{"id":15333,"date":"2020-10-16T19:36:15","date_gmt":"2020-10-17T00:36:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=15333"},"modified":"2020-10-16T19:49:37","modified_gmt":"2020-10-17T00:49:37","slug":"adios-mahatma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/adios-mahatma\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s, Mahatma"},"content":{"rendered":"<p>Este cuento es de un autor del que he podido averiguar muy poco: <a href=\"https:\/\/www.thenewsminute.com\/article\/incisive-and-evocative-meet-devi-bharathi-tamil-writer-inspired-his-rural-upbringing-54236\">Devibharati<\/a>, escritor y periodista indio de la etnia tamil con al menos 35 a\u00f1os de carrera como articulista, guionista y, sobre todo, narrador. Los 10 cuentos reunidos en su primera traducci\u00f3n del tamil al ingl\u00e9s \u2013titulada precisamente <em><a href=\"https:\/\/www.thehindu.com\/news\/cities\/Delhi\/life-as-it-is\/article10321745.ece\">Farewell, Mahatma<\/a><\/em>\u2013le valieron ser <a href=\"https:\/\/www.newindianexpress.com\/opinions\/2016\/oct\/29\/tales-of-dichotomous--dark-realities-1532807.html\">finalista<\/a> del Crossword Book Award en 2016. La versi\u00f3n en espa\u00f1ol que sigue es m\u00eda: la hice a partir de <a href=\"https:\/\/scroll.in\/article\/696615\/farewell-mahatma-an-alternative-history-of-gandhis-assassination\">la versi\u00f3n inglesa<\/a>, en 2019, para la revista <em>Luvina<\/em>, que public\u00f3 un n\u00famero sobre literatura de la India (el pa\u00eds invitado de la \u00faltima FIL de Guadalajara antes del coronavirus).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El protagonista de la historia es nada menos que Mahatma Gandhi, el gran l\u00edder indio del siglo XX, creador de la doctrina de la no violencia que logr\u00f3 la independencia de su pa\u00eds. Pero el relato mezcla la realidad hist\u00f3rica con la ficci\u00f3n. Inspirado por la biograf\u00eda de Tolst\u00f3i \u2013a su vez un autor muy admirado por Devibharati\u2013, este Gandhi decide intentar el suicidio para tener una muerte espectacular y memorable como la del escritor ruso\u2026 sin saber que, pocos d\u00edas despu\u00e9s, est\u00e1 destinado a morir de cualquier modo, asesinado por un extremista.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Algunas aclaraciones de t\u00e9rminos usados en el texto. <em>Khaddar<\/em> es una tela basta y sencilla de algod\u00f3n. <em>Satyagrahi<\/em> es un practicante de la doctrina de la resistencia pac\u00edfica. \u00abEl hombre de hierro\u00bb era el sobrenombre popular de Sardar Vallabhbhai Patel (1875-1950), quien fue colaborador cercano de Gandhi y Primer Ministro Delegado de la India. El <em>dhoti<\/em> es una prenda tradicional india para hombres: una pieza de tela de algod\u00f3n que se enrolla en la cintura y se deja caer por las piernas. Jallianwala Bagh es un parque p\u00fablico en la ciudad de Amritsar, en el estado indio de Punjab, donde en 1919 ocurri\u00f3 la masacre de centenares de manifestantes desarmados, muertos a tiros por el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico. <em>Bapu<\/em> y <em>Bapuji<\/em> son nombres afectuosos que daban a Gandhi las personas cercanas a \u00e9l.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"15334\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/adios-mahatma\/devibharati\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg\" data-orig-size=\"1024,770\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Devibharati\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"770\" class=\"aligncenter size-full wp-image-15334\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg 1024w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati-300x226.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>ADI\u00d3S, MAHATMA<br \/>\nDevibharati<\/strong><\/p>\n<p>Por el suave rechinar de las bisagras, Gandhi supo que alguien abr\u00eda la puerta de su cuarto. Luego escuch\u00f3 el movimiento de pies, m\u00e1s cerca con cada paso cuidadoso. El Mahatma cerr\u00f3 los ojos y fingi\u00f3 dormir.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Deb\u00eda ser Dhaniklal, un viejo que era por mucho el m\u00e1s alerta de los habitantes de Casa Birla; el secretario personal de Gandhi, alguien que se enorgullec\u00eda m\u00e1s de llamarse disc\u00edpulo que secretario; que cre\u00eda que atender al hombre era igual que servir a la naci\u00f3n. El \u00fanico deber de Dhaniklal consist\u00eda en vigilar al Mahatma durante la noche, sin dormir ni un parpadeo, desde un cuarto muy peque\u00f1ito situado directamente mirando su dormitorio. Entraba al cuarto de Gandhi al menos tres veces cada noche y se aseguraba de que todo estuviese bien con \u00e9l. Hasta un tenue gemido de Gandhi pon\u00eda muy nervioso a Dhaniklal. Una vez, Gandhi le hab\u00eda preguntado, en tono de broma:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfPor qu\u00e9 esta vigilia constante, Dhaniklalji? \u00bfQuieres ser testigo cuando me muera?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dhaniklal se alarm\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014T\u00fa nunca morir\u00e1s, Bapuji \u2014dijo\u2014. El futuro de esta naci\u00f3n ha sido confiado a tus manos misericordiosas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi suspir\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No morir\u00e9 tan pronto, Dhaniklalji\u00a0\u2014replic\u00f3\u2014. Mis deberes no est\u00e1n cumplidos a\u00fan. Mis luchas, tambi\u00e9n, son muy largas, Estoy condenado a vivir por tanto tiempo como se me necesite. Si, por casualidad, Dios decide llevarme antes, nadie puede anticipar ese momento, ni siquiera t\u00fa. Toses y quejas nunca ser\u00e1n avisos de mi muerte, Dhaniklalji. Mi muerte ser\u00e1 silenciosa. Al alba de una ma\u00f1ana de primavera, un pajarito anidando en la punta de un cedro rojo muy alto en el centro de Delhi despertar\u00e1 y anunciar\u00e1 mi muerte al mundo. Dhaniklalji, todos \u2013incluy\u00e9ndote a ti\u2013 estar\u00e1n bien dormidos entonces. As\u00ed que deja de preocuparte y descansa un poco.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero Dhaniklal nunca era capaz de dormir apropiadamente. Gandhi, cuando despertaba al amanecer, ve\u00eda a Dhaniklal dormido con su cabeza reposando en el borde de su cama. Para no molestarlo, se levantaba sin hacer ruido e iba al ba\u00f1o. Dhaniklal dorm\u00eda profundamente hasta que Ghandi terminaba de escribir sus cartas. Urgido por el instinto, tal vez, se despertaba justo antes de que Gandhi saliera a dar su caminata matutina. Despu\u00e9s, durante las oraciones y siempre que Gandhi estaba metido en conversaciones dentro su cuarto, los ojos de Dhaniklal se nublaban de sue\u00f1o. Siempre que Gandhi ve\u00eda a Dhaniklal en ese estado, su coraz\u00f3n rebosaba de bondad y compasi\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero Gandhi tambi\u00e9n sospechaba que estaba perdiendo gradualmente la habilidad de controlar el fastidio que le causaban las vigilias de Dhaniklal. Estaba constantemente preocupado de decir, sin querer, algo que lo lastimara. Lamentaba tener que fingir que dorm\u00eda siempre que Dhaniklal entraba en su cuarto, tan s\u00f3lo para evitar las preguntas de \u00e9ste. Sus ojos comunicaban disgusto siempre que ve\u00eda a Dhaniklal. Examin\u00f3 con cuidado esa aversi\u00f3n. Le desagradaban no s\u00f3lo Dhaniklal, sino Nehru, Patel y todo aquel que se deleitaban con los motines; en realidad era un s\u00edntoma del odio de Gandhi hacia s\u00ed mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esa noche, cuando las bisagras rechinaron y los pasos de Dhaniklal se acercaban, se despert\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dhaniklalji, \u00bfa\u00fan no te has ido a dormir? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s levantado a medianoche? Te he rogado muchas veces que no te preocupes por m\u00ed. Ustedes me est\u00e1n haciendo sentir culpable. Nuestro deber ahora es hacer algo por nuestro pueblo que sufre. \u00a1Eso valdr\u00eda mucho m\u00e1s la pena que atenderme, Dhaniklalji!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Por favor perd\u00f3name, Bapuji! Vine porque hac\u00eda mucho fr\u00edo en mi cuarto. \u00bfPuedes ponerte esta cobija de khaddar para cubrirte? \u2014Dhaniklal cubri\u00f3 a Gandhi con la gruesa cobija que hab\u00eda tra\u00eddo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi la hizo a un lado y se incorpor\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No puedo dormir. Me est\u00e1s manteniendo despierto para nada. Y no he hecho nada \u00fatil en todo el d\u00eda: puras juntas, discusiones y entrevistas. Podr\u00eda haber ido con los voluntarios a recoger mantas para las pobres personas en los campos. Estoy viviendo aqu\u00ed como un emperador mientras ni\u00f1os, mujeres y ancianos padecen grandes sufrimientos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Nuestros voluntarios est\u00e1n haciendo su trabajo apropiadamente, Bapuji. No hay raz\u00f3n para que te agobies. Cientos de s\u00e1banas y cobijas se distribuyeron hoy a los refugiados.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Gracias por traerme una buena noticia. \u00bfSe distribuyeron al parejo para todos?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, Bapuji, se distribuyeron al parejo por todos los campos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi sonri\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014La gente est\u00e1 ansiosa de ayudar, \u00bfno es as\u00ed? Es muy gratificante escucharlo. Siempre he dicho que Dios est\u00e1 lleno de piedad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En su coraz\u00f3n, que estaba muy afligido por los interminables tumultos, la esperanza empez\u00f3 a brotar y crecer. El Mahatma cre\u00eda que su reciente ayuno no hab\u00eda sido en vano. Se puso de pie, de pronto liberado del cansancio, el insomnio y la fatiga.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dhaniklalji, \u00bfquieres tomar un poco de agua caliente? \u00bfPor qu\u00e9 no platicamos un rato? \u2014camin\u00f3 hacia la cocina. Dhaniklal lo sigui\u00f3 ansiosamente y ofreci\u00f3 ayudar\u2014. Muy bien. Cu\u00e9ntame todo lo que pas\u00f3. Quiero escucharlo todo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dhaniklal estaba lleno de entusiasmo. Trat\u00f3 de abundar en incidentes tomados de los hechos del d\u00eda que pensaba que podr\u00edan complacer a Gandhi. Comenz\u00f3 con qu\u00e9 felices estaban de ver a los voluntarios los residentes de los campos en Turkman Gate y Chandni Chowk.