{"id":154,"date":"2007-01-03T10:42:53","date_gmt":"2007-01-03T16:42:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=164"},"modified":"2007-01-03T10:42:53","modified_gmt":"2007-01-03T16:42:53","slug":"taller-literario-otros-nombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/taller-literario-otros-nombres\/","title":{"rendered":"Taller literario: otros nombres"},"content":{"rendered":"<p>No parece, pero inventar nombres (o cualquier otra palabra) puede ser complicado. <!--more-->Por ejemplo, la fantas\u00eda de pacotilla (<em>Eragon<\/em> de Christopher Paolini, digamos, o los miles de \u00absagas\u00bb semejantes) est\u00e1 llena de t\u00e9rminos de belleza dudosa, creados tomando palabras de donde sea y agreg\u00e1ndoles s\u00edlabas y letras a lo loco, como en este p\u00e1rrafo:<\/p>\n<blockquote><p>?Me alegro de encontrarte a tiempo, Eragon ?dijo el hombre alto. Llevaba en una mano una nota garabateada en un pergamino?. Va a volver Ajihad y quiere que est\u00e9s ah\u00ed cuando llegue. Los dem\u00e1s ya lo est\u00e1n esperando junto a la puerta oeste de Tronjheim.<\/p><\/blockquote>\n<p>\u00abEragon\u00bb puede ser un mero plagio del \u00abAragorn\u00bb de Tolkien, quien invent\u00f3, \u00e9l s\u00ed, idiomas enteros a partir de la fon\u00e9tica y la gram\u00e1tica de lenguas existentes. Pero \u00abAjihad\u00bb suena a \u00e1rabe &#8211;la palabra \u00abjihad\u00bb existe, aunque qui\u00e9n sabe si Paolini tomara en cuenta su significado&#8211; y \u00abTronjheim\u00bb suena en cambio muy parecido al nombre de la ciudad noruega Trondheim. La mezcla carece de significado o de resonancia profunda en el contexto de la narraci\u00f3n en la que aparece, y de hecho el resto de la serie de <em>Eragon<\/em> &#8211;en la que aparecen nombres tan heterog\u00e9neos como <em>Angela, Galbatorix, Brom, Carvahall, Gil&#8217;Ead, Hadarac<\/em>&#8212; tiene tal cantidad de voces inventadas sin ning\u00fan cuidado que no se puede creer que haya intenci\u00f3n ni siquiera esfuerzo alguno en la creaci\u00f3n del mundo del texto m\u00e1s all\u00e1 de la repetici\u00f3n de los patrones m\u00e1s f\u00e1ciles del subg\u00e9nero, que meramente exige nombres \u00abraros\u00bb, dragones, batallas en una especie de escenario medieval, etc\u00e9tera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una alternativa para crear nombres (para quien se interese en semejante actividad) es recurrir no a palabras existentes sino a sonidos: el nombre del rey dan\u00e9s <em>Hrothgar<\/em>, \u00e1spero desde su primera s\u00edlaba que sale de la garganta, no se parece al del dios azteca <em>Mictlantecuhtli<\/em>, en el que destaca la repetici\u00f3n de los sonidos de la <em>t<\/em> y la <em>l<\/em> juntas y que tampoco se parece, digamos, el nombre del actor y cantante franc\u00e9s <em>Yves Montand<\/em>, cuyas vocales se pronuncian de manera especial, m\u00e1s contenida, cuando est\u00e1n antes de una <em>n<\/em>. Cada nombre, con su pronunciaci\u00f3n, proviene de una cultura diferente, en la que ciertos sonidos y combinaciones de sonidos pueden darse con mayor frecuencia que otros; del mismo modo, nombres de una misma \u00abcultura\u00bb inventada podr\u00edan asemejarse en ciertos sonidos y cierta resonancia constante. Nada de esto puede ser mejor, desde luego, que estudiar filolog\u00eda durante toda la vida y construir realmente una lengua nueva, completa y coherente; pero esta estrategia de enga\u00f1o puede ser m\u00e1s bella, menos basta, que la de <em>Eragon<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No parece, pero inventar nombres (o cualquier otra palabra) puede ser complicado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-taller-literario"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2u","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=154"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}