{"id":12269,"date":"2016-04-23T10:20:25","date_gmt":"2016-04-23T15:20:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=12269"},"modified":"2016-10-26T10:19:03","modified_gmt":"2016-10-26T15:19:03","slug":"una-fantasia-cervantina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/una-fantasia-cervantina\/","title":{"rendered":"Una fantas\u00eda cervantina"},"content":{"rendered":"<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/v2cap42.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12270\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/una-fantasia-cervantina\/v2cap42\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/v2cap42.gif\" data-orig-size=\"600,396\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Don Quijote, Sancho y Clavile\u00f1o, seg\u00fan Gustave Dor\u00e9\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/v2cap42.gif\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12270\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/v2cap42.gif\" alt=\"Don Quijote, Sancho y Clavile\u00f1o, seg\u00fan Gustave Dor\u00e9\" width=\"600\" height=\"396\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hay dos invenciones famosas de la literatura en castellano que son reconocidas mundialmente por ilustrar un fen\u00f3meno peculiar (y complejo) que se da a causa de la lectura y de la imaginaci\u00f3n. Este fen\u00f3meno se puede describir en t\u00e9rminos delirantes, propios de la alquimia o de las \u201cciencias ocultas\u201d, pero sucede y sucede todo el tiempo: ciertos mundos, ciertos artefactos, ciertos personajes inventados se meten de forma insidiosa, si no en la \u201crealidad\u201d, s\u00ed en las creencias de los seres humanos sobre la realidad.<\/p>\n<p>La primera de las dos invenciones tiene nombre y es, comparativamente, f\u00e1cil de ver y describir: es Tl\u00f6n, el planeta ilusorio que Jorge Luis Borges invent\u00f3 para \u201cTl\u00f6n, Uqbar, Orbis Tertius\u201d, uno de sus m\u00e1s grandes relatos. En \u00e9ste, un grupo de escritores \u2013entre los que est\u00e1 el propio Borges, transfigurado en personaje\u2013 descubre la <em>Primera Enciclopedia de Tl\u00f6n<\/em>, un compendio muy completo y razonado del saber de un mundo no s\u00f3lo inexistente, sino imposible. Luego, la realidad <em>cede<\/em>: \u201canhelaba ceder\u201d, escribe el narrador, y pasa a relatar c\u00f3mo la <em>Enciclopedia<\/em> \u2013creada por una sociedad secreta de escritores encabezada por un millonario nihilista y probablemente loco\u2013 empieza a ser tomada en serio: sus nociones delirantes del mundo son tan consistentes que funcionan muy bien como una fe, como un sistema de creencias, y as\u00ed, poco a poco, la Tierra, sin dejar de ser el planeta que conocemos, con la historia que conocemos, va pasando a ser entendida de otro modo. Subjetivamente, inconteniblemente, se convierte en Tl\u00f6n, y mientras el narrador se refugia en alg\u00fan sitio apartado para no tener que verlo, se sugiere que la humanidad olvidar\u00e1 incluso que alguna vez las cosas fueron diferentes. \u00c9ste es, desde luego, el modo en el que funcionan las supersticiones y los fanatismos, que seducen con sus apariencias de orden y sus promesas no s\u00f3lo de consuelo, como Borges escribi\u00f3, sino tambi\u00e9n de bienestar o de venganza. El cuento es de 1941 y menciona de pasada, como ejemplo, el ascenso del nazismo. Como sabemos, de ser escrito en la actualidad no le faltar\u00edan otros modelos.<\/p>\n<p>La otra invenci\u00f3n \u2013el reverso de la imaginaci\u00f3n transformada en herramienta del poder que propone Borges\u2013 es m\u00e1s dif\u00edcil de describir porque no tiene un nombre preciso y porque proviene de un libro que a veces se considera esencialmente opuesto a la imaginaci\u00f3n fant\u00e1stica. Est\u00e1 en el <a href=\"http:\/\/cvc.cervantes.es\/literatura\/clasicos\/quijote\/default.htm\"><em>Quijote<\/em> <\/a>de Miguel de Cervantes.<\/p>\n<p>En la novela, el hacendado Alonso Quijano se vuelve loco por leer demasiadas novelas de caballer\u00eda \u2013\u201cse le sec\u00f3 el <em>celebro\u201d<\/em>, dice el texto\u2013 y sale de su casa, vestido seg\u00fan \u00e9l de caballero andante, alucinado por los disparates que hall\u00f3 en sus lecturas, a hacer el rid\u00edculo entre sus contempor\u00e1neos. La primera parte del <em>Quijote<\/em>, fechada en 1605, es la que m\u00e1s se apega a este resumen escueto y centrado en la parodia, aunque ya en ella quien peor queda no es Don Quijote, sino la sociedad que lo rodea, y que el loco puede desenmascarar, denunciar, cuestionar impunemente; en la segunda parte de 1615, por otro lado, comienza a pasar algo muy extra\u00f1o. No s\u00f3lo Don Quijote y su amigo Sancho Panza, \u201cescudero\u201d del hombre que se cree h\u00e9roe, son v\u00edctimas de bromas cada vez m\u00e1s elaboradas de los Duques, emblemas de mucho de lo peor de la nobleza espa\u00f1ola, que por su malevolencia son de hecho, y sin que siempre se note, objeto de una cr\u00edtica