin hacer muecas. Barcelona, Anagrama, 2007. El catal\u00e1n Sergi P\u00e0mies (1960) ha logrado una haza\u00f1a inusitada:<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14],"tags":[22,5,25,1821,2855,2856,567],"class_list":["post-193","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-clasificar","tag-cuento","tag-el-libro-del-mes","tag-escritores","tag-libros","tag-literatura","tag-publicaciones","tag-resenas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-37","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=193"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5980,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193\/revisions\/5980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}