{"id":14827,"date":"2019-10-14T00:15:37","date_gmt":"2019-10-14T05:15:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=14827"},"modified":"2024-03-18T00:01:51","modified_gmt":"2024-03-18T06:01:51","slug":"el-libro-de-tu-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/el-libro-de-tu-vida\/","title":{"rendered":"El libro de tu vida"},"content":{"rendered":"<p>Este es otro de los autores favoritos de quien escribe en este sitio: el ingl\u00e9s Alan Moore (1953), conocido principalmente como uno de los m\u00e1s grandes creadores de c\u00f3mics del siglo XX. Ya <a href=\"http:\/\/literalmagazine.com\/adios-alan-moore\/\">retirado<\/a> de ese medio, Moore se dedica a otros intereses, como el performance, el cine y la novela. De hecho, este cuento es en realidad un extracto de su novela <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/textos\/historia-de-la-eternidad\/\"><em>Jerusalem<\/em><\/a> (2016), un libro ambicioso y complejo que no abandona jam\u00e1s la ciudad de Northampton, donde Moore naci\u00f3 y vive todav\u00eda, pero abarca la totalidad del tiempo hist\u00f3rico, el M\u00e1s All\u00e1 y el futuro posible de la humanidad y del universo. Uno de sus muchos pasajes sorprendentes es el que sigue, en el cual el texto parece hablar directamente a quien lo lee y la vida entera de un ser humano se compara con un libro. Adem\u00e1s, en el texto se entrev\u00e9 una de las bases conceptuales de la novela, que se deriva de la filosof\u00eda <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Eternalismo\">eternalista<\/a>: la noci\u00f3n de que el universo entero, incluyendo al tiempo como una dimensi\u00f3n m\u00e1s, es inmutable y eterno, por lo cual ning\u00fan ser humano tiene realmente libre albedr\u00edo a medida que avanza a trav\u00e9s de los hechos de su vida, y \u00e9stos se \u00abrepiten\u00bb para siempre, una y otra vez, sin cambios. La idea es m\u00e1s bien aterradora, y Moore la explora de una enorme variedad de maneras a medida que habla de muchas vidas e historias vinculadas con la de su ciudad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La traducci\u00f3n del texto es m\u00eda.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>EL LIBRO DE TU VIDA<br \/>\nAlan Moore<\/strong><\/p>\n<p>S\u00e9 que soy un texto. S\u00e9 que me est\u00e1s leyendo. Esta es la diferencia m\u00e1s grande que hay entre los dos: t\u00fa no sabes que t\u00fa eres un texto. No sabes que te est\u00e1s leyendo. Lo que crees que es la vida autodeterminada por la que est\u00e1s pasando es de hecho un libro ya escrito y que te ha atrapado, y no por primera vez. Cuando una lectura dada ha concluido, cuando la contratapa se cierra como la cubierta de un ata\u00fad, inmediatamente olvidas que ya has luchado a trav\u00e9s de sus p\u00e1ginas y lo vuelves a levantar, acaso porque te atrae la foto atractiva y heroica de ti que est\u00e1 en la sobrecubierta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Vadeas una vez m\u00e1s a trav\u00e9s de la glosolalia del comienzo de la novela y esa sorprendente escena del nacimiento, toda en primera persona, nebulosamente descrita en una confusi\u00f3n de nuevos sabores y olores y luces aterradoras. Te demoras con deleite en los pasajes de la infancia y saboreas a todos los nuevos personajes, poderosamente logrados, a medida que se presentan, la madre y el pap\u00e1, los amigos y parientes y enemigos, cada uno con sus excentricidades memorables, su atractivo singular. Aunque encuentras interesantes esas haza\u00f1as juveniles, descubres que est\u00e1s meramente leyendo por encima algunos de los episodios posteriores por puro aburrimiento, pasando deprisa las p\u00e1ginas de tus d\u00edas, salt\u00e1ndote hacia delante, impaciente por el contenido adulto y la pornograf\u00eda que supones que te espera en el cap\u00edtulo siguiente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando esto resulta ser menos una alegr\u00eda en estado puro, menos abundante de lo que hab\u00edas anticipado, te sientes vagamente como si te hubieran estafado y truenas por un tiempo contra el autor. Para entonces, sin embargo, todos los temas centrales de la historia se acumulan a tu alrededor en el relato, locura y amor y p\u00e9rdida, destino y redenci\u00f3n. Empiezas a entender la