{"id":17209,"date":"2025-12-16T21:26:03","date_gmt":"2025-12-17T03:26:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=17209"},"modified":"2025-12-16T21:26:03","modified_gmt":"2025-12-17T03:26:03","slug":"la-rana-cuento-tania-rivera-ganador-concurso-las-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-rana-cuento-tania-rivera-ganador-concurso-las-historias\/","title":{"rendered":"La rana"},"content":{"rendered":"<p>Este cuento es el ganador del concurso especial por el 20\u00ba aniversario de Las Historias. Su autora es Tania Rivera (Xalapa, Veracruz, 1997) y el jurado del concurso elogi\u00f3 su descripci\u00f3n \u2013ir\u00f3nica y sentida a la vez\u2013 del proceso creativo, que atrae y angustia por igual a muchas personas que no pueden evitar sentir la pasi\u00f3n por la escritura.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tania Rivera es Licenciada en Lengua y Literatura Hisp\u00e1nicas por la Universidad Veracruzana. Textos suyos han aparecido en revistas como <em>La Palabra y el Hombre<\/em>, <em>Met\u00e1foras al aire<\/em> y <em>Tintero Blanco<\/em>. Es coautora del libro <em>Desde el naufragio. Testimonios universitarios sobre violencia en Veracruz<\/em> (2014-2018) editado por la Biblioteca Digital de Humanidades de la UV y autora de <em>La peque\u00f1a bruja y el pr\u00edncipe triste<\/em>. Obtuvo el primer lugar en el 11\u00b0 Concurso de Cuento Infantil y Juvenil de la Editora del Gobierno del Estado (2021) y menci\u00f3n honor\u00edfica en el Premio Nacional al Estudiante Universitario Luis Arturo Ramos (2020) en la categor\u00eda relato. Actualmente dirige la revista <em>P\u00e9rgola de humo<\/em>.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"17210\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-rana-cuento-tania-rivera-ganador-concurso-las-historias\/taniarivera\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera.jpeg\" data-orig-size=\"720,1165\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Tania Rivera\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera-633x1024.jpeg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera.jpeg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"1165\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17210\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera.jpeg 720w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera-185x300.jpeg 185w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera-633x1024.jpeg 633w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera-247x400.jpeg 247w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera-494x800.jpeg 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>LA RANA<br \/>\nTania Rivera<\/strong><\/p>\n<p>Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano, sube a una hoja de nen\u00fafar, a su alrededor se arremolinan los renacuajos listos para escuchar a la rana mayor que abre la boca y declara: el mundo, antes de que fuera mundo, era un charco como este, hasta que se calent\u00f3 y\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El reloj de madera del abuelo de tu jefe anuncia el paso de una hora m\u00e1s. Apenas son las 10:00. La hora de salida es tan lejana como ese caldero primigenio que escribes en una hoja de recicle de una factura que imprimiste mal. Hace tiempo que no tomas un l\u00e1piz para algo que no sea apuntar los pendientes de la oficina, b\u00e1sicamente desde que tu t\u00edo te dijo que \u201cte dejaras de cosas\u201d y te oblig\u00f3 a aceptar un trabajo en el Ayuntamiento. Ah, la certeza del salario m\u00ednimo quincenal a cambio de diez horas en un cuarto de dos x dos metros. Podr\u00edas haber pasado treinta a\u00f1os as\u00ed, pudrirte con la humedad que se come los papeles apilados en cada rinc\u00f3n de tu cub\u00edculo, pero viste el est\u00fapido cartel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;PRIMER PREMIO MUNICIPAL PARA J\u00d3VENES PROMESAS. PREMIO \u00daNICO E INDIVISIBLE DE 20,000 PESOS Y PUBLICACI\u00d3N.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;J\u00f3venes. Promesas. Eres joven, tienes 30. Promesa. \u00bfNo as\u00ed te llamaba la maestra Nachita en la primaria? Eras su orgullo porque fuiste capaz de leer <em>Paco el chato<\/em> de corrido antes que tus compa\u00f1eros. \u201cLo tuyo, lo tuyo, son las letras, \u00bfno has pensado en escribir?\u201d. Si, claro. Siempre lo supiste. En la infancia disfrutabas las historias de la abuela que t\u00fa contabas despu\u00e9s con gracia agregando detalles que se te ocurr\u00edan. \u201cEres puro cuento chino\u201d se quejaba el t\u00edo cuando en las reuniones te daban un poco de atenci\u00f3n \u201cdejen de festejarle todo, al rato va a ser un baquet\u00f3n como el Felipe, de m\u00ed se acuerdan\u201d. Nada daba m\u00e1s miedo que ser como el primo Felipe, especialista en dormir en la calle bajo el sue\u00f1o del alcohol.