Un ejercicio más con variación. Ahora se trata de crear una sensación de ritmo en un texto mediante la alternancia de algún elemento.

1. Crear un diálogo en el que se note claramente alguna diferencia entre los personajes comparando los parlamentos de uno con los del otro. Un ejemplo muy simple: uno de los personajes puede ser tímido y decir sólo unas pocas palabras cada vez, mientras que el otro puede ser extrovertido y hablar largamente.

2. La variación: escribir un texto donde se alternen las acciones de los personajes del diálogo anterior y se pueda distinguir a cada uno por cómo actúa, sin recurrir a nada más: ni diálogos, ni pensamientos ni explicaciones directas. Se puede suponer que los dos hacen exactamente lo mismo acciones durante un tiempo determinado (por ejemplo, los dos son deportistas que se preparan para participar en la misma competencia, o compañeros de trabajo en una oficina).