{"id":17247,"date":"2025-12-22T19:19:31","date_gmt":"2025-12-23T01:19:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=17247"},"modified":"2025-12-22T19:19:31","modified_gmt":"2025-12-23T01:19:31","slug":"madejas-tinta-flavia-carreon-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/madejas-tinta-flavia-carreon-cuento\/","title":{"rendered":"Madejas de tinta"},"content":{"rendered":"<p>La escritora mexicana Flavia Carre\u00f3n (Ciudad de M\u00e9xico, 1971) es tambi\u00e9n traductora e int\u00e9rprete. Ha publicado en diversas antolog\u00edas y revistas y terminado un primer libro de cuentos, todav\u00eda in\u00e9dito. \u00abMe gusta escribir principalmente historias fant\u00e1sticas, maravillosas, extra\u00f1as\u00bb, dice; \u00absiempre busco ponerme retos, probar con voces, tonos, estructuras que no he escrito antes\u00bb. Todo esto puede verse en la siguiente narraci\u00f3n \u2013ambiciosa, extra\u00f1a, llena de humor y referencias intertextuales\u2013 acerca de la fragilidad del lenguaje y la memoria, finalista del concurso especial de aniversario de este sitio.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17248\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/madejas-tinta-flavia-carreon-cuento\/flaviacarreon\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836.jpg\" data-orig-size=\"1680,1365\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;Luis Meza \/ IEC&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Flavia Carre\u00f3n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836-1024x832.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836.jpg\" alt=\"\" width=\"1680\" height=\"1365\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17248\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836.jpg 1680w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836-300x244.jpg 300w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836-1024x832.jpg 1024w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836-492x400.jpg 492w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836-800x650.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1680px) 100vw, 1680px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>MADEJAS DE TINTA<br \/>\nFlavia Carre\u00f3n<\/strong><\/p>\n<div align=right><em>R\u00e1pidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, qu\u00edmica menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de ser\u00e1 gallinas cosmo el, carajo qu\u00e9.<\/em><br \/>\nJULIO CORT\u00c1ZAR<\/div>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nAunque todos recuerdan el c\u00f3mo, ya nadie recuerda el qui\u00e9n, cu\u00e1ndo, d\u00f3nde o por qu\u00e9. Y es que cuando el qui\u00e9n ejecut\u00f3 el qu\u00e9, es decir, jal\u00f3 el rabito de la \u201ca\u201d y desteji\u00f3 la escritura, todo qued\u00f3 perdido, las historias, la memoria, los afectos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El mundo vio azorado el proceso, como quien mira a una ara\u00f1a entrelazar sus hilos de plata. Donde hab\u00eda peri\u00f3dicos, ahora no quedaba m\u00e1s que papel en blanco y una mara\u00f1a negra de tinta seca en el piso que, al barrer, dejaba una estela negra. O un r\u00edo, cuando alguien borraba con agua hasta el \u00faltimo vestigio de ciertos mensajes comprometedores. Los \u00fanicos felices eran los alumnos que vieron desaparecer, de pronto, las tareas y ensayos que deb\u00edan entregar, y los libros que deb\u00edan leer.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Una tragedia \u2014dijo el acad\u00e9mico.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No hay de qu\u00e9 preocuparse \u2014asever\u00f3 el matem\u00e1tico\u2014tenemos los n\u00fameros, usemos c\u00f3digo binario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Noooooo! \u2014gritaron todos lo que hab\u00edan reprobado matem\u00e1ticas alguna vez.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Desesperados, y seguros de que en alg\u00fan mundo alterno se reencontrar\u00edan con las letras, los literatos secuestraron cuanto conejo blanco encontraron, sitiaron el colisionador de hadrones, invadieron el \u00c1rea 51 y organizaron expediciones a Tunguska. Unos cuantos locos daban vueltas sobre s\u00ed mismos al grito de \u201cBiblioteca, mi laberinto por una biblioteca\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Volvamos a tejer las palabras \u2014dijo la anciana que se sentaba en el parque todas las tardes con su labor en el regazo\u2014. Cuando mi gato jala el estambre, pues solo arreglo los puntos ca\u00eddos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nadie entend\u00eda del todo c\u00f3mo se hab\u00eda desbaratado la escritura y, mucho menos, qu\u00e9 pod\u00eda lograr una dulce abuelita de pelo blanco con sus agujas. Ella, sin inmutarse, jal\u00f3 la punta de la mara\u00f1a de tinta a los pies de un lector que sollozaba, pues se hab\u00eda quedado a medio cuento.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Per\u00fa orden\u00f3 a sus investigadores aprender el c\u00f3digo de nudos de los quipus, para luego venderlo a otros pa\u00edses. Los descendientes de los mayas y aztecas rieron, consiguieron resmas de forma continua, l\u00e1pices y marcadores, y comenzaron a dibujar sus historias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La Royal Shakespeare Company hizo un llamado a todos los amantes del Bardo, sin importar su lengua, a reunirse y grabar las obras entre todos. El sonidista sollozaba frente a su consola, los botones hab\u00edan perdido sus marcas y no sab\u00eda cu\u00e1l apretar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras, la anciana tejedora separaba con cari\u00f1o los hilos conductores del periodismo y la poes\u00eda, el terror y el costumbrismo, la ciencia y el romance.