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	<title>Las historias</title>
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	<description>Bitácora y sitio personal de Alberto Chimal, escritor</description>
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		<title>Carlos Fuentes (2)</title>
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		<pubDate>Thu, 17 May 2012 02:06:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>En la nota de hace unas horas escribí que hay quien duda, hoy, que Carlos Fuentes haya llegado a tener una obra cumbre. Es una idea que en otro tiempo, quizá hace veinte o incluso diez años, habría parecido impensable. Pero ahora que se le ha velado, que se le ha hecho el primer homenaje póstumo, que sus deudos se preparan a llevarlo a su tumba en el cementerio de Montparnasse, está comenzando la auténtica prueba de su legado. Ya no está de moda su deseo constante de componer novelas ambiciosas, desmesuradas, en las que el Mito se pelea con la Historia. Ya no está de moda su estilo. Ya no está de moda su interés en Hispanoamérica. Y ya no está él para aupar sus textos con su figura y su influencia.</p>
<p>Quién sabe qué quedará. Por otra parte, es imposible que todo se olvide. No es sólo que muchas de sus obras seguirán siendo estudiadas como testimonios o documentos importantes: también puede seguir siendo <em>leído</em>. Un ejemplo: al margen de la celebridad del autor, a mí –como simple lector– me interesan varios de sus libros. <em>Aura</em>, venga de donde <a href="http://purasletras.wordpress.com/2009/04/14/carlos-fuentes-culpable/">venga</a>; <em>Cantar de ciegos</em>; <em>Cumpleaños</em>, que es breve, intensa y perfecta; <em>Agua quemada</em>; <em>Los días enmascarados</em>, tercer arranque de la moderna literatura mexicana de imaginación, por detrás de Tario y de Nervo&#8230;, y también su novela más rara, más vasta, más ambiciosa: <em>Terra nostra</em>.</p>
<p><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/TerraNostra.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-9189" title="Terra Nostra" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/TerraNostra.jpg" alt="" width="306" height="469" /></a>Álvaro Enrigue escribió ayer <a href="https://twitter.com/alvaroenrigue/status/202483421589676033">en Twitter</a>: &#8220;Nadie más se va a atrever a escribir un libro como <em>Terra nostra</em>, y nadie se atrevería a publicarlo&#8221;. Tiene razón. Carlos Monsiváis dijo famosamente que se necesitaba una beca para leer el libro, y no sólo se refería a su extensión (783 páginas en la edición original de 1975) sino a su <a href="http://www.redalyc.org/redalyc/pdf/281/28100503.pdf">complejidad</a>. Es una fantasmagoría: en un mundo soñado, que se multiplica en numerosos escenarios y reúne todas las épocas, personajes reales de varios siglos se juntan con los personajes literarios de toda la literatura en español y escenifican la historia entera de Hispanoamérica, incluyendo guerras y catástrofes, desde antes de Colón hasta después del fin del mundo (la novela concluye en un 1999 imaginario y un <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escatolog%C3%ADa_(religión)">escathon</a></em>: una consumación de la existencia). Milan Kundera la <a href="http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&amp;Article=661285">describe</a> así:</p>
<blockquote><p>La vieja mitología de la reencarnación se materializa en una técnica novelesca. <em>Terra nostra</em> es un inmenso sueño en el que la historia está hecha por personajes que reencarnan sin cesar y que nos dicen: son siempre nosotros, nosotros somos los mismos que continuamos representando el espectáculo de la historia. La continuidad histórica no sólo reside en el vínculo causal de los acontecimientos, sino también en la identidad de los actores.</p>
<p>“Se necesitan múltiples existencias para integrar una personalidad”: éste es el por qué Felipe I se confunde con su nieto Felipe II (quien por lo demás en la novela se convierte en su hijo), que la misma Celestina recorre todos los siglos, mientras que la Dama de Felipe II llega a Inglaterra para volverse la reina Elisabeth. Personajes librescos, Don Juan y Don Quijote, se suman a las personas vivas y en cierto momento las siluetas se confunden: Don Quijote deviene Don Juan y Don Juan deviene Don Quijote.</p></blockquote>
<p>Hay que agregar que el libro tiene una estructura sumamente compleja, incontables referencias eruditas y una serie de reflexiones literarias, políticas, filosóficas, morales&#8230;, además de un estilo más desbordado que nunca en la obra de Fuentes, desde su comienzo opaco:</p>
<blockquote><p>Increíble el primer animal que soñó con otro animal. Monstruoso el primer vertebrado que logró incorporarse sobre dos pies y así esparció el terror entre las bestias normales que aún se arrastraban, con alegre y natural cercanía, por el fango creador. Asombrosos el primer telefonazo, el primer hervor, la primera canción y el primer taparrabos</p></blockquote>
<p>&#8230; hasta su final: una larga escena con un hermafrodita que se fecunda a sí mismo en el final de todas las cosas y en medio de un soliloquio tremebundo. No todo el texto es igualmente abrumador, y numerosos pasajes son más tersos o más conmovedores (en el homenaje póstumo, uno de los discursos oficiales se basó en <a href="http://www.jornada.unam.mx/2012/05/16/cultura/a14a1cul?partner=rss">este texto de Fuentes</a>, que justamente retoma algunos pasajes de <em>Terra nostra</em>), pero hay que encontrarlos. La reputación de dificultad del texto, además, da a muchos la excusa para comentarlo sin leerlo y así mantener su leyenda.</p>
