{"id":13684,"date":"2017-04-18T15:00:25","date_gmt":"2017-04-18T20:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=13684"},"modified":"2024-03-26T11:30:21","modified_gmt":"2024-03-26T17:30:21","slug":"astillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/astillas\/","title":{"rendered":"Astillas"},"content":{"rendered":"<p>Esta historia fue contada por Valentina Kagievna Itevtegina, escritora, tejedora y narradora oral del pueblo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chukchi\">chukchi<\/a> (o chucoto), a Kira Van Deusen, quien la recogi\u00f3 en el libro <em>Raven and the Rock. Storytelling in Chukotka<\/em> (1999). Los chukchi habitan una parte del extremo oriente de lo que hoy es Rusia, al sur y muy cerca del Estrecho de Bering. El padre de Itevtegina fue cazador de morsas; pese a que la existencia de los chukchi cambi\u00f3 mucho durante el \u00faltimo siglo y buena parte de modo de vivir tradicional se ha perdido, estas narraciones siguen estando cerca de muchas personas en su pueblo. La traducci\u00f3n del ingl\u00e9s fue hecha por <a href=\"http:\/\/raxxie.com\">Raquel Castro<\/a> y yo.<br \/>\nNota: la <em>yaranga<\/em> era la tienda t\u00edpica de los chukchi. Est\u00e1 hecha de piel de reno u otros materiales sobre una estructura de madera. (La palabra <em>chukchi<\/em> viene del nombre que ellos dan en su lengua a quienes cr\u00edan renos: <em>chauchu<\/em>, que significa \u201cricos en renos\u201d.)<br \/>\n<HR \/><\/p>\n<p><strong>ASTILLAS<br \/>\ncuento popular chukchi<\/strong><\/p>\n<p>Hace mucho, mucho tiempo, hab\u00eda muy, muy poca gente viviendo en el cabo Uelen.  Tan s\u00f3lo un hombre viejo y una mujer vieja. No ten\u00edan hijos. De j\u00f3venes, ellos no se hab\u00edan sentido solos. Estaban ocupados, el hombre con su cacer\u00eda y la mujer con su labor de coser la yaranga y las ropas. Durante toda su vida, cada uno hizo su trabajo. Ella cuidaba la yaranga como si fuera una hija. Ella lavaba, cos\u00eda, cocinaba y alimentaba al viejo. En el verano, ella recolectaba plantas en preparaci\u00f3n para el invierno y \u00e9l hac\u00eda correas y trineos, tambi\u00e9n prepar\u00e1ndose para el invierno a su manera. \u00c9l se dedicaba a su cacer\u00eda y trabajaba en su trineo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En Uelen, el viento se levanta. Si el viento del norte sopla, quiere decir que se acerca una gran tormenta. El mar avienta a la costa todo tipo de cosas. Y si se deja cualquier cosa en la orilla, el viento se la llevar\u00e1. Cuando el clima se pone malo en Uelen, nadie de otras aldeas viene de visita.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los ancianos comenzaron a aburrirse. La anciana dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Ay, si tan s\u00f3lo alguien viniera de visita! C\u00f3mo me gustar\u00eda platicar con alguien. El oto\u00f1o est\u00e1 por llegar y luego vendr\u00e1 el invierno. Nadie va a venir y nos aburriremos tanto\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;S\u00ed \u2013dijo el hombre&#8211;. Nos aburriremos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y volvi\u00f3 a trabajar en su trineo. Trabajaba con un hacha y una pila de astillas de madera se formaba detr\u00e1s de \u00e9l.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cada tanto, la mujer sal\u00eda de la yaranga y tomaba las astillas de madera para alimentar el fuego. A veces el clima se pon\u00eda feo, lluvioso, y las astillas se mojaban, as\u00ed que ella prefer\u00eda guardarlas dentro.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pues bien, un d\u00eda el viento sopl\u00f3 muy fuerte. De nuevo nadie vendr\u00eda de visita. Y hab\u00eda muchas, muchas astillas en la playa. De repente el hombre pens\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si aventara estas astillas sobre el mar y el viento se las llevara al otro lado? Apuesto a que alguien vive all\u00e1. Debe haber una costa, y tierra. \u00a1Las lanzar\u00e9!