MIRANDA: ¿Cómo llegamos a tierra?

PRÓSPERO: Por obra de la providencia divina. Teníamos algunos víveres y agua dulce, gracias a la caridad de Gonzalo, un noble de Nápoles a quien se encomendó la ejecución de esta medida, que nos surtió además de valiosos vestidos, lino, telas y otros objetos necesarios que tan útiles nos fueron después. Sabiendo él mi afición a los libros, me entregó de mi propia biblioteca algunos volúmenes que aprecio en más que mi ducado.

La tempestad (1611), William Shakespeare

En 1991, el cineasta Peter Greenaway estrenó su película Los libros de Próspero: una versión muy bella y extravagante de La tempestad. Uno de los detalles más fascinantes de la misma es la serie de textos, escritos por el propio Greenaway, que imaginan el contenido de los libros que Próspero lleva consigo a su exilio, y de los cuales –según la obra de teatro– aprende la magia que le permite vengarse de sus enemigos y regresar a su tierra. Lo que sigue es esa serie de textos: una lista de variaciones fantásticas que hablan al mismo tiempo de las obsesiones del cineasta –de la multiplicidad que es uno de los principios esenciales de su trabajo– y del mundo de Shakespeare. Uno y otro alternan momentos brutales y otros de enorme ternura.
      Quería reproducir una traducción más o menos reciente que encontré en una revista, pero en cuanto empecé a revisarla me di cuenta de que era pésima; por lo tanto, hice la mía.

John Gielgud como Próspero en la película de Peter Greenaway

John Gielgud como Próspero en la película de Peter Greenaway (fuente)

LOS LIBROS DE PRÓSPERO
Peter Greenaway

1. Un libro de agua
Este es un libro con una cubierta a prueba de agua, decolorada debido a su frecuente contacto con el agua. Está lleno de dibujos para la indagación y textos exploratorios escritos sobre papel de muchos grosores distintos. Hay dibujos acerca de toda asociación acuática concebible: mares, tempestades, lluvia, nieve, nubes, lagos, cataratas, corrientes, canales, molinos, naufragios, diluvios y lágrimas. A medida que se pasan las páginas, los elementos acuáticos frecuentemente se animan. Hay olas que se expanden y tormentas inclinadas. Ríos y cataratas fluyen y burbujean. Planos de maquinaria hidráulica y mapas de pronóstico del clima bullen con flechas, símbolos y agitados diagramas. Los dibujos están hechos todos por la misma mano. Tal vez sea una colección perdida de dibujos de da Vinci, hecha encuadernar por el rey de Francia y comprada por los duques de Milán, como regalo de bodas para Próspero.

2. Un libro de espejos
Encuadernado en oro y muy pesado, este libro tiene unas ochenta páginas de espejo bruñido; algunas opacas, algunas translúcidas, algunas fabricadas en papel de plata, algunas recubiertas de pintura, algunas de una película de mercurio que se resbala de la página a menos que se le trate con cuidado. Ciertos espejos simplemente reflejan al lector, otros reflejan al lector como era tres minutos antes, otros reflejan al lector como será al término de un año, como sería si fuese un niño, una mujer, un monstruo, una idea, un texto o un ángel. Un espejo miente constantemente, otro ve el mundo de atrás para adelante, otro de cabeza. Un espejo retiene sus reflejos como instantes inmóviles, infinitamente recordados. Un espejo refleja simplemente otro espejo a través de la página. Hay diez espejos para los que Próspero no ha definido aún el propósito.

