{"id":11472,"date":"2014-12-22T13:14:57","date_gmt":"2014-12-22T19:14:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=11472"},"modified":"2019-08-09T16:04:45","modified_gmt":"2019-08-09T21:04:45","slug":"yad-vashem","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/yad-vashem\/","title":{"rendered":"Yad Vashem"},"content":{"rendered":"<p>El a\u00f1o pasado, la revista <em>Luvina<\/em> public\u00f3 un n\u00famero especial sobre la literatura de Israel, pa\u00eds invitado a la FIL de 2013. Me encargaron, entre otras, esta <a href=\"http:\/\/luvina.com.mx\/foros\/index.php?option=com_content&#038;task=view&#038;id=1835&#038;Itemid=63\">versi\u00f3n en espa\u00f1ol<\/a> de un cuento del gran Etgar Keret. Ahora la reproduzco aqu\u00ed. Hice la\u00a0traducci\u00f3n\u00a0a partir\u00a0de la versi\u00f3n inglesa de Miriam Shlesinger. Espero que no se haya perdido demasiado del original hebreo. Sobre el t\u00edtulo, <em>Yad Vashem<\/em> es el museo hist\u00f3rico en recuerdo de las v\u00edctimas del Holocausto nazi situado en la ciudad de Jerusal\u00e9n. El nombre proviene del libro de Isa\u00edas (56:5) y significa \u201cnombre perpetuo\u201d, seg\u00fan la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de la Biblia Reina-Valera.<\/p>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11475\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/yad-vashem\/dsc00812\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812.jpg\" data-orig-size=\"600,363\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Yad Vashem\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812.jpg\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812.jpg\" alt=\"Yad Vashem\" width=\"600\" height=\"363\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11475\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812.jpg 600w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/dsc00812-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>YAD VASHEM<\/strong><br \/>\n<strong>Etgar Keret<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Entre la exhibici\u00f3n de los jud\u00edos europeos antes del ascenso del nazismo y la de la <em>Kristallnacht<\/em> hab\u00eda una barrera de cristal transparente. Esta partici\u00f3n ten\u00eda un significado simb\u00f3lico directo: para los no iniciados, la Europa de antes y de despu\u00e9s de la noche de ese <em>pogrom <\/em>hist\u00f3rico pod\u00eda parecer la misma, pero en realidad una y otra eran universos totalmente distintos. Eugene, que caminaba r\u00e1pido, con su gu\u00eda jadeante unos pasos detr\u00e1s, no hab\u00eda notado ni la partici\u00f3n ni el significado simb\u00f3lico. El choque fue perturbador y doloroso. Un hilo de sangre sal\u00eda de sus narices. Rachel murmur\u00f3 que no se ve\u00eda bien y tal vez estar\u00eda bien que regresaran al hotel, pero \u00e9l s\u00f3lo se meti\u00f3 un trozo de papel higi\u00e9nico en cada fosa nasal y dijo que no era nada y que deb\u00edan continuar.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Si no te ponemos hielo se va a hinchar \u2014intent\u00f3 de nuevo Rachel\u2014. Vamos. No tienes que\u2026 \u2014entonces se detuvo a media frase, tom\u00f3 aire y agreg\u00f3: \u2014Es tu nariz. Si quieres que sigamos, seguiremos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Eugene y Rachel alcanzaron al grupo en la esquina que explicaba las leyes raciales. Mientras escuchaba a la gu\u00eda con su fuerte acento sudafricano, Eugenia intent\u00f3 figurarse qu\u00e9 era lo que Rachel hab\u00eda empezado a decir. \u201cNo tienes que convertir todo en un dram\u00f3n, Eugene. Es muy aburrido.\u201d O \u201cNo tienes que hacerlo por m\u00ed, coraz\u00f3n. De todos modos te amo.\u201d O tal vez simplemente \u201cNo tienes que ponerle hielo, pero tal vez ayude.