aut\u00e9ntica escala de la obra, su profundidad y su ambici\u00f3n, cualidades que se te hab\u00edan escapado hasta ahora. Hay una creciente aprehensi\u00f3n, una sensaci\u00f3n de que el cuento podr\u00eda no estar en la categor\u00eda que hab\u00edas supuesto previamente, es decir, la de la aventura picaresca o la comedia sexual. De modo alarmante, la narraci\u00f3n progresa m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras confortables de los g\u00e9neros al territorio perturbador de la vanguardia. Por primera vez te preguntas si est\u00e1s abarcando m\u00e1s de lo que puedes apretar, si te has embarcado por error en una pesada obra maestra, cuando ten\u00edas la intenci\u00f3n de elegir solamente un thriller barato, lectura de vacaciones para el aeropuerto o la playa. Empiezas a dudar de tus capacidades de lectura, a dudar de tu habilidad para aguantar esta f\u00e1bula mortal hasta su conclusi\u00f3n sin que tu atenci\u00f3n se distraiga.  E incluso si la terminas, dudas tener la suficiente astucia para entender el mensaje de la saga, si es que existe un mensaje. En privado, sospechas que te pasar\u00e1 muy por encima, y sin embargo, qu\u00e9 m\u00e1s puedes hacer salvo seguir viviendo, seguir pasando las p\u00e1ginas como hojas de calendario, con el impulso de aquella recomendaci\u00f3n de la portada que dec\u00eda \u201cSi s\u00f3lo lees un libro en tu vida, que sea \u00e9ste\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No es sino hasta que est\u00e1s m\u00e1s all\u00e1 de la mitad del tomo, cerca de la marca de los dos tercios, que algunos puntos argumentales previos y aparentemente aleatorios empiezan a tener alguna especie de sentido para ti. Los significados y las met\u00e1foras empiezan a resonar; las iron\u00edas y los temas recurrentes se revelan. A\u00fan no tienes la certeza de haber le\u00eddo esto antes o no. Algunos elementos parecen terriblemente familiares y tienes premoniciones ocasionales de c\u00f3mo se resolver\u00e1n algunas de las tramas secundarias. Una imagen o un parlamento dar\u00e1 un acorde como de d\u00e9j\u00e0 vu, pero en general todo parece una nueva experiencia. No importa si es la segunda lectura o la cent\u00e9sima: te parece algo fresco, y, sea a rega\u00f1adientes o no, pareces disfrutarlo. No quieres que termine.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero cuando ha concluido, cuando la contratapa como la cubierta de un ata\u00fad finalmente se ha cerrado con fuerza, inmediatamente olvidas que ya te has abierto paso a trav\u00e9s del libro y lo vuelves a levantar, porque tal vez te atrae la llamativa y heroica foto tuya que est\u00e1 en la sobrecubierta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La marca de un buen libro, dicen, es que puedes leerlo m\u00e1s de una vez e igual encontrar algo nuevo en cada ocasi\u00f3n. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento entresacado de la novela <em>Jerusalem<\/em> del ingl\u00e9s Alan Moore (1953)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9662,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"El libro de tu vida","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[36,22,2343,25,196,2319,3273,2855,2291,360,530,3210],"class_list":["post-14827","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-alan-moore","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritores","tag-escritores-ingleses","tag-fragmento-de-novela","tag-jerusalem","tag-literatura","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-traducciones","tag-traducciones-originales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/alanmoore-gb.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3R9","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14827","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14827"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14827\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16251,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14827\/revisions\/16251"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9662"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14827"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14827"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14827"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}