3. Un libro de mitologías
Este es un libro grande. En ocasiones, Próspero lo ha descrito como hasta de cuatro metros de ancho por tres de altura. Está encuadernado en tela de amarillo resplandeciente que, al ser pulida, brilla como el bronce. Es un compendio, con texto e ilustraciones, de mitologías, con todas sus variantes y versiones alternativas; ciclo tras ciclo de cuentos interconectados de dioses y hombres de todo el mundo conocido, del helado Norte a los desiertos del África, con lecturas explicativas e interpretaciones simbólicas. Su autoridad e información son mayores respecto del Mediterráneo oriental, de Grecia y Roma, Belén y Jerusalén, para los que suplementa su información con genealogías naturales y no naturales. Desde una perspectiva moderna, es una combinación de las Metamorfosis de Ovidio, La rama dorada de Frazer y el Libro de los mártires de Foxe. Cada historia y anécdota tiene una ilustración. Usando este libro como concordancia, Próspero puede reunir, si así lo desea, a todos aquellos dioses y hombres que han logrado la fama o la infamia por el agua, o a través del fuego, por engaños, en asociación con caballos o árboles o cerdos o cisnes o espejos, por orgullo, envidia o insectos-palo.

4. Un manual de las estrellas pequeñas
Es un auxiliar para la navegación, pequeño, negro y con tapas de cuero. Está lleno de mapas doblados de los cielos nocturnos que salen y se desparraman, desmintiendo el modesto tamaño del libro. Es una representación del cielo reflejado en los mares del mundo cuando están quietos, pues lo completan espacios en blanco donde las tierras emergidas del globo han interrumpido el espejo oceánico. Esto, para Próspero, fue su mayor utilidad, pues al dirigir su barquito agujereado hacia uno de tales espacios en blanco, muy pequeño, en un mar de estrellas, encontró su isla. Al abrirse, las páginas del manual parpadean con planetas viajeros, meteoros destellantes y cometas giratorios. Los cielos negros pulsan con números rojos. Las nuevas constelaciones se mantienen unidas por líneas punteadas, que se mueven deprisa.

5. Un atlas perteneciente a Orfeo
Encuadernado con tapas de latón esmaltadas en verde, maltratadas y quemadas, este atlas está dividido en dos secciones. La Sección Uno está llena de grandes mapas sobre el viaje y la utilización de la música en el mundo clásico. La Sección Dos está llena de mapas del Infierno. Fue usada cuando Orfeo viajó al Inframundo en busca de Eurídice, y los mapas, por tanto, están chamuscados y quemados por fuego diabólico y mordidos por los colmillos de Cerbero. Al abrirse el atlas, los mapas bullen con burbujas de brea. Chorros de grava caliente y suelta, y arena fundida, caen del libro y queman el piso de la biblioteca.

6. Un libro severo de geometría
Este es un libro grueso, con cubiertas de cuero color café, inscrito con números dorados. Al abrirse, complejos diagramas geométricos tridimensionales se alzan de las páginas como modelos en un libro desplegable. En las páginas pulsan números y cifras logarítmicas. Los ángulos son medidos por péndulos de metal, delgados como agujas, que se balancean libremente, activados por imanes escondidos en el grueso papel.

7. El Libro de los Colores
Este es un libro grande encuadernado en moaré de seda carmesí. Es más ancho que alto, y al abrirse, cada doble página forma un cuadrado. Las trescientas páginas cubren el espectro de los colores en tonalidades finamente diferenciadas que parten del negro y vuelven a él. Cuando se abre una doble página, el color evoca tan fuertemente un lugar, un objeto, una ubicación o una situación que las sensaciones asociadas a ella se experimentan de manera directa. Así, un amarillo naranja brillante es la entrada a un volcán y un azul verdoso oscuro es un recordatorio del mar profundo, donde anguilas y peces nadan y te salpican la cara.

8. La Anatomía del Nacimiento de Vesalio
Vesalio produjo el primer libro autorizado de anatomía; es asombroso en su detalle, macabro en su determinación. Esta Anatomía del Nacimiento, un segundo volumen hoy perdido, es todavía más perturbador y herético. Se concentra en los misterios del nacimiento. Está lleno de dibujos descriptivos de las funciones del cuerpo humano que, cuando las páginas se abren, se mueven, laten y sangran. Es un libro prohibido que indaga en los procesos innecesarios del envejecimiento, lamenta los desgastes asociados con la generación, condena los dolores y ansiedades del parto y en general cuestiona la eficiencia de Dios.

