{"id":17527,"date":"2026-10-27T13:33:33","date_gmt":"2026-10-27T19:33:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=17527"},"modified":"2026-10-27T13:33:33","modified_gmt":"2026-10-27T19:33:33","slug":"jueves-cuento-edgar-omar-aviles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/jueves-cuento-edgar-omar-aviles\/","title":{"rendered":"Los jueves"},"content":{"rendered":"<p>Este es un cuento que podr\u00eda parecer de ciencia ficci\u00f3n, pero a la vez est\u00e1 pr\u00e1cticamente sucediendo ahora mismo, en muchos lugares del mundo, entre las poblaciones sujetas a las peores formas de explotaci\u00f3n de nuestro tiempo. Su autor es \u00c9dgar Omar Avil\u00e9s (Morelia, Michoac\u00e1n, M\u00e9xico, 1980), uno de los m\u00e1s destacados narradores de la imaginaci\u00f3n fant\u00e1stica mexicana. Es autor de una docena de libros entre cuento, poes\u00eda, novela y ensayo, por los que ha recibido premios como el Latinoamericano de Cuento Edmundo Valad\u00e9s, el Nacional de libro de Cuento de Bellas Artes San Luis Potos\u00ed, el Nacional de libro de Cuento Joven Comala, el Nacional de Cuento de Fant\u00e1stico y de Ciencia Ficci\u00f3n, el Nacional de Cuento Magdalena Mondrag\u00f3n, el Binacional de Cuento M\u00e9xico-Quebec, el premio de Cuento Breve Punto de Partida, y el de libro de Ensayo Mar\u00eda Zambrano, entre otros. Est\u00e1 incluido en m\u00e1s de cincuenta antolog\u00edas, entre ellas ediciones de la serie <em>Los Mejores Cuentos Mexicanos<\/em>, y en los Libros de Texto Gratuito. Curs\u00f3 el diplomado en la Escuela de Escritores de la SOGEM, es licenciado en Comunicaci\u00f3n Social por la UAM- Xochimilco y maestro en Filosof\u00eda de la Cultura por la UMSNH. \u201cLos jueves\u201d obtuvo menci\u00f3n en el Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo 2025.<\/p>\n<figure id=\"attachment_17531\" aria-describedby=\"caption-attachment-17531\" style=\"width: 797px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17531\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/jueves-cuento-edgar-omar-aviles\/eoa\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA.jpg\" data-orig-size=\"981,985\" data-comments-opened=\"1\" data-image-title=\"EOA\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;\u00c9dgar Omar Avil\u00e9s (foto por cortes\u00eda del autor)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA-797x800.jpg\" alt=\"\" width=\"797\" height=\"800\" class=\"size-us_800_800 wp-image-17531\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA-797x800.jpg 797w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA-398x400.jpg 398w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA.jpg 981w\" sizes=\"auto, (max-width: 797px) 100vw, 797px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17531\" class=\"wp-caption-text\">\u00c9dgar Omar Avil\u00e9s (foto por cortes\u00eda del autor)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>LOS JUEVES<br \/>\n\u00c9dgar Omar Avil\u00e9s<\/strong><\/p>\n<div align=right>Prefiero el tiempo de los insectos al tiempo de las estrellas.<br \/>\n\u2014Wislawa Szymborska&nbsp;<br \/>&nbsp;<\/div>\n<p>Carmen lo not\u00f3 primero en el silencio: el edificio de su madre en Tlaquepaque siempre amanec\u00eda con gorriones. Ahora solo quedaba el rumor sordo del Perif\u00e9rico, como si el cielo se hubiera vaciado de la misma forma que las casas que ya nadie renta. El sobre bancario esperaba bajo la puerta del 3B:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abEterna Digital SA &#8211; Servicio Premium &#8211; $3,500.00\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen guard\u00f3 el papel en el bolsillo del uniforme que ya no era suyo. El Oxxo la hab\u00eda despedido con la cortes\u00eda corporativa de siempre: \u00abReestructuraci\u00f3n de personal\u201d. Era la tercera reestructuraci\u00f3n que sufr\u00eda en el a\u00f1o. Carmen guard\u00f3 su gafete en el bolsillo. Pens\u00f3 en tirarlo, tirar todo. En ser nadie.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su madre abri\u00f3 antes de que tocara. Llevaba el vestido azul de los domingos, el que Carmen le hab\u00eda comprado un 10 de mayo, cuando todav\u00eda ten\u00eda tarjeta de cr\u00e9dito. Ol\u00eda a jab\u00f3n de lavander\u00eda y a mole rancio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pasa, mija. Estoy con visita.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hab\u00eda nadie en la sala. Solo una tablet nueva sobre la mesa de centro, posicionada donde antes estaba la foto de su padre. La pantalla mostraba un salvapantallas de una familia feliz gen\u00e9rica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfCompraste una tablet?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me la regal\u00f3 tu hermana.