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Durante su visita all\u00e1 un par de semanas antes, el Mahatma hab\u00eda visto de primera mano las condiciones pat\u00e9ticas en que viv\u00edan los refugiados. Un gran n\u00famero de ni\u00f1as peque\u00f1as hab\u00eda buscado refugio en el campo de Turkman Gate. Nunca podr\u00eda olvidar a la ni\u00f1a musulmana de doce a\u00f1os a la que hab\u00eda conocido all\u00ed. Ella le cont\u00f3 c\u00f3mo sus padres hab\u00edan sido atacados y asesinados delante de ella. Durante un mot\u00edn, la turba hab\u00eda rodeado su asentamiento hacia la medianoche. Para salvar a los residentes del asentamiento, su padre, un satyagrahi, cay\u00f3 a sus pies y les rog\u00f3 que se apiadaran de su gente. Ella nunca podr\u00eda olvidar la cara de su padre mientras enfrentaba a aquellos brutos armados, con las palmas unidas en un gesto de ruego, dijo la ni\u00f1a. Le cortaron sus manos que rezaban, primero una y luego la otra.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su madre trat\u00f3 de salvarla. A toda prisa, pint\u00f3 la frente de la ni\u00f1a con bermell\u00f3n y le pidi\u00f3 que cantara \u201c<em>Jai Sri Ram<\/em>!\u201d Si lo haces, la turba te perdonar\u00e1 la vida y podr\u00e1s huir a alguna otra parte y sobrevivir, le dijo su madre; pero ella se neg\u00f3 a hacerlo. Lo que les dijo, en cambio, fue \u201c<em>Allah-hu Akbar<\/em>\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTe dejaron ir?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Quer\u00edan mi cuerpo. Me arrastraron. Por nueve d\u00edas me mantuvieron confinada en su veh\u00edculo y me violaron. Despu\u00e9s, d\u00e1ndome por muerta, aventaron mi cuerpo al lado del carretera y se fueron. Entonces me vine sola hasta este campo. No me quedaba identidad en aquel momento. Conoc\u00ed a muchas ni\u00f1as como yo. Todas nos ve\u00edamos igual, con nuestras mentes en el mismo estado, todas sangrando. Hasta hab\u00eda olvidado mi nombre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando Gandhi le pregunt\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfConociste a aquella ni\u00f1a, Dhaniklalji? \u2014el hombre vacil\u00f3. Al ver que Dhaniklal se esforzaba por extraer recuerdos de su memoria, Gandhi temi\u00f3 que acabara por mentir\u2014. Est\u00e1 bien. Ve y acu\u00e9state. Estoy muy cansado \u2014dijo a su asistente. Cuando Dhaniklal se preparaba para irse, Gandhi vio una expresi\u00f3n divertida en su cara.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfDe qu\u00e9 te acordaste, Dhaniklalji?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Perd\u00f3name, Bapuji. No pude controlar la risa. \u00a1Oh, Dios! \u00a1Qu\u00e9 gran hombre result\u00f3 ser ese Bhagwaticharan! Simplemente me qued\u00e9 sorprendido. Era una copia exacta del original, \u00bfno? \u00bfPueden pasar esas cosas? \u00a1Es muy listo ese Bhagwaticharan! \u2014exclam\u00f3 Dhaniklal con una carcajada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi lo observ\u00f3 en silencio. Entonces la expresi\u00f3n en la cara de Dhaniklal se debilit\u00f3 y se asent\u00f3. Posando la cabeza entre sus rodillas, comenz\u00f3 a recontar todo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Lo conoces, \u00bfno? Ese joven bengal\u00ed es tu disc\u00edpulo. Ha venido a Delhi s\u00f3lo para verte. Muchos han alabado mucho el trabajo que ha hecho en Calcuta. Es joven, probablemente cerca de los cuarenta. Creo que se rasura la cabeza todos los d\u00edas. Pero el bigote y las cejas\u2026 \u2014mientras hablaba, la risa volv\u00eda a acumularse en la garganta de Dhaniklal\u2014. Escucha, Bapuji. Nos sent\u00edamos extremadamente desalentados. Nadie acud\u00eda a ayudarnos, ni siquiera los gujaratis ricos. Las canciones que toc\u00e1bamos en las mansiones no ablandaban el coraz\u00f3n de nadie. Para la tarde apenas hab\u00edamos reunido unos pocos trapos. Nos sent\u00edamos terrible. Les rogamos que tuvieran caridad con aquella gente pobre, afectada por los motines, que segu\u00eda sufriendo en los campos. Nadie les tuvo piedad, Bapuji. S\u00f3lo un viejo, que parec\u00eda en la miseria \u00e9l mismo, nos dio su chaleco. Fue con nosotros sin que se lo pidi\u00e9ramos y nos lo dio. Fue un gran momento. Fue cuando recobramos la esperanza que para entonces hab\u00edamos perdido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1S\u00ed que fue un gran momento! Ese trapo fue una se\u00f1al de nuestro \u00e9xito, \u00bfno es as\u00ed, Dhaniklalji? \u2014intervino el Mahatma, exultante. A Dhaniklal no le import\u00f3 la interrupci\u00f3n. La emoci\u00f3n de llegar a una etapa emocionante de su relato se notaba en su cara.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Entonces todos vimos c\u00f3mo se persignaba. Sin prestar atenci\u00f3n a nuestras expresiones de gratitud, murmur\u00f3 un salmo acerca de Jes\u00fas mientras se marchaba. Seguimos nuestro camino. El sol del invierno nos quemaba las caras. Y nuestro viaje era m\u00e1s dif\u00edcil que antes. Nadie nos prestaba ninguna atenci\u00f3n. Lo que pas\u00f3 fue incre\u00edble. \u00a1Escucha esto, Bapuji! Est\u00e1bamos pasando frente a un poblado de clase media. Unas pocas personas nos segu\u00edan, s\u00f3lo para ver el espect\u00e1culo. Camin\u00e1bamos cantando \u201c<em>Raghupati Raghava Raja Ram<\/em>\u201d. Entonces o\u00edmos un rugido detr\u00e1s de nosotros: \u201c<em>Mahatma Gandhi ki Jai<\/em>! \u00a1Victoria para Mahatma Gandhi!\u201d, y miramos para atr\u00e1s sorprendidos. Dios, todav\u00eda no puedo creer la vista que tuvimos. \u00a1C\u00f3mo Cristo, estaba caminando hacia nosotros! \u00a1El Mahatma! Nadie de nosotros pens\u00f3 otra cosa. Se ve\u00eda exactamente como t\u00fa, una copia genuina. \u201cBapuji\u201d, lo saludamos, todav\u00eda asombrados. Mientras nos sonre\u00eda graciosamente, tambi\u00e9n mostr\u00f3 respeto a las personas que se hab\u00edan amontonado a su alrededor. La gente se acercaba a \u00e9l con una especie de deseo. Yo vi lo insoportablemente felices que se sent\u00edan al tocar su manto de khaddar blanco y sus manos huesudas. Luego, uno por uno empezaron a tocarle los pies. La gente sal\u00eda corriendo de sus casas, de callejones estrechos, y se amontonaba a su alrededor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi escuchaba a Dhaniklal asombrado y confundido. Quiso intervenir, pero Dhaniklal estaba describiendo los eventos con un entusiasmo incontenible; Gandhi simplemente no pod\u00eda llamar hacia s\u00ed la atenci\u00f3n del hombre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Entonces comenz\u00f3 a hablarle a la multitud. Su voz \u2013igual que la tuya, muy gentil pero firme\u2013 le pidi\u00f3 a todos ayudar a aquellos que se hab\u00edan refugiado tras ser cazados y v\u00edctimas de atrocidades. Repiti\u00f3 las mismas frases que t\u00fa dijiste antes, acerca de la moralidad de vivir, \u00a1en una voz muy parecida a la tuya! Los deberes que hay que cumplir, la discreci\u00f3n que se debe mostrar en la turbulencia, la paciencia que hay que mantener en tiempos de crisis, el sentimiento de culpa que debe estar activo en cada uno de nosotros\u2026 \u00a1Repiti\u00f3 literalmente todos tus nobles preceptos, en el mismo tono de voz, una imitaci\u00f3n perfecta! Yo imaginaba que lo que dec\u00eda era el consejo divino del Bhagavad Gita o el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a de Jesucristo. La gente escuchaba, incr\u00e9dula, todo lo que \u00e9l dec\u00eda. Como si estuvieran hechizados, sacaron las mejores s\u00e1banas y cobijas que ten\u00edan y empezaron a apilarlas a sus pies. \u00c9l los bendijo siempre con la misma sonrisa \u2014Dhaniklal estaba muy cansado. Sin embargo, la urgencia de terminar su historia lo hac\u00eda continuar\u2014. Poco despu\u00e9s de eso se me acab\u00f3 la paciencia. Con dificultad me abr\u00ed paso entre la multitud apretujada y me acerqu\u00e9 a \u00e9l. \u00a1No lo vas a creer, Bapuji! Lo reconoc\u00ed de inmediato. Parado muy cerca de \u00e9l, murmur\u00e9 \u201c\u00bfNo eres t\u00fa Bhagwaticharan?\u201d Sonri\u00f3 serenamente sin contestar. \u00a1Bapuji, la sonrisa era exactamente como la tuya!<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>La mansi\u00f3n estaba sumida en el silencio. Pasaba de la medianoche. La noche era amargamente fr\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi estaba muy cansado. Quer\u00eda tenderse y dormir al menos por unas horas. Se pregunt\u00f3 si deb\u00eda continuar caminando. Ten\u00eda innumerables cosas en las que pensar. Los debates sostenidos durante el d\u00eda, que no hab\u00edan llegado a nada, lo hab\u00edan dejado exhausto. Le parec\u00eda que todo se estaba saliendo de control, y muy r\u00e1pidamente. Sin embargo, una peque\u00f1a luz de esperanza sobreviv\u00eda. \u00a1Ten\u00eda que haber alg\u00fan tipo de resoluci\u00f3n para cada problema, despu\u00e9s de todo! Temprano en la tarde, mientras discut\u00eda con Patel, no hab\u00eda sido capaz de controlar sus emociones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 locuras est\u00e1s pensando, Sardar? \u2014Gandhi se hab\u00eda levantado de su asiento. Record\u00f3 con disgusto c\u00f3mo su cuerpo temblaba y su cara transpiraba profusamente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Alarmado, el Hombre de Hierro hab\u00eda tratado de explicarse y buscar el perd\u00f3n de Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapu, creo que incluso podr\u00edamos volver a discutir estas cosas. Realmente no tenemos nada que ocultar de ti \u2014su voz estaba llena de tristeza. Poni\u00e9ndose de pie, mir\u00f3 su reloj de pulsera una y otra vez, como si lo viera por primera vez. Luego sigui\u00f3 con su argumento. El secretario de Patel sacaba evidencias de los archivos que hab\u00eda tra\u00eddo y se las daba a Patel. Por su prisa, incluso arranc\u00f3 un par de p\u00e1ginas. El acto le trajo profunda pena a Gandhi: le hizo imaginar el acto de arrancar una extremidad del cuerpo de un ni\u00f1o. Le dijo a Patel c\u00f3mo se sent\u00eda y le pidi\u00f3 que se detuviera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Hay una forma de manejar con gentileza esas hojas, \u00bfno crees?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al o\u00edr esto, Patel se ech\u00f3 a re\u00edr. Recibi\u00f3 los archivos de su secretario y los sostuvo con delicadeza. Pero cuando empez\u00f3 a explicarse fue incapaz de contener su fervor. El Hombre de Hierro empez\u00f3 a arrancar p\u00e1ginas a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pido que su secretario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Se hace tarde! \u2014dec\u00eda, como para s\u00ed mismo, mientras desdoblaba y sosten\u00eda las hojas delante de su cara. Poniendo su grueso dedo \u00edndice en renglones importantes, le\u00eda en voz alta frases importantes de las p\u00e1ginas para reforzar sus argumentos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Siempre que hablaba con Gandhi, Patel trataba constantemente de observar las reglas del tacto y la humildad; aun as\u00ed, alzaba la voz inadvertidamente de vez en cuando. No ten\u00eda otra opci\u00f3n que pedir perd\u00f3n a Gandhi en cada ocasi\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Poco despu\u00e9s, otros secretarios y asistentes hab\u00edan llegado. El Mahatma observ\u00f3 que cada hombre hab\u00eda tra\u00eddo una gran cantidad de archivos con \u00e9l. Mostrando un grado incre\u00edble de disciplina y decoro, no se hablaban unos a otros; ni siquiera se dedicaban un vistazo. Gandhi not\u00f3 que prevalec\u00eda, pese a todo, la m\u00e1s precisa coordinaci\u00f3n entre ellos. Las ansiedades y la timidez que normalmente exhiben los bur\u00f3cratas de un pa\u00eds reci\u00e9n independizado no eran evidentes de ning\u00fan modo en ellos. La mayor\u00eda se parec\u00edan a Patel en edad y actitudes. Salvo Patel, todos vest\u00edan saco y corbata al estilo ingl\u00e9s. Cuando Gandhi le pregunt\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfNo le dijiste a todos estos funcionarios del gobierno que s\u00f3lo deb\u00edan vestir khaddar? \u2014Patel se sonroj\u00f3, avergonzado, como una mujer.