9. Un inventario de los muertos
Este es un volumen fúnebre, largo y delgado, con cubiertas de corteza plateada. Contiene todos los nombres de los muertos que han vivido en la Tierra. El primer nombre es el de Adán y el último el de Susana, la esposa de Próspero. Los nombres están escritos en muchas tintas y caligrafías y ordenados en largas columnas que a veces reflejan el alfabeto, a veces una cronología histórica, pero con frecuencia usan taxonomías de desciframiento complicado, por lo cual es posible tener que buscar durante muchos años para encontrar un nombre. Pero es seguro que se encuentra allí. Las páginas del libro son muy viejas y tienen marcas de agua con una colección de diseños para tumbas y nichos cinerarios, elaboradas lápidas, túmulos, sarcófagos y otras bagatelas arquitectónicas para los muertos, lo que sugiere que el libro tenía otros propósitos, incluso antes de la muerte de Adán.

10. Un libro de historias de viajeros
Este es un libro muy dañado, como si hubiera sido muy manoseado por niños que le tuvieran gran aprecio. Las cubiertas de cuero carmesí, rasguñadas y sobadas, alguna vez decoradas con un diseño figurativo dorado, están ahora tan desgastadas que el patrón se ha vuelto ambiguo y es tema de muchas especulaciones. El libro contiene aquellas maravillas de las que los viajeros hablan sin que se les crea. “Hombres cuyas cabezas están en sus pechos”, “mujeres barbadas, una lluvia de ranas, ciudades de hielo púrpura, camellos cantores, gemelos siameses”, “montañistas con papadas como de toro”. Está repleto de ilustraciones y tiene poco texto.

11. El Libro de la Tierra
Un grueso libro encuadernado en tela de color caqui, sus páginas están impregnadas con los minerales, ácidos, álcalis, elementos, gomas, venenos, bálsamos y afrodisiacos de la tierra. Se puede rascar una gruesa página escarlata con la uña del pulgar para hacer fuego. Se puede lamer una pasta gris de otra página para tener una muerte venenosa. Otra página más se puede empapar en agua para curar el ántrax. Sumergir otra más en leche produce jabón. Dos páginas ilustradas se frotan una contra otra para hacer ácido. Al apoyar la cabeza en otra se cambia el color del cabello. Con este libro, Próspero saboreó la geología de la isla. Con su ayuda, extrajo sal y carbón, agua y mercurio; y también oro, aunque no para su bolsa, sino para su artritis.

12. Un libro de arquitectura y otras músicas
Al abrir las páginas de este libro, planos y diagramas se despliegan totalmente formados. Hay modelos definitivos de edificios, constantemente ensombrecidos por nubes en movimiento. Piazzas al mediodía se llenan y se vacían de multitudes ruidosas, las luces parpadean en paisajes urbanos nocturnos, se oye música en salones y torres. Con este libro, Próspero convirtió a la isla en un palacio de bibliotecas que recapitula todas las ideas arquitectónicas del Renacimiento.

13. Las Noventa y Dos Vanaglorias del Minotauro
Este libro reflexiona sobre la experiencia del Minotauro, el vástago más celebrado del bestialismo. Contiene una mitología clásica impecable para explicar orígenes y estirpes que incluyen a Leda, Europa, Dédalo, Teseo y Ariadna. Dado que Calibán –como centauros, sirenas, arpías, la esfinge, los vampiros y los hombres lobo– es el producto de la bestialidad, este libro podría interesarle mucho. Burlándose de las Metamorfosis de Ovidio, cuenta la historia de noventa y dos híbridos. Debía haber contado cien, pero el puritano Teseo había escuchado suficiente y mató al Minotauro antes de que pudiese terminar. Cuando se le abre, el libro exuda un vapor amarillo y cubre los dedos de un aceite negro.

