{"id":13804,"date":"2017-05-23T12:40:12","date_gmt":"2017-05-23T17:40:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=13804"},"modified":"2017-05-23T12:40:12","modified_gmt":"2017-05-23T17:40:12","slug":"la-loteria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-loteria\/","title":{"rendered":"La loter\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Este es el cuento m\u00e1s famoso de la escritora estadounidense <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Shirley_Jackson\">Shirley Jackson<\/a> (1916-1965), considerada una de las grandes de la literatura de terror del siglo pasado y precursora de muchos autores en activo hasta la actualidad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aparecida en <em>The New Yorker<\/em> el 26 de junio de 1948, \u00abThe Lottery\u00bb \u2013historia de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/The_Lottery\">horror<\/a> sin elementos sobrenaturales\u2013 provoc\u00f3 una pol\u00e9mica y el env\u00edo de numerosas cartas de odio contra la revista y contra la propia autora. En un art\u00edculo que public\u00f3 posteriormente, cuando se le pidi\u00f3 que \u00abexplicara\u00bb sus intenciones al escribir el cuento, Jackson declar\u00f3: \u00abSupongo que esperaba, al presentar un ritual antiguo y especialmente brutal en el presente y en mi propia aldea, causar conmoci\u00f3n en los lectores, con una dramatizaci\u00f3n gr\u00e1fica de la violencia sin sentido y la inhumanidad general de sus propias vidas\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_13805\" aria-describedby=\"caption-attachment-13805\" style=\"width: 1012px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13805\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/la-loteria\/jackson-shirley-family-1186\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186.jpg\" data-orig-size=\"1186,1200\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;\\u00a9Erich Hartmann \/ Magnum Photos&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Jackson-Shirley-Family-1186\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Shirley Jackson y sus hijos en 1956. (fuente)&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186-1012x1024.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186-1012x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"1012\" height=\"1024\" class=\"size-large wp-image-13805\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186-1012x1024.jpg 1012w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186-297x300.jpg 297w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186.jpg 1186w\" sizes=\"auto, (max-width: 1012px) 100vw, 1012px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-13805\" class=\"wp-caption-text\">Shirley Jackson y sus hijos en 1956. (<a href=\"http:\/\/www.newyorker.com\/books\/page-turner\/memory-and-delusion\">fuente<\/a>)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>LA LOTER\u00cdA<br \/>\nShirley Jackson<\/strong><\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del 27 de junio amaneci\u00f3 clara y soleada con el calor lozano de un d\u00eda de pleno est\u00edo; las plantas mostraban profusi\u00f3n de flores y la hierba ten\u00eda un verdor intenso. La gente del pueblo empez\u00f3 a congregarse en la plaza, entre la oficina de correos y el banco, alrededor de las diez; en algunos pueblos hab\u00eda tanta gente que la loter\u00eda duraba dos d\u00edas y ten\u00eda que iniciarse el d\u00eda 26, pero en aquel pueblecito, donde apenas hab\u00eda trescientas personas, todo el asunto ocupaba apenas un par de horas, de modo que pod\u00eda iniciarse a las diez de la ma\u00f1ana y dar tiempo todav\u00eda a que los vecinos volvieran a sus casas a comer.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ni\u00f1os fueron los primeros en acercarse, por supuesto. La escuela acababa de cerrar para las vacaciones de verano y la sensaci\u00f3n de libertad produc\u00eda inquietud en la mayor\u00eda de los peque\u00f1os; tend\u00edan a formar grupos pac\u00edficos durante un rato antes de romper a jugar con su habitual bullicio, y sus conversaciones segu\u00edan girando en torno a la clase y los profesores, los libros y las reprimendas. Bobby Martin ya se hab\u00eda llenado los bolsillos de piedras y los dem\u00e1s chicos no tardaron en seguir su ejemplo, seleccionando las piedras m\u00e1s lisas y redondeadas; Bobby, Harry Jones y Dickie Delacroix acumularon finalmente un gran mont\u00f3n de piedras en un rinc\u00f3n de la plaza y lo protegieron de las incursiones de los otros chicos. Las ni\u00f1as se quedaron aparte, charlando entre ellas y volviendo la cabeza hacia los chicos, mientras los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os jugaban con la tierra o se agarraban de la mano de sus hermanos o hermanas mayores.