\u201d \u00bfCu\u00e1l de estas frases, si alguna hab\u00eda empezado a decir? Muchos pensamientos pasaron por la cabeza de Eugene la primera vez que se decidi\u00f3 a sorprender a Rachel con dos boletos a Israel. \u00c9l pensaba: Mediterr\u00e1neo. Pensaba: Desierto. Pensaba: Raquel sonriendo otra vez. Pensaba: hacer el amor en una suite del hotel mientras el sol empezaba a ocultarse m\u00e1s all\u00e1 de los muros de Jerusal\u00e9n, tras ellos. Y en este oc\u00e9ano de pensamientos no hab\u00eda habido ni el m\u00e1s m\u00ednimo sobre sangrados nasales ni sobre Rachel comenzando frases para no terminarlas de ese modo que a \u00e9l siempre lo volv\u00eda loco. De estar en cualquier otro sitio del universo, probablemente habr\u00eda a comenzado a sentir compasi\u00f3n por s\u00ed mismo, pero aqu\u00ed no. La gu\u00eda sudafricana les mostraba fotos de jud\u00edos desnud\u00e1ndose en la nieve a punta de pistola. La temperatura, dec\u00eda la gu\u00eda, era de 15\u00b0 bajo cero. Un momento despu\u00e9s de tomada la foto, la gente \u2013todos y cada uno de ellos, las mujeres, los viejos, los ni\u00f1os\u2013 fueron obligados a meterse en una zanja excavada en el suelo y fueron muertos a tiros. Cuando termin\u00f3 la frase, lo mir\u00f3 por un momento con una mirada vac\u00eda y no dijo m\u00e1s. Eugene no pudo entender por qu\u00e9 lo miraba a \u00e9l, de entre toda la gente. Lo primero que le pas\u00f3 por la cabeza fue que era el \u00fanico en el grupo que no era jud\u00edo, pero incluso antes de que ese pensamiento terminara de formarse en su mente \u00e9l se dio cuenta de que no ten\u00eda sentido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Tiene sangre en la camisa \u2014dijo la gu\u00eda con una voz que le son\u00f3 un poco distante a Eugene. Mir\u00f3 la peque\u00f1a mancha en su camisa azul claro y luego, de vuelta, a la imagen de una pareja de ancianos, desnudos. La mujer se cubr\u00eda sus partes pudendas con la mano derecha, intentando mantener un poco de dignidad. El marido apretaba la mano izquierda de ella con su gran palma. \u00bfC\u00f3mo reaccionar\u00edan \u00e9l y Rachel si los sacaran de su agradable departamento del Upper West Side, los llevaran al parque cercano y les ordenaran desnudarse y meterse en una zanja? \u00bfTambi\u00e9n terminar\u00edan sus vidas tomados de la mano?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014La sangre, se\u00f1or \u2014la gu\u00eda interrumpi\u00f3 su l\u00ednea de pensamiento\u2014. Sigue goteando \u2014Eugene meti\u00f3 m\u00e1s adentro de sus fosas nasales el papel de ba\u00f1o y trat\u00f3 de mostrar una de esas sonrisas de \u201ctodo est\u00e1 bajo control\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Comenz\u00f3 junto a una foto muy grande de seis mujeres con las cabezas rapadas. A decir verdad, hab\u00eda comenzado cuatro semanas antes, cuando \u00e9l hab\u00eda amenazado con demandar al ginec\u00f3logo de Rachel. Estaban sentados junto en el consultorio del viejo doctor y a la mitad de su mon\u00f3logo medio-amenazante, ella le hab\u00eda dicho:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eugene, est\u00e1s gritando.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La expresi\u00f3n en sus ojos era distante e indiferente. Era una mirada que no hab\u00eda visto antes. Realmente deb\u00eda haber estado hablando muy fuerte, porque la recepcionista entr\u00f3 en el consultorio sin llamar y pregunt\u00f3 al doctor si todo estaba bien. Hab\u00eda empezado entonces y las cosas empeoraron a\u00fan m\u00e1s mientras estaban ante la foto de las mujeres rapadas. La gu\u00eda dijo que las mujeres que llegaban a Auschwitz embarazadas deb\u00edan abortar antes de que comenzaba a notar Porque un embarazo en el campo de concentraci\u00f3n significaba, siempre, la muerte. A media explicaci\u00f3n, Rachel dio la espalda a la gu\u00eda y se alej\u00f3 del grupo. La gu\u00eda la mir\u00f3 alejarse y entonces mir\u00f3 a Eugene, que balbuce\u00f3, casi instintivamente:<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Lo siento. Es que acabamos de perder un beb\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lo dijo lo bastante alto como para que la gu\u00eda lo oyera y lo bastante bajo para que Rachel no. Rachel sigui\u00f3 alej\u00e1ndose del grupo, pero incluso desde lejos Eugene pudo detectar el temblor que corr\u00eda por su espalda cuando \u00e9l habl\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El sitio m\u00e1s conmovedor y poderoso del Yad Vashem era el \u201cMemorial de los Ni\u00f1os\u201d. El techo de esta caverna subterr\u00e1nea estaba repleto de incontables velas memoriales que intentaban \u2013no con mucho \u00e9xito\u2013 disipar la oscuridad que parec\u00eda abrirse camino en todo. En el fondo estaba la banda sonora, recitando los nombres de ni\u00f1os que hab\u00edan muerto en el Holocausto. La gu\u00eda dijo que eran tantos que leer todos los nombres tomaba m\u00e1s de un a\u00f1o. El grupo empez\u00f3 a salir, pero Rachel no se movi\u00f3. Eugene se qued\u00f3 de pie tras ella, congelado, escuchando los nombres que alguien le\u00eda, uno por uno, mon\u00f3tonamente. Dio una palmada en la espalda de ella, sobre su abrigo. Ella no reaccion\u00f3.