{"id":162,"date":"2007-02-07T06:21:00","date_gmt":"2007-02-07T12:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=171"},"modified":"2016-10-26T10:24:34","modified_gmt":"2016-10-26T15:24:34","slug":"taller-literario-dialogos-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/taller-literario-dialogos-i\/","title":{"rendered":"Taller literario: di\u00e1logos (I)"},"content":{"rendered":"<p>En <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/colinas-como-elefantes-blancos\/\">\u00abColinas como elefantes blancos\u00bb<\/a> de Ernest Hemingway, dos personajes conversan y a trav\u00e9s de sus palabras se revela, sin intervenci\u00f3n directa de un narrador, la inestabilidad de su relaci\u00f3n en un momento de crisis. <!--more-->El efecto requiere la atenci\u00f3n (la participaci\u00f3n) del lector, pero la vale: en lugar de ofrecer informaci\u00f3n de manera expl\u00edcita, el texto deja que poco a poco la conciencia de quien lee &#8211;y que en cierto modo no es admitido de manera inmediata a los pensamientos de los personajes&#8211; vaya de todos modos penetrando en la situaci\u00f3n, pero desde afuera: como lo har\u00eda si estuviese a corta distancia de los personajes, escuchando discretamente sin perturbar la conversaci\u00f3n y sin poder salir a pedir ninguna clarificaci\u00f3n. Quien aplica esta estrategia debe someterse a dificultades como las de la \u00abcuarta pared\u00bb del teatro tradicional, pero tambi\u00e9n est\u00e1 atendiendo a la mejor de las recomendaciones de Horacio Quiroga en su \u00abDec\u00e1logo del perfecto cuentista\u00bb: la verosimilitud en su sentido m\u00e1s cl\u00e1sico se logra haciendo que los personajes no digan menos, ni m\u00e1s, de lo que dir\u00edan en caso de ser humanos de verdad, en situaciones reales. (Y, desde luego, esas situaciones pueden ser de lo m\u00e1s caprichoso y fant\u00e1stico, pero si el car\u00e1cter humano de los personajes se mantiene reconocible, las situaciones parecer\u00e1n tambi\u00e9n m\u00e1s cre\u00edbles.)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para lograr todo esto en un texto hace falta, desde luego, conocer bien (imaginar en cierto detalle y de manera consistente) a los personajes que van a hablar. Este ejercicio puede servir de pr\u00e1ctica: tomar a dos personajes en una situaci\u00f3n muy <em>dram\u00e1tica<\/em> (uno quiere persuadir al otro de que no se suicide; uno est\u00e1 harto del otro y quiere presentarle a su amante; uno es el padre biol\u00f3gico del otro y tras veinte a\u00f1os de secreto acaba de revelarlo; etc\u00e9tera) y escribir una conversaci\u00f3n posible entre los dos en las circunstancias dadas. Las restricciones: no mencionar directamente cu\u00e1l es la situaci\u00f3n, cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre los personajes ni las opiniones de cada uno respecto del asunto. Ninguna de estas tres cosas saldr\u00eda a relucir en una conversaci\u00f3n cotidiana entre personas que <em>a)<\/em> saben qui\u00e9nes son, <em>b)<\/em> saben en qu\u00e9 situaci\u00f3n est\u00e1n y <em>c)<\/em>saben cu\u00e1l es su posici\u00f3n y la de la otra persona en dicha situaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La otra semana, una variaci\u00f3n sobre este ejercicio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00abColinas como elefantes blancos\u00bb de Ernest Hemingway, dos personajes conversan y a trav\u00e9s de sus palabras se revela, sin intervenci\u00f3n directa de un narrador, la inestabilidad de su relaci\u00f3n en un momento de crisis.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[15],"tags":[22,25,2855,2858],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller-literario","tag-cuento","tag-escritores","tag-literatura","tag-taller-literario"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2C","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12952,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions\/12952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}