<p>Y, por último, no sólo no es una novela perfecta (¿cómo podría serlo?) sino que además, en efecto, falla: cae por su propio peso varias veces y justo en el final no consigue levantarse. Es un <em><a href="http://foros.acb.com/viewtopic.php?t=349850">grand livre malade</a>,</em> para tomar prestado y adaptar un término del cine: un <em>gran libro enfermo</em>, una obra de elevadísimas aspiraciones que se esfuerza en alcanzarlas y no lo consigue del todo.</p>
<p>¿Por qué hablar de ella? <em>Terra nostra</em> es, nos guste o no, la novela más ambiciosa que se haya publicado jamás en idioma español. Su intención es sobrehumana: capturar entera la cultura hispánica, nada menos, y en esto, por momentos (antes de llegar a su terminación mítica), sí da la impresión de que triunfa. Todo está allí: todos los pueblos, todos los acontecimientos, todas las grandes obras, todos los grandes temas hasta el momento en que Fuentes concluyó el libro. Semejante densidad exige un esfuerzo inusitado del lector, una devoción incluso física –yo sólo pude terminar el libro en una plataforma petrolera en altamar, a lo largo de una semana de aislamiento casi total–, pero además de los pasajes más sosegados están, también, los más brillantes: los que superan a todo lo demás que Fuentes escribió. El episodio del rey y los perros, las caminatas por la selva, la última muerte en El Escorial, las minificciones&#8230; Esta novela es la épica de un autor que <a href="http://es.scribd.com/doc/56039677/Carlos-Fuentes-La-Iliada-descalza-Liminar-a-Los-de-Abajo">descreía</a> de la épica y, a la vez, intenta mostrar la tragedia de la Historia. Tal vez, por lo tanto, es víctima de su propia tragedia: de ser de hecho un libro imposible de concluir como proyecto literario y vital, porque la Historia real no acaba nunca.</p>
<p>Pero en eso, tal vez, <em>Terra nostra</em> se parece a nuestra historia de ahora, o por lo menos a nuestra literatura. ¿No estamos en una época en la que la totalidad nos elude y apostamos por lo fragmentario, lo inconcluso? ¿No es lo que ocurre, para ir de inmediato al ejemplo mayor, con <em>2666</em>, la obra final de Roberto Bolaño? (Por algo, tal vez, Fuentes nunca quiso leerlo: estaban muy cerca.)</p>
<p>No debería ser tan grande problema el aquilatar una obra parcialmente hundida, un naufragio repleto de tesoros. Todas las obras literarias son disparejas y la unidad de los libros es ilusoria. Habrá que ver qué sucede a partir de ahora con esta obra precisa. (Más bien: con esta obra colosal, arrogante, concluida del único modo en que podría concluir, es decir, con la muerte.)</p>
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		<title>Carlos Fuentes (1)</title>
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		<pubDate>Wed, 16 May 2012 14:35:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Ayer murió Carlos Fuentes en la ciudad de México. Con esa muerte, desde luego, se acaba una era: la del escritor poderoso más allá de la literatura y relevante al mismo tiempo como intelectual, figura pública y, sobre todo, <em>icono</em>. Desde la narrativa, y en especial desde la novela, Fuentes pasó a convertirse en un <em>opinador</em> con auténtico peso en las opiniones del poder político. También fue una referencia ineludible de las élites mexicanas. También lo fue (lo será todavía, por muchos años) de los programas educativos.</p>
<p>Sólo Octavio Paz –desde la poesía– pudo rivalizar con él. Ahora Fuentes muere casi a la misma edad que tenía Paz al morir en 1998. Muchos escritores han intentado modelar sus carreras literarias a partir de las de ellos dos, pero ahora parece claro que nadie podrá volver a hacer, nunca, lo que ellos hicieron. Ya no estamos en el siglo XX: las élites ya no miran a la cultura como el símbolo de estatus que fue, al poder político le importan más los medios masivos que los intelectuales y el mercado literario global ya no tiene el interés que tuvo por América Latina en los años sesenta. Más aún, la influencia más visible de Fuentes en las generaciones posteriores parece estar en el &#8220;imaginario narcisista del escritor mexicano promedio&#8221; –así lo ha llamado <a href="http://julianherbert.megustaescribir.com/2012/05/16/mi-nombre-es-ixca-cienfuegos/">Julián Herbert</a>–: la actitud arrogante, mamona, machina (quienes la asumen son todos hombres) y más bien ridícula de centenares de aspirantes a autor de éxito, vagamente basada en la imagen pública de Carlos Fuentes.</p>
<p>Hasta aquí, la cuestión que falta mencionar es dónde va a quedar la obra: cuáles de los libros de Carlos Fuentes van a ser recordados como fundamentales. No van a ser los últimos –el declive de su obra tardía fue largo y dañó su reputación: las bromas cuando no ganaba el Premio Nobel se volvían más crueles a cada año que pasaba– pero muchos consideran que incluso sus títulos más celebrados: <em>La región más transparente, La muerte de Artemio Cruz, Cambio de piel</em>, son anacrónicos: artefactos de cierta época del siglo XX. También ayer mismo, mientras los medios recogían declaraciones, se formuló varias veces la pregunta de cuál podría ser la obra cumbre de Fuentes, o incluso si realmente había dejado una.</p>
<p>Escribiré sobre eso en la segunda parte de esta nota, hoy por la noche. Ahora salgo a una <a href="http://noticierostelevisa.esmas.com/nacional/444294/alistan-homenaje-carlos-fuentes-bellas-artes/">velación</a> en el Palacio de Bellas Artes.</p>
<div id="attachment_9194" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/carlos-fuentes-1964.jpg"><img class="size-medium wp-image-9194" title="carlos-fuentes-1964" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/carlos-fuentes-1964-620x395.jpg" alt="" width="300" height="191" /></a><p class="wp-caption-text">Carlos Fuentes en 1964. Fuente: adnpolitico.com</p></div>