\u201d<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y el viento sopl\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s fuerte. El hombre lanz\u00f3 todas las astillas de madera. Las lanz\u00f3 y dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Vayan al otro lado. \u00a1Convi\u00e9rtanse en gente! As\u00ed habr\u00e1 gente por all\u00e1 \u2013y el viento se llev\u00f3 las astillas. No qued\u00f3 ninguna en su playa&#8211;. \u00a1Vaya, vayan al otro lado! Construyan yarangas y casas de tierra. Vivan ah\u00ed. \u00a1Y vis\u00edtennos cada a\u00f1o! Ustedes ser\u00e1n nuestros hu\u00e9spedes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El hombre volvi\u00f3 a casa contento, pero no le cont\u00f3 nada a la mujer. El verano pas\u00f3, y luego el oto\u00f1o. El largo y duro invierno vino con sus fuertes vientos. Luego el c\u00e1lido sol brill\u00f3 y todo se descongel\u00f3. Luego el verano lleg\u00f3 de nuevo. Largas noches blancas. Y luego, por fin, comenz\u00f3 a oscurecer de nuevo. Y el anciano estaba sentado en su playa, trabajando, prepar\u00e1ndose de nuevo para el invierno.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y entonces se levant\u00f3 y mir\u00f3 hacia el mar. Alcanz\u00f3 a ver algo a la distancia. Mir\u00f3 y mir\u00f3. Parec\u00eda que alguien se acercaba. \u00c9l se meti\u00f3 en la yaranga y dijo:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Vieja! \u00a1Viejita m\u00eda! Ven y mira. Parece que alguien se acerca.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfY qui\u00e9n va a venir? \u2013dijo ella&#8211;. \u00a1Seguro est\u00e1s viendo tus propias pesta\u00f1as!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00c9l sali\u00f3 de nuevo. Estaban cada vez m\u00e1s cerca. Pero tal vez era una morsa. \u00c9l volvi\u00f3 a su trabajo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Luego volvi\u00f3 a levantar la vista. Estaban m\u00e1s cerca. Otra vez corri\u00f3 a la yaranga.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Sal! \u00a1Mira! Tenemos visitas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfQu\u00e9 visitas?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Ven a ver!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Muy bien. Si me est\u00e1s enga\u00f1ando, ma\u00f1ana tendr\u00e9 m\u00e1s trabajo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Ven a ver. Si no es nada, puedes regresar de inmediato y volver a trabajar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;De acuerdo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ella sali\u00f3 y mir\u00f3. Los botes se acercaban m\u00e1s y m\u00e1s.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfQui\u00e9nes son? \u00bfDe d\u00f3nde vienen? \u00bfVinieron bordeando el cabo?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;No, vienen derecho del otro lado del mar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfQu\u00e9 clase de gente podr\u00e1 ser?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Te dije que alguien ven\u00eda. Vamos a recibirlos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los viejos fueron hasta la playa. Los botes llegaron hasta ella y de los botes baj\u00f3 gente. Los ancianos los escucharon con curiosidad, pero \u00bfqu\u00e9 era esto? Los reci\u00e9n llegados hablaban diferente, en un idioma distinto. El viejo pregunt\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfPuedes entender lo que est\u00e1n hablando?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;No, no entiendo ni una palabra \u2013dijo ella&#8211;. \u00bfQui\u00e9nes ser\u00e1n?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero los extra\u00f1os trajeron regalos de sus botes. Rodearon a los ancianos con obsequios. Los ancianos se miraron uno a la otra sin entender nada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aquella gente corr\u00eda de all\u00e1 para ac\u00e1, trayendo cosas, entregando regalos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Tenemos hu\u00e9spedes \u2013dijo el anciano&#8211;. \u00bfPor qu\u00e9 estamos aqu\u00ed parados? Debemos invitarlos a entrar. Probablemente est\u00e9n hambrientos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;S\u00ed, hu\u00e9spedes \u2013dijo la mujer, y corri\u00f3 a la yaranga y cocin\u00f3 la mejor comida que ten\u00edan. Reno fresco, caldo sabroso.