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No volviste a contar las historias de la abuela y seguiste, sin chistar, los sabios consejos del t\u00edo, entre ellos, ingresar a la facultad de Derecho. Era f\u00e1cil. todos te conoc\u00edan por tu ilustre familia. En medio de legislaciones, jurisprudencias y c\u00f3digos, te habl\u00f3 de nuevo la poes\u00eda: te enamoraste. \u00a1Ah, qu\u00e9 maravillosos ojos!, \u00a1Qu\u00e9 dulce sonrisa! Una fiebre apasionada apart\u00f3 tu vista de aquellos libros hechos de p\u00e1rrafos huecos. Escrib\u00edas en los boletos del cami\u00f3n, en las orillas de los libros de la biblioteca, en la banca en que te sentabas, una cascada de lo no dicho brotaba de ti. Alguien te cont\u00f3 que el objeto de tu afecto iba a un tallercito literario y obvio ten\u00edas que ir. En la primera sesi\u00f3n, reuniste valor para leer uno de esos poemas, lo hiciste con voz clara y pasi\u00f3n. El silencio tras la lectura fue devastador, pues el detonante de tu verborrea sentimental coqueteaba con una conocida joven promesa. Bajo juramento se detuvieron los rayones en bancas, libros y boletos de cami\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero ahora que viste el cartel quisiste intentarlo otra vez. Cuando ganes el t\u00edo tendr\u00e1 que meterse sus consejos por\u2026 por all\u00ed. Lo invitar\u00e1s a cenar, dejar\u00e1 de verte como un fracaso y aceptar\u00e1 que siempre tuviste raz\u00f3n. Eres una joven promesa&#8230; El reloj de madera del abuelo de tu jefe anuncia el paso de una hora m\u00e1s. Arrugas la hoja de papel, tomas otra qu\u00e9 tiene una INE chueca. Ves el rostro del due\u00f1o de la credencial, seguro no pens\u00f3 que una copia de su cara servir\u00eda para que una joven promesa escribiera el cuento que revolucionar\u00e1 la literatura mexicana. Comienzas de nuevo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano\u2026 Alto \u00bfLos pantanos ser\u00e1n \u201cviscosos\u201d? Nunca has visto uno. Googleas \u201cpantano\u201d. Verde. \u00bfCu\u00e1nto tiempo tiene que no ves algo verde? Lo m\u00e1s verde aqu\u00ed es el horrible vestido de do\u00f1a Sonia que se pone en ocasiones especiales porque la hace ver \u201cdistinguida\u201d, aunque se parece m\u00e1s a una rana\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano\u2026 Ring. El tel\u00e9fono. \u201c\u00bfTienes la constancia del se\u00f1or Jes\u00fas Morales?\u201d, \u201cno, no la tengo\u201d. Cuelgas. De nuevo. Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano\u2026 Ring. \u201cDice el jefe que busques bien, que t\u00fa la tienes\u201d.\u201cEsp\u00e9rame\u201d. Levantas un par de papeles, revisas un folder. \u201cNo la tengo\u201d. Cuelgas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De nuevo. Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano. Alto. En el taller literario te dijeron que no debes usar muchos adjetivos. Rana grande y verde. Dos adjetivos. Dos son muchos. Elige uno. \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s importante, que sea grande o que sea verde? Bueno, no todas las ranas son verdes, aunque todos las imaginan verdes, sin embargo, no todos las imaginan grandes. As\u00ed que \u201cgrande\u201d. Tomas otra hoja. Pero, \u201cgrande\u201d es un adjetivo muy com\u00fan. Diccionario de sin\u00f3nimos. Elige uno. Aj\u00e1. Este. Una rana \u00ednclita emerge de las aguas viscosas del pantano. Ring. Rayas la hoja, tomas otra. \u201cOye, checa bien, dice el jefe que\u2026\u201d. El reloj de madera del abuelo de tu jefe anuncia el paso de una hora m\u00e1s. Ring. \u201cEl se\u00f1or Jes\u00fas quiere su constancia y\u2026\u201d. Una rana \u00ednclita emerge de las aguas\u2026 Otra hoja. Ring. \u201cRevisa\u201d. El reloj del abuelo. Una hora m\u00e1s. Los renacuajos se arremolinan. Otra hoja. Ring \u201cEl jefe est\u00e1 muy enojado\u201d. D\u00e9jate de cosas. Eres puro cuento chino. Ring. El mundo era un charco. Otra hoja. Ahora si lo vas a escribir. S\u00ed. Eres una joven promesa. PRIMER PREMIO MUNICIPAL. Ring. \u201cEl jefe va para all\u00e1\u201d. Otra hoja. La definitiva. Escribes grande sobre una hoja membretada \u201cse emite la presente constancia para el se\u00f1or Jes\u00fas Morales\u2026\u201d. Te r\u00edes. Ahora s\u00ed escribir\u00e1s el cuento que quer\u00edas. Empiezas. Una rana grande y verde emerge de las aguas del viscoso pantano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un relato acerca del proceso creativo, las ambiciones y frustraciones de la escritura, por la escritora mexicana Tania Rivera (1997). Ganador del concurso especial por el 20\u00ba aniversario de Las Historias.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17210,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"La rana","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[3476,3509,22,2343,185,198,3514],"class_list":["post-17209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-20-aniversario-de-las-historias","tag-concurso-de-aniversario-de-las-historias","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritoras","tag-escritores-mexicanos","tag-tania-rivera"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/TaniaRivera.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-4tz","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17209"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17220,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17209\/revisions\/17220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}