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		<title>&#8220;Los mejores comienzos de novela en español&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 08 May 2012 04:09:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hace unos días, en Twitter, Laura García (periodista y amiga nacida en Colombia y radicada en Chile) puso este enlace a una lista que publicó el diario británico The Guardian con los diez mejores comienzos de novela en inglés (al menos, según Robert McCrumb, el autor de la nota). Yo repliqué (retuiteé) el enlace y propuse [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace unos días, en Twitter, <a href="http://blogs.elespectador.com/lauragarcia/autor/">Laura García</a> (periodista y amiga nacida en Colombia y radicada en Chile) puso <a href="http://www.guardian.co.uk/culture/gallery/2012/apr/29/ten-best-first-lines-fiction?CMP=twt_gu">este enlace</a> a una lista que publicó el diario británico <em>The Guardian</em> con los diez mejores comienzos de novela en inglés (al menos, según Robert McCrumb, el autor de la nota). Yo repliqué (retuiteé) el enlace y propuse que escogiéramos los mejores comienzos de novela, pero de obras escritas originalmente en español. Juntos convocamos a todos nuestros lectores en Twitter para hacer la selección y el resultado es éste, que publicamos en nuestros respectivos blogs.</p>
<p>Tanto Laura como yo les agradecemos a todos los tuiteros que se unieron con sus comentarios y recomendaciones en esta ocurrencia espontánea. Y, a modo de curiosidad, les contamos que los comienzos de novela más citados fueron los de <em>El túnel</em>, <em>Cien años de soledad</em> y <em>Don Quijote de La Mancha</em>. Ojalá que este juego sirva, al menos, para picar la curiosidad de algún posible lector, que se asome a los libros a partir de sus <em><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8Dncipit">íncipit</a></em>.</p>
<div id="attachment_9152" class="wp-caption aligncenter" style="width: 410px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/rulfo.jpg"><img class="size-full wp-image-9152 " title="Juan Rulfo" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/rulfo.jpg" alt="" width="400" height="312" /></a><p class="wp-caption-text">Juan Rulfo</p></div>
<p>Las propuestas fueron éstas, que se reproducen sin orden particular:</p>
<blockquote><p>&nbsp;</p>
<p>—Todo pasó hace un siglo —dijo Oralia Ventura flotando, recordando—. Y hace sólo unos años</p>
<p>—<em>La guerra de Galio</em>, Héctor Aguilar Camín</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente</p>
<p>—<em>El Capitán Alatriste</em>, Arturo Pérez-Reverte.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.</p>
<p>—<em>El amor en los tiempos del cólera</em>, Gabriel García Márquez</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne.</p>
<p>—<em>El túnel</em>, Ernesto Sabato.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hace un rato me estaba paseando por el cuarto y se me ocurrió de golpe que lo veía por primera vez.</p>
<p>—<em>El Pozo</em>, Juan Carlos Onetti.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones.</p>
<p>—<em>La Gitanilla</em>, Miguel de Cervantes Saavedra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia.</p>
<p>—<em>La Vorágine</em>, José Eustasio Rivera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Encontraría a la Maga?</p>
<p>—<em>Rayuela</em>, Julio Cortázar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo.</p>
<p>—<em>Pedro Páramo</em>, Juan Rulfo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el aparato. No me he enterado bien</p>
<p>—<em>Tiempo de silencio</em>, Luis Martín Santos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mi nombre es Ixca Cienfuegos. Nací y vivo en México, D.F. Esto no es grave.</p>
<p>—<em>La región más transparente</em>, Carlos Fuentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo</p>
<p>—<em>Crónica de una muerte anunciada</em>, Gabriel García Márquez.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Había en las afueras de Medellín un pueblo silencioso y apacible que se llamaba Sabaneta.</p>
<p>—<em>La Virgen de los Sicarios</em>, Fernando Vallejo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte.</p>
<p>—<em>Rosario Tijeras</em>, Jorge Franco.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.</p>
<p>—<em>Cien años de soledad</em>, Gabriel García Márquez.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro.</p>
<p>—<em>La invención de Morel</em>, Adolfo Bioy Casares.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Desde la puerta de La Crónica Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el mediodía gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú?</p>
<p>—<em>Conversación en la catedral</em>, Mario Vargas Llosa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.»</p>
<p>—<em>El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha</em>, Miguel de Cervantes Saavedra.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tierra ingrata, entre todas espuria y mezquina, jamás volveré a ti</p>
<p>—<em>Don Julián</em>, Juan Goytisolo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un sábado de mayo de 1953, dos años antes de los acontecimientos de Barracas, un muchacho alto y encorvado caminaba por uno de los senderos del parque Lezama.</p>
<p>—<em>Sobre héroes y tumbas</em>, Ernesto Sabato.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esa noche pasé mucho tiempo despierto. A mi lado, Sara tampoco dormía.</p>
<p>—<em>La luz difícil</em>, Tomás González.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De ayer es la historia de hoy, de ayer la malversación.</p>
