{"id":12034,"date":"2015-12-17T09:39:43","date_gmt":"2015-12-17T15:39:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=12034"},"modified":"2025-09-03T09:04:56","modified_gmt":"2025-09-03T15:04:56","slug":"amparo-davila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/amparo-davila\/","title":{"rendered":"Amparo D\u00e1vila"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12036\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/amparo-davila\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n.jpg\" data-orig-size=\"600,300\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Publicidad del homenaje a Amparo D\u00e1vila\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12036\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n.jpg\" alt=\"Publicidad del homenaje a Amparo D\u00e1vila\" width=\"600\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n.jpg 600w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12373217_1175623589116255_5568632043983883749_n-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>El martes pasado\u00a0se hizo un homenaje a Amparo D\u00e1vila, la gran narradora mexicana. Fue en el Palacio de Bellas Artes: se le entreg\u00f3 la Medalla Bellas Artes en la Sala Manuel M. Ponce. D\u00e1vila es una autora admirada por varias\u00a0generaciones: la decana de la imaginaci\u00f3n en M\u00e9xico, digo yo, creadora de una obra fant\u00e1stica relativamente breve pero profunda, misteriosa y reveladora de su propio interior y \u2013de modos imprevistos y sorprendentes, como s\u00f3lo puede hacerlo la gran narrativa de imaginaci\u00f3n\u2013 del tiempo que le toc\u00f3 vivir. La he le\u00eddo (como muchas otras personas) con placer y con inc\u00f3gnita. He tenido oportunidad de escribir sobre ella y de conocerla incluso: hemos conversado en algunas ocasiones. Y hace unos d\u00edas me entrevistaron, junto a varios otros colegas, para un video que se proyect\u00f3 durante el evento.<\/p>\n<p><span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"1140\" height=\"642\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/LsWGnrmfQ74?version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=es-ES&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span><\/p>\n<p>Estoy viendo el video ahora porque el martes\u00a0no llegamos a tiempo para entrar en la sala Manuel M. Ponce, que estaba llena desde hac\u00eda rato. Hab\u00edamos tardado\u00a0demasiado\u00a0detenidos en\u00a0el tr\u00e1fico, llegamos corriendo al Palacio pero era tarde. Nos invitaron a pasar a la sala del s\u00f3tano, la Adamo Boari. Hab\u00eda sillas y en el escenario vac\u00edo un\u00a0proyector mostraba lo que suced\u00eda\u00a0arriba. Era una situaci\u00f3n poco\u00a0alentadora. Se sent\u00eda como observar desde lejos, como intrusos.\u00a0Despu\u00e9s podr\u00edamos acercarnos a la sala, pero yo estaba de un humor extra\u00f1o. Desde antes de nuestro trayecto \u2013desde varios d\u00edas antes, de hecho\u2013 daba la impresi\u00f3n de que el homenaje a Amparo D\u00e1vila iba a estar marcado por algo que parece ocurrir invariablemente en M\u00e9xico\u00a0cada vez que un autor inusual, exc\u00e9ntrico, ajeno a las normas o las convenciones, recibe pese a todo un reconocimiento. En la prensa, en las palabras de los cr\u00edticos, en los elogios que se le dedican, se intenta \u00abnormalizar\u00bb al autor (o autora), es decir, se intenta convencer a los posibles interesados de\u00a0que lo que hace el homenajeado no es en realidad tan exc\u00e9ntrico, tan alejado de las convenciones del canon literario. Si su obra es tan buena, se razona, no puede sino ser convencional de otra forma. No puede representar una ruptura. Tiene que ser igual a aquello que se ha aceptado ya como permisible, que se puede entender y que ya no amenaza con sacudir ni desconcertar.\u00a0Detr\u00e1s de esto hay una larga serie de prejuicios no s\u00f3lo contra ciertas formas y posibilidades de la\u00a0literatura sino, en ocasiones, contra ciertas personas o ciertos grupos\u00a0que intentan practicarla.\u00a0\u00abLa gran obra que escribe\u00a0Fulana\u00a0parece literatura infantil pero va m\u00e1s all\u00e1\u00bb, se dice. \u00abNo es narrativa fant\u00e1stica la de Mengano sino que es una met\u00e1fora\u00bb.\u00a0\u00abNi parece que este libro de Zutana lo haya escrito una mujer\u00bb.