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego sigui\u00f3 su explicaci\u00f3n. Finalmente, dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Debes encontrar una soluci\u00f3n para estos asuntos, Bapu. Danos una soluci\u00f3n que se pueda implementar de forma pr\u00e1ctica. Tenemos toda la voluntad de realizar acciones inmediatas \u2014Patel estaba m\u00e1s o menos suplic\u00e1ndole a Gandhi\u2014 \u00a1No tenemos otra alternativa, Bapu! Estas acciones son inevitables. Si quieres, puedo darle mis responsabilidades a alguien m\u00e1s, pero tambi\u00e9n ser\u00edan inevitables para esa persona.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Inevitable\u2026, no hay otra alternativa\u2026, \u00a1qu\u00e9 lindas frases! \u2014murmuraba Gandhi para s\u00ed mismo, solo en la oscuridad de su cuarto. Cuando Dhaniklal lo hab\u00eda dejado la noche anterior, tambi\u00e9n hab\u00eda usado las mismas frases. Gandhi record\u00f3 aquellas frases y la manera en que hab\u00eda narrado su historia \u201cdivertida\u201d. La voz y las expresiones de Dhaniklal, junto con sus ruidos de alegr\u00eda al final de la historia, su vientre sacudi\u00e9ndose de risa, aparecieron ante su mirada interior. La cara de \u201cMahatma\u201d Bhagwaticharan tambi\u00e9n surgi\u00f3 en su imaginaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un joven bengal\u00ed que se ve\u00eda exactamente como \u00e9l. \u00a1Dhaniklal lo hab\u00eda descrito en tan minucioso detalle! De la descripci\u00f3n de Dhaniklal, Gandhi, que nunca hab\u00eda puesto los ojos en aquel hombre, pod\u00eda imaginarlo muy v\u00edvidamente. Adem\u00e1s de su voz gentil, sonrisa bondadosa y mirada serena, Gandhi era capaz hasta de figurarse las arrugas en el vientre del joven.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Miren: la gente se arremolina alrededor de Bhagwaticharan, salud\u00e1ndolo y gritando lemas. \u201c<em>Mahatma Gandhi ki jai!, Mahatma Gandhi ki jai!<\/em>\u201d Mahatma Bhagwaticharan les da sus bendiciones. La multitud est\u00e1 en \u00e9xtasis: ruge, grita y, abrumada por la emoci\u00f3n, se disuelve en l\u00e1grimas. El Mahatma les habla, hace una petici\u00f3n, da instrucciones. Varias personas corren hacia \u00e9l y lo tocan. Un hombre le quita el chal y se va corriendo. El Mahatma le pide que vuelva y le da tambi\u00e9n su dhoti. Ahora est\u00e1 desnudo delante de todos. \u201cSe\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 me has obligado a caminar desnudo dentro de este precioso jard\u00edn?\u201d Est\u00e1 avergonzado. Corre, tratando de escapar de ellos. Es perseguido por uno y por todos. Un hombre arranca pelo de su bigote y lo guarda. Otro le saca las u\u00f1as y huye. Otra m\u00e1s intenta sacarle los dientes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma no puede soportar el dolor. \u201cOh Dios\u201d, grita, y pide ayuda. Un polic\u00eda que ha estado vi\u00e9ndolo todo desde lejos se aproxima despacio. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 gritas as\u00ed?\u201d pregunta con aspereza, dando al Mahatma una bofetada en su mejilla izquierda. El Mahatma le muestra al polic\u00eda la mejilla derecha. El polic\u00eda lo abofetea tambi\u00e9n en la mejilla derecha. El Mahatma le sigue ense\u00f1ando una y otra mejilla, por turnos. El polic\u00eda lo abofetea incansablemente. Hay un chorro de sangre. Los pocos dientes que le quedan en la boca se han aflojado. Sus globos oculares se han salido de las \u00f3rbitas. La multitud se apresura a recogerlos. La visi\u00f3n del Mahatma se oscurece. De pronto, en todas partes est\u00e1 totalmente oscuro. \u201c\u00a1No soy Mahatma Gandhi! \u00a1Soy Charan, un bengal\u00ed llamado Bhagwaticharan!\u201d<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi, involuntariamente, se toc\u00f3 los ojos. Estaba sin aliento. Se qued\u00f3 tendido en la cama, exhausto, y cerr\u00f3 los ojos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando volvi\u00f3 a abrirlos, un poco despu\u00e9s, el cuarto brillaba de luz. Gandhi vio rayos irregulares de luz cruzando el cuarto. \u00bfYa es de ma\u00f1ana? \u00bfMe qued\u00e9 dormido, rompiendo mi h\u00e1bito de toda la vida de levantarme temprano? Debe ser un signo de que la muerte se acerca. Ahora es tiempo de aceptar mi avanzada edad. \u00a1Tengo 78, despu\u00e9s de todo! El Mahatma sonri\u00f3 para s\u00ed mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dhaniklal? \u00a1Tampoco puedo ver a Manu! La ni\u00f1a invariablemente se despierta antes que yo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de enrollar su ropa de cama, Gandhi estaba a punto de comenzar sus abluciones matinales cuando escuch\u00f3 algunas voces agitadas. Pregunt\u00e1ndose qui\u00e9n o qu\u00e9 podr\u00eda ser, abri\u00f3 una ventana y mir\u00f3 hacia fuera. Se qued\u00f3 helado, conmocionado por el horror. Afuera de la alta mansi\u00f3n, no muy lejos, la ciudad de Delhi estaba en llamas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gente corr\u00eda aterrada en todas direcciones. Gandhi vio c\u00f3mo eran cazados con furia asesina por una turba de entre diez y quince personas con armas mortales. Incapaz de soportar su propia agon\u00eda, cerr\u00f3 los ojos con fuerza. Con toda esperanza perdida, se dej\u00f3 caer en la silla de madera de su cuarto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfCu\u00e1ndo se hab\u00eda estropeado todo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfQui\u00e9n era responsable de aquello\u2026, hind\u00fas, o musulmanes? \u00bfQui\u00e9n era enemigo de qui\u00e9n? \u00bfQui\u00e9n a ser masacrado por qui\u00e9n? \u00bfQui\u00e9n va a sobrevivir? \u00bfPara ajustar qu\u00e9 cuentas se hab\u00eda desatado esta violencia? \u00bfEs la historia del \u00faltimo milenio la que tiene la culpa? \u00a1Pero nos hemos adelantado tanto a ella! \u00bfQui\u00e9n es responsable por esta violencia que est\u00e1 siendo fomentada justamente cuando el mundo nos felicita como a un pueblo que ha ganado su libertad solamente por la fuerza de su esp\u00edritu, sin tomar las armas? \u00bfSoy yo el culpable? Como fil\u00f3sofo, \u00bfhe repudiado la verdad? \u00bfSe hubiera alcanzado una resoluci\u00f3n si hubiera permitido que la gente siguiera su propio camino? \u00bfLa muerte y el derramamiento de sangre nos hubieran tra\u00eddo la paz? En cierto modo es en verdad posible. Cuando el otro lado es totalmente destruido, \u00bfqu\u00e9 puede frenar la paz? Despu\u00e9s de todo, \u00bfesta sed de sangre innata no iba a ser dirigida, por necesidad, a nuestros propios hermanos? \u00bfEs la violencia la cualidad innata del hombre? \u00bfLa lucha no violenta es contraria a las leyes de la naturaleza? \u00bfel principio sobre el que lanzamos esta enorme lucha\u2026, est\u00e1 ese mismo principio equivocado ahora?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dhaniklalji, \u00bfa d\u00f3nde te has ido? \u00bfY Manu? Despi\u00e9rtala tambi\u00e9n. \u00a1Parece que no hay nadie aqu\u00ed en esta hora terrible! \u2014gritando, Gandhi trat\u00f3 de levantarse y abrir la puerta. No pido. Alguien la hab\u00eda cerrado con llave por fuera\u2014 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Dhaniklalji? \u00bfQui\u00e9n ha hecho esto?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Abri\u00f3 la ventana de la derecha y, a trav\u00e9s de ella, mir\u00f3 la entrada principal de la mansi\u00f3n: se le hel\u00f3 la sangre. Incontables personas se hab\u00edan reunido del otro lado de la enorme puerta de hierro de la mansi\u00f3n, centenares de pobres, medio muertos, v\u00edctimas recientes de un ataque asesino.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Bapuji, Bapuji\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1S\u00e1lvanos, Bapuji\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Oh Dios\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Cuando est\u00e1 aqu\u00ed Bapuji, \u00bfpor qu\u00e9 hemos de sentirnos abatidos? Guardias, por favor llamen a Bapuji.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tontos, abran la puerta. Despu\u00e9s, Bapuji no los perdonar\u00e1.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi corri\u00f3 otra vez a la puerta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Dhaniklal\u2026! \u00bfHay alguien ah\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 cerraron con llave esta puerta? \u00c1branla, por favor. \u00a1Inviten a todos a que pasen! \u00a1No me echen encima la carga de un crimen imperdonable\u2026! \u00a1Dhaniklal, ven ac\u00e1!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Otra vez corri\u00f3 a la ventana abierta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con antorchas y armas letales en las manos, la turba que hab\u00eda llegado a perseguirlos masacraba sin piedad a los inocentes desarmados. Y entre el r\u00edo de sangre y los cuerpos desparramados en el suelo, peque\u00f1as ni\u00f1as eran violadas. Gandhi no pod\u00eda sino atestiguar estas atrocidades en silencio, aferr\u00e1ndose a los barrotes de la ventana y apoyando su cara en ellos como un cad\u00e1ver sin vida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Bapuji, Bapuji! \u00bfPor qu\u00e9 nos has abandonado, Bapuji?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fue s\u00f3lo hasta el final que sucedi\u00f3 el milagro. Desde adentro de la mansi\u00f3n, sacudido por una profunda pena, \u201cMahatma\u201d Bhagwaticharan lleg\u00f3. Ahora las altas puertas de la mansi\u00f3n estaban bien abiertas para que \u00e9l pasara. Acompa\u00f1ado por guardias, el Mahatma camin\u00f3 muy despacio y alcanz\u00f3 los cuerpos que yac\u00edan en el suelo. Dos o tres personas medio muertas trataron de levantarse para verlo, y \u00e9l trat\u00f3 de consolarlas con palabras llenas de bondad\u2026 Los ojos de Mohandas Karamchand Gandhi lo presenciaron todo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La conciencia se le estaba escapando.