<p>—<em>Albedrío</em>, Daniel Sada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La heroica ciudad dormía la siesta. <a href="http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-regenta--1/html/imagenes/ff0eb4a0-82b1-11df-acc7-002185ce6064_129.jpg" target="_blank">El viento Sur</a>, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el Norte.</p>
<p>—<em>La Regenta</em>, Leopoldo Alas “Clarín”.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">¿Cuántos otros se podrían agregar? ¿Cuáles? ¿Qué se puede leer (si algo) de las preferencias de nuestra encuesta informal?</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Siete</title>
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		<pubDate>Sun, 06 May 2012 03:56:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Además de todos los otros significados e implicaciones de la palabra, un &#8220;siete&#8221; es la rasgadura en forma de triángulo que se hace en la tela de una prenda. En la antología Siete, el compilador Antonio Jiménez Morato retoma ese significado del término para hablar de la forma en la que los cuentos de Alberto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h5><div class="info-box info-box-note"><div class="icon">Antología de cuentos. Selección y prólogo de Antonio Jiménez Morato. Madrid, Salto de Página, 2012</div></div></h5>
<div id="attachment_9092" class="wp-caption alignright" style="width: 208px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/SIETE-Alberto-Chimal.jpg"><img class="size-medium wp-image-9092 " title="Siete" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/SIETE-Alberto-Chimal-620x939.jpg" alt="" width="198" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">(clic para ampliar)</p></div>
<p>Además de todos los otros significados e implicaciones de la palabra, un &#8220;siete&#8221; es la rasgadura en forma de triángulo que se hace en la tela de una prenda. En la antología <em>Siete</em>, el compilador Antonio Jiménez Morato retoma ese significado del término para hablar de la forma en la que los cuentos de Alberto Chimal cuestionan la realidad: le hacen un &#8220;siete&#8221; por igual al contar situaciones extraordinarias y delirantes que al tratar de personajes cotidianos en los límites de lo habitual.</p>
<p>Este libro es una reunión de lo mejor del trabajo breve de Alberto Chimal. Los textos reunidos incluyen provienen de libros que abarcan más de diez años de publicación –<em>El país de los hablistas</em> (2001), <em>Éstos son los días</em> (2004), <em>Grey </em>(2006) y <em>La ciudad imaginada</em> (2009)– y también una gran cantidad de textos inéditos, entre los cuales se encuentran rarezas y algunas narraciones prácticamente inencontrables.</p>
<p>Jiménez Morato escribe en su prólogo: &#8220;Ni siquiera Salvador Elizondo, ejemplo máximo de la corriente obsesionada por el modo en que la escritura cobra cuerpo dentro de la narrativa mexicana, se aleja de la mirada realista, o la cuestiona, como hace Chimal&#8221;. Este libro es una apuesta por acercar esta obra narrativa, considerada excéntrica en su propio país, a nuevos lectores.</p>
<h4>Muestras del libro disponibles en línea</h4>
<ol>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/textos/mogo/">&#8220;Mogo&#8221;</a> (de <em>La ciudad imaginada</em>) en Las Historias.</li>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/textos/la-pasion-segun-la-sombra/">&#8220;La pasión según la sombra&#8221;</a> (de <em>Grey</em>) en Las Historias.</li>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/textos/album-cuento/">&#8220;Álbum&#8221;</a> (de <em>Éstos son los días</em>) en Las Historias.</li>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/textos/shante/">&#8220;Shanté&#8221;</a> (de <em>Éstos son los días</em>; fragmento) en Las Historias.</li>
<li><a href="http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&amp;Article=2102655">&#8220;El señor de los perros&#8221;</a> (inédito) en la revista <em>Nexos</em>.</li>
<li><a href="http://www.puntodepartida.unam.mx/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=1133&amp;Itemid=1">&#8220;Corredores&#8221;</a> (inédito) en la revista <em>Punto de Partida</em>.</li>
<li><a href="http://www.saltodepagina.com/texto/siete-47/">&#8220;Se ha perdido una niña&#8221;</a> (de Éstos son los días) en el sitio de Salto de Página.</li>
</ol>
<h4>Algunas notas sobre <em>Siete</em></h4>
<ol>
<li><a href="http://www.librosyliteratura.es/siete-con-alberto-chimal.html">Entrevista en el blog <em>Libros y Literatura</em></a>.</li>
<li><a href="http://www.vozed.org/2012/03/entrevista-alberto-chimal/">Entrevista en la revista <em>Vozed</em></a>.</li>
<li><a href="http://www.rtve.es/alacarta/audios/sexto-continente/sexto-continente-tu-viena-yo-paris-16-03-12/1350806/">Entrevista dentro del podcast del programa <em>Sexto Continente</em></a>.</li>
<li><a href="http://criticoestado.blogspot.com.es/2012/05/album-de-fotos.html">Reseña de Sara Mesa</a>.</li>
<li><a href="http://luisborras.wordpress.com/2012/03/19/alberto-chimal-siete/">Reseña de Luis Borrás</a>.</li>
</ol>
<h4>Enlaces para compra en línea</h4>
<ol>
<li><a href="http://libros.fnac.es/a696335/Alberto-Chimal-Siete">FNAC</a></li>
<li><a href="http://www.librerialuces.com/libro/siete/isbn/978-84-15065-21-0">Librería Luces</a></li>
<li><a href="http://www.elcorteingles.es/tienda/libros/browse/productDetailCultural.jsp?productId=A5157547&amp;categoryId=999.541&amp;isProduct=true&amp;trail=9004%3A999.541&amp;trailSize=1&amp;navAction=jump&amp;navCount=0&amp;brandId=">El corte inglés</a></li>
</ol>
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		<title>Objetos de poder</title>