<br \/>\n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pronto empezaron a reunirse los hombres, que se dedicaron a hablar de sembrados y lluvias, de tractores e impuestos, mientras vigilaban a sus hijos. Formaron un grupo, lejos del mont\u00f3n de piedras de la esquina, y se contaron chistes sin alzar la voz, provocando sonrisas m\u00e1s que carcajadas. Las mujeres, con descoloridos vestidos de andar por casa y su\u00e9teres finos, llegaron poco despu\u00e9s de sus hombres. Se saludaron entre ellas e intercambiaron apresurados chismes mientras acud\u00edan a reunirse con sus maridos. Pronto, las mujeres, ya al lado de sus maridos, empezaron a llamar a sus hijos y los peque\u00f1os acudieron a rega\u00f1adientes, despu\u00e9s de la cuarta o la quinta llamada. Bobby Martin esquiv\u00f3, agach\u00e1ndose, la mano de su madre cuando pretend\u00eda agarrarlo y volvi\u00f3 corriendo, entre risas, hasta el mont\u00f3n de piedras. Su padre lo llam\u00f3 entonces con voz severa y Bobby regres\u00f3 enseguida, ocupando su lugar entre su padre y su hermano mayor. La loter\u00eda \u2014igual que los bailes en la plaza, el club juvenil y el programa de la fiesta de Halloween\u2014 era dirigida por el se\u00f1or Summers, que ten\u00eda tiempo y energ\u00eda para dedicarse a las actividades c\u00edvicas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Summers era un hombre jovial, de cara redonda, que llevaba el negocio del carb\u00f3n, y la gente se compadec\u00eda de \u00e9l porque no hab\u00eda tenido hijos y su mujer era una gru\u00f1ona. Cuando lleg\u00f3 a la plaza portando la caja negra de madera, se levant\u00f3 un murmullo entre los vecinos y el se\u00f1or Summers dijo: \u00abHoy llego un poco tarde, amigos\u00bb. El administrador de correos, el se\u00f1or Graves, ven\u00eda tras \u00e9l cargando con un taburete de tres patas, que coloc\u00f3 en el centro de la plaza y sobre el cual instal\u00f3 la caja negra el se\u00f1or Summers. Los vecinos se mantuvieron a distancia, dejando un espacio entre ellos y el taburete, y cuando el se\u00f1or Summers pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfAlguno de ustedes quiere echarme una mano?\u00bb, se produjo un instante de vacilaci\u00f3n hasta que dos de los hombres, el se\u00f1or Martin y su hijo mayor, Baxter, se acercaron para sostener la caja sobre el taburete mientras \u00e9l revolv\u00eda los papeles del interior.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los objetos originales para el juego de la loter\u00eda se hab\u00edan perdido hac\u00eda mucho tiempo y la caja negra que descansaba ahora sobre el taburete llevaba utiliz\u00e1ndose desde antes incluso de que naciera el viejo Warner, el hombre de m\u00e1s edad del pueblo. El se\u00f1or Summers hablaba con frecuencia a sus vecinos de hacer una caja nueva, pero a nadie le gustaba modificar la tradici\u00f3n que representaba aquella caja negra. Corr\u00eda la historia de que la caja actual se hab\u00eda realizado con algunas piezas de la caja que la hab\u00eda precedido, la que hab\u00edan construido las primeras familias cuando se instalaron all\u00ed y fundaron el pueblo. Cada a\u00f1o, despu\u00e9s de la loter\u00eda, el se\u00f1or Summers empezaba a hablar otra vez de hacer una caja nueva, pero cada a\u00f1o el asunto acababa difumin\u00e1ndose sin que se hiciera nada al respecto. La caja negra estaba cada vez m\u00e1s gastada y ya ni siquiera era completamente negra, sino que le hab\u00eda saltado una gran astilla en uno de los lados, dejando a la vista el color original de la madera, y en algunas partes estaba descolorida o manchada. El se\u00f1or Martin y su hijo mayor, Baxter, sujetaron con fuerza la caja sobre el taburete hasta que el se\u00f1or Summers hubo revuelto a conciencia los papeles con sus manos. Dado que la mayor parte del ritual se hab\u00eda eliminado u olvidado, el se\u00f1or Summers hab\u00eda conseguido