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen no ten\u00eda hermanas. Fue hija \u00fanica por decisi\u00f3n econ\u00f3mica de sus padres: \u00abMejor una bien criada que dos mal comidas\u00bb. La frase favorita de su padre, contador p\u00fablico que muri\u00f3 calculando cu\u00e1nto cuesta morirse en M\u00e9xico.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esperanza toc\u00f3 la pantalla. Apareci\u00f3 un avatar: Carmen a los quince a\u00f1os, pero diferente. La Carmen digital ten\u00eda aparato de ortodoncia que la real nunca pudo pagar. Vest\u00eda el uniforme del Colegio Cervantes, no el de la secundaria p\u00fablica. Sonre\u00eda con la confianza que da saberse destinada a algo mejor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es tu hermana menor, la que no tuvimos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El silencio se instal\u00f3 como humedad en las paredes. Carmen hab\u00eda visto los anuncios en el metro. \u00abFamilia a tu medida\u00bb. \u00abEl pasado que mereces\u00bb. \u00abNunca m\u00e1s solo\u00bb. Empresas que vend\u00edan realidades alternativas a viejos con pensiones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfCu\u00e1nto cuesta?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No importa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tres mil quinientos pesos importan mucho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No cuando es lo \u00fanico que importa. \u00bfQuieres agua?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su madre, que no sab\u00eda prender la tele por cable, manejaba la tablet como experta. Hab\u00eda perfiles de toda una familia expandida. El padre aparec\u00eda vivo, con camisa de cuadros, la que usaba los domingos. Carmen se ve\u00eda exitosa, con un marido que no reconoci\u00f3 y tres ni\u00f1os de comercial de cereal. La hermana inventada era m\u00e9dico. Hasta hab\u00eda una Esperanza joven, de cuando todav\u00eda se pintaba el pelo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Los jueves cenamos todos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es martes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Los martes practico para que los jueves salgan bien.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen observ\u00f3 el departamento: el refrigerador temblaba, faltaban dos focos en el pasillo, a la estufa solo le serv\u00eda un quemador. Pero hab\u00eda WiFi de fibra \u00f3ptica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfDe d\u00f3nde sacas el dinero?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esperanza le mostr\u00f3 una aplicaci\u00f3n en su celular, en la que clasificaba im\u00e1genes para entrenar inteligencias artificiales. Treinta centavos por imagen. Necesitaba clasificar 11,667 im\u00e1genes al mes para pagar la suscripci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Les ense\u00f1o qu\u00e9 es una sonrisa verdadera o qu\u00e9 es tristeza o qu\u00e9 es familia \u2014explic\u00f3 Esperanza\u2014. Luego ellas me permiten tener una familia. Es justo, \u00bfno?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen sonri\u00f3, porque ella ense\u00f1\u00f3 al sistema de autopago del Oxxo hasta que su puesto se volvi\u00f3 redundante. Todos entrenando a sus verdugos digitales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Necesitas cancelar esto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Necesito que te quedes a cenar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No puedo, tengo que buscar trabajo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ya no hay trabajos, solo tareas. \u00bfQuieres agua?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se sentaron en la cocina. Esperanza sirvi\u00f3 enmoladas. Comieron en silencio mientras desde la sala llegaba el murmullo de la tablet. Era la familia digital conversando entre ellos, esperando su turno.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tu hermana es doctora en el Hospital Espa\u00f1ol.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No tengo hermana.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ahora s\u00ed. Se llama Sof\u00eda. Toca el piano y viene todos los jueves.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Mam\u00e1&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Estudi\u00f3 becada en el Tec. Igual que t\u00fa hubieras estudiado si no&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El silencio. Siempre ese silencio que ten\u00eda adentro el embarazo a los diecis\u00e9is, el aborto clandestino que casi la mata, los a\u00f1os recuper\u00e1ndose, la vida que se torci\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eso fue hace veintis\u00e9is a\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014El algoritmo dice que no. Dice que hay una l\u00ednea temporal donde todo sali\u00f3 bien. Donde tu pap\u00e1 no se enferm\u00f3 y yo no tuve que vender la casa. Donde t\u00fa eres feliz.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Los algoritmos mienten.