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		<pubDate>Sun, 06 May 2012 02:02:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuaderno]]></category>
		<category><![CDATA[Edward Gorey]]></category>
		<category><![CDATA[El arpa sin encordar]]></category>
		<category><![CDATA[el proceso creativo]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<category><![CDATA[escritura y vida]]></category>
		<category><![CDATA[fetiches]]></category>
		<category><![CDATA[Honoré de Balzac]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Cortázar]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
		<category><![CDATA[objetos]]></category>
		<category><![CDATA[Opiniones]]></category>
		<category><![CDATA[Rayuela]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Bonifaz Nuño]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p>El proceso creativo es misterioso. Ninguna idea que surja en la cabeza de un artista adquiere todo su sentido mientras no se manifieste de algún modo en el mundo, para que los demás podamos conocerla,  pero el camino entre esa concepción inicial y la obra terminada nunca es recto: la idea no “pasa” a la realidad exactamente con su forma original y en cambio sufre accidentes, imprevistos, toda clase de modificaciones. Peor aún, el camino nunca se recorre a la velocidad que la mayoría de nosotros imaginamos: hasta la obra más humilde requiere un esfuerzo enorme, y el artista, tarde o temprano, descubre que debe pasar una buena porción de cada día a solas con sus instrumentos de trabajo, sus ideas, sus reflexiones, sus frustraciones.</p>
<p>Seres humanos al fin, los artistas inventan (conscientemente o no) numerosos trucos para aligerar esa carga. Para sentir que tienen el control de su pensamiento, algunos elaboran esquemas, planes, diagramas que les permitan orientarse y medir sus progresos; otros, para concentrarse, recurren a medios que van de la meditación trascendental hasta el iPod; otros más, para que sus miedos, sus aspiraciones, las partes más llamativas o más tremendas de su personalidad ayuden a la creatividad (o por lo menos no se le atraviesen), usan ciertos objetos  como amuletos o fetiches: accesorio, muletas, estimulantes, símbolos.</p>
<p>Estos objetos, en especial, son materia de leyendas porque hay algo (desde luego) que suena a mágico en ellos, en la idea de su utilidad, en el misterio de su relación con el creador que los emplea, y porque en ocasiones esa relación se vuelve tan estrecha que los objetos se convierten en parte de sus dueños, elementos imprescindibles de sus vidas como creadores.</p>
<p>El caso más famoso de todos debe ser el del bastón de Honoré de Balzac, que el gran novelista francés compró en 1834 y del que no se desprendió jamás. Era un objeto monstruoso: demasiado largo para usarlo cómodamente, demasiado elaborado, con un puño cubierto de turquesa que llamaba la atención de quien estuviera cerca…, pero esa manufactura excesiva y recargada parecía convenir a Balzac, pues se convirtió en el punto focal de su imagen pública – las imágenes que se conservan de él lo muestran, casi siempre, en compañía del bastón – y el propio escritor llegó a decir que el objeto era “parte inseparable de su ser”. Acaso el bastón nunca fue parte de la rutina de trabajo de Balzac (es decir, lo más probable es que éste no tuviera la manía de, digamos, tocar el bastón con una mano mientras escribía con la otra, como si fuese una pila o una antena para comunicarse con el mundo espiritual) pero sí fue, en un sentido muy literal, un objeto de poder: cuando menos, sus contemporáneos –quienes tenían a Balzac como una de las glorias de su época– lo consideraban un símbolo y un instrumento de su capacidad creativa, semejante al bastón de mando de un general o al cetro de un rey. Tal vez Balzac creía necesitar una seguridad semejante.</p>
<div id="attachment_9070" class="wp-caption aligncenter" style="width: 350px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/balzac.jpg"><img class="size-full wp-image-9070" title="Balzac" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/balzac.jpg" alt="" width="340" height="315" /></a><p class="wp-caption-text">Balzac</p></div>
<p>Otros objetos son utilizados de otras formas indirectas. En su prólogo a los <em>Cuentos completos</em> de Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa se refiere tersamente a la leyenda de los objetos especiales del autor de <em>Rayuela</em>, que éste mantuvo, se cuenta, durante sus largos años de vida en la ciudad de París: “Me fascinaba”, escribe Vargas Llosa, “ese tablero de recortes de noticias insólitas y los objetos inverosímiles que recogía o fabricaba, y ese recinto misterioso, que, según la leyenda, existía en su casa, en el que Julio se encerraba a tocar la trompeta y a divertirse como un niño: el cuarto de los juguetes.” Si semejante lugar existía, Cortázar tampoco escribía en él, pero, como el propio Vargas Llosa lo dice en otro lugar de su texto, Cortázar era “un hombre eminentemente privado, con un mundo interior construido y preservado como una obra de arte”, y en esa obra de arte están, por supuesto, el goce de la música y la libertad de la imaginación de los niños.</p>
<p>Por último, hay objetos que sí son parte esencial del proceso creativo, aunque sea menos por sí mismos que como parte de un ritual relacionado con la creación, que permite a quien lo celebra colocarse en cierto estado mental, cierto ánimo preciso. Según ha declarado el poeta mexicano Rubén Bonifaz Nuño, antes de perder la vista, cuando iba a comenzar a trabajar en algún texto, debía vestirse elegantemente (incluyendo corbata, saco, mancuernillas, sombrero y reloj) como parte de sus preparativos, pues de este modo daba a notar, para quien estuviera cerca y sobre todo para sí mismo, lo mucho que respetaba su trabajo y la absoluta seriedad con que lo abordaba.</p>