que se sustituyeran por hojas de papel las fichas de madera que se hab\u00edan utilizado durante generaciones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Seg\u00fan hab\u00eda argumentado el se\u00f1or Summers, las fichas de madera fueron muy \u00fatiles cuando el pueblo era peque\u00f1o, pero ahora que la poblaci\u00f3n hab\u00eda superado los tres centenares de vecinos y parec\u00eda en trance de seguir creciendo, era necesario utilizar algo que cupiera mejor en la caja negra. La noche antes de la loter\u00eda, el se\u00f1or Summers y el se\u00f1or Graves preparaban las hojas de papel y las introduc\u00edan en la caja, que trasladaban entonces a la caja fuerte de la compa\u00f1\u00eda de carbones del se\u00f1or Summers para guardarla hasta el momento de llevarla a la plaza, la ma\u00f1ana siguiente. El resto del a\u00f1o, la caja se guardaba a veces en un sitio, a veces en otro; un a\u00f1o hab\u00eda permanecido en el granero del se\u00f1or Graves y otro a\u00f1o hab\u00eda estado en un rinc\u00f3n de la oficina de correos y, a veces, se guardaba en un estante de la tienda de los Martin y se dejaba all\u00ed el resto del a\u00f1o.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hab\u00eda que atender muchos detalles antes de que el se\u00f1or Summers declarara abierta la loter\u00eda. Por ejemplo, hab\u00eda que confeccionar las listas de cabezas de familia, de cabezas de las casas que constitu\u00edan cada familia, y de los miembros de cada casa. Tambi\u00e9n deb\u00eda tomarse el oportuno juramento al se\u00f1or Summers como encargado de dirigir el sorteo, por parte del administrador de correos. Algunos vecinos recordaban que, en otro tiempo, el director del sorteo hac\u00eda una especie de exposici\u00f3n, una salmodia rutinaria y discordante que se ven\u00eda recitando a\u00f1o tras a\u00f1o, como mandaban los c\u00e1nones. Hab\u00eda quien cre\u00eda que el director del sorteo deb\u00eda limitarse a permanecer en el estrado mientras la recitaba o cantaba, mientras otros opinaban que ten\u00eda que mezclarse entre la gente, pero hac\u00eda muchos a\u00f1os que esa parte de la ceremonia se hab\u00eda eliminado. Tambi\u00e9n se dec\u00eda que hab\u00eda existido una salutaci\u00f3n ritual que el director del sorteo deb\u00eda utilizar para dirigirse a cada una de las personas que se acercaban para extraer la papeleta de la caja, pero tambi\u00e9n esto se hab\u00eda modificado con el tiempo y ahora solo se consideraba necesario que el director dirigiera algunas palabras a cada participante cuando acud\u00eda a probar su suerte. El se\u00f1or Summers ten\u00eda mucho talento para todo ello; luciendo su camisa blanca impoluta y sus pantalones tejanos, con una mano apoyada tranquilamente sobre la caja negra, ten\u00eda un aire de gran dignidad e importancia mientras conversaba interminablemente con el se\u00f1or Graves y los Martin.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el preciso instante en que el se\u00f1or Summers terminaba de hablar y se volv\u00eda hacia los vecinos congregados, la se\u00f1ora Hutchinson apareci\u00f3 a toda prisa por el camino que conduc\u00eda a la plaza, con un su\u00e9ter sobre los hombros, y se a\u00f1adi\u00f3 al grupo que ocupaba las \u00faltimas filas de asistentes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me hab\u00eda olvidado por completo de qu\u00e9 d\u00eda era \u2014le coment\u00f3 a la se\u00f1ora Delacroix cuando lleg\u00f3 a su lado, y las dos mujeres se echaron a re\u00edr por lo bajo\u2014. Pensaba que mi marido estaba en la parte de atr\u00e1s de la casa, apilando le\u00f1a \u2014prosigui\u00f3 la se\u00f1ora Hutchinson\u2014, y entonces mir\u00e9 por la ventana y vi que los ni\u00f1os hab\u00edan desaparecido de la vista; entonces  record\u00e9 que est\u00e1bamos a veintisiete y vine corriendo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Se sec\u00f3 las manos en el delantal y la se\u00f1ora Delacroix respondi\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014De todos modos, has llegado a tiempo. Todav\u00eda est\u00e1n con los preparativos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La se\u00f1ora Hutchinson estir\u00f3 el cuello para observar a la multitud y localiz\u00f3 a su marido y a sus hijos casi en las primeras filas. Se despidi\u00f3 de la se\u00f1ora Delacroix con unas palmaditas en el brazo y empez\u00f3 a abrirse paso entre la multitud. La gente se apart\u00f3 con aire festivo para dejarla avanzar; dos o tres de los presentes murmuraron, en voz lo bastante alta como para que les oyera todo el mundo: \u00abAh\u00ed viene tu mujer, Hutchinson\u00bb, y, \u00abFinalmente se ha presentado, Bill\u00bb. La se\u00f1ora Hutchinson lleg\u00f3 hasta su marido y el se\u00f1or Summers, que hab\u00eda estado esperando a que lo hiciera, coment\u00f3 en tono jovial:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Pensaba que \u00edbamos a tener que empezar sin ti, Tessie.