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Instituto Cervantes no se qued\u00f3 atr\u00e1s: invit\u00f3 a todo aquel que hubiera le\u00eddo las obras del gran dramaturgo a Alcal\u00e1 de Henares. En ning\u00fan momento consideraron al fandom de Lope de Vega que tambi\u00e9n buscaba refugio. Los hospitales de la Comunidad de Madrid se llenaron de lesionados, cuyo n\u00famero se extendi\u00f3 a buena parte del personal de sanidad que, de por s\u00ed, no se daba abasto con el alto n\u00famero de pacientes intoxicados y eventos adversos. Es que, sin recetas m\u00e9dicas, se equivocaron de medicamentos y dosis.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En medio de todos, la se\u00f1ora del parque segu\u00eda jalando hilos. La incredulidad la hab\u00eda dejado sola, hasta que, desesperados, periodistas, escritores y lectores comenzaron a enrollar madejas y bobinas de textos destejidos que colocaban a los pies de la dama.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los actores, en su eterna busca del reflector, se autodenominaron los \u201cSalvadores de la dramaturgia\u201d y, cual juglares, empezaron un periplo por el globo para entretener al pueblo. Siempre con plaza llena.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras esperaba una soluci\u00f3n m\u00e1s comprehensiva, el mundo se decant\u00f3 una vez m\u00e1s por la tradici\u00f3n oral y comenz\u00f3 a transmitir las historias a la siguiente generaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al fin, un d\u00eda, la mujer se levant\u00f3 de su silla y mostr\u00f3 al mundo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Falta la \u201c\u00f1\u201d \u2014grit\u00f3 la cerebrito del Quinto C.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La anciana teji\u00f3 una virgulilla.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de este primer alfabeto, se unieron mujeres que hac\u00edan punto de jersey, jacquard, vigor\u00e9, canal\u00e9 y l\u00farex, noruegas con sus intrincados puntos, bordadoras que promet\u00edan devolver la letra al papel con sus agujas. Se recuperaron m\u00e1s alfabetos: cir\u00edlico, coreano, ideogramas y hasta silabarios.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El siguiente gran logro fue el de una entusiasta tejedora que remat\u00f3: \u201cEscrito por una gallina\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 el cuento no se llama \u201cPor escrito gallina una\u201d? \u2014pregunt\u00f3 el adolescente cortazariano.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Qu\u00e9 vas a saber t\u00fa! \u2014espet\u00f3 el profesor de literatura, incapaz de aceptar que un alumno tuviera la raz\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y ese peque\u00f1o desarreglo se extendi\u00f3 como una infecci\u00f3n de una tejedora a otra, a las bordadoras y las hilanderas, las de M\u00e9xico y las de Islandia, Nueva Zelanda y Tombuct\u00fa. Al cabo de un a\u00f1o y medio, se hab\u00eda recuperado el gran mon\u00f3logo shakespeariano:<\/p>\n<p><em>The question, to be, or not to be, is:<br \/>\nIn the dream is nobler whether to suffer<br \/>\nTo sleep, perchance to rub\u2014ay, there&#8217;s the mind:<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed, gracias a aquella anciana y sus agujas, recordamos que muchos pelotones despu\u00e9s, frente al a\u00f1o de Buend\u00eda, el Aureliano Coronel hab\u00eda de recordar el fusilamiento del hielo. En un lugar de Comala, no ha mucho tiempo, Juan Pedro fue al p\u00e1ramo de la Mancha, donde el hechizo esquivo detuvo la imagen de la sombra que m\u00e1s quieres. Y Dubl\u00edn empez\u00f3 a celebrar el Joyceday, en honor a James Bloom.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hoy, el arc\u00e1ngel Gabriel sigue trabajando con un grupo de beatos visionarios para tejer de nuevo los relatos b\u00edblicos. Aprovecha para cambiar ciertos pasajes anacr\u00f3nicos. No le preocupa ser descubierto, Metatr\u00f3n, el escriba de Dios est\u00e1 ocupado. El dedo divino lo ha mandado a rehacer su trabajo de milenios, que desapareci\u00f3 cuando un seraf\u00edn quiso explicar lo ocurrido en la tierra y jal\u00f3 el rabito del \u00faltimo s\u00edmbolo plasmado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mexicana Flavia Carre\u00f3n (1971) imagina el fin de la escritura en este relato, finalista del concurso especial de aniversario de Las Historias.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17248,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Madejas de tinta","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[3476,3509,22,2343,185,198,3524,2291,360,3523],"class_list":["post-17247","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-20-aniversario-de-las-historias","tag-concurso-de-aniversario-de-las-historias","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritoras","tag-escritores-mexicanos","tag-flavia-carreon","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-madejas-de-tinta"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/FlaviaCarreon-e1766451962836.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-4ub","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17247"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17247\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17251,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17247\/revisions\/17251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}