{"id":130,"date":"2006-10-10T11:55:46","date_gmt":"2006-10-10T15:55:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/?p=124"},"modified":"2016-10-26T10:24:47","modified_gmt":"2016-10-26T15:24:47","slug":"tres-de-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/tres-de-nosotros\/","title":{"rendered":"Tres de nosotros: WE3"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\">&nbsp;<br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/blog\/wp-content\/we3morrisong.jpg\" alt=\"WE3\" style=\"float:none;\" \/><br \/>\n<br \/><em>Grant Morrison y Frank Quitely, <\/em>WE3<em>.<br \/> Nueva York, Vertigo\/DC Comics, 2005.<\/em><\/div>\n<p>1<br \/>\nEn 1983, la pel\u00edcula <em>Cuerpos invadidos <\/em>(<em>Videodrome<\/em>) de David Cronenberg introdujo en un t\u00e9rmino nuevo en la cultura de occidente: <em>New Flesh<\/em> (<em>Nueva Carne<\/em>), que con el tiempo ha llegado a reunir todas las formas en que pensamos y representamos la intervenci\u00f3n de la tecnolog\u00eda en el cuerpo humano y su consiguiente transformaci\u00f3n. Desde hace unos dos siglos, el movimiento de nuestra conciencia ha tendido, en general, a alejarnos de la naturaleza; a juzgar por la difusi\u00f3n creciente de las ideas de la Nueva Carne (que se puede rastrear en obras tan diversas como los ensayos sobre el \u201csujeto virtual\u201d de Scott Bukatman, el cine de Katsuhiro Otomo, las novelas de Clive Barker o Mario Bellatin, entre miles de otros), parecer\u00eda imposible una vuelta atr\u00e1s y la relaci\u00f3n compleja de la especie con sus creaciones se dir\u00eda capaz de perdurar m\u00e1s all\u00e1 de la extinci\u00f3n de la propia humanidad, como se le concibe desde antiguo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sobre tema tan grande, una historia como la de <em>We3<\/em> (2005), novelita gr\u00e1fica de Grant Morrison y Frank Quitely, s\u00f3lo puede considerarse una obra menor: precisamente de mis favoritas.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n2<br \/>\nMorrison, guionista, narrador y \u201cconsultor creativo\u201d escoc\u00e9s (adem\u00e1s fue miembro de una banda post-punk, The Fauves, ahora olvidada) es conocido en M\u00e9xico sobre todo por su trabajo en historietas de superh\u00e9roes de las traducidas por Vid, como <em>JLA<\/em> (<em>Liga de la Justicia<\/em>) o <em>X-Men<\/em>. Sin emabrgo, Morrison se gan\u00f3 el estatus de superestrella del que goza en la historieta de habla inglesa por su trabajo en comics menos conocidos pero m\u00e1s influyentes, como <em>Doom Patrol<\/em> (<em>La patrulla condenada<\/em>, 1989-1992) o <em>Animal Man<\/em> (1988-1990) \u2013que empleaban personajes ic\u00f3nicos a la Superman en tramas borgesianas, llenas de referencias traviesas y juegos con metaficciones\u2013 y en especial por <em>The Invisibles<\/em> (1994-2000), una extensa serie sobre paranoias, conspiraciones y el \u201cotro lado\u201d del tedio finisecular de la que los hermanos Larry y Andy Wachowski \u201ctomaron\u201d (es decir, sin reconocerlo) para crear el gui\u00f3n de la primera <em>Matrix<\/em> (1999).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A saltos entre una compa\u00f1\u00eda editora y otra, Morrison ha publicado sus trabajos m\u00e1s recientes a trav\u00e9s de DC Comics; <em>We3<\/em> apareci\u00f3 en Vertigo, un sello de esa compa\u00f1\u00eda dedicado a historietas \u201cpara adultos\u201d, y en cierto modo es el no va m\u00e1s de la vanguardia en dicha colecci\u00f3n, que ha tendido siempre a enfatizar su falta de prejuicios con obviedades como tramas de ultraviolencia o grande dosis de cinismo deconstructor, exactamente igual que tantas pel\u00edculas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Me explico: <em>We3<\/em> (Nosotros tres, desde luego) es en el fondo una historia inocente, sentimental y llena de ternura por las criaturas m\u00e1s desvalidas.