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No querr\u00edas que dejara los platos sin lavar en el fregadero, \u00bfverdad, Joe? \u2014respondi\u00f3 la se\u00f1ora Hutchinson con una sonrisa, provocando una ligera carcajada entre los presentes, que volvieron a ocupar sus anteriores posiciones tras la llegada de la mujer.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Muy bien \u2014anunci\u00f3 sobriamente el se\u00f1or Summers\u2014, supongo que ser\u00e1 mejor empezar de una vez para acabar lo antes posible y volver pronto al trabajo. \u00bfFalta alguien?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dunbar \u2014dijeron varias voces\u2014. Dunbar, Dunbar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Summers consult\u00f3 la lista.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Clyde Dunbar \u2014coment\u00f3\u2014. Es cierto. Tiene una pierna rota, \u00bfno es eso? \u00bfQui\u00e9n sacar\u00e1 la papeleta por \u00e9l?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Yo, supongo \u2014respondi\u00f3 una mujer, y el se\u00f1or Summers se volvi\u00f3 hacia ella.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014La esposa saca la papeleta por el marido \u2014anunci\u00f3 el se\u00f1or Summers, y a\u00f1adi\u00f3\u2014: \u00bfNo tienes ning\u00fan hijo mayor que lo haga por ti, Janey?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aunque el se\u00f1or Summers y todo el resto del pueblo conoc\u00edan perfectamente la respuesta, era obligaci\u00f3n del director del sorteo formular tales preguntas oficialmente. El se\u00f1or Summers aguard\u00f3 con expresi\u00f3n atenta la contestaci\u00f3n de la se\u00f1ora Dunbar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Horace no ha cumplido a\u00fan los diecis\u00e9is \u2014explic\u00f3 la mujer con tristeza\u2014. Me parece que este a\u00f1o tendr\u00e9 que participar yo por mi esposo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014De acuerdo \u2014asinti\u00f3 el se\u00f1or Summers. Efectu\u00f3 una anotaci\u00f3n en la lista que sosten\u00eda en las manos y luego pregunt\u00f3\u2014: \u00bfEl chico de los Watson sacar\u00e1 papeleta este a\u00f1o?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un muchacho de elevada estatura alz\u00f3 la mano entre la multitud.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aqu\u00ed estoy \u2014dijo\u2014. Voy a jugar por mi madre y por m\u00ed.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El chico parpade\u00f3, nervioso, y escondi\u00f3 la cara mientras varias voces de la muchedumbre comentaban en voz alta: \u00abBuen chico, Jack\u00bb, y, \u00abMe alegro de ver que tu madre ya tiene un hombre que se ocupe de hacerlo\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bien \u2014dijo el se\u00f1or Summers\u2014, creo que ya estamos todos. \u00bfHa venido el viejo Warner?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Aqu\u00ed estoy \u2014dijo una voz, y el se\u00f1or Summers asinti\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un s\u00fabito silencio cay\u00f3 sobre los reunidos mientras el se\u00f1or Summers carraspeaba y contemplaba la lista.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfTodos preparados? \u2014pregunt\u00f3\u2014. Bien, voy a leer los nombres (los cabezas de familia, primero) y los hombres se adelantar\u00e1n para sacar una papeleta de la caja. Guarden la papeleta cerrada en la mano, sin mirarla, hasta que todo el mundo tenga la suya. \u00bfEst\u00e1 claro?