<div id="attachment_9071" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/cortazartrompeta.jpg"><img class="size-full wp-image-9071" title="Cortázar" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/cortazartrompeta.jpg" alt="" width="300" height="247" /></a><p class="wp-caption-text">Cortázar</p></div>
<p>Se podría continuar indefinidamente este catálogo, para extrañeza de los lectores, pero mejor será recordar que nada de esto vuelve a los artistas especialmente distintos del resto de los mortales. Cada uno de los objetos fetiche de un creador tiene alguna relación con su vida interior, y la única diferencia entre la vida interior de un artista y la de cualquier otra persona es que el trabajo del artista lo obliga a estar en contacto permanente con la suya propia, con esos estados de su propia conciencia que no se pueden compartir ni comunicar…, porque de ellos vienen las ideas para las obras. La mente de cada individuo es única y las conexiones que establece entre recuerdos, ideas e impulsos son (como lo ha ido descubriendo la psicología desde hace un siglo) igualmente únicas y, casi siempre, misteriosas hasta para el propio individuo. Quién sabe que nos encontraríamos si, aun sin dedicarnos a la literatura o a cualquier otra de las artes, renunciáramos a las innumerables distracciones de la vida y dedicáramos un rato de cada día simplemente a pensar, a estar un poco con nosotros…</p>
<p>Entretanto, las manías de los objetos fetiche dan, desde hace mucho, para toda clase de caricaturas, sátiras y versiones humorísticas. Una de las mejores es <em>El arpa sin encordar</em> (<a href="http://maxmosher.wordpress.com/2010/08/27/the-unstrung-illustrator-or-mr-gorey-writes-a-novel/">The Unstrung Harp</a>, 1953), una breve historia del narrador y dibujante estadounidense Edward Gorey, en la que se describen las tribulaciones de Clavius Frederick Earbrass, un novelista neurasténico de principios del siglo XX, quien sufre lo indecible a la hora de emprender un proyecto literario y tiene su propio amuleto: no puede sentarse a escribir si no se ha puesto, al revés, un “suéter para deportes de origen olvidado e importancia desconocida”.</p>
<div id="attachment_9069" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/tuh4.jpg"><img class="size-full wp-image-9069" title="C. F. Earbrass" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/tuh4.jpg" alt="" width="300" height="367" /></a><p class="wp-caption-text">C. F. Earbrass</p></div>
<p><em>(Este artículo se publicó hace tiempo en la revista</em> Leer Más<em>.)</em></p>
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		<title>Nuevo horario del taller de cuento</title>
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		<pubDate>Thu, 03 May 2012 20:24:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuaderno]]></category>
		<category><![CDATA[Cursos y talleres]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[El Kafecito]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[taller integral de cuento]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de un receso, el Taller Integral de Cuento que coordino regresa. Ahora cambia de horario: tendrá sesiones de 19:00 a 21:00 horas los días jueves. Las inscripciones estarán abiertas el día 10 de mayo (y en general el primer jueves de cada mes) en el primer piso del café El Kafecito, localizado en Mazatlán [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de un receso, el Taller Integral de Cuento que coordino regresa. Ahora cambia de horario: tendrá sesiones de 19:00 a 21:00 horas los días jueves. Las inscripciones estarán abiertas el día 10 de mayo (y en general el primer jueves de cada mes) en el primer piso del café El Kafecito, localizado en Mazatlán #22, en la colonia Condesa, casi en la esquina con Veracruz.</p>
<p>El taller se abre para cualquier persona interesada; no hay requisitos previos que cumplir y tampoco una duración preestablecida: los asistentes pueden quedarse tanto o tan poco tiempo como lo deseen. Las sesiones se centran en la lectura de los textos que los asistentes deseen llevar, que se comentan con miras a discutir sus fortalezas y debilidades, reforzar su técnica, y sobre todo ayudar a que cada persona, como se dice, encuentre su propia voz (y no a que escriba &#8220;como se debe&#8221;&#8230; ni, mucho menos, &#8220;como el coordinador&#8221;).</p>
<p>Al término de cada discusión se ofrecen lecturas y, ocasionalmente, ejercicios adicionales pensados con base en los textos que se van presentando. En una lista de correo del taller es posible que los asistentes entablen comunicación entre ellos o bien que utilicen gratuitamente una serie de textos teóricos y de apoyo almacenados allí.</p>
<p>El costo por mes del taller lleva más de diez años sin elevarse: sigue en $500 por persona. Los interesados pueden solicitar más información en <a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/contacto/">esta página de contacto</a>.</p>
<div align="center"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2011/01/Cabinet-of-Curiosities.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-7684" title="Frontispicio de Musei Wormiani Historia, catálogo de la cámara de maravillas de Olaus Wormius" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2011/01/wormiani.jpg" alt="" width="500" height="398" /></a></div>
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		<title>Concurso #79</title>
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		<pubDate>Thu, 03 May 2012 19:39:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concurso]]></category>
