{"id":17259,"date":"2025-12-23T20:03:27","date_gmt":"2025-12-24T02:03:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=17259"},"modified":"2025-12-23T20:03:27","modified_gmt":"2025-12-24T02:03:27","slug":"visitantes-cuento-maria-elena-ventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/visitantes-cuento-maria-elena-ventura\/","title":{"rendered":"Los visitantes"},"content":{"rendered":"<p>Este cuento, finalista del concurso especial de aniversario de Las Historias, relata de manera elegante una historia de desamor que parecer\u00eda trascender la propia vida humana. Su autora, Mar\u00eda Elena Ventura (C\u00f3rdoba, Veracruz, 1962), es escritora y artista visual. Egresada de la Escuela de Escritores \u201cLeopoldo Peniche Vallado\u201d de la Ciudad de M\u00e9rida, ha participado en talleres y cursos intensivos y se ha dedicado a la producci\u00f3n literaria dentro del grupo Caf\u00e9 Con Piquete. Ha publicado dos libros de cuentos: <em>Traves\u00edas en la Sombra<\/em> (2019) y <em>El tortuoso sendero de la juventud<\/em> (2023) y ha participado en siete antolog\u00edas. Es integrante del Centro Yucateco de Escritores y representante en Yucat\u00e1n de Escritores del Golfo A.C.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17260\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/visitantes-cuento-maria-elena-ventura\/mariaelenaventura\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928.jpg\" data-orig-size=\"1006,1045\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1741874475&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"MariaElenaVentura\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928-986x1024.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928.jpg\" alt=\"\" width=\"1006\" height=\"1045\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17260\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928.jpg 1006w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928-289x300.jpg 289w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928-986x1024.jpg 986w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928-385x400.jpg 385w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928-770x800.jpg 770w\" sizes=\"auto, (max-width: 1006px) 100vw, 1006px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>LOS VISITANTES<br \/>\nMar\u00eda Elena Ventura<\/strong><\/p>\n<p>Hay d\u00edas especialmente agradables para m\u00ed; son aquellos en los que el cielo despejado derrama una gran iluminaci\u00f3n, pero el aire fresco, casi fr\u00edo, parece devolverme la vitalidad perdida al paso de los a\u00f1os. Despierto muy temprano, me visto con camisa blanca de manga larga, pantal\u00f3n oscuro y salgo a embriagarme con el aroma del alba, el baile de las flores en el viento que rompe la quietud del llano y la caricia sonora del concierto de las aves. Por lo regular, regreso a casa hasta caer la noche. Estos d\u00edas comienzan en octubre y son el feliz pre\u00e1mbulo de la \u00e9poca invernal; los disfruto con prolongadas caminatas en parques solitarios que inducen a la reflexi\u00f3n. Recorro los mercados y otros lugares p\u00fablicos, o simplemente, como en esta ocasi\u00f3n, voy al cementerio a visitar la tumba de mi padre fallecido hace unos a\u00f1os. Acostumbro a llevarle flores, deshierbo un poco alrededor de la losa. Permanezco un largo rato imaginando su presencia, me ayuda a lidiar con los demonios de la soledad infinita. A veces, le cuento ciertos pormenores de mi vida y casi lo escucho re\u00edr con algunas an\u00e9cdotas. Al final hago una oraci\u00f3n y pido por su eterno descanso.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nunca fuimos cercanos ni nos ve\u00edamos con frecuencia debido a que nos abandon\u00f3 a mi madre y a m\u00ed, sin embargo siento que \u00e9l y yo tuvimos un v\u00ednculo muy especial. A\u00fan as\u00ed, su desamor me dej\u00f3 un vac\u00edo no resuelto; se remonta a la infancia en la que tanto lo necesit\u00e9. A veces veo en el espejo su rostro delgado, amarillo cetrinoso, los ojos oscuros coronados por un tinte viol\u00e1ceo y esa eterna camisa blanca de cuello alto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hasta hace un tiempo su sepulcro estuvo aislado del resto en una zona de reciente apertura, pero hoy he visto otro como a diez metros de distancia. Un joven de camisa blanca y pantal\u00f3n de mezclilla, coloca unas flores muy parecidas a las m\u00edas en los jarrones de m\u00e1rmol laterales de esa l\u00e1pida. Me acerco lentamente y le doy los buenos d\u00edas. \u00c9l, de espaldas, responde a mi saludo sin volver el rostro. Escucho su d\u00e9bil gemido, parece sollozar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me retiro con discreci\u00f3n, pero advierto que esa tumba nueva es exactamente igual a la de mi padre. La curiosidad y tambi\u00e9n cierta molestia, me hacen retroceder unos pasos y me coloco frente a \u00e9l. Levanta la cara y con gran asombro descubro que es mi hijo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Ernesto! \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Vine a visitar a pap\u00e1 \u2014responde sin mirarme\u2014. Nunca fuimos cercanos ni nos ve\u00edamos con frecuencia debido a que nos abandon\u00f3 a mi madre y a m\u00ed; sin embargo, siento que \u00e9l y yo tuvimos un v\u00ednculo muy especial. A\u00fan as\u00ed, su desamor me dej\u00f3 un vac\u00edo no resuelto; se remonta a la infancia en la que tanto lo necesit\u00e9. A veces veo en el espejo su rostro delgado, amarillo cetrinoso, los ojos oscuros coronados por un tinte viol\u00e1ceo y esa eterna camisa blanca de cuello alto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una historia amarga (y a la vez sorprendente) de la escritora mexicana Mar\u00eda Elena Ventura (1962). Finalista del concurso especial de aniversario de Las Historias.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17260,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Los visitantes","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[3476,3509,22,2343,185,198,2855,2291,360,3527],"class_list":["post-17259","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-20-aniversario-de-las-historias","tag-concurso-de-aniversario-de-las-historias","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritoras","tag-escritores-mexicanos","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-maria-elena-ventura"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/MariaElenaVentura-e1766541659928.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-4un","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17259"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17262,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17259\/revisions\/17262"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}