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los presentes hab\u00edan asistido tantas veces al sorteo que apenas prestaron atenci\u00f3n a las instrucciones; la mayor\u00eda de ellos permaneci\u00f3 tranquila y en silencio, humedeci\u00e9ndose los labios y sin desviar la mirada del se\u00f1or Summers. Por fin, este alz\u00f3 una mano y dijo, \u00abAdams\u00bb. Un hombre se adelant\u00f3 a la multitud. \u00abHola, Steve\u00bb, le salud\u00f3 el se\u00f1or Summers. \u00abHola, Joe\u00bb, le respondi\u00f3 el se\u00f1or Adams. Los dos hombres intercambiaron una sonrisa nerviosa y seca; a continuaci\u00f3n, el se\u00f1or Adams introdujo la mano en la caja negra y sac\u00f3 un papel doblado. Lo sostuvo con firmeza por una esquina, dio media vuelta y volvi\u00f3 a ocupar r\u00e1pidamente su lugar entre la multitud, donde permaneci\u00f3 ligeramente apartado de su familia, sin bajar la vista a la mano donde ten\u00eda la papeleta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Allen \u2014llam\u00f3 el se\u00f1or Summers\u2014. Anderson\u2026 Bentham.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ya parece que no pasa el tiempo entre una loter\u00eda y la siguiente \u2014coment\u00f3 la se\u00f1ora Delacroix a la se\u00f1ora Graves en las filas traseras\u2014. Me da la impresi\u00f3n de que la \u00faltima fue apenas la semana pasada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Desde luego, el tiempo pasa volando \u2014asinti\u00f3 la se\u00f1ora Graves.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Clark\u2026 Delacroix\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014All\u00e1 va mi marido \u2014coment\u00f3 la se\u00f1ora Delacroix, conteniendo la respiraci\u00f3n mientras su esposo avanzaba hacia la caja.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dunbar \u2014llam\u00f3 el se\u00f1or Summers, y la se\u00f1ora Dunbar se acerc\u00f3 con paso firme mientras una de las mujeres exclamaba: \u00abAnimo, Janey\u00bb, y otra dec\u00eda: \u00abAll\u00e1 va\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ahora nos toca a nosotros \u2014anunci\u00f3 la se\u00f1ora Graves y observ\u00f3 a su marido cuando este rode\u00f3 la caja negra, salud\u00f3 al se\u00f1or Summers con aire grave y escogi\u00f3 una papeleta de la caja. A aquellas alturas, entre los reunidos hab\u00eda numerosos hombres que sosten\u00edan entre sus manazas peque\u00f1as hojas de papel, haci\u00e9ndolas girar una y otra vez con gesto nervioso. La se\u00f1ora Dunbar y sus dos hijos estaban muy juntos; la mujer sosten\u00eda la papeleta.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Harburt\u2026 Hutchinson\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Vamos all\u00e1, Bill \u2014dijo la se\u00f1ora Hutchinson, y los presentes cercanos a ella soltaron una carcajada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Jones\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Dicen que en el pueblo de arriba est\u00e1n hablando de suprimir la loter\u00eda \u2014coment\u00f3 el se\u00f1or Adams al viejo Warner. Este solt\u00f3 un bufido y replic\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Hatajo de est\u00fapidos. Si escuchas a los j\u00f3venes, nada les parece suficiente. A este paso, dentro de poco querr\u00e1n que volvamos a vivir en cavernas, que nadie trabaje m\u00e1s y que vivamos de ese modo. Antes ten\u00edamos un refr\u00e1n que dec\u00eda: \u00abLa loter\u00eda en verano, antes de recoger el grano\u00bb. A este paso, pronto tendremos que alimentarnos de bellotas y frutos del bosque. La loter\u00eda ha existido siempre \u2014a\u00f1adi\u00f3, irritado\u2014. Ya es suficientemente terrible tener que ver al joven Joe Summers ah\u00ed arriba, bromeando con todo el mundo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014En algunos lugares ha dejado de celebrarse la loter\u00eda \u2014apunt\u00f3 la se\u00f1ora Adams.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eso no traer\u00e1 m\u00e1s que problemas \u2014insisti\u00f3 el viejo Warner, testarudo\u2014. Hatajo de j\u00f3venes est\u00fapidos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Martin\u2026 \u2014Bobby Martin vio avanzar a su padre.\u2014 Overdyke\u2026 Percy\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ojal\u00e1 se den prisa \u2014murmur\u00f3 la se\u00f1ora Dunbar a su hijo mayor\u2014. Ojal\u00e1 acaben pronto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ya casi han terminado \u2014dijo el muchacho.