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Gandhi se dio cuenta de que el cap\u00edtulo final de la muerte, que ocupaba ya muy pocas p\u00e1ginas, estaba abierto delante de \u00e9l. Para cuando terminara de leerlo, la muerte habr\u00eda llegado, busc\u00e1ndolo. \u00bfVendr\u00eda por \u00e9l, realmente? \u00bfNo era algo que \u00e9l mismo deber\u00eda buscar y obtener? Cuando los sue\u00f1os por vivir de un hombre llegan a su fin, empieza a buscar la muerte. Lo que no pudo comunicar a trav\u00e9s de su vida, desea comunicarlo por medio de la muerte. As\u00ed que elige morir, pens\u00f3 Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Todo este tiempo, \u00e9l ha considerado que vivir es un deber importante. Tiene que agotar su vida completa, es decir, 125 a\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para \u00e9l, la longevidad nunca ha sido una mera fantas\u00eda. Ha creado los h\u00e1bitos y pr\u00e1cticas de su vida de acuerdo con esa necesidad. Como en su alma, el Mahatma tiene tambi\u00e9n infinita confianza en su cuerpo. Nunca ha tenido miedo de morir. Hace s\u00f3lo unos pocos d\u00edas, cuando oyeron explotar una bomba cerca de la sala de oraci\u00f3n, Manu tuvo un acceso de p\u00e1nico. \u00c9l ofreci\u00f3 consuelo a aquella ni\u00f1a extremadamente asustada: para calmarla, le dijo que la bomba pod\u00eda haber explotado durante ejercicios de entrenamiento en un campo militar cercano. \u00c9l no ten\u00eda duda de que haber sido el blanco de la explosi\u00f3n. Los asesinos est\u00e1n acech\u00e1ndolo de cerca.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La muerte lo rastrea y lo sigue gracias a las huellas de sus \u201cpasos\u201d. \u00c9l est\u00e1 bastante dispuesto a entreg\u00e1rsele. Recibe con una sonrisa los mensajes que la muerte le ha estado enviando. Se burla de la muerte, tambi\u00e9n la desaf\u00eda. A su edad, incluso los ayunos que lleva a cabo son gritos de batalla contra la muerte. Siempre que ayuna, todo el mundo se aterroriza y se pregunta si esta vez morir\u00e1. Lo examinan doctores. Aceptan sus condiciones a cambio de hacer que tome un poco de jugo de frutas, dirigen marchas por la paz, se dan la mano, se abrazan c\u00e1lidamente y rezan a dios. Despu\u00e9s, todos firman los papeles del acuerdo y se los dan; luego consiguen un vaso de jugo de fruta y le piden que beba. \u00c9l bebe con una sensaci\u00f3n de satisfacci\u00f3n y alcanza un compromiso con la muerte. Luego el Mahatma se pierde en sus sue\u00f1os: sue\u00f1os de imperio, de llegar hasta los 125 a\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La vieja rutina se desarrolla casi sin cambios. Se levanta a la hora usual de las tres de la ma\u00f1ana, completa sus abluciones matutinas, escribe cartas, redacta ensayos para Harijan y otros peri\u00f3dicos, sale a su caminata matinal, come una comida de cacahuates y leche de cabra, recibe a todos los que lo buscan, da a todos sus bendiciones. Como es usual, los ministros se re\u00fanen con \u00e9l, buscan su gu\u00eda y consejo y hacen sonar sus propias trompetas. El Primer Ministro Nehru lo llama, junto con Sardar Patel. El Mahatma est\u00e1 feliz de ver a los dos l\u00edderes de pie juntos, hombro con hombro. Todos participan en las reuniones de oraci\u00f3n que hay cada tarde. Versos del Cor\u00e1n, la Santa Biblia y el Bhagavad Gita se leen en voz alta y se escuchan; luego son cantados por la multitud al un\u00edsono:<\/p>\n<blockquote><p>Raghupati Raghav Rajaram,<br \/>\nPatitpavana Sitaram,<br \/>\nIshwar Allah tero naam,<br \/>\nSap ko sanmati de Bhagavan<\/p><\/blockquote>\n<p>Las numerosas charadas de la muerte, sus distintos disfraces.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego, m\u00e1s noticias de motines llegan desde alg\u00fan lugar por medio de tal o cual. \u00c9l mira mientras el humo negro, elev\u00e1ndose desde cuerpos humanos en llamas, se extiende y se pega a las ventanas de su cuarto. Escucha estallidos de bombas y gritos de socorro. S\u00f3lo entonces calla, como las figurillas de monos que guarda en su cuarto. Cierra los ojos y tapa sus orejas. Pero m\u00e1s y m\u00e1s reportes siguen llegando, perforando sus o\u00eddos. Reportes de c\u00f3mo satyagrahis que se han hecho de poder se deleitan en corrupci\u00f3n y estafas; c\u00f3mo peleas entre Nehru y Patel crecen cada d\u00eda\u2026, \u00e9l lo escucha incluso con los o\u00eddos tapados. \u201cO \u00e9l o yo\u2026\u201d \u00a1Proclamas, amenazas, quejas, advertencias, desaf\u00edos\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los satyagrahis exigen ahora la cuota por los sacrificios que han hecho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sobre todo, lo que m\u00e1s le preocupa es el futuro de Delhi y la rep\u00fablica independiente. Las figurillas de monos en su cuarto parecen burlarse de \u00e9l. As\u00ed la muerte, que se ha cansado despu\u00e9s de probar varios disfraces, est\u00e1 de pie ante \u00e9l en la forma de una copia genuina de s\u00ed mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201c\u00a1Victoria para Mahatma Bhagwaticharan! \u00a1Victoria para Mahatma Bhagwaticharan!\u201d<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Esto es un truco barato \u2014dijo el Mahatma en voz alta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Es barato y cobarde tambi\u00e9n. Y un desaf\u00edo a su respeto por s\u00ed mismo. \u00a1La muerte est\u00e1 intentando transformar la vida de \u00e9l en su propio mensaje! Es en encarar este desaf\u00edo que se esconde el significado intr\u00ednseco de su vida. La muerte tambi\u00e9n es como la vida. No podr\u00eda haber mayor insulto a la vida que renunciar al derecho de elegir la muerte. As\u00ed son sus reflexiones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Toda su vida, el Mahatma se ha sumergido en una mir\u00edada de fantas\u00edas sobre la muerte. Debe ser un evento lleno de sentimiento po\u00e9tico y coraje. Su sue\u00f1o, largamente acariciado, es que uno de sus ayunos extendidos lleve su vida a un fin. No puede haber una mejor oportunidad para un satyagrahi, piensa. Sabe que podr\u00eda ser asesinado, tambi\u00e9n. No prest\u00f3 realmente atenci\u00f3n a los sonidos de explosiones de bomba que se escucharon cerca de la sala de oraci\u00f3n. La muerte por una explosi\u00f3n as\u00ed ser\u00eda honorable. \u00c9l est\u00e1 bastante listo y dispuesto para quedar delante de ellos totalmente desnudo. De todas las caracter\u00edsticas definitorias que debe poseer un satyagrahi, el valor de elegir la muerte es la m\u00e1s importante. Los sabios encuentran a la muerte con una sonrisa. La muerte es vencida por ellos. Entonces vuelven a la vida y reciben el regalo de la inmortalidad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Como Jesucristo: como su maestro, Tolst\u00f3i. Sus vidas son su \u00fanica inspiraci\u00f3n, sus vidas y sus muertes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ambos hab\u00edan aceptado la muerte voluntaria, animosamente. Hab\u00edan engendrado a sus asesinos de sus propias vidas. El viaje que Tolst\u00f3i emprendi\u00f3 desde Yasnaya Plyana a Astapovo no fue menos que el viaje que Jes\u00fas emprendi\u00f3 al Monte Calvario, cargando a la muerte en sus hombros. Gandhi recuerda la primera vez que ley\u00f3 sobre el viaje de Tolst\u00f3i. Fue capaz de terminar aquellas p\u00e1ginas s\u00f3lo con suspiros y una profunda tristeza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s, las mismas p\u00e1ginas le parecieron muy diferentes. Las hab\u00eda le\u00eddo una y otra vez. Hab\u00eda pensado que Tolst\u00f3i no pudo haber elegido un mejor modo de morir. Era una muerte m\u00e1s po\u00e9tica que todas las otras muertes del mundo. Gandhi nunca podr\u00eda olvidar la ma\u00f1ana cubierta de nieve en que Tolst\u00f3i sali\u00f3 de su mansi\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cada vez que despertaba al amanecer, el recuerdo de Tolst\u00f3i llegaba a \u00e9l. Lo m\u00e1s probable es que Tolst\u00f3i hubiera salido de la famosa mansi\u00f3n de Yasnaya Polyana a aquella hora. Despu\u00e9s de que lo llevaran a Casa Birla, aquellos renglones volvieron a la vida en la mente de Gandhi, m\u00e1s v\u00edvidos que nunca antes. Casa Birla no era en verdad diferente de aquella mansi\u00f3n en Yasnaya Polyana. Como Tolst\u00f3i, \u00e9l tambi\u00e9n estaba alojado en esta mansi\u00f3n en calidad de prisionero. Como Tolst\u00f3i, tambi\u00e9n anhelaba salir de all\u00ed.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;S\u00ed, deb\u00eda marcharse. Deb\u00eda volver a la colonia de pepenadores donde una vez hab\u00eda vivido\u2026, o a su ashram. Pero todos sus disc\u00edpulos de seguro lo seguir\u00edan hasta all\u00e1. Entonces lo confinar\u00edan, como a un prisionero o a un dios, y asignar\u00edan a un par de guardias armados para pararse, tiesos, ante la entrada. Entonces ser\u00eda la misma historia: cartas, reuniones, bendiciones y consejo; y en las tardes, reuniones de oraci\u00f3n. \u00a1Era realmente un lindo arreglo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Un dios hecho prisionero! Si quiere huir, debe seguir con cuidado los pasos de Tolst\u00f3i. Debe descubrir su propia estaci\u00f3n de trenes, su Astapovo afuera de esta ciudad famosa por sus glorias antiguas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hay duda al respecto: la historia hace una copia exacta de s\u00ed misma, frase por frase, sin dejar fuera ni una sola letra.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>A las cinco de la ma\u00f1ana del 29 de octubre de 1910, Tolst\u00f3i, entonces de ochenta y tres a\u00f1os de edad, dej\u00f3 la mansi\u00f3n en la que hab\u00eda vivido desde su nacimiento. Soplaba una tormenta de nieve. Despu\u00e9s de abandonar a sus parientes, vag\u00f3 por las v\u00edas de toda Tula Gubernia, acompa\u00f1ado por su sirviente de muchos a\u00f1os, Makovitsky. Fue descubierto el 3 de noviembre dentro de un compartimiento de segunda clase, sucio y decr\u00e9pito, en un tren, que estaba en su ruta de Volavo a Rostov-on-Don, y fue sacado de \u00e9l en una muy peque\u00f1a estaci\u00f3n en la ruta llamada Astapovo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con la ayuda del jefe de estaci\u00f3n y de la hija m\u00e1s joven de Tolst\u00f3i, Alexandra Lvovna Tolst\u00f3i, que hab\u00eda ido en busca de su padre, Maovitsky arregl\u00f3 que Tolst\u00f3i, quien sufr\u00eda de un severo brote de neumon\u00eda, bajara del tres. Lo pusieron en el cuarto del jefe de estaci\u00f3n durante los siguientes tres d\u00edas. Casi de inmediato, la atenci\u00f3n del mundo entero se enfoc\u00f3 en aquella peque\u00f1a y oscura estaci\u00f3n de trenes. Periodistas que hab\u00edan llegado all\u00e1 desde toda Europa para enviar boletines anticipando la muerte de uno de los hombres m\u00e1s grandes del mundo esperaron durante los tres d\u00edas completos. En sus oficinas, sus editores hab\u00edan preparado sus obituarios, que estaban listos para ser impresos. Las estaciones de tel\u00e9grafo trabajaban sin parar. \u201cD\u00e9jenme en paz. Voy a un lugar donde nadie se molestar\u00e1 por m\u00ed\u201d. Con estas palabras, dichas a las seis y cinco de la ma\u00f1ana del 7 de noviembre, el gran hombre exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando Gandhi sali\u00f3 caminando de Casa Birla, era cuarto para las cuatro de la ma\u00f1ana. Al contrario de su maestro, sali\u00f3 solo. Hab\u00eda decidido llevarse con \u00e9l a Dhaniklal pero luego cambi\u00f3 de parecer. Gandhi no hab\u00eda podido verlo despu\u00e9s de las once de la noche. Cuando no hubo respuesta a sus repetidos llamados, fue al cuarto de Dhaniklal, busc\u00e1ndolo. Ni siquiera Manu estaba all\u00ed. Susheela se hab\u00eda llevado a la ni\u00f1a la noche anterior.