<\/p>\n<p>3<br \/>\nQuitely, colaborador frecuente de Morrison, juega de manera inspirada con la forma, la composici\u00f3n y la colocaci\u00f3n de los cuadros en la p\u00e1gina (si hubiera que buscarle un referente cinematogr\u00e1fico, tendr\u00eda que ser Peter Greenaway o Jan Svankmajer). Por otro lado, la trama es convencional: un \u00bfnarcotraficante?, \u00bfterrorista?, \u00bfpol\u00edtico inc\u00f3modo?, es brutalmente asesinado por el consabido \u201cescuadr\u00f3n cyborg de la muerte, a cuyos miembros, que alguna vez fueron de carne y hueso, se les someti\u00f3 a crueles operaciones y experimentos\u201d de la consabida agencia gubernamental estadounidense y secreta. Amenazados, pese a su \u00e9xito, con la destrucci\u00f3n por parte de la burocracia militar, los cyborgs \u2013que retienen buena parte de sus recuerdos y su naturaleza originales\u2013 intentan huir\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La diferencia con un millar de historias por el estilo, desde <em>Robocop <\/em>(1987) de Paul Verhoeven hasta <em>Soldado universal<\/em> (1992) de Roland Emmerich, es que la consabida tecnolog\u00eda avanzada que entra en juego no se aplica a seres humanos, sino a un perrito, una gatita y un conejito, encerrados en armaduras met\u00e1licas fundidas con su carne y repletas de armas mort\u00edferas.<\/p>\n<div align=\"center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alexmaron.com.br\/radarpop\/fotos\/we3.jpg\" alt=\"Los tres, huyendo\" \/><\/div>\n<p>4<br \/>\nLa premisa de <em>We3<\/em> ha sido comparada con la de <em>El viaje incre\u00edble<\/em> (1963) de Fletcher Markle, una pel\u00edcula de la Disney hecha con base en un libro para ni\u00f1os de la escritora canadiense Sheila Burnford y vuelta a hacer, en dos o tres o m\u00e1s ocasiones, por la misma compa\u00f1\u00eda. El truco estar\u00eda en el hecho de que los tres lindos animalitos que se ven separados de sus hogares, no se sienten a gusto en donde est\u00e1n y emprenden el (desde luego) incre\u00edble viaje de regreso, solos y sin ayuda, entre numerosos peligros del bosque y la campi\u00f1a, tienen sus cuerpos intervenidos por la tecnolog\u00eda: \u201cpiense en el perro\u201d, dice uno de los escasos personajes humanos, \u201ccomo en un peque\u00f1o tanque; el conejo est\u00e1 entrenado para colocar explosivos y gas venenoso, y la gata es una m\u00e1quina furtiva de asesinato\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En semejantes lecturas, tarde o temprano aparecen como elementos centrales de la historia los malvados agentes del gobierno que quieren acabar con los animales, la cient\u00edfica de buen coraz\u00f3n que los ayuda a escapar, el hombre de clase baja que se vuelve amigo de las criaturas en el \u201c\u00faltimo acto\u201d de la historia, el otro cient\u00edfico \u2013que primero defiende a los humanos despiadados y luego se arrepiente\u2013 como otros tantos estereotipos salidos de subg\u00e9neros o argumentos populares. No hace falta escarbar demasiado para advertir que, seg\u00fan su costumbre, la mayor\u00eda de los comentaristas del trabajo de Morrison y Quitely han recurrido a las (pocas) tramas que conocen: nunca de antes de los a\u00f1os ochenta, nunca de m\u00e1s all\u00e1 de los los alrededores de Hollywood, para describir lo que est\u00e1n leyendo. \u201c<em>El viaje incre\u00edble <\/em>mezclado con <em>Terminator<\/em>\u201d, como se escribi\u00f3 en alguna nota que le\u00ed, o con los hermanos Wachowski, o con Bruce Willis. (O con el cine de John Woo: las secuencias de acci\u00f3n, sumamente violenta, cuidadosamente planeadas y \u201ccoreografiadas\u201d en los dibujos de Quitely, son de enorme belleza, incluyendo la lucha prescrita del final con un enemigo m\u00e1s poderoso que todos los anteriores, como en los videojuegos.)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero las diferencias de We3 con el poso del entretenimiento global al que acabar\u00e1 por pertenecer \u2013despu\u00e9s de todo, es una novela gr\u00e1fica publicada por una subsidiaria de la Time-Warner\u2013 son m\u00e1s interesantes.