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Prep\u00e1rate para ir corriendo a informar a tu padre \u2014le indic\u00f3 su madre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Summers pronunci\u00f3 su propio apellido, dio un paso medido hacia adelante y escogi\u00f3 una papeleta de la caja. Luego, llam\u00f3 a Warner.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Llevo sesenta y siete a\u00f1os asistiendo a la loter\u00eda \u2014proclam\u00f3 el se\u00f1or Warner mientras se abr\u00eda paso entre la multitud\u2014. Setenta y siete loter\u00edas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Watson\u2026 \u2014el muchacho alto se adelant\u00f3 con andares desgarbados. Una voz exhort\u00f3: \u00abNo te pongas nervioso, muchacho\u00bb, y el se\u00f1or Summers a\u00f1adi\u00f3: \u00abT\u00f3mate el tiempo necesario, hijo\u00bb. Despu\u00e9s, cant\u00f3 el \u00faltimo nombre.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Zanini\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tras esto se produjo una larga pausa, una espera cargada de nerviosismo hasta que el se\u00f1or Summers, sosteniendo en alto su papeleta, murmur\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Muy bien, amigos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Durante unos instantes, nadie se movi\u00f3; a continuaci\u00f3n, todos los cabezas de familia abrieron a la vez la papeleta. De pronto, todas las mujeres se pusieron a hablar a la vez:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Qui\u00e9n es? \u00bfA qui\u00e9n le ha tocado? \u00bfA los Dunbar? \u00bfA los Watson?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al cabo de unos momentos, las voces empezaron a decir:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es Hutchinson. Le ha tocado a Bill Hutchinson.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ve a dec\u00edrselo a tu padre \u2014orden\u00f3 la se\u00f1ora Dunbar a su hijo mayor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los presentes empezaron a buscar a Hutchinson con la mirada. Bill Hutchinson estaba inm\u00f3vil y callado, contemplando el papel que ten\u00eda en la mano. De pronto, Tessie Hutchinson le grit\u00f3 al se\u00f1or Summers:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No le has dado tiempo a escoger qu\u00e9 papeleta quer\u00eda! Te he visto, Joe Summers. \u00a1No es justo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tienes que aceptar la suerte, Tessie \u2014le replic\u00f3 la se\u00f1ora Delacroix, y la se\u00f1ora Graves a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Todos hemos tenido las mismas oportunidades.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Vamos, Tessie, cierra el pico! \u2014intervino Bill Hutchinson.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bueno \u2014anunci\u00f3, acto seguido, el se\u00f1or Summers\u2014. Hasta aqu\u00ed hemos ido bastante deprisa y ahora deberemos apresurarnos un poco m\u00e1s para terminar a tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Consult\u00f3 su siguiente lista y a\u00f1adi\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bill, t\u00fa has sacado la papeleta por la familia Hutchinson. \u00bfTienes alguna casa m\u00e1s que pertenezca a ella?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Est\u00e1n Don y Eva \u2014exclam\u00f3 la se\u00f1ora Hutchinson con un chillido\u2014. \u00a1Ellos tambi\u00e9n deber\u00edan participar!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Las hijas casadas entran en el sorteo con las familias de sus maridos, Tessie \u2014replic\u00f3 el se\u00f1or Summers con suavidad\u2014. Lo sabes perfectamente, como todos los dem\u00e1s.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No ha sido justo \u2014insisti\u00f3 Tessie.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Me temo que no \u2014respondi\u00f3 con voz abatida Bill Hutchinson a la anterior pregunta del director del sorteo\u2014. Mi hija juega con la familia de su esposo, como est\u00e1 establecido. Y no tengo m\u00e1s familia que mis hijos peque\u00f1os.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Entonces, por lo que respecta a la elecci\u00f3n de la familia, ha correspondido a la tuya \u2014declar\u00f3 el se\u00f1or Summers a modo de explicaci\u00f3n\u2014. Y, por lo que respecta a la casa, tambi\u00e9n corresponde a la tuya, \u00bfno es eso?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 Bill Hutchinson.