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando regrese en la ma\u00f1ana, la ni\u00f1a podr\u00eda molestarse por no encontrarme, pens\u00f3 Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los otros dorm\u00edan profundamente. La mansi\u00f3n estaba envuelta en silencio. Gandhi s\u00f3lo se llev\u00f3 con \u00e9l una copia del Gita. No vio guardias en la entrada. Como las puertas estaban abiertas, pudo escurrirse al exterior f\u00e1cilmente. Preocupado por que lo reconocieran si caminaba por la amplia avenida vestido s\u00f3lo con su usual taparrabo y llevando su conocido bast\u00f3n, se apresur\u00f3. Las calles desiertas fueron de gran ayuda para \u00e9l. Gotas de roc\u00edo ca\u00edan sin cesar de los \u00e1rboles. Un muro de niebla cubr\u00eda la luz que se derramaba de alg\u00fan poste ocasional. El fr\u00edo taladraba sus huesos. Pens\u00f3 que deb\u00eda haber tra\u00eddo una manta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La nieve en Yasnaya Polyana habr\u00eda sido m\u00e1s densa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hab\u00eda hecho planes en el momento de su partida. Pens\u00f3 que alcanzar\u00eda alguna estaci\u00f3n de trenes cercana y de all\u00ed comenzar\u00eda su viaje. S\u00f3lo ten\u00eda una hora de ventaja, cuando mucho. Pronto descubrir\u00edan que el perico se hab\u00eda escapado de la jaula. Tolst\u00f3i hab\u00eda dejado una carta para Sofia Andreyevna; \u00e9l tambi\u00e9n podr\u00eda hacer dejado una carta, explicando las razones de su partida.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfEra el odio lo que le hab\u00eda impedido escribir una carta as\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No el odio, sino el amor debe ser la raz\u00f3n subyacente a mi partida. S\u00f3lo si es amor tendr\u00e1 sentido que me vaya de aqu\u00ed. Si esta partida es producto del odio, entonces no soy un satyagrahi, y s\u00f3lo puedo llamarme un alma incompleta, pens\u00f3 Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En las banquetas que flanqueaban ambos lados de la calle, Gandhi vio a incontables humanos, con ropas que apenas bastaban para cubrirlos, amontonados unos junto a otros en el fr\u00edo inclemente. Se pregunt\u00f3 si su partida traer\u00eda alg\u00fan cambio en las condiciones de aquella gente. Se sent\u00eda confundido. \u00bfTen\u00eda raz\u00f3n Bhagwaticharan en hacer lo que hizo? Si las s\u00e1banas y mantas que hab\u00eda reunido pudieran mitigar el sufrimiento de al menos unas pocas de estas personas, \u00bfc\u00f3mo se pod\u00eda criticar su trabajo? Pero \u00e9l ha mentido, se ha hecho pasar por m\u00ed, ha enga\u00f1ado al p\u00fablico. \u00bfEs posible reevaluar esas malas acciones sobre la base de sus consecuencias ben\u00e9ficas?, se pregunt\u00f3 Gandhi. No tuvo de inmediato una respuesta. Concluyendo que la cuesti\u00f3n requer\u00eda un examen m\u00e1s atento, sigui\u00f3 caminando.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras cruzaba una famosa intersecci\u00f3n de Delhi con ayuda de su bast\u00f3n, un veh\u00edculo motorizado abri\u00f3 la niebla y se detuvo cerca de \u00e9l. Un oficial de polic\u00eda con un largo abrigo y su conductor, que llevaba dos o tres su\u00e9teres encima de su uniforme, bajaron del auto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Se\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es usted? \u00bfQu\u00e9 hace aqu\u00ed a esta hora? \u2014cuestion\u00f3 el polic\u00eda a Gandhi con un aire de autoridad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfYo? Gandhi. Mohandas Karamchand Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfVes? \u00a1Empez\u00f3 temprano esta ma\u00f1ana! \u2014ri\u00f3 el conductor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No nos venga con esos cuentos, viejo! \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 haraganeando aqu\u00ed a su edad? \u00a1Se va a congelar! Regrese tranquilo a su casa. \u00a1La de problemas que nos causa la gente como usted\u2026! \u00bfCree que se les puede escapar si se sale a vagar disfrazado? Le van a disparar, se\u00f1or, tienen pistolas y son de verdad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;C\u00f3mo puede ser tan ignorante este hombre, se pregunt\u00f3 Gandhi. Sin embargo, como es un representante autorizado del gobierno, es mi deber como ciudadano indio responder cualquier pregunta que pueda hacer, se dijo Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No temo a la muerte, se\u00f1or! Si la muerte llega a m\u00ed de esa manera, estar\u00e9 feliz. En verdad, ahora voy en busca de la muerte. Justo hace media hora dej\u00e9 Casa Birla sin avisar a nadie y sal\u00ed por mi cuenta. No ten\u00eda planes en mente. Pero ahora estoy pensando en ir a Meerut. Si puedo encontrar cerca una estaci\u00f3n de trenes\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Bueno, este parece ser un caso totalmente avanzado! \u2014el conductor empez\u00f3 a re\u00edr otra vez\u2014 Tan avanzado que no tiene cura.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El oficial de polic\u00eda se enoj\u00f3 mucho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Viejo, le recomiendo que deje de parlotear. V\u00e1yase tranquilo a su casa. Si no, y si realmente quiere morir, \u00a1vaya y mu\u00e9rase en otra parte\u2026! Mire para all\u00e1. Si da vuelta a la derecha en aquel poste de luz y sigue por el callej\u00f3n estrecho de la izquierda, saldr\u00e1 a una peque\u00f1a estaci\u00f3n de trenes. No se puede saber cu\u00e1ndo llegar\u00e1 un tren. Si, como dice, est\u00e1 buscando la muerte, vaya para all\u00e1 y espere. Si llega un tren, \u00a1ser\u00e1 s\u00f3lo por su buena suerte! Pero no est\u00e9 dando vueltas aqu\u00ed sin llegar a ning\u00fan lado. Este es un barrio donde viven los m\u00e1s importantes ciudadanos del pa\u00eds. No se sabe qui\u00e9n va a pasar por aqu\u00ed ni a qu\u00e9 hora. Estamos encargados de la seguridad del Mahatma, y nos est\u00e1 costando mucho trabajo ocuparnos de todo. \u00a1Y por si eso fuera poco, llega gente como usted!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Le he dicho muchas veces a Nehru y a Patel no hacer ning\u00fan arreglo especial de seguridad en beneficio m\u00edo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando escuch\u00f3 la respuesta avergonzada de Gandhi, los ojos del oficial se pusieron rojos. Al ver que su superior estaba realmente furioso, el conductor pas\u00f3 a la acci\u00f3n:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Viejo, \u00bfte largas o no? \u2014y blandiendo su porra quiso ahuyentar a Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los dos hombres estaban trabados: no sab\u00edan c\u00f3mo manejar a ese viejo loco que ve\u00eda los desfiguros del conductor con un aire intr\u00e9pido y una sonrisa triste.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Cuando se den cuenta en la ma\u00f1ana, empezar\u00e1n a buscarlo. Dhaniklal ser\u00e1 el primero en anunciarlo al mundo, pens\u00f3 Gandhi. Entonces comenzar\u00e1n las investigaciones. Todo el mundo ser\u00e1 interrogado. Todos los veh\u00edculos ser\u00e1n sujetos a inspecci\u00f3n. Adivinar\u00e1n con facilidad que su destino es Meerut. Deber\u00e1 bajarse en el camino. Gandhi esperaba que Dios hubiera marcado alguna estaci\u00f3n poco conocida entre Delhi y Meerut como su Astapovo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para cuando lleg\u00f3 a la estaci\u00f3n de trenes despu\u00e9s de haber caminado por varios callejones estrechos, el fr\u00edo hab\u00eda empeorado. En el and\u00e9n cubierto de humo, cientos de viajeros, con sus cuerpos envueltos en harapos, iban de un lado a otro con sus pertenencias. Por sus ojos somnolientos y sus cuerpos malolientes, Gandhi supuso que pod\u00edan estar esperando all\u00ed, asaltados por la sed y el hambre, desde hac\u00eda muchos d\u00edas. Una confusi\u00f3n de palabras en varios idiomas \u2013hindi, urdu, bangla y gujarati\u2013 chocaba y rebotaba contra las paredes negras de humo de la estaci\u00f3n. Cientos de p\u00e1jaros negros pod\u00edan verse posados en las parrillas y los rieles. Todos parec\u00edan id\u00e9nticos, como si hubieran sido hechos para verse as\u00ed.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nadie le prest\u00f3 atenci\u00f3n. Pero mientras sub\u00eda los escalones del paso a desnivel, una ni\u00f1a lo mir\u00f3 maravillada. Llam\u00f3 a su madre, que estaba ocupada hablando con alguien m\u00e1s, y le dijo algo, se\u00f1alando hacia \u00e9l. La madre mir\u00f3 hacia Gandhi y luego apart\u00f3 la vista con desd\u00e9n. Gandhi sinti\u00f3 la urgencia de hablar con ellas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Primero deb\u00eda comprarse un boleto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfHay trenes aqu\u00ed que vayan a Meerut?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La pregunta atrajo una mirada burlona del hombre dentro de la taquilla, que apret\u00f3 los labios y anunci\u00f3 en tono l\u00fagubre:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ning\u00fan tren est\u00e1 programado para salir de aqu\u00ed pr\u00f3ximamente, por la simple raz\u00f3n de que no ha llegado ning\u00fan tren durante los \u00faltimos tres d\u00edas. Esa es la situaci\u00f3n. Puede verlo, \u00bfno? Todas estas personas est\u00e1n esperando aqu\u00ed para subir a distintos trenes. Estamos vendiendo sin parar todos los boletos que tenemos. Estas personas, adem\u00e1s, est\u00e1n esperando aqu\u00ed sin dar se\u00f1ales de fatiga. El tren tiene que llegar, eso es todo. Ah, s\u00ed, \u00bfa d\u00f3nde tiene que ir? \u00bfA Meerut? \u00bfO a Ahmedabad? Dijo Meerut, \u00bfverdad?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014De hecho no tengo un plan definido. Creo que subir\u00e9 al primer tren que llegue.