\u00a0Georgina Garc\u00eda Guti\u00e9rrez y Evodio Escalante, los dos encargados de comentar la obra de Amparo D\u00e1vila, parec\u00edan defender posturas contrapuestas justamente alrededor de c\u00f3mo apreciar la obra de \u00e9sta\u00a0y de d\u00f3nde ponerla dentro de la literatura mexicana. Yo segu\u00ed pensando lo que ya pensaba: los intentos por normalizar la obra de un gran autor son intentos por quitarle su filo y su capacidad de conmover\u00a0y de criticar nuestras ideas profundas sobre la vida, y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n suenan simplemente absurdos: confusos y enredados en su esfuerzo por explicar de un modo \u00abaceptable\u00bb obras que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquiera de sus reglamentaciones. En la secundaria, una profesora se empe\u00f1aba en convencernos de que \u00abEl guardagujas\u00bb, aquel cuento kafkiano de Arreola, era una mera denuncia del mal estado de los ferrocarriles mexicanos. Y he escuchado a m\u00e1s de una persona decir que en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> no hay muertos que hablen, que todo es \u00abs\u00edmbolo\u00bb. (\u00bfPero por qu\u00e9 no podr\u00eda ser s\u00edmbolo para <em>nosotros<\/em>, afuera, y suceder\u00a0literalmente all\u00e1, en el mundo de la novela, que no es \u00e9ste? \u00bfDe verdad se piensa que no somos capaces de distinguir una representaci\u00f3n literaria de la vida real?)<\/p>\n<p>Otra cosa: en M\u00e9xico, una\u00a0literatura \u00abnormal\u00bb\u00a0es una literatura que se recomienda, se elogia, se encumbra&#8230;, y no se lee. Mejor que la obra de Amparo D\u00e1vila no sea normal: mejor que siga teniendo sus lectores fieles y numerosos. Muchos de ellos son muy j\u00f3venes. Yo los he visto.<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del homenaje, luego de que se le diera a D\u00e1vila la Medalla Bellas Artes, hubo un coctel.\u00a0Logramos escabullirnos. Vimos una larga fila de personas esperando a recibir un aut\u00f3grafo de la homenajeada, que a sus 87 a\u00f1os se ha vuelto fr\u00e1gil, pero est\u00e1 despierta y viva como siempre. \u00bfNo quieres pasar?, me\u00a0pregunt\u00f3 uno de los funcionarios, y agreg\u00f3 que me estaban esperando como a otras de las personas que hab\u00edan aparecido en el video.<\/p>\n<p>Contra todo lo que esperaba pude saludar a Amparo D\u00e1vila en el d\u00eda de su homenaje. No quise tardarme demasiado porque estaba abusando del tiempo de otros. La salud\u00e9 y no s\u00f3lo recordaba nuestros encuentros previos \u2013lo que no era ninguna sorpresa\u2013 sino que me pregunt\u00f3 por mi pie. \u00a1Estaba enterada de mis problemas de este a\u00f1o! Le dije que estaba mucho mejor. Ella me cont\u00f3 que hab\u00eda tenido una ca\u00edda alg\u00fan tiempo antes pero tambi\u00e9n estaba ya muy repuesta. Me agradeci\u00f3 las palabras que dije para el video y yo le dije que eran ciertas y dichas con mucho afecto. Una persona que nos observaba (@DanielKenobi en Twitter) tom\u00f3 la foto que se ve abajo.<\/p>\n<p>\u00abTrato de lograr en mi obra un rigor est\u00e9tico basado no solamente en la perfecci\u00f3n formal, en la t\u00e9cnica, en la palabra justa, sino en la vivencia\u00bb, hab\u00eda dicho D\u00e1vila.\u00a0Es totalmente cierto, y es una regla que se cumple, aunque no siempre se quiera ver, en la mejor literatura de imaginaci\u00f3n, as\u00ed como en la mejor literatura a secas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"12035\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/amparo-davila\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n.jpg\" data-orig-size=\"960,540\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"12347626_964782180234611_5658580103899249057_n\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12035\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n.jpg\" alt=\"12347626_964782180234611_5658580103899249057_n\" width=\"960\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n.jpg 960w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * *<\/p>\n<p>(Ayer, David Huerta, otro escritor al que quiero y admiro mucho, recibi\u00f3 el Premio Nacional de Ciencias y Artes. Alg\u00fan d\u00eda tendr\u00e9 que escribir de lo que he aprendido de \u00e9l.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un relato del d\u00eda en que la gran Amparo D\u00e1vila recibi\u00f3 un homenaje, as\u00ed como de varios sucesos inesperados.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12035,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Una breve historia real: d\u00f3nde estaba el d\u00eda en que homenajearon a Amparo D\u00e1vila.","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[14],"tags":[46,68,2866,205,2291,360,2934],"class_list":["post-12034","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-clasificar","tag-amparo-davila","tag-autobiografia","tag-cuaderno","tag-escritura-y-vida","tag-literatura-de-imaginacion","tag-literatura-fantastica","tag-medalla-bellas-artes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/12347626_964782180234611_5658580103899249057_n.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-386","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12034"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16821,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12034\/revisions\/16821"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}