{"id":15071,"date":"2019-11-04T15:54:47","date_gmt":"2019-11-04T21:54:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=15071"},"modified":"2019-11-05T13:59:27","modified_gmt":"2019-11-05T19:59:27","slug":"las-metamorfosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/las-metamorfosis\/","title":{"rendered":"Las metamorfosis"},"content":{"rendered":"<p>Hoy se ha anunciado la muerte de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jos%C3%A9_de_la_Colina\">Jos\u00e9 de la Colina<\/a>, escritor mexicano. Nacido en Espa\u00f1a en 1934 y emigrado en 1940 \u2013parte de los exiliados que huyeron de la dictadura de Francisco Franco\u2013, de la Colina tuvo una <a href=\"https:\/\/cultura.nexos.com.mx\/?p=18843\">larga carrera<\/a> en la literatura y el periodismo, donde fue conocido como articulista y cr\u00edtico de cine. Colaborador de numerosas publicaciones, ganador de varios de los premios nacionales m\u00e1s importantes, fue uno de los maestros del cuento y de la minificci\u00f3n. Los textos que aqu\u00ed se re\u00fanen aparecieron en <em>Portarrelatos<\/em> (2007), uno de sus libros tard\u00edos, y son al mismo tiempo narraciones c\u00f3micas y ejercicios de estilo: cada uno es una versi\u00f3n distinta de <em>La metamorfosis<\/em> de Franz Kafka, contada en un estilo diferente, incluyendo los de varios autores famosos. El conjunto est\u00e1 tambi\u00e9n en <em>S\u00f3lo Cuento VII<\/em>, la antolog\u00eda que reun\u00ed para aquella serie de anuarios del cuento en espa\u00f1ol, publicada por la UNAM.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ojal\u00e1 sirvan como invitaci\u00f3n a conocer el resto de su obra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_15073\" aria-describedby=\"caption-attachment-15073\" style=\"width: 958px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"15073\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/las-metamorfosis\/josedelacolina\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg\" data-orig-size=\"958,596\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Jos\u00e9 de la Colina\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Jos\u00e9 de la Colina (fuente)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg\" alt=\"\" width=\"958\" height=\"596\" class=\"size-full wp-image-15073\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg 958w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 958px) 100vw, 958px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-15073\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 de la Colina (<a href=\"https:\/\/www.milenio.com\/cultura\/jose-de-la-colina-muere-a-los-85-anos\">fuente<\/a>)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>LAS METAMORFOSIS<br \/>\nJos\u00e9 de la Colina<\/strong><\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan la otra Biblia<\/h2>\n<p>En uno de los momentos del principio, Dios invent\u00f3 al hombre. Y vio Dios que eso no era bueno. Y dijo Dios: \u201cH\u00e1gase la metamorfosis\u201d. Y despert\u00f3 el hombre convertido en escarabajo. Y se dijo Dios: \u201cTal vez esto tampoco sea bueno, pero es m\u00e1s divertido.\u201d<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Chuang Zu<\/h2>\n<p>Gregorio Samsa so\u00f1\u00f3 que era un escarabajo y no sab\u00eda al despertar si era Gregorio Samsa que hab\u00eda so\u00f1ado ser un escarabajo o un escarabajo que hab\u00eda so\u00f1ado ser Gregorio Samsa.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan <em>Hamlet<\/em>, seg\u00fan Shakespeare<\/h2>\n<p>Ser o no ser. Ser escarabajo feliz o ser Gregorio Samsa infeliz: he ah\u00ed el dilema.