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ese es un patr\u00f3n conocido, \u00bfno? Es lo que la gente de usted prefiere, \u00bfverdad? Se suben al primer tren que llegue, sea el que sea. Y sin embargo, ninguno compra boleto. Y los revisores no hacen nada en contra de ustedes. Esto s\u00f3lo puede durar unos pocos d\u00edas m\u00e1s. El sardar tiene las manos atadas de momento. Est\u00e1n esperando a que pase. Se est\u00e1n conteniendo por \u00e9l. Pero que pase. \u00a1Ser\u00e1 divertido ver qu\u00e9 sigue luego!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Se\u00f1or, disc\u00falpeme\u2026 No entiendo lo que dice. Si se puede explicar\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El vendedor de boletos empez\u00f3 a re\u00edr a carcajadas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Oh, dios! \u00a1Ya basta, Bapuji! No puedo seguir explic\u00e1ndolo todo. Viene un tren. Va a llegar hasta Amritsar y va a ir muy despacio. Jallianwala Bagh est\u00e1 en alg\u00fan sitio cerca de Amritsar, \u00bfno? \u00bfHas ido all\u00e1? \u00bfNo es lugar sagrado de tu gente? Ni siquiera necesitas un boleto. Y en todo caso ustedes nunca compran boletos. Unos pocos d\u00edas m\u00e1s, hasta que pase.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A Gandhi le sorprendi\u00f3 que todos fueran tan informales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Deme un boleto a Amritsar \u2014dijo, extendiendo un billete de una rupia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfA Jallianwala Bagh entonces?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1S\u00ed\u2026! Ha pasado mucho tiempo desde mi \u00faltima visita \u2014dijo Gandhi, sonriendo compasivamente al vendedor de boletos. Entonces el vendedor de boletos devolvi\u00f3 la mirada al Mahatma, y, de pronto, su coraz\u00f3n se llen\u00f3 de miedo.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Cuando vio a los cinco o seis Gandhis que se abr\u00edan paso a golpes y empujones en un compartimiento atestado del tren a Amritsar, Gandhi se qued\u00f3 at\u00f3nito: fue hacia ellos, corriendo parte del camino. La multitud era inmensa e incontrolable. Todos los que esperaban intentaron meterse en el compartimiento al mismo tiempo. Todos trataron de apartar a los otros del tren para poder subir ellos. Algunos recurrieron incluso a agresiones f\u00edsicas. La estaci\u00f3n entera de trenes hac\u00eda eco de insultos y gritos de auxilio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi estaba de pie, t\u00edmidamente, cerca de la puerta. Pero la multitud se volv\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s grande a cada minuto. Pens\u00f3 que no ser\u00eda capaz de abordar el tren. Por fortuna, la multitud lo empuj\u00f3 involuntariamente al interior del compartimiento. Una vez adentro, encontr\u00f3 que hab\u00eda cuatro o cinco veces m\u00e1s pasajeros que la capacidad del compartimiento, apretados juntos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sin ning\u00fan esfuerzo de su parte, todo el mundo hab\u00eda sido empujado por la multitud a alguna parte del compartimiento. Gandhi se sinti\u00f3 deprimido. Las rodillas le dol\u00edan de modo intolerable. El tren empez\u00f3 a moverse.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Oiga, Gandhi, se\u00f1or, venga para ac\u00e1! Aqu\u00ed hay un poco de espacio para usted. Se ve realmente viejo. Denle un poco de espacio, pobre hombre. A pesar de todo es uno de nosotros, \u00bfno?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El grupo de Gandhis que hab\u00eda tomado algo de espacio junto a una litera lo invitaba a sentarse junto a ellos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Parece que viene de muy lejos! \u00bfCu\u00e1l es su nombre, se\u00f1or?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mirando maravillado a cada uno de ellos, todos maquillados para verse exactamente como \u00e9l, el Mahatma contest\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Gandhi. Mohandas Karamchand Gandhi\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Todos empezaron a re\u00edrse.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ese lo sabemos, \u00bfno? Le preguntaba su nombre real, el que le dieron sus padres\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Fueron mis padres los que me dieron este nombre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Su lugar de nacimiento es Porbandar, entonces.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, ah\u00ed fue donde nac\u00ed. Ahora bien, durante los \u00faltimos meses, he tenido que quedarme en Casa Birla. Sal\u00ed de all\u00ed temprano esta ma\u00f1ana. Aunque no ten\u00eda ning\u00fan plan cuando sal\u00ed, ahora estoy viajando a Amritsar. Es mi deseo visitar Jallianwala Bagh. Hace mucho tiempo desde que la vi por \u00faltima vez.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Creo que se le zaf\u00f3 un tornillo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eso es lo que crees. En realidad este viejo es listo. En estos d\u00edas, la fascinaci\u00f3n por esos lugares ha crecido enormemente. Grandes cantidades de turistas los visitan todos los d\u00edas. Todo lo que necesitas es ponerte el disfraz y quedarte por ah\u00ed sin hacer nada. Puedes ganar m\u00e1s que suficiente dinero en un solo mes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Incapaz de soportar su repulsi\u00f3n, el Mahatma cerr\u00f3 los ojos. De modo que as\u00ed es como salieron las cosas. Bhagwaticharan no era el \u00fanico. Los oficiales de polic\u00eda que hab\u00eda encontrado por la ma\u00f1ana, el vendedor de boletos en la estaci\u00f3n y las personas pat\u00e9ticas presentes en aquel compartimiento deb\u00edan haberse encontrado con innumerables Gandhis falsos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pero, Gandhi, se\u00f1or, por favor no se imagine que, como usted, nos hemos puesto este maquillaje para mendigar en las calles \u2014dijo un Gandhi de mediana edad en tono admonitorio\u2014. Este hombre de aqu\u00ed es gujarati. Un gran propietario de inmuebles que estuvo en el Partido del Congreso por muchos a\u00f1os. Incluso fue a la c\u00e1rcel. S\u00f3lo despu\u00e9s de que logramos la Independencia se puso ese disfraz. No ha conocido todav\u00eda al verdadero Gandhi. \u00a1Pero su forma de hablar, de caminar y conducirse son tan llamativas como las del verdadero!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si no tiene intenci\u00f3n de mendigar, \u00bfpara qu\u00e9 se puso el disfraz? \u2014pregunt\u00f3 el Mahatma con voz temblorosa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Esa es una buena pregunta. Nuestro hombre ha decidido disputar elecciones. \u00a1Se\u00f1or, no hay manera m\u00e1s f\u00e1cil de asegurar una victoria! Ras\u00farese la cabeza. Envu\u00e9lvase los hombros y la cintura con un trozo de khaddar. Tenga en la mano un ejemplar nuevo del Bhagavad Gita. Luego salga a la calle y siga caminando. \u00a1Tiene que hacerlo como \u00e9l, a buen paso\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras m\u00e1s escuchaba, m\u00e1s se sorprend\u00eda Gandhi. El hombre parec\u00eda disfrutar lo que le estaba diciendo. Como no hab\u00eda pasado a\u00fan de la mediana edad, deb\u00eda hacer grandes esfuerzos por parecer viejo. Ten\u00eda un poco de panza, y para esconderla apretaba el est\u00f3mago todo el tiempo. Pero no ten\u00eda dientes. Podr\u00eda hab\u00e9rselos hecho sacar para que su disfraz fuera m\u00e1s perfecto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfEs posible ganarse la confianza de la gente mediante esos trucos? \u2014pregunt\u00f3 el Mahatma, genuinamente intrigado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Esto sirve solamente para llamar la atenci\u00f3n de la gente. Para enderezar a los enemigos y persuadirlos, hay que emplear otras estrategias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00f3lo por medios no violentos, espero \u2014pregunt\u00f3 Gandhi, mirando expectante al hombre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfMedios no violentos? \u00a1Qu\u00e9 tonter\u00eda! \u2014replic\u00f3 \u00e9ste, acompa\u00f1ado de una carcajada. Luego, confi\u00f3 en un murmullo, como si fuera un secreto: \u2014\u00a1S\u00f3lo unos pocos d\u00edas m\u00e1s! Que pase el evento. Entonces yo ser\u00e9 como Maharana Pratap. Mis hombres los perseguir\u00e1n hasta m\u00e1s all\u00e1 de los Himalayas. Pero, Gandhi, se\u00f1or, \u00a1usted deber\u00eda ir a mendigar en las calles, cuidar su supervivencia! \u00bfPor qu\u00e9 pierde su tiempo escuchando todas estas historias?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma empez\u00f3 a pensar en su propio Astapovo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El tren se deten\u00eda sin fallar en cada estaci\u00f3n de la ruta y volv\u00eda a ponerse en marcha. A pesar de haber viajado todo el d\u00eda, no pod\u00eda haber cubierto la mitad de la distancia hacia su destino. La prisa en el momento de abordar hab\u00eda desaparecido por completo. Cuatro o cinco paradas despu\u00e9s de Delhi, el grupo de Gandhis se marc\u00f3. Pero un nuevo mont\u00f3n de ellos sub\u00eda a bordo en cada parada. Lentes, khaddar y un ejemplar del Gita en una mano\u2026 El disfraz es bastante f\u00e1cil de usar, pens\u00f3 el Mahatma. Cada hombre ten\u00eda sus propias razones para usar el disfraz. El Mahatma not\u00f3 que hab\u00eda varios otros que se hab\u00edan maquillado para verse como \u00e9l. Un joven vendedor de fruta le dijo que su disfraz le hab\u00eda ayudado a escapar de una turba en un mot\u00edn y de la polic\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Incluso cuando el disfraz es obvio, no hay problema. Piensan que ser\u00eda un pecado matar a alguien que lo lleve. Si no me lo hubiera puesto, me hubieran matado junto con mis padres cuando le prendieron fuego a nuestro asentamiento el mes pasado \u2014le dijo a Gandhi\u2014. El disfraz es \u00fatil hasta para vender fruta. \u00bfNo es especial comprar una naranja de un mahatma y no de un ordinario vendedor de fruta? \u2014pregunt\u00f3 el joven, riendo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi le compr\u00f3 un par de pl\u00e1tanos y se los comi\u00f3. Luego se acost\u00f3 en una litera vac\u00eda, estirando las piernas. Su cuerpo se sent\u00eda caliente. \u00bfSer\u00eda un s\u00edntoma de neumon\u00eda? \u00a1Deb\u00edan estar acerc\u00e1ndose a Astapovo!<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>El roc\u00edo comenz\u00f3 a acumularse muy temprano: como a las dos de aquella tarde. Para calentarse, uno de los Gandhis, sentado directamente ante el Mahatma, empez\u00f3 a fumar. Otro se quit\u00f3 temporalmente el disfraz y se puso un abrigo largo de lana.