14. El Libro de las Lenguas
Este es libro grande, grueso, con una cubierta verdiazul que se vuelve un arcoiris bajo la luz. Más una caja que un libro, se abre de manera no ortodoxa, con una puerta en su portada. Adentro hay una colección de ocho libros más pequeños, dispuestos como botellas en un estuche medicinal. Tras estos ocho libros hay otros ocho libros, y así sucesivamente. Abrir los libros más pequeños es dejar sueltos muchos lenguajes. Palabras y frases, párrafos y capítulos se agrupan como renacuajos en una charca en abril, o como estorninos en un cielo nocturno de noviembre.

15. Plantas del Fin
Con la apariencia de un tronco de madera antigua y madura, este es un herbario para acabar con todos los herbarios, que se ocupa de las más venerables plantas que gobiernan la vida y la muerte. Es un libro como un bloque inmenso con tapas de madera barnizada que en un momento estuvieron habitadas por diminutos insectos excavadores, y tal vez lo estén todavía. Las páginas están repletas de plantas y flores prensadas, corales y hierbas marinas, y alrededor del libro flotan exóticas mariposas, libélulas, temblorosas polillas, brillantes escarabajos y una nube de polen dorado. Es simultáneamente un panal, una colmena, un jardín y un arca para insectos. Es una enciclopedia de polen, aroma y feromona.

16. Un Libro del Amor
Este es un volumen pequeño, delgado y perfumado, encuadernado en rojo y oro, con listones anudados de color carmesí como separadores. Ciertamente hay una imagen en el libro de un hombre desnudo y una mujer desnuda, y también una imagen de un par de manos enlazadas. Estas cosas se vieron una vez, brevemente, en un espejo, y ese espejo estaba en otro libro. Todo lo demás es conjetura.

17. Un bestiario de animales pasados, presentes y futuros
Este es un libro grande, un tesauro de animales reales, imaginarios y apócrifos. Con este libro, Próspero puede reconocer a los pumas y los titís, a los murciélagos de la fruta, a las mantícoras y dromerselos, al cameleopardo, la quimera y la catamorrana.

18.El Libro de las Utopías
Este es un libro de sociedades ideales. Con la cubierta frontal de cuero dorado, y la posterior de pizarra negra, tiene, tiene quinientas páginas, seiscientas sesenta y seis entradas indexadas y un prefacio de Sir Tomás Moro. La primera entrada es una descripción consensuada del Cielo y la última es una del Infierno. Siempre habrá alguien en la Tierra cuyo ideal utópico sea el Infierno. En las páginas restantes del libro, cada comunidad social y política conocida o imaginada es descrita y evaluada, y veinticinco páginas se dedican a tablas donde las características de todas las sociedades pueden verse por separado, para que el lector pueda armar y aproximar su propio ideal utópico.

19. El Libro de la Cosmografía Universal
Lleno de diagramas impresos de gran complejidad, este libro intenta ubicar todos los fenómenos universales en un solo sistema. Los diagramas grabados en las páginas representan disciplinadas figuras geométricas, anillos concéntricos que giran y contragiran, tablas y listas organizadas en espirales, catálogos dispuestos sobre un cuerpo humano simplificado que, al moverse, pone a las listas en nuevos órdenes; diagramas movedizos del sistema solar. El libro ofrece una mezcla de lo metafórico y lo científico y está dominado por un gran diagrama que muestra la Unión del Hombre y la Mujer –Adán y Eva– en un universo estructurado donde todas las cosas tienen designado su lugar y una obligación de ser fructíferas.