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Miguel de Cervantes<\/h2>\n<p>En un barrio de Praga de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que viv\u00eda un joven viajante de comercio de los de camisa semanaria, corbata manchada de sopa y zapatos polvorientos. Es pues de saberse que este sobredicho viajante, en los ratos en que no andaba vendiendo, que eran los m\u00e1s del a\u00f1o, se daba a leer libros de entomolog\u00eda, ciencia que trata de los insectos, con tanta afici\u00f3n y gusto que olvid\u00f3 de todo punto su trabajo y leyendo se le pasaban las noches de claro en claro y los d\u00edas de turbio en turbio. Y, rematado ya su juicio con tales lecturas, vino a dar en el m\u00e1s extra\u00f1o pensamiento en que jam\u00e1s dio loco en el mundo, y fue que le pareci\u00f3 convenible y necesario, para escapar al fisco y a los acreedores, convertirse en un escarabajo\u2026<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Samuel Butler<\/h2>\n<p>Nunca Gregorio Samsa se sinti\u00f3 con mejor salud y m\u00e1s entonado como la ma\u00f1ana en que despert\u00f3 convertido en un monstruoso escarabajo. Se dice que la se\u00f1ora Samsa, la madre, coment\u00f3 la circunstancia con una se\u00f1ora vecina: Gregorio se hab\u00eda acostado tranquilo, con muy buen \u00e1nimo, etc\u00e9tera. Cuando le cont\u00e9 esto a Borges, lament\u00f3 que ese rasgo no figurase en Kafka. Lo mir\u00e9 y le dije: \u201cYo tambi\u00e9n soy Kafka\u201d.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Pascal<\/h2>\n<p>El hombre es s\u00f3lo un escarabajo, pero (aunque para su desgracia) un escarabajo pensante.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Lewis Carroll<\/h2>\n<p>Entonces Alicia lleg\u00f3 a una habitaci\u00f3n donde el se\u00f1or K, que hab\u00eda despertado convertido en escarabajo, mov\u00eda incesante y alegremente las patas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Oh, es terrible \u2014dijo Alicia\u2014. \u00bfNo te sientes mal, acaso?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El insecto se atus\u00f3 el bigote, que era lo \u00fanico que le quedaba del se\u00f1or K, y dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me alegra que hayas venido, ni\u00f1a. As\u00ed podremos celebrar juntos mis 29 o 30 o 31 o qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos nocumplea\u00f1os de este mes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No es de personas bien educadas cambiar de conversaci\u00f3n \u2014replic\u00f3 Alicia\u2014. Eres un grosero.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ni\u00f1a tonta \u2014contrarreplic\u00f3 el escarabajo\u2014, lo importante no es cambiar de conversaci\u00f3n sino cambiar de interlocutor.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Lautr\u00e9amont<\/h2>\n<p>No es un hombre, ni una piedra, ni una planta, sino un insecto cole\u00f3ptero, quien inicia este canto. Lector de ojos puros y frente a\u00fan no surcada por las u\u00f1as de la crueldad, esto te digo: no ser\u00e1 sin peligro de tu alma, que supones inmortal (yo reir\u00eda si no tuviera los labios partidos), que te adentrar\u00e1s en estas l\u00edneas impregnadas de execraci\u00f3n, escritas sobre la piel tierna de un incauto infante por el joven de mirada azufrosa y frente estrecha, proscrito de todas las familias por \u00e9l envenenadas con la literatura, pero puesto que osas avanzar en estas p\u00e1ginas pantanosas, no abandones a la almohada tu cabeza inflada por los vapores del tedio, no sea que despiertes, como yo, transformado en rampante escarabajo cuyas patas, dif\u00edciles de contar como los granos de sal del insomne oc\u00e9ano, se agitan inconsistentemente, como las yerbas malignas en las noches de viento ululante. \u00bfNo has o\u00eddo la atroz carcajada del viajante de infame comercio al recorrerte la columna verterbal hueso a hueso?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y as\u00ed finaliz\u00f3 Gregorio Samsa su en\u00e9simo canto.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, contada en el div\u00e1n del psicoanalista<\/h2>\n<p>Gracias, doctor, por ofrecerme el div\u00e1n, que es bien acogedor y adem\u00e1s con su exquisita blandura incita a que uno afloje al subconsciente, tiene usted raz\u00f3n, para un psic\u00f3tico como yo no hay nada como regalarse con una buena sesi\u00f3n de psicoan\u00e1lisis, ah, perdone usted la excesiva agitaci\u00f3n de mis muchas patas, es que estoy nervioso, y bueno, creo que lo mejor es que ya de una vez le diga cu\u00e1l es el problema, resulta doctor que yo que soy un escarabajo muy racional y decente a cada rato tengo la pesadilla de que, horror, me he convertido en un monstruoso se\u00f1or que es viajante de comercio y dice llamarse Gregorio Samsa y \u00a1ay doctor!, \u00bfno ser\u00e1 que sufro de complejo de inferioridad?