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Cu\u00e1ntos chicos tienes, Bill? \u2014pregunt\u00f3 oficialmente el se\u00f1or Summers.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tres \u2014declar\u00f3 Bill Hutchinson\u2014. Est\u00e1 mi hijo, Bill, y Nancy y el peque\u00f1o Dave. Adem\u00e1s de Tessie y de m\u00ed, claro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Muy bien, pues \u2014asinti\u00f3 el se\u00f1or Summers\u2014. \u00bfHas recogido sus papeletas, Harry?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Graves asinti\u00f3 y mostr\u00f3 en alto las hojas de papel.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Entonces, ponlas en la caja \u2014le indic\u00f3 el se\u00f1or Summers\u2014. Coge la de Bill y col\u00f3cala dentro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Creo que deber\u00edamos empezar otra vez \u2014coment\u00f3 la se\u00f1ora Hutchinson con toda la calma posible\u2014. Les digo que no es justo. Bill no ha tenido tiempo para escoger qu\u00e9 papeleta quer\u00eda. Todos lo han visto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Graves hab\u00eda seleccionado cinco papeletas y las hab\u00eda puesto en la caja. Salvo estas, dej\u00f3 caer todas las dem\u00e1s al suelo, donde la brisa las impuls\u00f3, esparci\u00e9ndolas por la plaza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Esc\u00fachenme todos! \u2014segu\u00eda diciendo la se\u00f1ora Hutchinson a los vecinos que la rodeaban.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00bfPreparado, Bill? \u2014inquiri\u00f3 el se\u00f1or Summers, y Bill Hutchinson asinti\u00f3, despu\u00e9s de dirigir una breve mirada a su esposa e hijos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Recuerden \u2014continu\u00f3 el director del sorteo\u2014: Saquen una papeleta y gu\u00e1rdenla sin abrir hasta que todos tengan la suya. Harry, t\u00fa ayudar\u00e1s al peque\u00f1o Dave.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Graves tom\u00f3 de la manita al ni\u00f1o, que se acerc\u00f3 a la caja con \u00e9l sin ofrecer resistencia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Saca un papel de la caja, Davy \u2014le dijo el se\u00f1or Summers. Davy introdujo la mano donde le dec\u00edan y solt\u00f3 una risita\u2014. Saca solo un papel \u2014insisti\u00f3 el se\u00f1or Summers\u2014. Harry, oc\u00fapate t\u00fa de guardarlo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Graves tom\u00f3 la mano del ni\u00f1o y le quit\u00f3 el papel de su pu\u00f1o cerrado; despu\u00e9s lo sostuvo en alto mientras el peque\u00f1o Dave se quedaba a su lado, mir\u00e1ndolo con aire de desconcierto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ahora, Nancy \u2014anunci\u00f3 el se\u00f1or Summers. Nancy ten\u00eda doce a\u00f1os y a sus compa\u00f1eros de la escuela se les aceler\u00f3 la respiraci\u00f3n mientras se adelantaba, agarr\u00e1ndose la falda, y extra\u00eda una papeleta con gesto delicado\u2014. Bill, hijo \u2014dijo el se\u00f1or Summers, y Billy, con su rostro sonrojado y sus pies enormes, estuvo a punto de volcar la caja cuando sac\u00f3 su papeleta\u2014. Tessie\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La se\u00f1ora Hutchinson titube\u00f3 durante unos segundos, mirando a su alrededor con aire desafiante y luego apret\u00f3 los labios y avanz\u00f3 hasta la caja. Extrajo una papeleta y la sostuvo a su espalda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bill\u2026 \u2014dijo por \u00faltimo el se\u00f1or Summers, y Bill Hutchinson meti\u00f3 la mano en la caja y tante\u00f3 el fondo antes de sacarla con el \u00faltimo de los papeles.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los espectadores hab\u00edan quedado en silencio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Espero que no sea Nancy \u2014cuchiche\u00f3 una chica, y el sonido del susurro lleg\u00f3 hasta el m\u00e1s alejado de los reunidos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Antes, las cosas no eran as\u00ed \u2014coment\u00f3 abiertamente el viejo Warner\u2014. Y la gente tampoco es como en otros tiempos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Muy bien \u2014dijo el se\u00f1or Summers\u2014. Abran las papeletas. T\u00fa, Harry, abre la del peque\u00f1o Dave.