{"id":10546,"date":"2014-01-09T21:31:39","date_gmt":"2014-01-10T03:31:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?p=10546"},"modified":"2025-08-25T23:01:16","modified_gmt":"2025-08-26T05:01:16","slug":"seis-recomendaciones-para-hacer-un-libro-de-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/seis-recomendaciones-para-hacer-un-libro-de-cuentos\/","title":{"rendered":"Seis recomendaciones para hacer un libro de cuentos"},"content":{"rendered":"<p>En varias ocasiones he sido parte del jurado en concursos de libro de cuentos. En un pa\u00eds como M\u00e9xico, ese tipo de cert\u00e1menes es muchas veces la \u00fanica oportunidad de publicar que tiene una persona interesada en escribir narraciones breves, as\u00ed que en todos suele haber una buena cantidad de participantes. Tambi\u00e9n hay tendencias: modas o h\u00e1bitos que se dejan ver de concurso en concurso y que cambian con los a\u00f1os; tambi\u00e9n hay errores frecuentes, que no cambian mucho, y que se deben en buena medida al hecho de que \u2013en muchos casos\u2013 los participantes en estos concursos escriben exclusivamente para ellos, con el \u00fanico impulso de presentar un trabajo que pueda aspirar al premio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La lista que sigue es una serie de sugerencias encaminadas a que una persona interesada en hacer un libro de cuentos pueda corregir esos errores.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Advierto que esto no es una serie de recomendaciones, ni mucho menos una receta infalible,\u00a0para <em>ganar<\/em> concursos: de hecho, lo primero que debo recomendar es <em>no escribir exclusivamente pensando en ellos<\/em>. Los proyectos que valen la pena rara vez se desarrollan en el espacio de tiempo que suele darse entre la apertura y el cierre de una convocatoria.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Adem\u00e1s, no hay garant\u00eda posible de ganar con justicia ning\u00fan concurso. No s\u00f3lo algunos est\u00e1n arreglados de antemano (aunque suele ocurrir m\u00e1s con los de novela), sino que incluso en los que son honestos ocurre que los gustos diversos, las discusiones y las interacciones de un jurado particular en el d\u00eda preciso en que le toca deliberar pueden dar por resultado que no gane un trabajo que en otras circunstancias &#8211;otros miembros del jurado, otro d\u00eda, otro camino de las conversaciones&#8211; s\u00ed hubiera sido premiado. (Tristemente, en muchos casos gana el trabajo que menos polariza las opiniones, aunque no sea el que m\u00e1s entusiasme a ninguno de los involucrados ni el de mejor calidad. Y tambi\u00e9n debe decirse que nada en esta nota tiene que ver con la tarea de\u00a0<em>escribir<\/em> los cuentos que formar\u00e1n el libro, y que es, finalmente, aquella de la que depende por encima de todo la calidad del trabajo.)<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estas sugerencias est\u00e1n pensadas, simplemente, para ayudar a crear una serie de narraciones en la que sucedan al mismo tiempo los dos mejores efectos que una colecci\u00f3n de cuentos puede producir: la impresi\u00f3n de una secuencia de lecturas brillantes por s\u00ed mismas, y la experiencia significativa de una lectura mayor: la percepci\u00f3n de un todo que es un poco m\u00e1s que la suma de sus partes sin disminuir a ninguna de ellas. Por otra parte, todo esto puede servir tambi\u00e9n para proyectos de libro de cuentos que no necesariamente est\u00e9n pensados para participar en un concurso (v\u00e9ase a este respecto el punto 6 de la lista).<\/p>\n<ol>\n<li>Como dec\u00eda arriba, <em>no escribir pensando exclusivamente en meter lo escrito en un concurso<\/em>.<\/li>\n<li><em>No tratar de llenar un n\u00famero dado de p\u00e1ginas a toda costa.<\/em> La mayor\u00eda de los concursos tiene l\u00edmites expl\u00edcitos de extensi\u00f3n por razones pr\u00e1cticas; siempre se nota cuando alguien intenta no pasarse de un m\u00e1ximo o cuando intenta \u00abestirar\u00bb su escrito para alcanzar un m\u00ednimo de p\u00e1ginas. Y acaso un libro demasiado largo para un concurso, y presentado con p\u00e1ginas de letra y m\u00e1rgenes peque\u00f1os, puede ser un libro valioso, del mismo modo en que puede serlo uno con letra grande y m\u00e1rgenes generosos; pero en ninguno de esos dos casos se consigue enga\u00f1ar a nadie. Lo peor es intentar poner \u00abrelleno\u00bb en un libro que no tiene suficientes textos de suficiente calidad, porque entonces el conjunto queda definitivamente da\u00f1ado.