<\/p>\n<p>5<br \/>\nLa idea de la Nueva Carne, que se ha multiplicado m\u00e1s all\u00e1 del cine de Cronenberg en una serie ya larga de estudios, especulaciones y obras inquietantes, implica en muchos casos no s\u00f3lo la metamorfosis o la desaparici\u00f3n de la naturaleza del \u201chombre\u201d (si tal cosa existe y puede aprehenderse) sino la eliminaci\u00f3n total de la naturaleza, como un fragmento defectuoso e in\u00fatil de la vida geol\u00f3gica del mundo, prescindible para una civilizaci\u00f3n que ha dado el paso definitivo hacia la inteligencia maquinal. La belleza que se invoca es la del pl\u00e1stico y la electricidad, como la que fascin\u00f3 a los futuristas, aunque sus acordes son m\u00e1s siniestros y su futuro, tal vez, m\u00e1s inapelable. <em>We3<\/em> tiene ese mismo tono, pero no s\u00f3lo est\u00e1 protagonizada por animales: al contrario de lo que ocurre habitualmente (por ejemplo, en las <em>remakes<\/em> de <em>El viaje incre\u00edble<\/em>, muy semejantes a <em>Vacas vaqueras, Madagascar <\/em>y otras porquer\u00edas recientes), Grant Morrison no pretende humanizar a sus criaturas, y aunque los dota de la capacidad de hablar, por medio de implantes convenientes, lo que dicen es s\u00f3lo la transcripci\u00f3n, en un vocabulario limitado a diez o quince palabras, de los deseos, las apetencias y los miedos de un animal com\u00fan, ni m\u00e1s inteligente ni con un programa ideol\u00f3gico. S\u00f3lo esta penetraci\u00f3n en lo otro, sin convertirlo en vocero de nuestros intereses, pone a <em>We3<\/em> en una provincia distinta, menos homoc\u00e9ntrica, del pensamiento sobre nuestro lugar en el mundo. (Justamente lo contrario de lo que sucede en una novela gr\u00e1fica m\u00e1s reciente y m\u00e1s celebrada, creo, por razones ideol\u00f3gicas: <em>Pride of Baghdad<\/em> de Brian K. Vaughan y Niko Henrichon.)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9, si en verdad pasamos de la vida org\u00e1nica a la mec\u00e1nica como presencia dominante en el mundo, nuestras pasiones y deseos y plataformas pol\u00edticas deber\u00edan importar en absoluto? Pienso en estudios \u2013u obras fant\u00e1sticas\u2013 como <em>Despu\u00e9s del hombre<\/em> del paleont\u00f3logo <em>pop<\/em> Dougal Dixon, que imagina la evoluci\u00f3n de numerosas especies tras la extinci\u00f3n de la raza  humana. Pienso tambi\u00e9n en un cuento de Stanislaw Lem, que si no me enga\u00f1o est\u00e1 en sus <em>Diarios de las estrellas<\/em>, y que pone al consabido roboticista loco a crear, en vez de humanos, animales de metal, y para el caso animales salvajes, que se arrojan contra las puertas de la jaula y sacan los colmillos contra su creador. Esta historia de un perro, el gato y el conejo \u2013se llaman, por cierto, 1, 2 y 3\u2013 se asoma, siquiera por momentos, a ese territorio distinto de la ficci\u00f3n, que no gira alrededor de la raz\u00f3n y de la \u201cconciencia\u201d como claves del mundo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y, por lo dem\u00e1s, el de <em>We3<\/em> no deja de ser un texto sentimental y conmovedor. Los animales buscan protecci\u00f3n y seguridad; el perro 1 tiene una crisis cuando el ser \u201cbuen perro\u201d no sirve m\u00e1s; aun si s\u00f3lo asoma un poco entre el metal retorcido y las fauces de un monstruo, la cabeza del conejito 3 mientras est\u00e1 a punto de ser muerto es una imagen desoladora, triste como la de un animal atropellado en una carretera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Grant Morrison y Frank Quitely, WE3. Nueva York, Vertigo\/DC Comics, 2005. 1 En 1983, la pel\u00edcula Cuerpos invadidos (Videodrome) de David Cronenberg introdujo en un t\u00e9rmino nuevo en la cultura de occidente: New Flesh (Nueva Carne), que con el tiempo ha llegado a reunir todas las formas en que pensamos y representamos la intervenci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[14],"tags":[2859,153,5,25,1821,2855,970,2856,567],"class_list":["post-130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-clasificar","tag-comic","tag-el-baul","tag-el-libro-del-mes","tag-escritores","tag-libros","tag-literatura","tag-notas-recomendadas","tag-publicaciones","tag-resenas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-26","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5987,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions\/5987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}