Variación sobre un tema de John Gardner:

Escribir la descripción de una casa, o cualquier otro tipo de vivienda, que pertenece a un personaje preciso y que conocemos bien (debe ser un personaje conocido). Incluir todos los detalles que se puedan imaginar, siempre que la presencia de éstos en el espacio descrito pueda atribuirse a la voluntad, las necesidades o los gustos del personaje. Y no mencionar jamás el nombre de éste, para ver si el lector puede reconocerlo con la sola ayuda de su entorno, sus objetos y el criterio de quien los imagina y los describe.