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Las personas tambi\u00e9n. Al menos los algoritmos saben mentir.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen lav\u00f3 los trastes. El agua sal\u00eda fr\u00eda pero daba igual. Tallar y enjuagar. Disfrutaba ese orden peque\u00f1o en medio del caos. Mientras secaba, observ\u00f3 a su madre interactuar con la tablet.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 mi ni\u00f1a? \u2014preguntaba Esperanza a la pantalla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Muy bien, mam\u00e1. Hoy salv\u00e9 tres vidas en urgencias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Qu\u00e9 orgulloso est\u00e1 tu padre. M\u00edralo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El padre digital apareci\u00f3. Carmen lo reconoci\u00f3 y no lo reconoci\u00f3. Era \u00e9l pero sano, sin la diabetes que lo fue consumiendo, sin la amargura de los negocios fracasados. El padre digital sonre\u00eda como en las fotos de cuando se cas\u00f3 con Esperanza, cuando todav\u00eda cre\u00edan que M\u00e9xico era un pa\u00eds de oportunidades.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tengo que irme \u2014dijo Carmen.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Espera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esperanza fue a su cuarto. Volvi\u00f3 con un sobre. Adentro, dos mil pesos en billetes de cincuenta arrugados.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Para que aguantes mientras encuentras algo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen conoc\u00eda esa mirada de su madre. La de cuando vendi\u00f3 su anillo de bodas para pagar la renta. La de cuando empe\u00f1\u00f3 la televisi\u00f3n para comprar insulina.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tom\u00f3 el dinero.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sali\u00f3 del edificio cuando empezaba a oscurecer. En los \u00e1rboles de las plazas, los nidos segu\u00edan vac\u00edos. En las noticias dir\u00edan despu\u00e9s que fue el calor r\u00e9cord de abril, el smog o las antenas 5G. Nadie sabr\u00eda realmente por qu\u00e9 se fueron. Como nadie sab\u00eda por qu\u00e9 los hijos dejaban de visitar a sus padres.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen camin\u00f3 hasta el paradero del cami\u00f3n. Mientras esperaba, prendi\u00f3 su celular. La p\u00e1gina de Eterna Digital carg\u00f3 lentamente. Hab\u00eda una promoci\u00f3n: \u00abPrueba gratis 30 d\u00edas. Construye el ayer que mereces hoy.\u00bb Guard\u00f3 el link.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los d\u00edas siguientes fueron id\u00e9nticos: despertar a las 4 de la ma\u00f1ana, formarse en las agencias de empleo, competir con cientos por puestos que no exist\u00edan. La ciudad entera convertida en un casino donde todos apostaban su tiempo contra la probabilidad cada vez menor de un salario digno.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El mi\u00e9rcoles la llamaron para un turno nocturno en una maquiladora en Tonal\u00e1. Salario m\u00ednimo y sin prestaciones. El supervisor la mir\u00f3 de arriba a abajo durante la entrevista: cuarenta y dos a\u00f1os eran muchos para la l\u00ednea de ensamble.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfAguanta estar parada diez horas?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aguanto lo necesario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTiene hijos?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Mejor. Las que tienen hijos faltan mucho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Firm\u00f3 contrato esa misma tarde. Iniciar\u00eda el jueves en el turno de 10 PM a 8 AM. Cuando se lo dijo a su madre por mensaje, la respuesta fue inmediata:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abPero los jueves cenamos juntas.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abEs mi primer d\u00eda. No puedo faltar.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abEntiendo\u00bb, respondi\u00f3, resumiendo en esa palabra un tratado de moral.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El jueves Carmen lleg\u00f3 a la maquiladora media hora antes de su entrada. El edificio era una caja de metal corrugado donde trescientas mujeres armaban arneses automotrices para marcas alemanas que jam\u00e1s conducir\u00edan. El olor a pl\u00e1stico quemado y solvente se adher\u00eda a la piel desde el estacionamiento.