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La oscuridad hab\u00eda empezado a caer cuando el tren se detuvo en una estaci\u00f3n muy peque\u00f1a poco despu\u00e9s de Panipat. Gandhi vio a unos veinte polic\u00edas saltar a bordo del compartimiento de tercera clase en el que viajaba. Imagin\u00f3 que ya pod\u00eda darse por capturado. Inmediatamente despu\u00e9s de recibir la informaci\u00f3n en la ma\u00f1ana, deb\u00edan haberse puesto en acci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La polic\u00eda apunt\u00f3 un arma a cada pasajero y lo interrog\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi decidi\u00f3 no someterse a ning\u00fan tipo de coerci\u00f3n. No deb\u00eda cambiar su decisi\u00f3n incluso si Nehru o Patel llegaban personalmente a rogarle. Revis\u00f3 el and\u00e9n para ver si ten\u00eda un visitante. El and\u00e9n estaba desierto y vac\u00edo. Pod\u00eda verse al jefe de estaci\u00f3n, vestido con su uniforme gastado. Despu\u00e9s de plegar sus banderas y pon\u00e9rselas bajo el brazo, el jefe de estaci\u00f3n inspeccion\u00f3 los compartimientos uno por uno.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfCu\u00e1l es tu nombre? \u2014Gandhi sinti\u00f3 que hab\u00eda visto al oficial de polic\u00eda en alguna parte.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Gandhi. Mohandas Karamchand Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfDe d\u00f3nde vienes?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014De Delhi\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfA d\u00f3nde vas?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014A Amritsar. Planeo visitar Jallianwala Bagh.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfPor qu\u00e9 vas para all\u00e1?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ha pasado mucho tiempo desde mi \u00faltima visita.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ens\u00e9\u00f1ame tus pertenencias.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Pero no he tra\u00eddo nada conmigo! S\u00f3lo llevo un poco de dinero en un nudo de mi dhoti, dinero que gan\u00e9 con mi rueca. Fuera de eso, traigo un viejo ejemplar del Gita conmigo, se\u00f1or.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El oficial de polic\u00eda pidi\u00f3 a Gandhi que desatara el nudo de su dhoti y le mostrara su dinero; luego se fue.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para el Mahatma, aquello fue enormemente decepcionante. S\u00f3lo hab\u00eda unos doce pasajeros en el compartimiento. \u00c9ste hab\u00eda quedado totalmente desfigurado por basura y desperdicios que estaban por todas partes. Los espacios bajo los asientos estaban llenos de peladuras de fruta y restos de comida. Cuando hab\u00eda dicho que era el deber colectivo de todos mantener limpio el compartimiento, otros pasajeros se hab\u00edan re\u00eddo de \u00e9l. En la tarde, Gandhi empez\u00f3 a limpiar \u00e9l mismo el compartimiento. Cuando regres\u00f3 a su asiento despu\u00e9s de recoger la basura y sacarla, sus compa\u00f1eros de vag\u00f3n tiraron monedas a sus pies. \u00c9l las junt\u00f3 en silencio y las guard\u00f3 en el nudo de su dhoti. Para entonces, los Gandhis tambi\u00e9n estaban desfigurados e irreconocibles. Su maquillaje se hab\u00eda corrido. En las caras rasuradas de los j\u00f3venes Gandhis hab\u00eda empezado a crecer pelo. La hora usual de las plegarias para el Mahatma se acercaba. Un vendedor de cacahuates que pasaba les dijo que el tren tardar\u00eda mucho tiempo en partir.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfHabr\u00e9 alcanzado Astapovo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pensando en caminar por un rato, sali\u00f3 del tren y se fue solo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;P\u00e1jaros cantaban sus melod\u00edas de la hora de anidar en la estaci\u00f3n. Batiendo nerviosamente las alas, se agitaron al ver a Gandhi. \u00c9l se alej\u00f3 de all\u00ed porque no deseaba perturbar su soledad. Imagin\u00f3 que hab\u00eda llegado por fin a un lugar donde nadie le har\u00eda caso. \u00a1Esa era una libertad que nunca antes hab\u00eda experimentado! Sentado en una banca cubierta de excremento de p\u00e1jaros, Gandhi comenz\u00f3 sus oraciones a la luz mortecina de un poste de luz.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 sentado aqu\u00ed, se\u00f1or? \u00bfEs usted un pasajero?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando vio el jefe de estaci\u00f3n parado delante de \u00e9l, Gandhi trat\u00f3 de levantarse.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed. Debo ir a Amritsar. O\u00ed que el tren tardar\u00eda mucho en arrancar as\u00ed que vine aqu\u00ed a decir mis oraciones. \u00bfTiene alguna informaci\u00f3n sobre cu\u00e1ndo podr\u00eda partir, se\u00f1or?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No. No s\u00e9. Tampoco es muy probable que alguien m\u00e1s sepa. Hemos recibido un mensaje que dice que han destruido las v\u00edas \u2014despu\u00e9s de decir esto, el jefe de estaci\u00f3n mir\u00f3 a Gandhi de modo extra\u00f1o\u2014 \u00bfEntonces va a Amritsar? \u00bfTiene boleto?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A Gandhi le pareci\u00f3 que el jefe de estaci\u00f3n, cuyo instinto natural era sonre\u00edr, estaba haciendo un gran esfuerzo para fingir severidad con \u00e9l.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aqu\u00ed est\u00e1 \u2014el Mahatma desat\u00f3 el nudo en su dhoti y le dio el boleto. El jefede estaci\u00f3n se alej\u00f3 un poco y lo examin\u00f3. Cuando levant\u00f3 la vista hacia el Mahatma, que lo hab\u00eda seguido y estaba de pie cerca de \u00e9l, estaba alarmado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1l es su nombre? D\u00edgame por favor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00c9l dijo la verdad, como siempre:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Mohandas Karamchand Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La ansiedad brill\u00f3 en la cara del jefe de estaci\u00f3n mientras miraba atentamente a Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapuji, por favor perd\u00f3neme. Vuelvo enseguida. Necesito examinar esto \u2014se fue deprisa con el boleto en la mano.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lo m\u00e1s seguro es que ya haya llegado al lugar correcto, pens\u00f3 el Mahatma. De pronto, su cuerpo comenz\u00f3 a temblar. Lo asalt\u00f3 una fatiga que nunca antes hab\u00eda experimentado. Sinti\u00f3 un dolor insoportable en sus articulaciones. Este parece ser el momento correcto en el sitio adecuado, se dijo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su vista se oscureci\u00f3 de repente. Sinti\u00e9ndose d\u00e9bil, se sent\u00f3 en la banca de cemento. \u00bfA\u00fan no ha terminado su escrutinio el jefe de estaci\u00f3n? Pens\u00f3 que tomar una siesta podr\u00eda hacerlo sentirse mejor. Sacudi\u00f3 su manto y se cubri\u00f3 con \u00e9l mientras se tend\u00eda, doblando las piernas. El tren que lo hab\u00eda tra\u00eddo aqu\u00ed estaba inm\u00f3vil ante \u00e9l, como un cad\u00e1ver. Sin contar el cuartito del jefe de estaci\u00f3n, a poca distancia, y el poste de luz, el lugar era realmente una selva. Los p\u00e1jaros gritaban sin cesar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un gran p\u00e1jaro posado en la punta del poste, con sus alas negras abiertas, lo miraba. Este debe ser el ave que anunciar\u00e1 mi muerte al mundo, pens\u00f3 Gandhi.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dhaniklal ser\u00eda el primero en llegar hasta aquel lugar. Podr\u00eda traer a Manu con \u00e9l. Debo dejarle a ella mi \u00faltima declaraci\u00f3n, decidi\u00f3 el Mahatma.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00a1Qu\u00e9 maravilloso ser\u00eda tener a Ba aqu\u00ed en este momento! Kasturba nunca hab\u00eda entendido por completo el significado de sus declaraciones. Pero no ab\u00eda nadie que entendiera sus silencios tan bien como ella. A Ba le gustaban especialmente los lunes, cuando \u00e9l hac\u00eda voto de silencio. Era en lunes que ella ten\u00eda la oportunidad de quedarse con \u00e9l todo el d\u00eda, sin alejarse de su lado ni por un momento. Si ella estuviera con \u00e9l, \u00e9l no tendr\u00eda siquiera necesidad de hacer una declaraci\u00f3n final, pens\u00f3 el Mahatma. Para \u00e9l, la muerte de ella era una p\u00e9rdida irreparable. Sus ojos se llenaron de l\u00e1grimas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapuji, por favor lev\u00e1ntese. Su tren se va. Bapuji\u2026 \u00a1Bapuji! Dios, \u00bfqu\u00e9 hago ahora? Aqu\u00ed no hay nadie que ayude. \u00a1Bapuji, Bapuji! \u00a1Oh, Dios\u2026!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma escuch\u00f3 la voz agitada del jefe de estaci\u00f3n y las largas notas del silbato del tren. No pod\u00eda abrir los ojos. Su conciencia era precaria y colgaba de un hilo delgado. \u00bfDe qui\u00e9n es ese tren? \u00bfDe d\u00f3nde sale? \u00bfA d\u00f3nde va? \u00bfDe qui\u00e9n es esa voz? \u00bfDe d\u00f3nde vienen esos sonidos? \u00bfEs la voz de Kasturba? \u00bfO del peque\u00f1o p\u00e1jaro que vive en lo alto del gran cedro rojo? Si no, \u00bfson los gritos del p\u00e1jaro de alas negras posado en este poste de luz?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma trat\u00f3 de abrir los ojos. No pod\u00eda decirle adi\u00f3s al mundo sin hacer una declaraci\u00f3n, \u00bfo s\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s de cubrir a Gandhi con una manta, el jefe de estaci\u00f3n corri\u00f3 con su l\u00e1mpara verde, levantando su luz mientras trotaba, para despedir al tren que estaba a punto de salir para Amritsar. Poco despu\u00e9s, al llevar a Gandhi un poco deagua caliente que hab\u00eda preparado especialmente para \u00e9l, not\u00f3 que el Mahatma se hab\u00eda incorporado. Al ver al jefe de estaci\u00f3n, el Mahatma le dedic\u00f3 una sonrisa desdentada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Su tren se ha ido, Bapuji. Podr\u00eda tener que esperar otras dieciocho horas para el siguiente tren a Amritsar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma suspir\u00f3. Fortalecido por un sorbo de agua caliente, fue capaz de enderezarse y sentarse apropiadamente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Gracias. Este parece ser el deseo de Dios. Si \u00e9l ha preparado este lugar para que sea mi Astapovo, no podr\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 tan f\u00e1cilmente, \u00bfno es as\u00ed?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La cara del jefe de estaci\u00f3n hab\u00eda palidecido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapuji, por favor perd\u00f3neme. Ay\u00fademe a evitar la culpa de semejante crimen imperdonable. \u00a1Aqu\u00ed no hay nadie! Tendr\u00e1 que hacer su \u00faltima declaraci\u00f3n solamente a m\u00ed, Bapu. No creo tener la fuerza para soportarlo. Perd\u00f3neme. El tren a Delhi llegar\u00e1 aqu\u00ed en menos de una hora. Por favor vuelva a Delhi. Ah\u00ed es donde todo tiene que pasar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma se ri\u00f3 al escuchar esto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Todo est\u00e1 decidido, entonces! Pero, por favor, d\u00edgame una cosa. Me reconoci\u00f3 desde el principio\u2026, \u00bfc\u00f3mo lo hizo? Debe haber visto montones y montones de Bapujis, \u00bfno?