<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Partículas del 8 de enero</title>
	<atom:link href="http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/</link>
	<description>Bitácora y sitio personal de Alberto Chimal, escritor</description>
	<lastBuildDate>Sat, 11 Feb 2012 19:20:36 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: Alberto</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/#comment-8671</link>
		<dc:creator>Alberto</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Jan 2010 05:22:50 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lashistorias.com.mx/?p=4720#comment-8671</guid>
		<description>Te entiendo, Madreselvas...

A veces, Pablo ;)

José, al contrario, te agradezco el mensaje largo y tendido. Me quedo, de momento, con el aliento y con la indignación que no se convierte (que no se debe convertir) en aquello que la provocó.

Saludos a todos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Te entiendo, Madreselvas&#8230;</p>
<p>A veces, Pablo <img src='http://www.lashistorias.com.mx/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p>José, al contrario, te agradezco el mensaje largo y tendido. Me quedo, de momento, con el aliento y con la indignación que no se convierte (que no se debe convertir) en aquello que la provocó.</p>
<p>Saludos a todos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: CANDÁS</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/#comment-8661</link>
		<dc:creator>CANDÁS</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Jan 2010 00:47:54 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lashistorias.com.mx/?p=4720#comment-8661</guid>
		<description>Hola Alberto
En estos últimos comentarios que haces hay varias cosas que resultan alarmantes, sobre todo porque hay un gran fatalismo en ellas que resulta doloroso de leer y a la vez indispensable de comentar.
Sobre el personaje de Karna, estoy de acuerdo en eso de la fatalidad como un rasgo que marca, pero no creo que el determinismo o los destinos manifiestos apliquen más que las decisiones personales. Y no lo expreso en plan de controversia barata o de motivo de discusión, sino como una realidad y un asunto de decisiones que incumben al drama literario, dramático y cotidiano por igual. ¿Que posición debemos tomar? ¿Debemos resignarnos, confirmar las sospechas que despierta nuestro origen y nuestra suerte, o luchar contra ellas? ¿O acaso nos debatimos siempre entre esas opciones, entre estas coordenadas inevitables? Esto va más allá del debate, porque depende de nuestro caracter, de nuestra búsqueda personal y de nuestro deseo de sobrevivir, de entender y vivir la vida más allá de cómo lo marca una filosofía y una religión cualquier: es una cuestión de decisiones que nos marcan, pero que también nos obligan a asumir nuestras consecuencias y a transformarnos en base a las mismas. Es desesperante muchas veces, y trágico también, pero una vez que uno va asumiendo esas consecuencias, la vida va revelando sus aspectos más peculiares y con un poco de suerte algo se puede aprender e incluso causarnos gozo. 
En cuento a la lecturas, pues aplica lo mismo que en el punto anterior. Discriminamos y construimos nuestras rutas por autores que en un momento nos gustan y se nos atraviesan al azar, pero a través de esos enlaces de un autor a otro vamos retomando textos que antes rechazamos o nos encontramos con escritores y obras que jamás hubieramos imaginado que existían o que nos incumbieran. Creo que este azar y esta necesidad personal por construir nuestro mundo literario también lo determina el modo en que nos vamos construyendo a nosotros mismos, con sus dosis de masoquismo asumido, de tristeza o de disfrute, y así está bien. Vamos, si lo que aplica ahora es seguir a rajatabla una línea específica impuesta (por la SEP, por la SOGEM, por tal o cual vaca sagrada, da igual), ¿pues qué chiste tiene entonces leer? ¿Dónde queda la libertad? ¿Dónde queda el placer? Y lo que es más importante, ¿dónde queda nuestra identidad como lectores, nuestra experiencia vital al momento de leer y abrirnos a otras posibilidades? Aquí no entra el mercado ni sustituto alguno de la vida: los textos nos eligen, pero nosotros elegimos y conformamos sus interacciones, su vínculo con nuestro ser y su papel en nuestra formación. En todo caso, lo que no se vale es convertir al autor en nuestro alcahuete, en nuestro justificante ético, porque entonces dejamos de ser humanidad para convertirnos en borregada.
Finalmente, unas palabras sobre la prepotencia, a raíz de las tonterías de Esteban Arce, tonterías que a mí y a múltiples amigos y conocidos nos afectan en directo, como a muchos mexicanos y mexicanas, sean homsexuales o no. Has dado en el clavo: la prepotencia es uno de los múltiples males nacionales, y no sólo entre la gente que aparece a cuadro en TV. El síndrome del idiota que se sube en una caja de zapatos y sufre vértigo es una pandemia emocional en este país de gentecita pusilánime y poca cosa que se la pasa persiguiendo al éxito y a los éxitosos para treparse al Olimpo de petate. Son incontables los casos de comunicadores, políticos, artistas (y digámoslo: escritores y aspiantes a) que en cuanto pueden se aferran a su cargo o parcelita de poder para terminar haciendo las mismas gracias que Arce, sean de izquierda o de derecha (remember Juanito?). 
Pero lo peor aquí no es que Arce Serrano Limón o cualquiera diga sus babosadas o bocabajee a sus invitados, que ultimadamente está en todo su derecho, como el nuestro es el de considerarlo un imbécil patético y un patán y manifestarlo, sino que ahora cualquier botarate, por estar en contra de él, puede declararse autoridad moral y dueño de la verdad, haciendo uso de la misma prepotencia que encumbró a nuestro simpatiquísimo mataputos de la mañana como conciencia moral de México. A ese ritmo exponencial de crecimiento, el creciente número de poseedores de la absoluta neta continuará creciendo, y tendremos razón para decir entonces que el país está jodido, porque está demostrado que el número de indignados crece, pero no se hace nada concreto contra el problema y en cambio seguimos generando gente frustrada e inútil, que se la pasa viendo por donde joder para entonces, desde su pequeña parcela de poder, ser tan prepotentes como el pequeño Esteban, quien por cierto, sigue inconmovible en su horario, demostrando que nadie cae a puro golpe de indignación.
Para muestra de lo anterior, el eximio autor del que pones el link, que nomás leyéndolo demuestra también su prepotencia personal,  además de poseer una larga cola de asuntos por explicar antes de disfrazarse de inquisidor. No diré más, quien lo conozca sabe bien de lo que hablo. Y el que no, que se cuide.
Sirva lo anterior porque prepotentes en mayor o menor medida somos todos los que lidiamos con egos desproporcionados, incluído el que escribe esto.
Dicho lo anterior, te agradezco la película de Nosferatu. Próximamente, una reseña de La Ciudad Imaginada, a la altura del disfrute que me provocó al leer el libro, el cual no fue poco.
Nuevamente gracias, Alberto, y perdona el laaaargo rollo.