		<category><![CDATA[Minificción]]></category>

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		<description><![CDATA[Esta bitácora convoca una vez más a su concurso mensual. Los interesados pueden comenzar observando esta imagen: Instrucciones: 1) Suponer que esta imagen representa un instante de una historia. 2) Imaginar cuál es esa historia: qué está pasando allí, qué momento se anuncia, por qué, quiénes están presentes, qué hacen. No se trata de explicar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esta bitácora convoca una vez más a su concurso mensual. Los interesados pueden comenzar observando esta imagen:</p>
<div align="center">
<div id="attachment_9043" class="wp-caption alignnone" style="width: 310px"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/IMG_7216.jpg"><img class="size-medium wp-image-9043" title="Concurso #79" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/IMG_7216-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /></a><p class="wp-caption-text">(clic para ampliar)</p></div>
</div>
<p>Instrucciones:<br />
1) Suponer que esta imagen representa un instante de una historia.<br />
2) Imaginar cuál es esa historia: qué está pasando allí, qué momento se anuncia, por qué, quiénes están presentes, qué hacen. No se trata de explicar la imagen, ni de escribirle un pie de foto, sino de tomarla como punto de partida para imaginar una historia propia.<br />
3) Escribir la historia, en forma de cuento brevísimo (minificción), en los comentarios de esta misma nota.</p>
<p>El o los textos ganadores recibirán un trofeo virtual y serán seleccionados considerando la opinión de quienes decidan opinar. La fecha límite para participar es el <strong>25 de mayo</strong>. Quedan invitados.</p>
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		<title>Ganador del concurso #78</title>
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		<pubDate>Thu, 03 May 2012 19:30:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alberto Chimal</dc:creator>
				<category><![CDATA[Concurso]]></category>
		<category><![CDATA[Minificción]]></category>

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		<description><![CDATA[Buenas tardes. El ganador del concurso de abril de esta bitácora es el cuento &#8220;La mirada del observador&#8221; de Roñas, por su desarrollo circular e ingenioso. Muchas gracias a todos los participantes y felicidades al ganador. En un momento, la convocatoria del siguiente concurso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas tardes. El ganador del concurso de abril de esta bitácora es el cuento <a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/concurso-78/#comment-15826">&#8220;La mirada del observador&#8221;</a> de Roñas, por su desarrollo circular e ingenioso.</p>
<p>Muchas gracias a todos los participantes y felicidades al ganador. En un momento, la convocatoria del siguiente concurso.</p>
<div align="center"><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/04/IMG_7104.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-8955" title="Concurso #78" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/04/IMG_7104-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a></div>
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		<title>El Viajero del Tiempo</title>
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		<pubDate>Tue, 01 May 2012 16:22:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Chimal]]></category>
		<category><![CDATA[Ediciones Posdata]]></category>
		<category><![CDATA[El Viajero del Tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Minificción]]></category>

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		<description><![CDATA[El Viajero del Tiempo es el segundo libro de Alberto Chimal que se escribe a partir de textos creados inicialmente en la red social Twitter. Como ocurrió con el proyecto experimental 83 novelas, aquí también los tuits, acumulados a lo largo de un periodo de dos años, fueron recopilados y pasaron por un proceso de selección [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h5><div class="info-box info-box-note"><div class="icon">Minificciones. Monterrey, Ediciones Posdata, 2011</div></div></h5>
<p><em></em><em><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/ELVIAJERODELTIEMPO.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-9134" title="El Viajero del Tiempo" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/ELVIAJERODELTIEMPO-620x773.jpg" alt="" width="240" height="300" /></a>El Viajero del Tiempo</em> es el segundo libro de Alberto Chimal que se escribe a partir de textos creados inicialmente en la red social Twitter. Como ocurrió con el proyecto experimental <em>83 novelas</em>, aquí también los <em>tuits</em>, acumulados a lo largo de un periodo de dos años, fueron recopilados y pasaron por un proceso de selección y modificación rigurosa. Pero lo importante no es la herramienta precisa con la que se crearon los textos, sino los textos mismos: en la zona en la que se tocan el microrrelato, la poesía, el aforismo y todas las otras formas breves que prosperan en la red, <em>El Viajero del Tiempo</em> es un homenaje juguetón al personaje clásico de H. G. Wells y al mismo tiempo la creación, por medio de estampas que se acumulan poco a poco, de un personaje nuevo: una conciencia que observa el mundo desde un punto de vista privilegiado y puede comentar tanto los grandes acontecimientos de la Historia como los sucesos cotidianos más imperceptibles. La creación de este personaje, rarísimamente, acerca el libro a lo novelesco. El personaje viaja a lo largo de sus aventuras mínimas y se construye ante los ojos del lector.</p>
