{"id":14272,"date":"2017-12-12T17:07:32","date_gmt":"2017-12-12T23:07:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lashistorias.com.mx\/?page_id=14272"},"modified":"2017-12-12T17:07:32","modified_gmt":"2017-12-12T23:07:32","slug":"salinger-un-misterio-trivial","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/textos\/salinger-un-misterio-trivial\/","title":{"rendered":"Salinger: un misterio trivial"},"content":{"rendered":"<h1>Salinger: un misterio trivial<\/h1>\n<p><em>Esta nota sobre una biograf\u00eda de J. D. Salinger apareci\u00f3 en el suplemento <\/em>Laberinto<em> en 2013.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p><strong>David Shields y Shane Salerno, <em>Salinger<\/em>. Nueva York, Simon &amp; Schuster, 695 pp.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nueva biograf\u00eda de J. D. Salinger \u2013acompa\u00f1a a un documental de uno de sus coautores, Shane Salerno, y a una enorme campa\u00f1a publicitaria\u2013 intenta escarbar en la leyenda del escritor: en el \u201csilencio\u201d que mantuvo durante los \u00faltimos 45 a\u00f1os de su vida hasta su muerte en 2010. El resultado es decepcionante, y no porque el libro no ofrezca algunas informaciones nuevas: m\u00e1s bien, como suele ocurrir, las revelaciones son anticlim\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La fama de recluso de Salinger es enga\u00f1osa, como ya se sab\u00eda y el libro confirma: sal\u00eda de su casa, se relacionaba con amigos y parientes, ten\u00eda amor\u00edos, ve\u00eda cine y televisi\u00f3n, escrib\u00eda cartas y visitaba iglesias (fue devoto de una variedad de la filosof\u00eda vedanta durante d\u00e9cadas). No era un Howard Hughes: s\u00f3lo evitaba la vida literaria, la exposici\u00f3n ante los medios y la publicaci\u00f3n\u2026, lo que bast\u00f3, claro, para convertirlo en un <em>freak<\/em> para una cultura global obsesionada con la fama y la atenci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo <em>pod\u00eda<\/em> no querer estar todo el tiempo bajo el reflector? Los momentos m\u00e1s embarazosos de <em>Salinger<\/em> son los que buscan responder esa pregunta como si fuera la \u00fanica posible sobre J. D. Salinger: los que se dedican solamente a complacer el morbo de fan\u00e1ticos y curiosos. Largos pasajes describen las relaciones que Salinger entabl\u00f3 con adolescentes para averiguar, dicen los autores, si \u00e9stas fueron la base de algunos de sus cuentos m\u00e1s famosos; largos pasajes describen las horrores sufridos por soldados estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial, y de vez en cuando recuerdan que \u201ca Salinger le pas\u00f3 eso tambi\u00e9n, porque fue soldado\u201d, presuntamente con el fin de indagar si el escritor fue v\u00edctima de lo que hoy llamamos s\u00edndrome de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, y si ese \u201ctrauma\u201d explica el car\u00e1cter de Holden Caulfield, el protagonista de su gran novela <em>El guardi\u00e1n entre el centeno<\/em>. Etc\u00e9tera. Los testimonios de amigos, familiares, estudiosos, escritores y otros est\u00e1n estructurados para llegar a la conclusi\u00f3n sensacionalista que cab\u00eda esperar: tuvo que estar \u201cenfermo\u201d \u2013que ser \u201canormal\u201d\u2013 para escribir con ese genio.<\/p>\n<p>Pero el misterio del \u201ctrauma\u201d de Salinger es trivial. De una forma u otra el arte <em>es<\/em>, siempre, la expresi\u00f3n de alguna herida: el resultado de un choque con el mundo, sutil o violento, que al expresarse se remedia o por lo menos se articula. Lo que separa a Salinger de otros escritores no es esa violencia, ni sus detalles, sino sus consecuencias en los textos. Y, por lo tanto, se puede ver la obra disponible, autorizada por Salinger y sus herederos, as\u00ed como en la otra: la que a\u00fan puede aparecer (<em>Salinger<\/em> anuncia, sin dar fuentes, cinco libros m\u00e1s que se preparan para publicaci\u00f3n p\u00f3stuma) y la que ha sido suprimida u oculta.<\/p>\n<p>Tal vez incluso bastar\u00eda lo que s\u00ed se puede leer \u2013la novela, las tres colecciones de cuentos, los escasos textos sueltos\u2013 para entender esa parte del pensamiento de su autor.<\/p>\n<p>Un ejemplo. En 1965, Salinger public\u00f3 por \u00faltima vez en su vida: \u201cHapworth 16, 1924\u201d, un cuento muy largo, casi un\u00e1nimemente despreciado por \u201cinveros\u00edmil\u201d y \u201cpedante\u201d, es una carta atribuida a Seymour Glass, uno de sus personajes emblem\u00e1ticos, que a los siete a\u00f1os da la impresi\u00f3n de ser una especie de sabio reencarnado, con recuerdos y conocimientos m\u00e1s all\u00e1 de su edad en esta vida, una capacidad sobrehumana para leer y, quiz\u00e1, el don de la profec\u00eda. A\u00f1os antes, en 1948, Salinger se hab\u00eda convertido en una celebridad literaria con otro cuento: \u201cUn d\u00eda perfecto para el pez banana\u201d, en el que Seymour es un hombre casado y veterano de guerra que se suicida de manera desconcertante. M\u00e1s all\u00e1 de toda otra consideraci\u00f3n, \u201cHapworth 16, 1924\u201d da antecedentes del personaje que ponen su muerte en perspectiva: el sufrimiento del mundo puede destruir no s\u00f3lo a un mero ser humano \u2013lo que ser\u00eda obvio\u2013 sino incluso a uno que ha tenido contacto con lo trascendente. As\u00ed de enorme es el peso de la vida, dice Salinger, con lo que resulta ser un precursor \u2013uno no superado\u2013 de su nueva biograf\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salinger: un misterio trivial Esta nota sobre una biograf\u00eda de J. D. Salinger apareci\u00f3 en el suplemento Laberinto en 2013. * David Shields y Shane Salerno, Salinger. Nueva York, Simon &amp; Schuster, 695 pp. &nbsp; La nueva biograf\u00eda de J. D. 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