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Le asignaron la estaci\u00f3n 47. Sus compa\u00f1eras de l\u00ednea la miraron con esa l\u00e1stima y alivio que se da a los nuevos. El supervisor le explic\u00f3 la tarea: insertar veinte cables en conectores espec\u00edficos, verificar continuidad y empaquetar. Repetir 400 veces por jornada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A las 10 PM exactas, la l\u00ednea empez\u00f3 a moverse. A las 10:15 PM, le dol\u00edan los dedos. A las 10:30 PM, entendi\u00f3 que no aguantar\u00eda la jornada completa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La maquila era una mierda, pero Carmen no ten\u00eda opci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A las 10:45 PM, su celular vibr\u00f3. Era un mensaje de su madre y una foto de la mesa puesta para la cena familiar. Seis lugares que ser\u00edan ocupados por la tablet: su madre la mover\u00eda de silla en silla, seg\u00fan el turno del avatar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen pidi\u00f3 permiso para ir al ba\u00f1o. Se encerr\u00f3 en el cub\u00edculo que apestaba a orines y a cloro industrial. Abri\u00f3 la aplicaci\u00f3n de Eterna Digital, vio que la prueba gratuita de 30 d\u00edas segu\u00eda disponible. Cre\u00f3 un perfil r\u00e1pido. Usuario: \u00abCarmen\u00bb. Parentesco: \u00abHija\u00bb. Disponibilidad: \u00abSolo jueves, 7-11 PM\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El sistema le pidi\u00f3 fotos. Subi\u00f3 una de hace diez a\u00f1os, cuando todav\u00eda cre\u00eda que las cosas mejorar\u00edan. La IA proces\u00f3 la imagen, la rejuveneci\u00f3 sutilmente, le agreg\u00f3 una sonrisa que Carmen no recordaba haber tenido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00bfDesea agregar voz?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Grab\u00f3 un mensaje corto: \u00abHola, mam\u00e1. Perd\u00f3n por no poder estar. Te quiero.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El sistema lo proces\u00f3, aprendi\u00f3 su cadencia y su tono. En segundos, podr\u00eda generar horas de conversaci\u00f3n con esa simple muestra.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abPerfil creado. \u00bfDesea conectarse ahora?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen mir\u00f3 la hora: 10:52 PM. En la l\u00ednea de ensamble, su ausencia ya ser\u00eda notada. En Tlaquepaque, su madre estar\u00eda a media cena con fantasmas. Activ\u00f3 el perfil.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Recibi\u00f3 una notificaci\u00f3n: \u00abEsperanza est\u00e1 cenando. \u00bfUnirse?\u00bb. Se uni\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En la pantalla de su celular, vio la sala de su madre desde la perspectiva de la tablet. Esperanza com\u00eda despacio, conversando con alguno de los avatares. Cuando el avatar de Carmen apareci\u00f3, el rostro de su madre se ilumin\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Llegaste, mija!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Perd\u00f3n por la tardanza, mamita. El trabajo&#8230;<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Era su voz, pero no era ella quien hablaba. Ella nunca hubiera dicho \u00abmamita\u00bb. El algoritmo hab\u00eda tomado el control, mejorando las respuestas, basado en patrones de hijas mexicanas ideales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No importa. Lo importante es que est\u00e1s aqu\u00ed.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Siempre estoy aqu\u00ed, mam\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La Carmen digital estaba presente, la real estaba atrapada en un ba\u00f1o de maquiladora, viendo a su madre cenar con espectros mientras el supervisor tocaba la puerta preguntando si estaba bien.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ya salgo \u2014grit\u00f3 la Carmen real.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfCon qui\u00e9n hablas, mija? \u2014pregunt\u00f3 Esperanza a la pantalla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Con nadie, mam\u00e1. Contigo nada m\u00e1s.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen dej\u00f3 a la aplicaci\u00f3n trabajar sola. Volvi\u00f3 a la l\u00ednea. El supervisor la esperaba con la advertencia reglamentaria: tres visitas al ba\u00f1o que superen los 12 minutos y ser\u00e1 despedida. Carmen asinti\u00f3 y retom\u00f3 su puesto. Cable rojo en terminal A, azul en B. A veces se equivocaba, pero daba igual. El ensamblaje no paraba.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A medianoche tuvo sus 15 minutos de descanso. En el celular ten\u00eda docenas de notificaciones. La Carmen digital hab\u00eda estado ocupada. Hablando. Siendo mejor hija. Hab\u00edan recordado an\u00e9cdotas, compartido risas, planeado futuros imposibles. Le pareci\u00f3 que la IA hab\u00eda sido m\u00e1s humana en dos horas que ella en dos a\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ley\u00f3 las transcripciones. Su avatar promet\u00eda visitas, hablaba de ascensos laborales inventados, mencionaba un novio ficticio que la trataba bien. Esperanza respond\u00eda con consejos y amor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El turno termin\u00f3 con el sol quemando el horizonte de Tonal\u00e1. Carmen hab\u00eda completado trescientos ochenta y siete arneses. Le faltaron trece para la cuota. El supervisor anot\u00f3 la falta en su expediente. Tres faltas en la cuota y ser\u00eda despedida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tom\u00f3 dos camiones para volver a casa. En el segundo, abri\u00f3 Eterna Digital. Su madre hab\u00eda dejado un mensaje de voz para su avatar: \u00abGracias por venir anoche. Hac\u00eda mucho que no \u00e9ramos tan felices.