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El se\u00f1or Graves desdobl\u00f3 el papel y se escuch\u00f3 un suspiro general cuando lo mostr\u00f3 en alto y todos comprobaron que estaba en blanco. Nancy y Bill, hijo, abrieron los suyos al mismo tiempo y los dos se volvieron hacia la multitud con expresi\u00f3n radiante, agitando sus papeletas por encima de la cabeza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tessie\u2026 \u2014indic\u00f3 el se\u00f1or Summers. Se produjo una breve pausa y, a continuaci\u00f3n, el director del sorteo mir\u00f3 a Bill Hutchinson. El hombre desdobl\u00f3 su papeleta y la ense\u00f1\u00f3. Tambi\u00e9n estaba en blanco.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es Tessie \u2014anunci\u00f3 el se\u00f1or Summers en un susurro\u2014. Mu\u00e9stranos su papel, Bill.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Bill Hutchinson se acerc\u00f3 a su mujer y le quit\u00f3 la papeleta por la fuerza. En el centro de la hoja hab\u00eda un punto negro, la marca que hab\u00eda puesto el se\u00f1or Summers con el l\u00e1piz la noche anterior, en la oficina de la compa\u00f1\u00eda de carbones. Bill Hutchinson mostr\u00f3 en alto la papeleta y se produjo una reacci\u00f3n agitada entre los congregados.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Bien, amigos \u2014proclam\u00f3 el se\u00f1or Summers\u2014, d\u00e9monos prisa en terminar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aunque los vecinos hab\u00edan olvidado el ritual y hab\u00edan perdido la caja negra original, a\u00fan manten\u00edan la tradici\u00f3n de utilizar piedras. El mont\u00f3n de piedras que los chicos hab\u00edan reunido antes estaba preparado y en el suelo; entre las hojas de papel que hab\u00edan extra\u00eddo de la caja, hab\u00eda m\u00e1s piedras. La se\u00f1ora Delacroix escogi\u00f3 una piedra tan grande que tuvo que levantarla con ambas manos y se volvi\u00f3 hacia la se\u00f1ora Dunbar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Vamos \u2014le dijo\u2014. Date prisa.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La se\u00f1ora Dunbar sosten\u00eda una piedra de menor tama\u00f1o en cada mano y murmur\u00f3, entre jadeos:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No puedo apresurarme m\u00e1s. Tendr\u00e1s que adelantarte. Ya te alcanzar\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ni\u00f1os ya ten\u00edan su provisi\u00f3n de piedras y alguien le puso en la mano varias piedrecitas al peque\u00f1o Davy Hutchinson. Tessie Hutchinson hab\u00eda quedado en el centro de una zona despejada y extendi\u00f3 las manos con gesto desesperado mientras los vecinos avanzaban hacia ella.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No es justo! \u2014exclam\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una piedra la golpe\u00f3 en la sien.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1Vamos, vamos, todo el mundo! \u2014grit\u00f3 el viejo Warner. Steve Adams estaba al frente de la multitud de vecinos, con la se\u00f1ora Graves a su lado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014\u00a1No es justo! \u00a1No hay derecho! \u2014sigui\u00f3 exclamando la se\u00f1ora Hutchinson. Instantes despu\u00e9s todo el pueblo cay\u00f3 sobre ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento breve y tremendo de Shirley Jackson (1916-1965).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13805,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"El cuento del mes en Las Historias: \"La loter\u00eda\" de Shirley Jackson.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4],"tags":[22,2343,185,2365,194,3144,2855,1026,3145],"class_list":["post-13804","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritoras","tag-escritores-en-ingles","tag-escritores-estadounidenses","tag-la-loteria","tag-literatura","tag-literatura-de-horror","tag-shirley-jackson"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Jackson-Shirley-Family-1186.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3AE","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13804"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13804\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13806,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13804\/revisions\/13806"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13805"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}