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El jefe de estaci\u00f3n se ri\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es muy f\u00e1cil, Bapu. Ni uno de esos incontables Bapujis compr\u00f3 jam\u00e1s un boleto. Cuando se les pregunta, dicen: Te di la libertad, \u00bfno es suficiente? Y siempre tienen ganas de discutir. Adem\u00e1s\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma intervino:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Adem\u00e1s, t\u00fa hab\u00edas anticipado todo esto, \u00bfno es verdad? \u00a1Sab\u00edas por anticipado de mi viaje y su objetivo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El jefe de estaci\u00f3n se puso inquieto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pero, Bapuji, por favor escuche lo que tengo que decirle. No debe terminar as\u00ed. \u00a1Este no debe ser jam\u00e1s su mensaje para el mundo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma levant\u00f3 su dedo para silenciarlo. Luego continu\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No, querido hermano, no puedo retirarme ahora. He tomado mi decisi\u00f3n. Creo firmemente, hermano, que este mundo entender\u00e1 el razonamiento que est\u00e1 detr\u00e1s de mi salida de Delhi y mi llegada aqu\u00ed. Pero \u00bfno hay doctores por aqu\u00ed? \u00a1La neumon\u00eda ha comenzado su ataque virulento! \u2014volvi\u00f3 a tenderse.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No, Bapuji. Nadie de por aqu\u00ed sabe nada de neumon\u00eda. Por favor acepte mi petici\u00f3n. Todo debe ocurrir solamente en Delhi \u2014dijo y mir\u00f3 su reloj de pulsera\u2014 Dios, s\u00f3lo quedan diez minutos para que llegue el tren. Hay poco que pueda hacer antes de eso \u2014despu\u00e9s de murmurar para s\u00ed mismo, dijo a Gandhi: \u2014Usted debe haber entendido esto m\u00e1s claramente que cualquier otro, Bapuji. Debe haber caminado aqu\u00ed no con un deseo de morir, sino con un deseo de vivir. Su partida ten\u00eda la intenci\u00f3n solamente de llamar la atenci\u00f3n y provocar obediencia, igual que todos los ayunos que hizo anteriormente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Como si no tuviera una respuesta que ofrecer, Gandhi permaneci\u00f3 en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pero ahora, todos sus adversarios ver\u00e1n esto desde un \u00e1ngulo diferente, Bapu. Ya se han decidido. Ayer, o el d\u00eda anterior, podr\u00edan haber sufrido una derrota. Pero ahora, han comenzado su guerra contra usted. Hoy o ma\u00f1ana. Ma\u00f1ana o el d\u00eda despu\u00e9s\u2026, ahora ya es cuesti\u00f3n de d\u00edas, solamente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Lo que dices es verdad. Pero \u00bfd\u00f3nde se torci\u00f3 todo? \u00a1S\u00f3lo he pensado en esto durante los \u00faltimos tres d\u00edas! Considero mi hermano a todo hombre. Incluso a aquellos hombres blancos, que resultaron ser mis enemigos por obra de la Historia, los am\u00e9 tambi\u00e9n. Trat\u00e9 de ense\u00f1ar a nuestro pueblo a hacer lo mismo. Intent\u00e9 enviar un mensaje de verdad y no violencia a todos. De cierta forma\u2026 \u2014el Mahatma dud\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1De cierta forma nos trajo el mensaje de Cristo! Por eso el gobierno brit\u00e1nico jam\u00e1s pudo matarlo. Usted aparec\u00eda ante ellos no como un cristiano \u00a1sino como el propio Cristo, Bapuji!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed, soy un aut\u00e9ntico cristiano; un cristiano m\u00e1s verdadero que los mismos cristianos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma sonri\u00f3. Hablar con el jefe de estaci\u00f3n era como hablar con su propia conciencia. Era extra\u00f1o c\u00f3mo su conciencia era un jefe de estaci\u00f3n en una oscura aldea.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Esa es la raz\u00f3n por la que nuestros gobernantes coloniales pusieron sus armas a sus pies y se fueron del pa\u00eds. No eran capaces de pelear contra Cristo, su dios.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Soy hind\u00fa. Un verdadero hind\u00fa. Rama es mi dios. El Gita es mi filosof\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si alguien lo acusara de haber llevado a cabo este enga\u00f1o, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda su respuesta, Bapuji?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi estaba en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014D\u00edgame, Bapuji. \u00bfDe qu\u00e9 fuentes formul\u00f3 usted sus preceptos? \u00bfDe qu\u00e9 dios en nuestra tierra aprendi\u00f3 la no violencia? \u00bfHay alguno entre nuestros dioses que no tomara las armas? \u00bfCu\u00e1l de ellos perdon\u00f3 a sus enemigos? Al ped\u00edrsele que diera su chal, \u00bfcu\u00e1l de ellos dio su dhoti tambi\u00e9n? \u00bfQui\u00e9n, al ser abofeteado en una mejilla, mostr\u00f3 la otra? O, por lo menos, \u00bfalguno de nuestros dioses sigui\u00f3 los principios de simplicidad que usted ha pedido a todos que sigan? D\u00edgame, Bapuji\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi suspir\u00f3 profundamente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfQu\u00e9 debo hacer como satyagrahi? \u00a1Por favor dime, querido hermano! \u2014dijo. Se hab\u00edan formado l\u00e1grimas en sus ojos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Por favor regrese, Bapuji \u2014le rog\u00f3 el jefe de estaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No, eso ser\u00eda equivalente a la muerte! \u2014dijo \u00e9l, repitiendo la famosa frase de su maestro Tolst\u00f3i.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su conciencia estaba enojada ahora.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Diga sus propias frases, Bapu\u2026! Enc\u00e1renos a su propia manera. Estamos esperando el momento para asesinarlo. Hemos comenzado esta guerra para vengarnos unos de otros. Deseamos ajustar cuentas con la Historia. La sangre de mil a\u00f1os que corre por las calles de Delhi no se ha secado todav\u00eda. Ens\u00e9\u00f1enos la nobleza de sus preceptos o reciba como regalo las balas que disparan nuestras armas \u2014el jefe de estaci\u00f3n perd\u00eda el aliento\u2014. Usted lograr\u00e1 una muerte po\u00e9tica, tal como deseaba, en la estaci\u00f3n de trenes de esta aldea remota. Entonces nosotros, sus seguidores, lo traicionaremos despu\u00e9s de su muerte o seremos muertos. Nos haremos pasar por usted mientras destruimos su forma de vida. Esta tierra sagrada va a llenarse de Bhagwaticharans. Usted ser\u00e1 ordenado como Dios\u2026, pero un dios incapaz de cambiar nada. Y luego, en nombre de ese dios, comenzar\u00e1 una guerra de venganza. Y la guerra durar\u00e1 hasta que la identidad de usted se borre por completo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los dos hombres quedaron en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El gran p\u00e1jaro de alas negras, que observaba a Gandhi desde lo alto del poste de luz, enton\u00f3 un canto de lamentaci\u00f3n mientras se alejaba volando. Su grito pudo o\u00edrse hasta que hubo recorrido una gran distancia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfEs esto una especie de profec\u00eda?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Profec\u00eda o superstici\u00f3n, lo puede llamar como usted quiera. \u00a1Pero estas cosas ser\u00e1n realidad, Bapu!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi estaba absorto en profunda contemplaci\u00f3n. Cerr\u00f3 los ojos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No, no aceptar\u00e9 la derrota. \u00a1Har\u00e9 que mis adversarios entiendan la naturaleza po\u00e9tica de la no violencia!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapuji, entonces usted debe vivir su vida completa. Es decir, ciento veinticinco a\u00f1os\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma cerr\u00f3 los ojos y qued\u00f3 en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bapuji\u2026 El tren a Delhi ha llegado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Gandhi encontr\u00f3 un asiento en un compartimiento de tercera clase repleto.  Era solamente otro Gandhi entre los varios Gandhis que viajaban en el mismo compartimiento. El jefe de estaci\u00f3n corri\u00f3 hacia \u00e9l, con una taza de leche de cabra y un pu\u00f1ado de cacahuates.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Debe mantenerse bien, Bapuji! \u00a1Su muerte debe ser el mensaje de nuestras vidas! \u2014dijo al Mahatma mientras secaba sus ojos llorosos. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, a las tres en punto de la tarde del 30 de enero de 1948, el tren en que Gandhi viajaba lleg\u00f3 a Delhi. Cuando lleg\u00f3 a Casa Birla a pie desde la estaci\u00f3n, daban las cuatro con cincuenta minutos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ansioso porque casi era la hora de su reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, el Mahatma entr\u00f3 deprisa a Casa Birla por la puerta trasera. En el amplio jard\u00edn de la mansi\u00f3n, Mahatma Bhagwaticharan estaba sentado, mirando los rosales que florec\u00edan. No se sabe si not\u00f3 la llegada de Gandhi. \u00c9ste lo dej\u00f3 atr\u00e1s r\u00e1pidamente, entr\u00f3 en su cuarto y pas\u00f3 al ba\u00f1o. Se lavaba la cara cuando escuch\u00f3 a Dhaniklal llam\u00e1ndolo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Es hora de la reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, Bapuji! \u00c9l ya lleg\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Mahatma replic\u00f3 en voz alta:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Estar\u00e9 all\u00e1 en un momento, Dhaniklalji. Por favor p\u00eddele que espere.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento donde se mezclan la historia, la literatura y la imaginaci\u00f3n, del escritor indio Devibharati.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15334,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[3359,22,3358,2343,3360,3361,3362,3363,2855,3210],"class_list":["post-15333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-adios-mahatma","tag-cuento","tag-devibharati","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritores-en-tamil","tag-escritores-indios","tag-farewell-mahatma","tag-gandhi","tag-literatura","tag-traducciones-originales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Devibharati.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3Zj","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15333"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15333\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15347,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15333\/revisions\/15347"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}