José Candás</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola Alberto<br />
En estos últimos comentarios que haces hay varias cosas que resultan alarmantes, sobre todo porque hay un gran fatalismo en ellas que resulta doloroso de leer y a la vez indispensable de comentar.<br />
Sobre el personaje de Karna, estoy de acuerdo en eso de la fatalidad como un rasgo que marca, pero no creo que el determinismo o los destinos manifiestos apliquen más que las decisiones personales. Y no lo expreso en plan de controversia barata o de motivo de discusión, sino como una realidad y un asunto de decisiones que incumben al drama literario, dramático y cotidiano por igual. ¿Que posición debemos tomar? ¿Debemos resignarnos, confirmar las sospechas que despierta nuestro origen y nuestra suerte, o luchar contra ellas? ¿O acaso nos debatimos siempre entre esas opciones, entre estas coordenadas inevitables? Esto va más allá del debate, porque depende de nuestro caracter, de nuestra búsqueda personal y de nuestro deseo de sobrevivir, de entender y vivir la vida más allá de cómo lo marca una filosofía y una religión cualquier: es una cuestión de decisiones que nos marcan, pero que también nos obligan a asumir nuestras consecuencias y a transformarnos en base a las mismas. Es desesperante muchas veces, y trágico también, pero una vez que uno va asumiendo esas consecuencias, la vida va revelando sus aspectos más peculiares y con un poco de suerte algo se puede aprender e incluso causarnos gozo.<br />
En cuento a la lecturas, pues aplica lo mismo que en el punto anterior. Discriminamos y construimos nuestras rutas por autores que en un momento nos gustan y se nos atraviesan al azar, pero a través de esos enlaces de un autor a otro vamos retomando textos que antes rechazamos o nos encontramos con escritores y obras que jamás hubieramos imaginado que existían o que nos incumbieran. Creo que este azar y esta necesidad personal por construir nuestro mundo literario también lo determina el modo en que nos vamos construyendo a nosotros mismos, con sus dosis de masoquismo asumido, de tristeza o de disfrute, y así está bien. Vamos, si lo que aplica ahora es seguir a rajatabla una línea específica impuesta (por la SEP, por la SOGEM, por tal o cual vaca sagrada, da igual), ¿pues qué chiste tiene entonces leer? ¿Dónde queda la libertad? ¿Dónde queda el placer? Y lo que es más importante, ¿dónde queda nuestra identidad como lectores, nuestra experiencia vital al momento de leer y abrirnos a otras posibilidades? Aquí no entra el mercado ni sustituto alguno de la vida: los textos nos eligen, pero nosotros elegimos y conformamos sus interacciones, su vínculo con nuestro ser y su papel en nuestra formación. En todo caso, lo que no se vale es convertir al autor en nuestro alcahuete, en nuestro justificante ético, porque entonces dejamos de ser humanidad para convertirnos en borregada.<br />
Finalmente, unas palabras sobre la prepotencia, a raíz de las tonterías de Esteban Arce, tonterías que a mí y a múltiples amigos y conocidos nos afectan en directo, como a muchos mexicanos y mexicanas, sean homsexuales o no. Has dado en el clavo: la prepotencia es uno de los múltiples males nacionales, y no sólo entre la gente que aparece a cuadro en TV. El síndrome del idiota que se sube en una caja de zapatos y sufre vértigo es una pandemia emocional en este país de gentecita pusilánime y poca cosa que se la pasa persiguiendo al éxito y a los éxitosos para treparse al Olimpo de petate. Son incontables los casos de comunicadores, políticos, artistas (y digámoslo: escritores y aspiantes a) que en cuanto pueden se aferran a su cargo o parcelita de poder para terminar haciendo las mismas gracias que Arce, sean de izquierda o de derecha (remember Juanito?).<br />
Pero lo peor aquí no es que Arce Serrano Limón o cualquiera diga sus babosadas o bocabajee a sus invitados, que ultimadamente está en todo su derecho, como el nuestro es el de considerarlo un imbécil patético y un patán y manifestarlo, sino que ahora cualquier botarate, por estar en contra de él, puede declararse autoridad moral y dueño de la verdad, haciendo uso de la misma prepotencia que encumbró a nuestro simpatiquísimo mataputos de la mañana como conciencia moral de México. A ese ritmo exponencial de crecimiento, el creciente número de poseedores de la absoluta neta continuará creciendo, y tendremos razón para decir entonces que el país está jodido, porque está demostrado que el número de indignados crece, pero no se hace nada concreto contra el problema y en cambio seguimos generando gente frustrada e inútil, que se la pasa viendo por donde joder para entonces, desde su pequeña parcela de poder, ser tan prepotentes como el pequeño Esteban, quien por cierto, sigue inconmovible en su horario, demostrando que nadie cae a puro golpe de indignación.<br />
Para muestra de lo anterior, el eximio autor del que pones el link, que nomás leyéndolo demuestra también su prepotencia personal,  además de poseer una larga cola de asuntos por explicar antes de disfrazarse de inquisidor. No diré más, quien lo conozca sabe bien de lo que hablo. Y el que no, que se cuide.<br />
Sirva lo anterior porque prepotentes en mayor o menor medida somos todos los que lidiamos con egos desproporcionados, incluído el que escribe esto.<br />
Dicho lo anterior, te agradezco la película de Nosferatu. Próximamente, una reseña de La Ciudad Imaginada, a la altura del disfrute que me provocó al leer el libro, el cual no fue poco.<br />
Nuevamente gracias, Alberto, y perdona el laaaargo rollo.</p>
<p>José Candás</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: pablo</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/#comment-8581</link>
		<dc:creator>pablo</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Jan 2010 18:44:53 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lashistorias.com.mx/?p=4720#comment-8581</guid>
		<description>¡Un momento!