20. Tradición de las Ruinas
Manual para anticuarios, esta es una lista pormenorizada del mundo antiguo hecha para el humanista del Renacimiento interesado en la antigüedad. Con abundancia de mapas y planos de los sitios arqueológicos del mundo, templos, pueblos y puertos, cementerios y caminos antiguos, medidas de cien mil estatuas de Hermes, Venus y Hércules, descripciones de cada obelisco descubierto y pedestal del Mediterráneo, planos de las calles de Tebas, Ostia y Atlantis, un directorio de las posesiones de Lucio Aelio Sejano, las tabletas de Heráclito, las firmas de Pitágoras, es un volumen esencial para el historiador melancólico que sabe que nada permanece. Las proporciones del libro son las de un bloque de piedra: cuarenta por treinta por veinte centímetros, su color el del mármol de venas azuladas, y tiene el tacto del gis, con páginas crujientes y rígidas impresas en fuentes clásicas que no tienen las letras W ni J.

21. Las Autobiografías de Pasifae y Semíramis
Un tomo de pornografía. Volumen ennegrecido y muy hojeado, sus ilustraciones dejan muy poca ambigüedad respecto de su contenido. El libro está encuadernado en piel de becerro negro con tapas de plomo dañadas. Las páginas son verdigrises y están salpicadas de un polvo verde y gomoso, cabellos negros y rizados y manchas de sangre y otras sustancias. El más sutil humo o vapor se eleva de sus páginas cuando el libro se abre, y siempre está tibio, como con el pequeño calor que se percibe en el yeso que se seca o en piedras planas tras de que el sol se ha puesto. Las páginas dejan manchas acídicas en los dedos y es aconsejable llevar guantes cuando se lee el volumen.

22. Un libro del movimiento
Este es un libro que en el nivel más simple describe cómo vuelan los pájaros y rompen las olas, cómo se forman las nubes y cómo caen las manzanas de los árboles. Describe cómo el ojo cambia de forma cuando mira grandes distancias, cómo crece el pelo de una barba, por qué el corazón late y los pulmones se hinchan involuntariamente y cómo la risa cambia la cara. En su nivel más complejo, explica cómo las ideas se persiguen unas a otras en la memoria y a dónde se va el pensamiento cuando ya no se le necesita. Está cubierto de duro cuero azul y, como siempre se está abriendo por su propia volición, está asegurado con dos tiras de cuero atadas fuertemente al lomo. De noche, golpea contra la estantería del librero y tiene que ser contenido con un peso de bronce. Una de sus secciones se llama “La danza de la naturaleza” y en ella, codificadas y explicadas con dibujos animados, están todas las posibilidades del cuerpo humano para bailar.

23. El Libro de los Juegos
Este es un libro de juegos de mesa en cantidades inagotables. El ajedrez es sólo uno entre mil juegos en este volumen, y ocupa meramente dos páginas, la 112 y la 113. El libro contiene juegos de mesa para jugar con fichas y dados, con cartas y banderas y pirámides en miniatura, pequeñas figuras de los dioses olímpicos, los vientos representados con cristal coloreado, profetas del Antiguo Testamento hechos de hueso, bustos romanos, los océanos del mundo, animales exóticos, piezas de coral, querubines de oro, monedas de plata y trozos de hígado. Los juegos de mesa contenidos en el libro abarcan tantas situaciones como experiencias posibles. Hay juegos de muerte, resurrección, amor, paz, hambruna, crueldad sexual, astronomía, la cábala, el arte de gobernar, las estrellas, la destrucción, el futuro, la fenomenología, magia, retribución, semántica, evolución. Hay tableros con triángulos rojos y negros, diamantes grises y azules, páginas de texto, diagramas del cerebro, alfombras árabes; tableros con la forma de las constelaciones, animales, mapas, viajes al Infierno y viajes al Cielo.

24. Treinta y seis obras de teatro
Este es un grueso volumen impreso, con la fecha 1623. Todas las obras, treinta y seis, están allí salvo una: la primera. Diecinueve páginas se han dejado en blanco para que su inclusión. La obra se llama La tempestad. La colección, hecha en tamaño de folio, está modestamente encuadernada en lino color verde apagado, con cubiertas de cartulina, y las iniciales del autor están grabadas en relieve con letras doradas: W. S.

Un fotograma de Los libros de Próspero (fuente)