<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan una declarante ante la ley<\/h2>\n<p>La de la voz desea hacer constar ante el se\u00f1or juez y el se\u00f1or secretario y el se\u00f1or mecan\u00f3grafo y el se\u00f1or abogado defensor de oficio y los se\u00f1ores licenciados y los se\u00f1ores periodistas aqu\u00ed presentes, a quienes agradece de todo coraz\u00f3n el inter\u00e9s que manifiestan por su humilde persona, que efectivamente reconoce que ella pisot\u00e9o hasta matarlo a su esposo Gregorio Samsa, por mal apodo Goyo el Salsa, pero no lo hizo por tener instintos asesinos ni sucios intereses, sino porque la de la voz ya francamente estaba cansada de los malos tratos que \u00e9l le daba, puros jaloneos y moquetes y hasta patadas a todas horas del d\u00eda, y encima se burlaba de una, es decir la de la voz, y todos los fines de semana el tal Goyo llegaba muy tarde en la noche y bien tomado y nom\u00e1s como por continuar la diversi\u00f3n, as\u00ed como por puro gusto del relajo, le volv\u00eda a dar una paliza a la de la voz que aqu\u00ed habla, que es mujer que, la mera verdad aunque otra cosa digan estos moretones, no naci\u00f3 para ser mujer sufrida, y que ya el colmo fue cuando una noche el tal Goyo, o s\u00e9ase el hoy occiso, lleg\u00f3 ebrio hasta las manitas y se tumb\u00f3 en la cama y se notaba que estaba sufriendo de eso que llaman el delirium tremens, o algo as\u00ed, y empez\u00f3 a gritar todo espantado diciendo que se estaba volviendo escarabajo, y que entonces una, perd\u00f3n, la de la voz, aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n que la pintan calva y agarr\u00f3 un peri\u00f3dico y lo enroll\u00f3 y entonces \u00a1zas!, que Dios perdone a la de la voz, pero s\u00ed, eso hizo: de una vez aplast\u00f3 al escarabajo del tal goyo para que el canijo hijo de su escarabaja madre no sea desconsiderado ni abusivo y de una vez aprenda a respetar a una, \u00a1ay, este!, quiero decir a la de la voz.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan la secci\u00f3n de avisos de un peri\u00f3dico<\/h2>\n<p>Hombre de 28 a\u00f1os, mediocre, con mediano sueldo de viajante de comercio, con aspecto y h\u00e1bitos de escarabajo, busca escarabaja joven, bonita y hacendosa pero sin grandes ambiciones. Escribir a Gregorio Samsa, calle Kafka n\u00famero 19, apartamento 301, Praga.<\/p>\n<h2><em>La metamorfosis<\/em>, seg\u00fan Samuel Beckett<\/h2>\n<p>puf puf puf no llegando puf arrastr\u00e1ndome puf qui\u00e9n soy agh puf tantas patas puf lo terrible es haber despertado oh yo no Gregorio agh yo escarabajo puf maldito Godot que me hizo puf mierda agh<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una serie sorprendente y juguetona de minificciones del mexicano Jos\u00e9 de la Colina (1934-2019).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15073,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Las metamorfosis","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[2343,25,198,322,327,3319,2855,2291,360,397],"class_list":["post-15071","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritores","tag-escritores-mexicanos","tag-jose-de-la-colina","tag-juegos-literarios","tag-las-metamorfosis","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-minificcion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/JoseDeLaColina.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3V5","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15071"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15071\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15080,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15071\/revisions\/15080"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15073"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}