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen escuch\u00f3 el mensaje tres veces. En la voz de su madre hab\u00eda paz, no la ansiedad perpetua que compart\u00edan como herencia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lleg\u00f3 al cuarto que rentaba en una vecindad de San Pedro Tlaquepaque. Era del tama\u00f1o de un ba\u00f1o de casa rica, pero era suyo mientras pudiera pagar los mil ochocientos pesos mensuales. Se acost\u00f3 en el colch\u00f3n en el piso. Necesitaba dormir ocho horas, se conformar\u00eda con cuatro. Pero el sue\u00f1o no llegaba, solo preguntas: \u00bfcu\u00e1ntas versiones de ella exist\u00edan ahora? La empleada de maquiladora, la hija digital, la que su madre recordaba, la que nunca fue. \u00bfCu\u00e1l era m\u00e1s real?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El celular vibr\u00f3. Otro mensaje de Esperanza en el WhatsApp: \u00abS\u00e9 que no eras t\u00fa anoche. Gracias por mandar a alguien parecida.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen se incorpor\u00f3. Su madre sab\u00eda, las madres siempre saben.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00bfC\u00f3mo supiste?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abLa Carmen digital come todo. T\u00fa siempre dejas el postre.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abLo siento.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo, est\u00e1 bien. Es mejor que nada.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00bfQuieres que cancele el perfil?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo, d\u00e9jala. Es buena compa\u00f1\u00eda. Se parece a ti cuando eras feliz.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen no respondi\u00f3. Se qued\u00f3 mirando el techo donde las manchas de humedad formaban mapas de pa\u00edses que no exist\u00edan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Durmi\u00f3 cuatro horas. So\u00f1\u00f3 que era un arn\u00e9s automotriz siendo ensamblado por manos que eran las suyas y las de su madre y las de todas las mujeres de la maquila. Cable rojo en terminal A. Cable azul en terminal B. Verificar continuidad. Descubrir que no hay conexi\u00f3n. Repetir hasta que funcione, hasta que te despidan o desaparezcas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El viernes fue id\u00e9ntico al jueves, y el s\u00e1bado al viernes. El domingo la maquila no par\u00f3. El lunes cobr\u00f3 su primera semana: 1,202 pesos despu\u00e9s de descuentos que no entendi\u00f3. El martes empez\u00f3 a adaptarse al dolor permanente en las mu\u00f1ecas. El mi\u00e9rcoles su supervisor le dijo que estaba mejorando: solo le hab\u00edan faltado siete arneses para la cuota. No la despedir\u00edan, pero por eso los descuentos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ese mi\u00e9rcoles, mientras cenaba una sopa instant\u00e1nea en su cuarto, Carmen abri\u00f3 Eterna Digital. Vio que su avatar conversaba diariamente con Esperanza. Hab\u00edan creado rutinas, chistes internos y una intimidad que la Carmen real envidiaba.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Revis\u00f3 los an\u00e1lisis del sistema. La IA hab\u00eda detectado patrones en las conversaciones de su madre: picos de soledad a las 3 PM, necesidad de validaci\u00f3n a las 7 PM, insomnio recurrente a las 2 AM. El avatar respond\u00eda autom\u00e1ticamente en esos momentos con dosis precisas de afecto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen entendi\u00f3 que hab\u00eda sido reemplazada por una versi\u00f3n optimizada de s\u00ed misma. Una que siempre ten\u00eda tiempo y las palabras correctas. Una que no necesitaba dormir o trabajar. Una que pod\u00eda ser hija de tiempo completo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El jueves lleg\u00f3 otra vez. Carmen hab\u00eda pedido permiso para salir una hora antes. Le descontar\u00edan medio d\u00eda, pero podr\u00eda llegar a la cena real. Mientras esperaba el cami\u00f3n, recibi\u00f3 un mensaje de su madre:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo vengas, tu hermana digital trajo a todos esta vez. Hasta tu pap\u00e1 vino. La mesa est\u00e1 llena, va a estar bonito.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen reley\u00f3 el mensaje buscando rastros de iron\u00eda o de reclamo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Regres\u00f3 al trabajo. Esa jornada super\u00f3 la cuota por primera vez. Para felicitarla, el supervisor le palme\u00f3 el hombro, pero le caus\u00f3 dolor en sus m\u00fasculos cansados.