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El anciano invit\u00f3 a entrar a aquella gente. Ellos entraron en la yaranga y se sentaron ante el fuego y la mujer los aliment\u00f3 a todos. Sac\u00f3 los platos de madera y cort\u00f3 la carne. Ellos comieron y platicaron y rieron alegremente. Los ancianos no entend\u00edan nada de lo que los extra\u00f1os dec\u00edan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero la anciana atendi\u00f3 a todos. Sac\u00f3 las mejores pieles para que ellos pudieran recostarse. Todos descansaron sobre suaves pieles. Ellos se quedaron una noche, se quedaron dos. Entonces hubo buen clima. Estaba calmo y despejado. El m\u00e1s viejo de los visitantes habl\u00f3 en su lenguaje incomprensible. \u201cBuen clima\u201d, dijo. El anciano se dio cuenta de que iban a partir. Y entendi\u00f3 que ellos dijeron: \u201cUstedes nos han atendido bien. Ustedes son nuestros parientes, nuestros padres.\u201d<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;Ellos dicen que son nuestros parientes, nuestros hijos. \u00bfPero de d\u00f3nde pueden haber salido estos hijos? \u2013el anciano no comprend\u00eda.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los invitados reunieron todas sus cosas en la playa, se metieron en sus botes y partieron.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras lo hac\u00edan, le dijeron al anciano:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00bfNo te acuerdas de c\u00f3mo nos mandaste a la otra orilla, de modo que hubiera gente all\u00e1? Hemos vuelto a ti. Vendremos cada a\u00f1o y les traeremos comida y ropas. Porque ustedes son nuestros parientes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El anciano pens\u00f3: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde vinieron estos parientes? Nunca hemos estado all\u00e1 ni o\u00eddo nada al respecto.\u201d<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los otros se fueron.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De pronto, el hombre record\u00f3:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Ah! \u00a1Yo lanc\u00e9 aquellas astillas de madera para que hubiera gente del otro lado! \u00bfC\u00f3mo pude olvidarlo? \u00bfPor qu\u00e9 no les dije: \u201cCuando lleguen all\u00e1, no olviden nuestro idioma. Hablen en chukchi\u201d? \u00a1C\u00f3mo pude olvidarlo!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Nos fuimos con un viento fuerte! \u2013respondieron ellos\u2014No hubo tiempo de hablar. Nos tom\u00f3 un largo tiempo llegar all\u00e1. Pero las aves vinieron a nosotros: gaviotas, somorgujos. Nos hablaron y les entendimos. Y comenzamos a hablar el idioma de las aves del mar. Y ahora no podemos hablar con ustedes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8211;\u00a1Ay, c\u00f3mo olvid\u00e9 decirles!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aquella gente regres\u00f3 cada a\u00f1o y siempre trajo regalos. Tra\u00edan ropa: chaquetas peque\u00f1as, pantalones peque\u00f1os, botas peque\u00f1as. Todas sus ropas eran peque\u00f1as, porque ellos hab\u00edan sido formados de astillas de madera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento popular del pueblo chukchi, recogido a fines del siglo pasado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13685,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"\"Astillas\": un #cuento oral del pueblo chukchi \u2013del borde entre Asia y Am\u00e9rica\u2013 en Las Historias.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[3127,3126,22,2343,3123,3125,2855,3122,521,872,3124],"class_list":["post-13684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-astillas","tag-chukchi","tag-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-folclor","tag-kira-van-deusen","tag-literatura","tag-literatura-oral","tag-textos-que-no-estaban-en-la-red","tag-tradicion-oral","tag-valentina-kagievna-itevtegina"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Chukchi-Photo1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/sjEhq-astillas","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13684"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16283,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13684\/revisions\/16283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}