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Lo siento \u2014dijo \u00e9l\u2014. No deb\u00ed haberlo dicho como lo dije, enfrente de todo el mundo. Es algo privado. Algo s\u00f3lo de nosotros.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Eugene \u2014dijo Rachel, y sigui\u00f3 mirando las d\u00e9biles luces sobre ella\u2014, no perdimos al beb\u00e9. Tuve un aborto. No es lo mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Fue un error terrible \u2014dijo Eugene\u2014. Estabas vulnerable emocionalmente y yo, en vez de tratar de ayudarte, me hund\u00ed en mi trabajo. Te abandon\u00e9.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Rachel mir\u00f3 a Eugene. Sus ojos se ve\u00edan como los de alguien que hubiese llorado, pero no hab\u00eda l\u00e1grimas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Estaba bien emocionalmente \u2014dijo\u2014. Tuve el aborto porque no quer\u00eda al ni\u00f1o.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La voz en el fondo estaba diciendo \u201cShoshana Kaufman\u201d. Muchos a\u00f1os antes, cuando Eugene estaba en la primaria, hab\u00eda conocido a una ni\u00f1a peque\u00f1a y gorda con ese nombre. Sab\u00eda que no era la misma, pero la imagen de ella, muerta en la nueva, apareci\u00f3 ante sus ojos por un segundo de cualquier manera.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Ahora dices cosas que no quieres decir de veras \u2014le dijo a Rachel\u2014. Las dices porque est\u00e1s pasando por un momento dif\u00edcil, porque est\u00e1s deprimida. Nuestra relaci\u00f3n no est\u00e1 yendo bien ahora, es cierto, y tengo mucha de la culpa, pero\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014No estoy deprimida, Eugene \u2014lo interrumpi\u00f3 Rachel\u2014. Simplemente no me siento feliz contigo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Eugene se qued\u00f3 en silencio. Escucharon algunos nombres m\u00e1s de ni\u00f1os asesinados y entonces Rachel dijo que iba a salir a fumar. El lugar era tan oscuro que era dif\u00edcil determinar qui\u00e9n estaba all\u00ed. Fuera de una mujer mayor, japonesa, de pie muy cerca de \u00e9l, Eugene no pod\u00eda ver a nadie. Hab\u00eda sabido que Rachel hab\u00eda estado embarazada s\u00f3lo hasta enterarse de que hab\u00eda abortado. Se hab\u00eda puesto furioso. Furioso de que ella no le hubiera dado ni un minuto para imaginar juntos a su beb\u00e9. De que no le hubiera dado la oportunidad de poner la cabeza en su vientre suave y tratar de escuchar lo que suced\u00eda adentro. La rabia hab\u00eda sido tan abrumadora, record\u00f3, que le hab\u00eda dado miedo. Rachel le dijo que era la primera vez que lo ve\u00eda llorar. Si se hubiera quedado unos minutos m\u00e1s, lo habr\u00eda visto llorar una segunda vez. Sinti\u00f3 una mano tibia en su cuello y cuando alz\u00f3 la vista vio a la japonesa de pie justo al lado de \u00e9l. A pesar de la oscuridad y de sus gruesos lentes pudo ver que ella tambi\u00e9n estaba llorando.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u2014Es horrible \u2014dijo a Eugene con un espeso acento extranjero\u2014. Es horrible lo que las personas son capaces de hacerse unas a otras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cuento inusitado, y doloroso, del narrador israel\u00ed Etgar Keret (1967).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10826,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"\"Yad Vashem\", un cuento de Etgar Keret en Las Historias. http:\/\/wp.me\/pjEhq-2Z2","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[2343,2730,2726,1623,2809,530],"class_list":["post-11472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-cuento","tag-el-cuento-del-mes","tag-escritores-israelies","tag-etgar-keret","tag-luvina","tag-tad-vashem","tag-traducciones"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Etgar-Keret.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2Z2","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11472"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11472\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15027,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11472\/revisions\/15027"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}