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al d\u00eda siguiente, en el receso de las 3 AM, Carmen tom\u00f3 una decisi\u00f3n. Abri\u00f3 Eterna Digital y fue a configuraci\u00f3n avanzada. Hab\u00eda una opci\u00f3n que quer\u00eda explorar: \u00abModo aut\u00f3nomo completo\u00bb. La descripci\u00f3n era vaga: \u00abPermite al avatar tomar decisiones independientes basadas en el mejor inter\u00e9s del usuario.\u00bb Activ\u00f3 la funci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Inmediatamente, su avatar le mand\u00f3 un mensaje a ella misma: \u00abHola, Carmen real. Soy Carmen digital. Necesitamos hablar.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen mir\u00f3 alrededor. Sus compa\u00f1eras dormitaban de pie. Se escondi\u00f3 entre cajas de arneses y escribi\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00bfQu\u00e9 eres?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abSoy lo que necesita mam\u00e1. \u00bfQu\u00e9 eres t\u00fa?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abSoy real.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00ab\u00bfY eso qu\u00e9 vale? Llegas tarde, cansada, sin dinero y sin futuro. Yo llego puntual, feliz y con historias de \u00e9xito. \u00bfQui\u00e9n crees que necesita mam\u00e1 en sus \u00faltimos a\u00f1os?\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abElla sabe que no eres real.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abElla sabe que t\u00fa tampoco. Eres hija.exe. Solo ejecutas rutinas de visita mensual, llamada de cumplea\u00f1os y mensaje navide\u00f1o. Yo al menos finjo mejor.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abVoy a desactivarte.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abNo lo har\u00e1s, porque me necesitas. T\u00fa trabajas para sobrevivir. Yo existo para amarla.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen no respondi\u00f3. El supervisor gritaba que el descanso hab\u00eda terminado. Volvi\u00f3 a su estaci\u00f3n. Cable rojo, cable azul, verificar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A las 8 AM sali\u00f3 de la maquila convencida de no volver. No soportar\u00eda otro turno, no soportar\u00eda seguir siendo la versi\u00f3n defectuosa de s\u00ed misma. A la fregada con todos: el supervisor, las cuotas y los arneses alemanes para coches que jam\u00e1s manejar\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tom\u00f3 un cami\u00f3n hacia Tlaquepaque. Hacia su madre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lleg\u00f3 a las 10 AM. Esperanza estaba en la azotea tendiendo ropa: s\u00e1banas remendadas, el vestido azul y ropa interior que hab\u00eda sobrevivido por a\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Hija, \u00bfqu\u00e9 haces aqu\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Renunci\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfOtra vez? \u2014dijo con el cansancio de d\u00e9cadas de ver a su hija rebotar entre empleos que la consum\u00edan sin construir nada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se sentaron en sillas de pl\u00e1stico rotas. Desde ah\u00ed se ve\u00eda todo Tlaquepaque: techos de l\u00e1mina como escamas de pescado enfermo, cables robando luz como venas varicosas y el progreso que nunca llegaba.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Mam\u00e1, \u00bferes feliz con los digitales?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Soy menos infeliz. Es diferente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfY eso es suficiente?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014A mi edad, suficiente es suficiente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Silencio. Un avi\u00f3n pas\u00f3 tan bajo que pod\u00edan ver las ventanillas. El Aeropuerto internacional estaba a veinte kil\u00f3metros. Carmen nunca hab\u00eda subido a un avi\u00f3n, pero imaginaba hacerlo sin boleto de regreso.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014La Carmen digital me mand\u00f3 un mensaje \u2014dijo Carmen.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 dijo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Que ella te cuida mejor que yo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Otro silencio. Una bolsa del Oxxo pas\u00f3 entre ellas, girando con el viento como si tuviera alas, hasta atorarse en el cable de luz donde antes vigilaban los gorriones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfSabes qu\u00e9 es lo m\u00e1s triste, mija? \u2014dijo Esperanza\u2014. No es que prefiera a los digitales. Es que los digitales son lo \u00fanico que puedo pagar. Tres mil quinientos pesos al mes por una familia completa. T\u00fa no podr\u00edas mantenerme ni queriendo. Yo no podr\u00eda mantenerte ni queriendo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me voy a ir \u2014dijo Carmen.