{"id":12330,"date":"2016-06-04T18:30:10","date_gmt":"2016-06-04T23:30:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=12330"},"modified":"2021-07-16T13:33:59","modified_gmt":"2021-07-16T18:33:59","slug":"ciencia-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/ciencia-ficcion\/","title":{"rendered":"Ciencia ficci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>C\u00f3mo cambian los tiempos. Acaba de aparecer <a href=\"http:\/\/razon.com.mx\/spip.php?article310102\">este art\u00edculo<\/a> de Fernando Iwasaki sobre la relaci\u00f3n entre la humanidad y la\u00a0tecnolog\u00eda,\u00a0y el texto, que pasa por varias obras importantes de la ciencia ficci\u00f3n, incluye este pasaje:<\/p>\n<blockquote>[&#8230;] abundan sofisticadas ficciones dist\u00f3picas que fantasean que el futuro ser\u00e1 de las m\u00e1quinas porque los hombres se convertir\u00e1n en cyborgs, androides o en torrentes de energ\u00eda que fluir\u00e1n de un cuerpo a otro como en el universo de Matrix. No espero otra cosa de un europeo, un japon\u00e9s o un gringo, pues hasta las vidas artificiales que crean para sus novelas y pel\u00edculas son perfectas, infalibles y desarrolladas. [&#8230;] Por el contrario, cuando el escritor o director de cine es hondure\u00f1o, paraguayo o argentino, el peligro de sus robots consiste en que se pudran, se malogren o que exploten cuando sus cables mal empalmados entren en contacto. Los robots no tienen identidad, pero tienen <em>made in<\/em>, que es peor. Pienso en las literarias criaturas mec\u00e1nicas de mi paisano Carlos Yushimito, del boliviano Edmundo Paz Sold\u00e1n o de los mexicanos Alberto Chimal y Ricardo Guzm\u00e1n Wolffer, todos a a\u00f1os luz de Ultr\u00f3n o de los secuaces de Megatr\u00f3n [&#8230;] porque en lugar de sobrepasar las cualidades humanas representan el l\u00edmite las capacidades humanas. Es decir, que son \u201cdiscontinuados\u201d como mi Windows XP, mi vieja Blackberry, mi Word 2003 y mi Eudora 5.1, el programa de correo que utilizo desde 1995. Como cualquier usuario digital deseo velocidad, multifunci\u00f3n y wifi permanente; pero esa ag\u00f3nica expectativa ya no es \u201chumana\u201d sino \u201crob\u00f3tica\u201d, y por eso \u2014en cierta forma\u2014 debo tener algo de robot, como todo el mundo. El problema es que ese \u201calgo\u201d [debe]\u00a0la \u00edntima certeza de ser anticuado, obsoleto y discontinuado, como los robots de Chimal y Yushimito.<\/p><\/blockquote>\n<p>Creo que Iwasaki tiene raz\u00f3n, y por supuesto me da gusto que mencione mi trabajo. Lo que me quisiera subrayar\u00a0es esto:\u00a0hace veinte a\u00f1os una menci\u00f3n as\u00ed habr\u00eda sido impensable.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 en M\u00e9xico, y en el resto de Am\u00e9rica Latina, todav\u00eda se aprende\u00a0en muchos lugares el desprecio\u00a0contra cualquier forma de escritura que se aparte de ciertas normas tradicionales (la <a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/20-libros-de-ciencia-ficcion\/\">ficci\u00f3n\u00a0especulativa<\/a> es s\u00f3lo una de esas corrientes \u00abinapropiadas\u00bb). Todav\u00eda\u00a0es <a href=\"http:\/\/www.maspormas.com\/2016\/03\/04\/dsaldana2\/\">popular<\/a> el clich\u00e9 de afirmar la calidad de\u00a0ciertas obras\u00a0diciendo\u00a0que \u00abtrascienden\u00bb, \u00absuperan\u00bb, \u00abdejan atr\u00e1s\u00bb &#8211;o cualquier otra frase por el estilo&#8211; a tal o cual \u00abg\u00e9nero\u00bb. La literatura de verdad no\u00a0tiene g\u00e9nero,\u00a0parecen decir, y esto suena muy extra\u00f1o\u00a0hasta que se\u00a0comprende que, en esos\u00a0contextos, \u00a0\u00abg\u00e9nero\u00bb es\u00a0en realidad\u00a0una marca de clase, definida arbitrariamente y en la que no se profundiza porque no se cree necesario: basta verla en alguien, o impon\u00e9rsela, para discriminarlo, como suced\u00eda con las estrellitas de tela amarilla en el gueto de Varsovia. \u00abTengo amistades que escriben de g\u00e9nero\u00bb, dicen\u00a0algunos para sentirse incluyentes.<\/p>\n<p>Y sin embargo, las piedras de la pir\u00e1mide ancestral\u00a0del canon literario s\u00ed se han\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/archivo\/la-tienda-de-los-suenos\/\">desgastado<\/a>\u00a0un poco. No s\u00f3lo Iwasaki puede\u00a0publicar su art\u00edculo sin que nadie se enoje con \u00e9l;\u00a0algunos colegas incluso\u00a0m\u00e1s interesados en la ficci\u00f3n\u00a0especulativa que yo o que Ricardo publican su trabajo y tienen lectores (v\u00e9ase, por ejemplo, la buena acogida que ha tenido la obra\u00a0de otro amigo querido: <a href=\"http:\/\/www.excelsior.com.mx\/opinion\/joselo\/2015\/11\/27\/1059875\">Bernardo Fern\u00e1ndez Bef<\/a>), e incluso\u00a0empieza a haber discusiones, m\u00e1s all\u00e1 de autores y aficionados, sobre la ciencia ficci\u00f3n como una herramienta para pensar en\u00a0las transformaciones tecnol\u00f3gicas y sociales del presente.