{"id":14276,"date":"2017-12-12T17:24:32","date_gmt":"2017-12-12T23:24:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?page_id=14276"},"modified":"2017-12-12T17:25:23","modified_gmt":"2017-12-12T23:25:23","slug":"william-burroughs","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/textos\/william-burroughs\/","title":{"rendered":"William Burroughs"},"content":{"rendered":"<h1>WILLIAM BURROUGHS<\/h1>\n<p><em>Pr\u00f3logo del libro <\/em>Sobre Freud y el inconsciente. Art\u00edculos desde la interzona<em> de William S. Burroughs (Paradiso Editores, 2015)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>En 2014, el centenario del nacimiento de William Seward Burroughs no recibi\u00f3 tanta atenci\u00f3n como hubiera merecido. Los estamentos culturales de su pa\u00eds, Estados Unidos, pr\u00e1cticamente lo ignoraron, y en el resto del mundo occidental ocurri\u00f3 lo mismo. Sus lectores quedamos decepcionados pero no sorprendidos: en su tiempo Burroughs era chocante, dif\u00edcil, en el fondo imposible de asimilar para la cultura que lo rodeaba, y en la actualidad sigue si\u00e9ndolo. No es un escritor que d\u00e9 una impresi\u00f3n de simpat\u00eda, no defiende \u201ccausas\u201d consideradas justas y, sobre todo, no se propone reconciliarnos con el mundo: no hay en su obra nada de la \u201cafirmaci\u00f3n\u201d y el \u201cconsuelo\u201d que parecen obligatorios para la literatura bien ajustada en el mundo del capitalismo tard\u00edo, y que refuerzan esa especie de homeostasis de la conciencia en la que se quisiera ver a todo ciudadano, es decir, a todo consumidor: la estabilidad del contentamiento en la que se puede comprar y producir sin malestares ni fricciones.<\/p>\n<p>William Burroughs no vino a darnos la impresi\u00f3n de que podemos olvidar nuestros problemas, fabricarnos una \u201cleyenda personal\u201d y ser felices.<\/p>\n<p>Y tampoco es que le interese, con \u00e1nimo transgresor o nihilista, hacernos reevaluar nuestra situaci\u00f3n en el mundo y confrontar las falsedades y las sumisiones a las que nos entregamos para volver soportable nuestra existencia. Ni una cosa ni otra: su trayecto es \u00fanicamente suyo y, si bien no desalienta a quienes quisieran acompa\u00f1arlo, tampoco hace nada para complacerlos. Demos gracias de que no nos obligue a bajar del coche: el conductor misterioso con el que sali\u00f3 de M\u00e9xico tras haber matado (\u00bfpor accidente?) a Joan Vollmer pudo haber sido el Diablo \u2013como imagina el mexicano Bernardo Fern\u00e1ndez en su magistral novela gr\u00e1fica <em>Uncle Bill<\/em>\u2013, pero nosotros, sus lectores, nunca seremos m\u00e1s que simples seres humanos, curiosos e inquietos ante su inteligencia brutal, inhumana, oscura\u2026 y, de vez en vez, iluminada.<\/p>\n<p>En este libro, ese trayecto de Burroughs parte del psicoan\u00e1lisis y llega hasta la escritura, pasando por la sexualidad y la conspiranoia. Lo que une a los textos se ve en la constancia de los intereses (y desintereses) personales de quien los escribi\u00f3. Por ejemplo, aunque estudia el psicoan\u00e1lisis Burroughs no cree que su valor cardinal sea el terap\u00e9utico: poco o nada le importa la salud de los pacientes, o las nociones de su equilibrio interior o de su ajuste con el mundo, y en cambio sus consideraciones sobre Freud desembocan en una defensa de la realidad de ciertas experiencias paranormales. De la misma forma, sus reflexiones sobre el sexo est\u00e1n ancladas en el concepto de la energ\u00eda org\u00f3nica, descartado hace d\u00e9cadas como seudociencia, y las porciones m\u00e1s en\u00e9rgicas de todo el volumen son las que refieren a las \u201cciencias negras\u201d del control mental.<\/p>\n<p>(Un lector desprevenido podr\u00eda atribuir esas porciones del libro, apasionadas en el examen de su tema terrible, al infame doctor Benway, el experto en lavado de cerebro que se asoma en <em>El almuerzo desnudo<\/em> y que es uno de los villanos m\u00e1s escalofriantes de toda la historia de la literatura. Pero si lo hiciera, tendr\u00eda que entregarse, como las v\u00edctimas de Benway, a la experiencia espantosa y transformadora de descubrirse de acuerdo con \u00e9l en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.)<\/p>\n<p>El conjunto de un libro como \u00e9ste, aparentemente arbitrario, da a notar la profunda influencia que las intuiciones y los hallazgos burroughsianos, engarzados en su obra y en su leyenda, han tenido en la cultura contempor\u00e1nea. Su autor no es un pensador sistem\u00e1tico pero s\u00ed original e incansable: lo suyo es formular constantes ideas nuevas, fogonazos de intuici\u00f3n y de revelaci\u00f3n que, escritos \u201cdesde la Interzona\u201d \u2013con base en su perspectiva de artista, nuevamente desde los mundos de sus novelas\u2013 pueden verse finalmente como una serie de observaciones sobre el ir y venir del pensamiento de occidente alrededor del concepto de la mente, del pensamiento mismo, y de su manifestaci\u00f3n (\u00bfo su corporizaci\u00f3n?, \u00bfo su existencia misma?) en el lenguaje.<\/p>\n<p>Ahora que estamos en el segundo siglo de William Seward Burroughs, no importa que no se le hagan todos los homenajes: no necesitamos el aval de nadie para constatar la fuerza de sus hallazgos en la cultura contempor\u00e1nea. El <em>pop<\/em> lo ha adoptado con el mismo entusiasmo que la academia y la \u201calta literatura\u201d, como puede verse en el hecho de que uno de los trasiegos de ideas m\u00e1s llamativos entre ambos estratos \u2013de esos que ocurren muchas veces sin que ninguno de los dos quiera admitirlo\u2013 es justamente el de las ideas de Burroughs. Lo encontramos por igual en la apropiaci\u00f3n y el reciclaje de las artes que en el cine de zombis; por igual en la obra de Alan Moore que en la de Kenneth Goldsmith.<\/p>\n<p>Quienes pasen esta p\u00e1gina lo encontrar\u00e1n, en estado puro, en las que siguen. Hosco, seguro, l\u00facido y loco a la vez, es uno de los grandes exploradores de la mente, que observ\u00f3 desde su siglo como nadie. Y lo que pensamos hoy, por supuesto, est\u00e1 infectado de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Copyright \u00a9 Alberto Chimal, M\u00e9xico, 2015<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>WILLIAM BURROUGHS Pr\u00f3logo del libro Sobre Freud y el inconsciente. Art\u00edculos desde la interzona de William S. Burroughs (Paradiso Editores, 2015) * En 2014, el centenario del nacimiento de William Seward Burroughs no recibi\u00f3 tanta atenci\u00f3n como hubiera merecido. 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