feroz; adem\u00e1s, algunas de esas bromas hacen pensar en una invasi\u00f3n del mundo de las novelas de caballer\u00eda, una fusi\u00f3n entre la realidad y la ficci\u00f3n no menos extra\u00f1a que la de <em>Silvia y Bruno<\/em> \u2013aquella novela de Lewis Carroll que ocurre <em>a la vez <\/em>en la tierra de las hadas y la represiva Inglaterra victoriana\u2013 pero realizada exclusivamente por la voluntad y en la conciencia de los personajes. Dicho de otro modo, los victimarios de Don Quijote y Sancho, poco a poco, a su pesar o sin darse cuenta siquiera, empiezan tambi\u00e9n a cre\u00e9rsela. La locura o la fantas\u00eda de Don Quijote, como si irradiaran de \u00e9l, como si fueran luz que lo alcanzara todo o magnetismo que atrajera el hierro hacia el im\u00e1n, empiezan a apoderarse de los otros.<\/p>\n<p>En un momento, Sancho sorprende a todos con su relato de un viaje estelar a lomos de Clavile\u00f1o, el caballo de madera, que es contado como si Sancho quisiera oponer su propia imaginaci\u00f3n a los disparates con los que lo han hecho montar en el armatoste, junto con Don Quijote, en medio de una representaci\u00f3n disparatada de malignidades, hechizos y demandas. Sancho tiene \u00e9xito, por otro lado, y hasta su mismo amo queda desconcertado. Luego a Sancho lo \u201cnombran\u201d, con gran aparato, gobernador de la \u00cdnsula Barataria, la \u00fanica isla completamente rodeada de tierra de todo el mundo. Es una villa, nada m\u00e1s, donde todos tienen instrucciones de seguirle la corriente a Sancho para re\u00edrse de c\u00f3mo se comporta, y no s\u00f3lo hay que apreciar el esfuerzo realizado por tanta gente para fingir en la Espa\u00f1a que habitaban un sitio inexistente: adem\u00e1s, Sancho se comporta de manera estupenda, pues resulta ser gobernante sabio y juicioso a pesar de su presunta simpleza. Aunque al final es expulsado de Barataria de manera humillante, quien gana es \u00e9l, pues arrastra a los dem\u00e1s al terreno de la imaginaci\u00f3n y de paso muestra la crueldad y la insignificancia de quienes lo rodean.<\/p>\n<p>Algo similar pasa con el propio Don Quijote cuando escucha de Altisidora, supuestamente resucitada, el relato de c\u00f3mo lleg\u00f3 ella a las puertas del infierno y vio c\u00f3mo trataban los demonios al falso <em>Quijote<\/em> de Avellaneda, y m\u00e1s todav\u00eda en lo que se supone el momento de su derrota definitiva: cuando el Caballero de la Blanca Luna lo desaf\u00eda a un combate y lo vence, con lo cual lo obliga a deponer las armas y regresar a su aldea. El caballero no es otro que el bachiller Sans\u00f3n Carrasco, que se ha pasado buena parte de la novela intentando devolver a su casa a Don Quijote, sacarlo de su mundo imaginado. Y al final el \u00fanico modo en el que puede hacerlo es meti\u00e9ndose \u00e9l tambi\u00e9n, entero, con escudo y caballo y lanza y todo, en la fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Desde luego, en estos momentos <em>Don Quijote de La Mancha<\/em> no se vuelve una novela \u201cde fantas\u00eda\u201d, esa categor\u00eda estrecha y \u00f1o\u00f1a, propia de nuestra \u00e9poca en la que se nos ense\u00f1a que la lectura es evasi\u00f3n: mera anestesia, escape temporal o reafirmaci\u00f3n de los valores del mundo \u201ccomo debe ser\u201d. Pero s\u00ed resulta una novela en la que la imaginaci\u00f3n fant\u00e1stica, empleada como asiento de una idea de la vida que se considera inaceptable, le gana, aunque sea de manera sutil, aunque sea s\u00f3lo un momento, a la supuesta sensatez de quienes mandan.<\/p>\n<p>\u00c9stos son los que m\u00e1s hacen el rid\u00edculo: los que no pueden evitar entrar en la fantas\u00eda, en la otra vida, que desprecian.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el aniversario 400 de la muerte de Cervantes, una celebraci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n fant\u00e1stica en el Quijote.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12270,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Una fantas\u00eda cervantina: en el #D\u00edaDelLibro, una celebraci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n en el Quijote.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1520],"tags":[2985,2989,2986,2987,319,2291,360,1967,2988,527],"class_list":["post-12269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuaderno","tag-400cervantes","tag-diamundialdellibro","tag-don-quijote-de-la-mancha","tag-fantasia","tag-jorge-luis-borges","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-miguel-de-cervantes","tag-tlon","tag-tlon-uqbar-orbis-tertius"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/v2cap42.gif","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-3bT","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12269"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12271,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12269\/revisions\/12271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12270"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}