<\/li>\n<li><em>No subestimar la estructura del conjunto<\/em>. Al contrario de lo que suced\u00eda en otras \u00e9pocas, en \u00e9sta el libro de cuentos puede ser la primera oportunidad (y hasta la \u00fanica) de que ciertas historias lleguen a sus lectores. Por esto, a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha vuelto m\u00e1s importante que en siglos pasados la forma del libro, la percepci\u00f3n del conjunto de los textos que lo componen: de su orden, del ritmo que proponen en la lectura corrida, las resonancias o ecos que se producen entre los textos, etc\u00e9tera. Algunos lectores buscan tambi\u00e9n estos efectos (<a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/textos\/manifiesto-del-cuento-mutante\/\">escrib\u00ed sobre esto<\/a> hace tiempo). Hay colecciones de cuentos, pues, que pueden ganar en fuerza si se atiende a su estructura general. Un consejo muy extendido es que el libro comience y termine con cuentos muy potentes, de los mejor logrados que se tengan. Tambi\u00e9n se puede considerar alternar cuentos de diferentes extensi\u00f3n o agrupar (o al contrario, separar tanto como se pueda) narraciones de temas o t\u00e9cnicas afines.<\/li>\n<li>A la vez, sin embargo, es necesario\u00a0<em>no apostarle todo a la estructura, la \u00abunidad tem\u00e1tica\u00bb o el \u00abproyecto\u00bb<\/em>. Tanto en los concursos de cuento como en otros tipos de cert\u00e1menes (en especial los que se organizan para otorgar becas y otros apoyos), se suele encontrar propuestas con una intenci\u00f3n muy clara de lograr cierta estructura o cierta unidad tem\u00e1tica. Cuando se trata de evaluar un proyecto todav\u00eda no escrito, esa aspiraci\u00f3n puede ser muy atrayente porque se piensa que denota que el autor o autora tiene claro lo que desea hacer. Sin embargo, tambi\u00e9n hay ocasiones en las que se nota que los textos son menos buenos que la idea de su conjunto, es decir, que no se ha trabajado en ellos lo suficiente &#8211;pensando en que el ordenamiento potenciar\u00e1 su lectura&#8211; o incluso que no hay realmente trabajo detr\u00e1s y que los textos s\u00f3lo son relleno de una forma. Para evitar esto, se debe<\/li>\n<li><em>Poner a prueba cada uno de los cuentos individuales<\/em>. Si uno es claramente m\u00e1s endeble que el resto, tal vez lo mejor sea eliminarlo del conjunto, incluso si con esto se deja de tener cierto \u00abm\u00ednimo\u00bb de p\u00e1ginas o se violenta alg\u00fan ordenamiento preestablecido. Pero cada cuento de una colecci\u00f3n deber\u00eda poder \u00absostenerse\u00bb por s\u00ed mismo, sin recurrir a los otros (o, peor, a la buena voluntad de los lectores).<\/li>\n<li>Y para terminar: en los concursos de cuento tambi\u00e9n se da el caso de libros que no ganan en una ocasi\u00f3n, y luego pasan a otro concurso&#8230;, que tampoco ganan, y as\u00ed sucesivamente (yo he visto varios casos as\u00ed; no s\u00e9 qui\u00e9nes ser\u00e1n los autores, por supuesto, pero reconozco los textos y los t\u00edtulos; alguno lleg\u00f3 a aparecer en no menos de cinco concursos). No hay nada malo en persistir, pero las m\u00e1s de las veces estos libros pasan de un concurso a otro sin ninguna modificaci\u00f3n, y en varios casos de los que he visto era claro que las colecciones necesitaban m\u00e1s trabajo ya no digamos para ganar un concurso sino meramente para resultar publicables. Hay veces en que realmente se tiene mala suerte; hay veces que ciertos libros son demasiado distintos del gusto dominante de su tiempo o su entorno, s\u00ed, pero tambi\u00e9n es necesario<em>tener\u00a0autocr\u00edtica<\/em>. Hay ocasiones en las que simplemente hay que trabajar m\u00e1s en los proyectos, o dejarlos de lado, para que descansen un tiempo&#8230; o, incluso, abandonarlos definitivamente; no todo el trabajo del escritor est\u00e1 en lo que se publica, y tambi\u00e9n se aprende de lo que no se logra. Y siempre se puede comenzar algo nuevo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><a ref=\"magnificPopup\" href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"10545\" data-permalink=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/seis-recomendaciones-para-hacer-un-libro-de-cuentos\/20131030-183817-jpg\/\" data-orig-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg\" data-orig-size=\"640,640\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"20131030-183817.jpg\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10545\" src=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg\" alt=\"20131030-183817.jpg\" width=\"640\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg 640w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recomendaciones para crear el libro, revisarlo y someterlo a dictamen.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10545,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[15],"tags":[22,202,357,2855,2678,2858],"class_list":["post-10546","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-taller-literario","tag-cuento","tag-escritura","tag-libros-de-cuentos","tag-literatura","tag-preparacion-de-libros","tag-taller-literario"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131030-183817.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pjEhq-2K6","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10546"}],"version-history":[{"count":49,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10546\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16949,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10546\/revisions\/16949"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}