<h4>Muestra del libro disponible en línea</h4>
<ol>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/textos/el-viajero-del-tiempo/">Selección de <em>El Viajero del Tiempo</em></a> en Las Historias.</li>
</ol>
<h4>Algunas notas sobre <em>El Viajero del Tiempo</em></h4>
<ol>
<li><a href="http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa_detalle.php?id=18585">Boletín de prensa</a>.</li>
<li><a href="http://www.lajornadajalisco.com.mx/2012/04/04/el-viajero-del-tiempo-de-alberto-chimal-la-narracion-a-la-manera-de-monterroso/">Breve reseña en <em>La Jornada Jalisco</em></a>.</li>
<li><a href="http://www.informador.com.mx/cultura/2012/354660/6/alberto-chimal-viaja-en-la-maquina-del-tiempo-de-wells.htm">Nota de la presentación en la ciudad de México</a>.</li>
<li><a href="http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9145211">Breve reseña en <em>Milenio</em></a>.</li>
</ol>
]]></content:encoded>
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		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>83 novelas</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/83-novelas-2/</link>
		<comments>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/83-novelas-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Apr 2012 17:04:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Administrador</dc:creator>
				<category><![CDATA[Publicaciones]]></category>
		<category><![CDATA[83 novelas]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Chimal]]></category>
		<category><![CDATA[ebook]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Minificción]]></category>

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		<description><![CDATA[83 novelas es un experimento: un libro de minificciones escritas originalmente en la red social Twitter y luego retrabajadas, reordenadas y ofrecidas tanto en un pequeño tiraje impreso como en descargas digitales gratuitas. Sobre el sentido del proyecto, el autor ha escrito: 83 novelas quiere ser parte de un juego con la idea de lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h5><div class="info-box info-box-note"><div class="icon">Minificciones. Edición independiente (impresa/digital), 2011</div></div></h5>
<p><a href="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/83NOVELAS.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-9139" title="83 novelas" src="http://www.lashistorias.com.mx/wp-content/uploads/2012/05/83NOVELAS-620x885.jpg" alt="" width="210" height="300" /></a></p>
<p>83 novelas es un experimento: un libro de minificciones escritas originalmente en la red social Twitter y luego retrabajadas, reordenadas y ofrecidas tanto en un pequeño tiraje impreso como en descargas digitales gratuitas.</p>
<p>Sobre el sentido del proyecto, el autor ha escrito:</p>
<blockquote><p><em>83 novelas</em> quiere ser parte de un juego con la idea de lo breve y lo extenso, a partir de la definición convencional de la novela y también, sinceramente, para desconcertar un poco a quienes desprecian a la narrativa breve. Pero también está el hecho de que la palabra <em>novela</em> no siempre tuvo el significado que tiene ahora: en la Edad Media, la palabra venía de la italiana <em>nova</em>, es decir nueva, o bien noticia. Una <em>novella</em> era una noticia breve: una hoja o unas pocas hojas que se copiaban a mano y en las que se difundían historias. Sólo con el paso de los siglos, y por un proceso que tuvo muchísimas vueltas y complicaciones, la novela pasó a significar lo que significa hoy: su sentido cambió, y sin duda sigue cambiando, pues el modo en el que escribimos y leemos está cambiando a causa de la tecnología digital, del ascenso de los medios audiovisuales y de muchas otras razones. Muchas personas escuchan la palabra <em>novela</em> y asumen que se refiere a un programa de televisión; otras no ven diferencia entre la novela y la minificción y desprecian uniformemente a la literatura, considerándola un medio de escasa importancia, cuyo contenido está subordinado al cine, la televisión y otros. ¿Por qué no jugar a dar al término una acepción más? Probablemente no en lo que yo mismo escribo, pero seguro en alguna parte se asoman ya modos de contar que no imaginábamos hace diez años, ni cien, ni mil, de la misma manera en que los italianos de la edad media no sospechaban que sus novelas se iban a convertir en las novelas de nosotros.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h4>Descarga gratuita de <em>83 novelas</em></h4>
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<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/descarga/83_novelas.pdf">Formato PDF</a>.</li>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/descarga/83_novelas.epub">Formato ePub</a>.</li>
<li><a href="http://www.lashistorias.com.mx/descarga/83_novelas.mobi">Formato MOBI (Kindle)</a>.</li>
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<h4>Algunas notas sobre <em>83 novelas</em></h4>
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<li><a href="http://blog.joserraortiz.com/2011/03/31/la-comedia-humana-de-la-microficcion-83-novelas-de-alberto-chimal/">Ensayo sobre el libro de Joserra Ortiz</a>.</li>
<li><a href="http://joseluisjustes.blogspot.mx/2011/03/83-novelas-de-alberto-chimal.html">Reseña de José Luis Justes</a>.</li>
<li><a href="http://www.revista.unam.mx/vol.12/num12/art123/index.html">Artículo de Alberto Chimal sobre la escritura del libro</a>.</li>
<li><a href="http://www.leergratis.com/autores/83-novelas-nacidas-de-twitter.html">Un sitio de descarga gratuita que recomienda como &#8220;novela&#8221; al libro</a>.</li>
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