<\/p>\n<p>Estas discusiones llegan aqu\u00ed varias d\u00e9cadas (o siglos) despu\u00e9s de que comenzaran en otros lugares, pero no importa. Lo mejor es que, cuando se entablan de forma seria,\u00a0no\u00a0tienen nada que ver con la otra acepci\u00f3n perversa de la palabra \u00abg\u00e9nero\u00bb, que se refiere al conjunto de caracter\u00edsticas reconocibles de un producto hecho para el consumo acr\u00edtico de tal o cual grupo de aficionados.\u00a0Aunque esta \u00e9poca es de\u00a0un consumismo todav\u00eda m\u00e1s feroz que el de hace diez o veinte a\u00f1os &#8211;y una cultura del <em>fandom<\/em> m\u00e1s cerrada e infantilizada que nunca&#8211;, probablemente no se repetir\u00e1 lo que me pas\u00f3, tambi\u00e9n en los a\u00f1os noventa, en una \u00abconvenci\u00f3n\u00bb de literatura \u00abde g\u00e9nero\u00bb despu\u00e9s de haber participado con otras personas en\u00a0una lectura de textos propios.<\/p>\n<p>Terminado el evento, y como en un\u00a0chiste, llego hasta donde est\u00e1n\u00a0tres autores, o fans, de diferentes \u00abg\u00e9neros.\u00bb Y\u00a0entonces:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">YO: \u00bfQu\u00e9 les pareci\u00f3?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">AUTOR O FAN DEL \u00abG\u00c9NERO\u00bb DE CIENCIA FICCI\u00d3N: Bien, pero tu cuento no es\u00a0de ciencia ficci\u00f3n, \u00bfno?\u00a0No das datos duros. Es m\u00e1s bien de fantas\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">YO: Pues&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">AUTOR O FAN DEL \u00abG\u00c9NERO\u00bb DE FANTAS\u00cdA (<em>al otro autor o fan<\/em>): No, porque era de \u00e9poca actual. Habr\u00eda tenido que ser algo m\u00e1s medieval.\u00a0(<em>A m\u00ed.<\/em>) Era m\u00e1s bien de horror, \u00bfno?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">YO: Bueno&#8230;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">AUTOR O FAN DEL \u00abG\u00c9NERO\u00bb DE HORROR (<em>que hab\u00eda estado distra\u00eddo<\/em>): Estuvo bien, pero a m\u00ed no me gusta la ciencia ficci\u00f3n. T\u00fa escribes ciencia ficci\u00f3n. \u00bfNo? \u00bfO el personaje era vampiro?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">YO: &#8230;<\/p>\n<p>Ninguno de ellos, claro, me dej\u00f3 con el menor deseo\u00a0de ajustar\u00a0mi trabajo a sus expectativas. Pero por mucho tiempo dio la impresi\u00f3n de que\u00a0nunca\u00a0habr\u00eda nada m\u00e1s que las lecturas estrechas de uno u otro lado para los que ten\u00edamos la mala fortuna de haber recibido la etiqueta de \u00abraros\u00bb en este pa\u00eds conservador y subdesarrollado. Me alegra ver que, al menos en parte, me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, v\u00e9ase la sincronicidad: mientras Iwasaki escrib\u00eda su art\u00edculo, a m\u00ed me invitaron a publicar\u00a0un cuento <a href=\"http:\/\/www.eluniversal.com.mx\/articulo\/cultura\/confabulario\/2016\/06\/3\/ciencia-ficcion-en-confabulario\">expresamente de ciencia ficci\u00f3n,<\/a>\u00a0sin restricciones y con plena confianza. Fue la primera vez en treinta a\u00f1os que me plante\u00e9 escribir algo desde cierta idea de \u00abg\u00e9nero\u00bb.\u00a0C\u00f3mo cambian los tiempos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_12331\" aria-describedby=\"caption-attachment-12331\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12331\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/ciencia-ficcion\/img_38111\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111.jpg\" data-orig-size=\"1280,720\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Ser digital, o uno mismo en plan de ciencia ficci\u00f3n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111-1024x576.jpg\" class=\"wp-image-12331 size-large\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111-1024x576.jpg\" alt=\"Ser digital, o uno mismo en plan de ciencia ficci\u00f3n.\" width=\"1024\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-12331\" class=\"wp-caption-text\">Uno en plan <em>Sci-Fi<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nota sobre g\u00e9neros, prejuicios y un tiempo de cambios. Y ciencia ficci\u00f3n, claro.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12331,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"\u00bfSer\u00e1 que ya no es tan insultante que a un escritor lo llamen \"de ciencia ficci\u00f3n\"?","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1520],"tags":[68,77,2999,99,2866,1278,205,1087,2855,477,2998],"class_list":["post-12330","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaderno","tag-autobiografia","tag-bef","tag-carlos-yushimito","tag-ciencia-ficcion","tag-cuaderno","tag-edmundo-paz-soldan","tag-escritura-y-vida","tag-fernando-iwasaki","tag-literatura","tag-ricardo-guzman-wolffer","tag-robots"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/IMG_38111.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3cS","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12330"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15596,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12330\/revisions\/15596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}