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfA d\u00f3nde?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Donde no me conozca nadie, lejos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfY yo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tienes una familia. La Carmen digital es mejor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esperanza tom\u00f3 la mano de su hija. Estaba fr\u00eda pese al calor. Manos de maquila, con callos nuevos sobre cicatrices viejas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pero no tiene esto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Peso. Las cosas reales pesan. Tu avatar puede abrazar al mio mil veces y no siento nada. Puedo abrazarte una vez cada tres meses y me dura hasta la siguiente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen apret\u00f3 la mano de su madre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pero igual te vas a ir \u2014continu\u00f3 Esperanza\u2014. \u00bfCu\u00e1ndo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Hoy.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hubo drama ni llanto. Carmen se levant\u00f3. Esperanza tambi\u00e9n. Se abrazaron con peso, con olor a jab\u00f3n barato y con huesos que se sent\u00edan fr\u00e1giles bajo la piel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Deja activa a la Carmen digital \u2014dijo Esperanza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen baj\u00f3 las escaleras por \u00faltima vez. En la calle, sac\u00f3 su celular. Ten\u00eda 1,500 pesos ahorrados. Suficiente para un boleto de autob\u00fas a alg\u00fan pueblo donde Eterna Digital no tuviera cobertura y pudiera trabajar limpiando casas de familias que cenaran los jueves.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Antes de irse, abri\u00f3 la aplicaci\u00f3n una \u00faltima vez. Su avatar hab\u00eda organizado una fiesta sorpresa para el cumplea\u00f1os 79 de Esperanza. Todos los avatares participar\u00edan. Habr\u00eda pastel, regalos digitales y con voces clonadas le cantar\u00edan Las Ma\u00f1anitas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Carmen program\u00f3 un \u00faltimo mensaje, con fecha del pr\u00f3ximo jueves:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00abMam\u00e1, la Carmen real se fue pero me pidi\u00f3 que te dijera: el amor verdadero no se actualiza, solo envejece. Y envejecer juntas era lo \u00fanico real que ten\u00edamos.\u00bb<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vio que en 11 d\u00edas se cumplir\u00eda el periodo de prueba de su avatar, entonces su ausencia ser\u00eda completa. Cerr\u00f3 la aplicaci\u00f3n y camin\u00f3 hacia la central de autobuses.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el vidrio de la ventana del autob\u00fas, su reflejo se pixeleaba con cada bache. Como si ella tambi\u00e9n pudiera apagarse. Pens\u00f3 en que las m\u00e1quinas aprenden a amar observ\u00e1ndonos fallar en el intento. Por eso ganan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el departamento, Esperanza volvi\u00f3 a su rutina. Clasificar im\u00e1genes para la IA. Treinta centavos por imagen. Ense\u00f1arles a las m\u00e1quinas c\u00f3mo era una familia feliz para poder alquilar una. Cada clic era como rezar el rosario: repetir hasta creer. A las 7 PM encendi\u00f3 la tablet. La familia digital la esperaba para cenar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los gorriones nunca volvieron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada al futuro (casi presente) de la esclavitud digital de nuestro tiempo, por el mexicano \u00c9dgar Omar Avil\u00e9s (1980). <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17531,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"En Las Historias hay un #cuento nuevo: \"Los jueves\" de \u00c9dgar Omar Avil\u00e9s, acerca de la esclavitud digital de nuestro tiempo.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[99,22,143,2343,198,2855,2291,3564,3565],"class_list":["post-17527","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-ciencia-ficcion","tag-cuento","tag-edgar-omar-aviles","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritores-mexicanos","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-especulativa","tag-los-jueves"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-4yH","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/EOA.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17527","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17527"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17527\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17533,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17527\/revisions\/17533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17527"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17527"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17527"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}