¿Platicas fuera del blog?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¡Un momento!</p>
<p>¿Platicas fuera del blog?</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Madreselvas</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/#comment-8580</link>
		<dc:creator>Madreselvas</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Jan 2010 16:15:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lashistorias.com.mx/?p=4720#comment-8580</guid>
		<description>Yo no soy escritora, pero entiendo lo de sentir la orfandad,  en casa fuimos amamantadas con Poe, Chesterton,
Verne, Lovecraft, H.G.Wells  y varios autores principalmente ingleses, en la escuela nadie los había leído y yo estaba ansiosa de comentar mis libros pero no tenía con quién, ya de adolescente  me sumergí en los latinoamericanos y en la ciencia ficción gringa también ,  pero siempre me ha quedado una tendencia a disfrutar más que nada a los ingleses, tendencia que casi nadie comparte ( solo Borges )</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo no soy escritora, pero entiendo lo de sentir la orfandad,  en casa fuimos amamantadas con Poe, Chesterton,<br />
Verne, Lovecraft, H.G.Wells  y varios autores principalmente ingleses, en la escuela nadie los había leído y yo estaba ansiosa de comentar mis libros pero no tenía con quién, ya de adolescente  me sumergí en los latinoamericanos y en la ciencia ficción gringa también ,  pero siempre me ha quedado una tendencia a disfrutar más que nada a los ingleses, tendencia que casi nadie comparte ( solo Borges )</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Bitacoras.com</title>
		<link>http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/particulas-del-8-de-enero/#comment-8579</link>
		<dc:creator>Bitacoras.com</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Jan 2010 15:52:45 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.lashistorias.com.mx/?p=4720#comment-8579</guid>
		<description>&lt;strong&gt;Información Bitacoras.com...&lt;/strong&gt;

Valora en Bitacoras.com: En una plática fuera del blog, salió a relucir un comentario que hice al paso, en una nota previa, sobre la sensación de sentirse huérfano. Debo decir que me impresiona la imagen de Karna, un personaje del Mahabharata. Abando.....</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Información Bitacoras.com&#8230;</strong></p>
<p>Valora en Bitacoras.com: En una plática fuera del blog, salió a relucir un comentario que hice al paso, en una nota previa, sobre la sensación de sentirse huérfano. Debo decir que me impresiona la imagen de Karna, un personaje del Mahabharata. Abando&#8230;..</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

